-¿Que historia quieres oír hoy?-Quiero una de princesas y amor-¿De nuevo esa historia?- ¡SI!- Muy bien... Era sé una vez...
"Todas los cuentos comienzan así, pero nunca una historia de amor tan radical y verdadera: se conocieron, se odiaron, se separaron y unos años después, se reencontraron, se amaron y pasaron un montón de cosas antes de acabar donde acabaron... Entrar y leed esta historia de amor, drama, humor, amistad...
Hola a todos ^^
Antes de nada quiero hacer algunas aclaraciones:
1. Los personajes no son míos, pertenecen a CLAMP. El argumento, si.
2. "A" son pensamientos de los personajes - (N/A) son aclaraciones mías - A es lo q está ocurriendo - y - "A" es el tiempo real en el que transcurre la historia.
3. Las canciones que aparezcan en este fic tampoco son mías, podre siempre el nombre y el cantante al final.
Y ahora, os dejo con la historia ^-^
Capitulo 2:
Primer Encuentro
-Antes de nada... ¿Que os parece si os cuento lo que en verdad pasó?- Comento la mujer de cabello castaño a sus cuatro hijos, los cuales la miraron curiosos.
-¿Lo que en verdad pasó?- Preguntó la pequeña de 7 años con ojos esmeraldas mirándola curiosa.
-¿Lo que nos contabas no era cierto?- Preguntó triste la niña de 5 años con ojos esmeraldas.
-Vuestra madre no quiere decir eso- Dijo divertido el hombre al ver la metedura de pata de su mujer- Lo que pasa es que la historia es muy larga y, para que no os aburrierais, la editó un poco- Terminó diciendo con una sonrisa mientras los niños suspiraban de alivio.
-Pero... ¿Por qué ahora?- Preguntó la muchacha de 10 años.
-Porque estamos en vacaciones de verano- Dijo su hermano antes de que su madre contestara. Sus tres hermanas abrieron sus bocas sorprendidas y le dieron la razón, al muchacho se le pasó una gota por la nuca (N/A: Una gota al estilo anime) y los adultos sonrieron nerviosos tras ver la ingenuidad de sus hijas.
-La historia es algo diferente a lo que os he contado antes, la muchacha es salvada por el chico pero no de la forma de princesa y príncipe- Al ver que sus hijos le prestaban atención la mujer continuó- Para hacerlo un resumen sería: La muchacha fue "desheredada", se convirtió en una trotamundos viajando con su primo- Recalcó mirando significativamente a su esposo el cual miró hacia otro lado sonrojado - y, un par de años después, se reencontraron y, tras un par de infortunios, lograron vivir felices- Terminó sonriendo mientras veía el brillo especial en los ojos de sus hijas y el interés en el de su hijo- Muy bien, entonces... empezamos- Todos asintieron con una sonrisa-
-Era sé una vez...-
-¡HEEERMAAAANOOOOOOO!- Gritó una pequeña niña de 6 años, cabello castaño recogido en una cola alta con una cinta negra y unos hermosos ojos verdes esmeraldas los cuales, en estos momentos, brillaban de furia. Llevaba un hermoso y elegante vestido verde musgo con un lazo azabache atado a su infantil cintura y una sandalias del mismo color que el vestido. Entró abrupadamente en un enorme salón decorado con un montón de cuadros y retratos de distintos reyes que reinaron en ese reino, paredes y pilares de mármol y el suelo tapizado con una alfombra beis.
- No grites de esa manera, monstruo- Dijo un hombre de, aproximadamente, 16 años. Su cabello azabache estaba desordenado y sus ojos chocolates destallaban burla, la cual, llegaba a sus labios formando una sonrisa burlona. Llevaba puesto un sencillo traje que consistía en una camisa blanca de manga corta con los primeros botones desabrochados (N/A: Dejando a la vista el principio de su bien formado pecho y brazos ^^ y su piel bronceada) y unos pantalones mezclilla negros.
-¡QUE NO ME LLAMES MONSTRUO!- Se quejo la pequeña niña haciendo un puchero que hizo reír a su hermano- ¡NO TE RÍAS! ¡Que le has echo a Kero!- Dicho esto sacó de su espalda a un gato de cabello rubio, ojos negros y algo regordete. Pegado a su pelaje tenía un montón de algodón y plumas que lo cubría entero, una especie de pico de cartón en el hocico y en las patas llevaba unas aletas. El felino, que se encontraba recostado en el pecho de su dueña, al ver al causante de su apariencia enfrente suya se lanzó sobre él sin pensarlo siquiera. El muchacho y el felino se encontraban en una pelea cuando un hombre ya maduro entró en el salón. Llevaba un elegante traje, muy parecido al de su progenitor añadiéndole al traje una chaqueta negra y una capa roja. Al ver la escena que tenía delante (su hijo peleándose con un gato que tenía más pinta de pato y a su hija menor intentando ayudarles) soltó una carcajada que hizo detener la pelea entre el muchacho y el gato-pato. Cuando su risa terminó su rostro se suavizó un poco, mostrando una sonrisa burlona y unos ojos chocolates (los mismos que su hijo) que brillaban de felicidad. La muchacha al ver a su padre, después de separa a su gato y a su hermano, fue corriendo a abrazarlo recibiendo una caricia en su cabeza por parte del monarca. El susodicho acarició el cabello castaño de su hija (teniendo el el mismo color de cabello) con ternura y miro a su hijo con una sonrisa que fue correspondida.
-Mi rey- Dijo entrando en la sala un muchacho de cabellos plateados, con gafas, ojos azules y una afable sonrisa. Vestía un esmoquin negro y una camisa blanca (N/A: un traje de mayordomo. Tambien tenía la misma edad que el muchacho)- Hola Touya, pequeña Sakura- Se dirigió a los príncipes con una enorme sonrisa a la cual los dos muchachos correspondieron.
-Yukito, ¿que sucede?- Pregunto el rey con una sonrisa.
-Señor Fijitaka, los Li y Daidouji ya están aquí- Dijo Yukito. Tras la mención de la familia, Fujitaka cambió su expresión tornándose seria.
-Yukito, llévate a Sakura . Touya tú quédate, por favor- Dijo Fujitaka en un tono serio pero al ver la preocupación de su hija menor sonrió, Sakura le devolvió la sonrisa a su padre y salió con Yukito del salón, ya afuera se encontró con una de sus sirvientas que conducía a dos familias hacia el salón de donde había salido, se fijó en ambas: la primera, consistía en un hombre de una edad cercana a la de su padre y cabello azabache y en una mujer (de la misma edad que el hombre) y cabello pelirrojo; la segunda consistía en un hombre más mayor que su padre y cabellos chocolate y una mujer de cabellos azabaches. Yukito, por instinto, ocultó a la pequeña escondiéndola detrás suya de la mirada de ambas familias pero no se fijó en los niños que iban detrás de ellos; un muchacho de cabellos chocolates y mirada ámbar, y una muchacha de cabellos azabaches y ojos amatistas. El chico le sacaba, aproximadamente, cuatro años a Sakura y la niña, solamente dos años. Ambos muchachos, al sentirse observados, dirigieron su mirada a la niña la cual les sonrió siendo solamente correspondida por parte de la chica, la cual le saludó también con la mano para luego perderse tras la puerta del salón. Sakura se quedó mirando la puerta durante un rato hasta que sintió como Yukito la jalaba hasta el jardín.
-¿Quienes eran?- Preguntó inocente la niña sin poder ocultar su curiosidad
-Nadie importante, no te preocupes- Le dijo a la niña con una sonrisa, rezando para que sus palabras fueran ciertas.
Qué equivocado estaba...
Un par de minutos después, por la puerta que conectaba el jardín y el castillo apareció un muchacho de 10 años, cabello negro-azulado y unos inteligentes ojos azules. Su vestimenta consistía en una camisa blanca, unos pantalones negros y unas zapatillas del mismo calor que su pantalón. se detuvo en medio del camino de piedra para admirar el hermoso jardín que tenía en frente, pero se detuvo cuando encontró a la persona que buscaba. Debajo de un hermoso árbol de cerezo Sakura se encontraba jugando a la sombra del árbol con una muñeca cuando se sintió observada, volteó su mirada y se encontró con una azul que irradiaba felicidad al encontrarse con la esmeralda. La niña soltó la muñeca y fue al encuentro del muchacho, cuando lo tuvo cerca se abalanzó a sus brazos dándole un fuerte abrazo el cual, fue correspondido con la misma intensidad.
-Te extrañe... te extrañé mucho- Dijo Sakura con lagrimas en sus ojos y con una enorme sonrisa en su rostro. Aún se mantenía abrazada al muchacho, con su cara oculta en el pecho de él.
-Yo también, mi cerezo... Yo también...- Dijo el muchacho acariciando el pelo castaño de la niña con dulzura y con una sonrisa en su cara.
-No sabes lo que acaba de pasar, Eriol- Dijo la pequeña cerezo separándose un poco del muchacho
-No lo sé Cherry. Dime que a pasado- Dijo un sonriente Eriol mientras la conducía hacia el árbol de cerezo donde hace unos momentos la muchacha descansaba
-El horrible de Touya vistió a Kero como un pato. Le puso plumas de verdad pegándose las al pelaje, un pico de cartón en el hocico y unas aletas en las patas- Dijo la cerezo con un puchero que le causó ternura y risa al muchacho -Pero Kero ya le dio su merecido- Terminó la muchacha con una sonrisa triunfal en su rostro. Esa acción causó risa al pelinegro ganándose un golpe de advertencia en el hombro por parte de la castaña y, poco después, ambos estallaron a carcajadas.
Después de las risas se la pasaron jugando en el jardín, hasta que atardeció y cuando las estrellas empezaron a salir los dos muchachos se quedaron dormidos en el árbol de cerezos. Lo que ambos no sabían era que en todo momento habían sido observado por dos pares de ojos ambarinos y amatistas desde una de las ventanas del salón mientras los hombre discutían de cosas sin importancia para los niños. Lo que ellos no sabían era que ese fallo (N/A: El de no poner atención) les causaría muchos problemas, sobretodo a los dos niños que descansaban en el jardín sin imaginarse que esa tranquilidad no la volverían a tener hasta dentro de mucho, pero que mucho tiempo. Debido a que...
La pesadilla empezaba mañana...
Gomen nasai, lo siento de verdad. Siento mucho la tardanza así que, como recompensa, os doy un adelanto:
-Hermano, ¿que sucede?
-Lleva tela lo más lejos posible
-¿A donde vamos?
-Adios, monstruo...
-¡HERMANO!
-¿Eriol?
-No creo que volvamos nunca más a este lugar...
¿Que os a parecido? ¿Como me a quedado este cap? Espero que os haya gustado ^^
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