...
Es ya de noche. No sabría decir bien qué hora es ni en qué día exacto nos encontramos, pero la cuestión es que las noches comienzan a ser ya algo frías y por eso nos permitimos el lujo de encender pequeñas hogueras fuera, en los patios de los pabellones. Acabamos de cenar y ya va siendo hora de irse a dormir. Vemos cómo los que hacen turno de vigilancia de noche comienzan a prepararse y eso lo consideramos la señal para irse ya a la cama.
Hemos cenado una pequeña parte de nuestro grupo. Solo quedábamos delante de la hoguera Maggie, Glenn, Beth, Carl, Michonne y yo. Solo llevo aquí unos veinte días y todos, aunque especialmente ellos, me tratan como si estuviera en el grupo desde el principio, es algo que me hace sentir... Bien. Integrada... no sé como explicarlo. Al terminar, nos repartimos las últimas tareas, que son básicamente recoger lo que queda de la cena: Maggie y Glenn los platos, Beth se va a encargar de acostar a Judith, la hermanita de Carl (que es preciosa, como una muñequita) y Michonne se tendría que quedar con Carl y conmigo a hacer lo último, apagar el fuego y limpiar pero sé que se muere de ganas por ir con Beth a acostar a Judith, va de tía dura pero esa niña puede con su armadura. Le digo que Carl y yo nos ocupamos, que vaya ya dentro. Ella se resiste un poco pero luego cede.
-¿Te ocupas de apagar el fuego y yo de recoger las cenizas?- dice Carl frotándose los ojos y conteniendo un bostezo. Sonrío al verle hacerlo.
-¿Y que tal si lo hago yo mientras tu vas adentro a acostarte?- me mira con el ceño fruncido- Vete dentro ya anda, te vas a caer del sueño.- de digo sonriendo
-Emma, acabaremos antes si lo hacemos entre los dos.
-No me hace falta ser adivina para saber que tienes unas ganas increibles de pillar la cama.- le tiento- Además mañana tienes que irte con tu padre y con Daryl a saquear un pueblo y necesitas descansar.- Carl me devuelve la sonrisa y se estira desperezándose, pero no se mueve de allí, me mira preguntándome con la mirada si lo digo enserio y si de verdad puede irse ya a la cama- ¡Venga! Si lo estás deseando.
-Gracias, Em.- me dice antes de darse la vuelta y caminar hacia su pabellón.- ¡Buenas noches!
Me despido de él con la mano. Carl es solo un crío, no puedo ni imaginar como ha podido cambiar su vida desde que todo comenzó. Se ha perdido parte de su infancia al hacerse mayor demasiado pronto. Eso es una verdadera pena, y seguro que él no será el único que se encuentre en esta situación. Me he quedado embobada mirando al fuego mientras pensaba en todo esto. Me agacho junto a él a calentarme las manos antes de apagarlo. A todo esto, ¿cómo lo hago? No quiero desperdiciar agua (ni ir a la fuente, todo sea dicho)...
- Vas a necesitar esto y a otra persona.- me sobresalta una voz que viene de detrás de mi. Me giro y es Rick. Vaya, no me había dirigido la palabra desde que llegué aquí. Viene con una manta ya desgastada en la mano, para ponerla encima del fuego y que éste se consuma sin tener que desperdiciar agua, muy hábil
-Joder Rick, me has asustado.- digo relajando ya el cuerpo. Me giro hacia el y alargo la mano para que me de la manta, pero no lo hace
-No lo vamos a apagar aún, quiero hablar contigo.- Rick se acerca al fuego y se sienta despreocupadamente en el suelo, yo me quedo pasmada, observándole de pie - Vamos siéntate.
- ¿Que he hecho? ¿En qué lío me he metido?- le digo mientras me siento. Creo que sonríe de medio lado por mi comentario, digo creo porque me resultaría raro que lo hiciera.
- No, no es eso...
- ¿No me vas a echar?
- Que no... - esto si lo dice sonriendo, Dios, era cierto, este hombre manifiesta sus emociones - Desde que llegaste no hemos vuelto a hablar, y me quedó una cosa por preguntarte. -me mira como pidiéndome permiso para continuar, yo alzo las cejas, como dándole permiso para preguntar- ¿Por qué te separaste de tu grupo? Quiero decir, me contaste que tenías ya uno desde el principio y aparentemente os iba bien.
Buena pregunta, hay tantas cosas que se fueron a pique...
-Bueno... digamos que las cosas se empezaron a poner feas. Hubo un momento en el que el líder de mi grupo se le empezó a subir el poder a la cabeza y se convirtió en algo peor que un dictador. Al principio de todo ni siquiera teníamos un cabecilla en el grupo, dejábamos que se unieran a nosotros todo aquel que nos necesitara para continuar, luego él se puso al mando y le dio la vuelta a todo. Todo aquel que él y solo él percibiera cómo débiles quedaban fuera, decía que ellos no le servirían para nada, y se nos empezó a juntar esa clase de gente que duerme abrazada a un rifle, con un dedo en el gatillo y un ojo abierto. ¿Me entiendes?
-Ya no confiabas en ellos.
-Exacto, y menos en Zack.- me miró como perdido - Zack era el líder- le aclaro
-¿Y en qué momento te uniste a él?
-Puff... Desde el principio, era compañero de carrera. Justo cuando el Mundo pensó que era el momento idóneo para irse a la mierda estaba con él y con todo mi curso de la Universidad preparando las cosas para la graduación y ¡pum! en la radio y en la tele lo mismo, "El Apocalipsis" , "Una epidemia de origen desconocido que vuelve a la población muy agresiva"... Ni sabían como llamarlo.
-Conocías a Zack desde el principio...- dice resumiendo mis palabras
-Sí y ¡Dios!, como ha cambiado desde entonces. Se ha vuelto inhumano. Una de las cosas que nos inculcaban a lo largo de los años en nuestra preparación para convertirnos en bueno médicos es la de ayudar a la persona, lo necesite o no, más allá de curarle o mantener su salud. A él eso se le ha olvidado muy pronto.
-Vaya...- los dos nos quedamos en silencio mirando al fuego. Estamos así un rato largo, yo sumida en mis pensamientos antes de que él volviera a hablar- ¿Y como se tomó que ya no quisieras seguir con él ni son el grupo?
Me echo a reír en silencio escondiendo la cara entre las manos. Me entran ganas de llorar. Veo que Rick frunce el ceño sin saber como reaccionar a eso.
-No se lo dije. Se podría decir que huí de ellos.
-¿Te fuiste sin más?- me pregunta incrédulo, levantando mucho las cejas.
-Sí. Estaba ya harta de sentirme como una mierda. Me dejaron claro demasiadas veces que no servía para nada, que era un lastre. Era la única mujer de nuestro grupo y los demás me preguntaban que qué hacía con ellos, que era como una garrapata, que las mujeres no valíamos para luchar. Si le hubiera dicho a Zack que no quería seguir con ellos me habría cruzado la cara o algo por el estilo...-nos volvemos a quedar en silencio un rato, sin duda mi historia con Zack no acabó nada bien- En fin, que le den...- sentencio
Y me quedo reflexionando, pensando en nuestro pasado. Él fue todo lo contrario de lo que es ahora, era de los que gritaba pidiendo justicia cuando leía en los periódicos como metían en la cárcel a una madre por robar una tarjeta de crédito para poder comprar comida a sus hijos para a continuación ver por la tele como sacaban de la cárcel a un gobernador corrupto que había robado millones de dólares de su pueblo. Ahora se ha vuelto un monstruo. Si no le eres útil, adiós.
Cuando vuelvo de mi viaje al pasado me giro para mirar a Rick, que aun guarda silencio y le encuentro observándome fijamente. Joder, no me había dado cuenta de lo profundos que son sus ojos, es como si con esa mirada pudiera leerme todos y cada uno de mis pensamientos. ¡Intimida muchísimo! Me estoy poniendo roja como un tomate, y no se ni por qué. Espero que no se dé cuenta.
Para qué engañarnos, Rick esta como un queso... Ambos seguimos mirándonos fijamente a los ojos y la tensión es tal que se masca, así creo que lo mejor es romper el silencio.
-Bueno, cuéntame tu historia.
Y es la primera vez que veo a Rick echarse a reír, despreocupadamente. Qué mono...
-¿Mi historia?
- ¡Claro! Yo te he contado algo de la mía, es justo que me cuentes algo de la tuya.
-De acuerdo...- me dice aún sonriendo antes de volver a ponerse serio, como antes. comienza contándome que el era el Sheriff de su pueblo antes, y entonces caigo en la cuenta
-¡Ala! Entonces el sombrero que lleva Carl es tuyo..
-Sí.
-Wow...- me quedo mirándole aun con expresión de sorpresa y el hace lo mismo mientras asiente y sonríe ¡Nuevo récord! ¡Apuntádmelo!- ¿y cuando supiste que querías dedicarte a eso?
Siempre me ha resultado curioso saber cómo la gente ha descubierto a qué dedicarse. Siempre hay algo que desencadena la idea de qué quieres ser en la vida, muchas veces cosas insignificantes. Luego hay otros que se la jugaron y encontraron por casualidad la profesión de su vida, como mi amigo José, que era veterinario. En su caso, Rick se pone a hacer memoria y me cuenta que de pequeño le gustaba jugar mucho a ser poli, y luego estaba las pelis que veía con su abuelo, también Sheriff, y las historias que éste le contaba. Rick es de los que tenían ya la idea desde pequeños.
-Con que proteger y servir ¿eh?
-Así es.- dice con suficiencia, orgulloso de lo que era
-¿Y donde te pilló todo este lío?
-¿Que "lío"?- me responde, imitándome
-Ya sabes, el "Apocalipsis"
Pues esto es aún más curioso. Estaba en coma, en el Hospital, por un tiro que le pegaron estando de servicio. Se despertó y estaba allí, en una cama, con flores secas a su lado, los goteros vacíos y los puntos casi infectados. Ni me imagino su reacción cuando salió de allí.
El continúa, durante lo que se considerarían larguísimos minutos contándomelo todo. Su primer grupo, Gleen y Daryl que estuvieron con él desde el principio, el disparo de su hijo, la granja, la cárcel, me habla mucho de Hersel y también me cuenta como murió, cuando llegaron a la prisión mordieron. Tuvieron que amputarle la pierna para tratar que él no se infectara, pero la herida pudo con ese hombre. Le dieron un fallecimiento admirable, casi ceremonial, todos se reunieron para despedirse de él. Es algo admirable. Y ahí para con su narración.
Pero yo no soy idiota y se que se ha saltado una parte muy importante. Su mujer. A ver, obviamente aquí no está, la habría visto con él o al menos con Carl y Judith. Me imagino como ella murió, Judith nació cuando todo esto ya había empezado, así que seguramente fue en el parto, pero es que él no me ha contado nada de ella, ni siquiera la ha mencionado.
Una de mis optativas en la Universidad fue psicología y psique humana, mi profesora era una psiquiatra que nos contaba que lo mejor para que una persona superara un trauma era que hablara de ello, que fuera capaz de describir el sentimiento, ponerle nombre. Es lo que voy a intentar con él, seguramente se cierre en banda, se levante y se vaya por que el tema no va a ser fácil, pero al menos tengo que intentarlo.
-¿Y qué le paso a ella?- le pregunto cuando acaba, después de un rato de silencio
-¿A quién?
-A tu mujer.
Aparta su vista de la mía y contempla el fuego, en silencio. Yo le imito. Sabía que no iba a ser fácil, pero al menos no se ha levantado y se ha ido como sospechaba. Comparto su silencio antes de que él pase a mirar el suelo y a volver a hablar.
-Lori. -empieza a hablar muy bajito- Murió poco después de llegar aquí.- me lo cuenta todo muy pausadamente, poco a poco, como si incluso él tratara de asimilarlo- Fue dando a luz a Judith. Estuve muy perdido durante un tiempo después de eso. Me aislé. Me afectó mucho. Me quedó poco para perder la cabeza totalmente- no hablo, ni le interrumpo. No es lo mejor ahora- No estuve con ella ni cuando mi hija nació, y ni siquiera la enterré yo. Tardé mucho en coger a mi hija en brazos. stuvimos muy distanciados durante su embarazo.
-¿Y eso?- le pregunto casi en un susurro. Tengo incluso miedo de estar pidiéndole demasiado
Resulta que, meses después de volver con ella y con su hijo, se enteró de que, mientras él aún seguía en coma y después buscándoles, ella no le había esperado. Y no fue con otro que con su mejor amigo y compañero de trabajo, un tal Shane. Ambos le dieron por muerto. Vaya...
Vuelve a quedarse en silencio, cuando eso ocurrió se lo tomaría como un ataque y no fue capaz de perdonar del todo a su mujer, Lori.
-Yo creo que Lori quería estar segura, a salvo, y que Carl también lo estuviera. Necesitaba a alguien a su lado y esa seguridad la encontró en él. ¿Sabes lo que te quiero decir?-asiente mirando al suelo- Yo creo que nunca dejó de quererte y que si no te lo contó antes fue por no perderte.
Ambos nos quedamos en silencio y ¡WOW! esto se ha puesto muy emocional, me ha contado absolutamente TODA su historia. Yo solo le he contado el "después de" y creo que es justo que comparta algo más de mi historia con él.
-Yo tampoco he acabado bien con esto del amor, ¿sabes? -levanta la cabeza y busca mis ojos con los suyos, poniendo interés en mí- Zack y yo éramos pareja- y eso le pilla por sorpresa, porque levanta levanta mucho las cejas, sorprendido- Y si no me echó antes de su grupo creo que fue por eso. Llevábamos juntos 4 años antes de que todo se fuera a pique. Por las noches a los del grupo les parecía buena idea dejar el campamento y buscar un viejo bar en el que acabar con todo el Whisky aguado y cerveza caliente que hubiera allí. Vi como él se destruía poco a poco hasta dejar de ser el que era. Pero lo peor venía después, cuando intentaba hablar con él y decirle que no me parecía bien lo que hacía, entonces aprovechaba para decirme a gritos que debería de darle las gracias, que si seguía viva era gracias a él. Cuando venía de sus juergas nocturnas con los del grupo, en lugar de sumirse en el coma del Whisky me buscaba y me despertaba a gritos e insultos, yo no podía defenderme, si trataba de hacerlo me cruzaba la cara a bofetadas, luego asimilaba lo que estaba haciendo y me pedía llorando que le perdonase. Era como si me dieras de puñetazos a un saco de boxeo para luego abrazarlo y decirle que le quieres. -era literalmente así, pero los episodios de las palizas me los guardo para mí- Ahora me doy cuenta de que tardé demasiado en salir por patas de ese infierno.
Ahí paro ya con la historia, porque realmente no hay nada más que contar. Lo que más me sorprende de todo es que aun habiendo vivido todo aquello, nunca llegué a gritar, llorar ni expresar ningún sentimiento hacia ello. Tragué u tragué con todo desde el principio y eso es lo peor que pude hacer. Pero gracias a Dios abrí los ojos. Mejor tarde que nunca.
Noto por el rabillo del ojo que Rick sigue observándome sin decir nada. Un bostezo se apodera de mi y comienzo a frotarme los ojos, como Carl momentos antes.
-Gracias por contarme tu historia.- y le sonrío, él me la devuelve
-Gracias a tí por contarme la tuya.- me dice con voz suave
Ambos llegamos a la conclusión de que ya es hora de irnos a descansar, nos ponemos en pie y nos disponemos a apagar lo poco que queda de la hoguera. Él coge de dos esquinas de la manta y yo de los otros dos y cubrimos la fogata. Después levantamos la manta y nos encontramos conque solo quedan las brasas, que no tardarán en consumirse también. Vamos juntos en silencio hasta el interior del pabellón y le sorprendo acompañándome hasta mi dormitorio-celda. Le doy las buenas noches y él se despide sonriendo de medio lado, entre las penumbras. Antes de meterme dentro veo como se dirige otra vez hacia el patio, en lugar de irse a dormir también a su celda.
-¿Es que tú no duermes nunca?- le pregunto con sorna, susurrando
-¿Y quién cuidaría de todos entonces?- me responde en el mismo tono, y yo no puedo evitar quedarme allí, sonriendo como una tonta
...
¡Fin del segundo capi! ¿Qué os ha parecido? Rick se muestra cada vez más cercano con Em, raro ¿no?
En fin, gracias por pasaros y muchas gracias a todos lo que comentáis, como siempre :)) :**
