Ni siquiera sé tu nombre 2

Para Vnik Lord en su cumpleaños


DracoMalfoy: Podrías responderme? No tengo otra manera de comunicarme contigo, no puedo decirte lo mucho que adoré verte en realidad, frente a frente…

Era uno de tantos mensajes que había mandado durante el sábado después de haberlo visto, ni siquiera habían pasado 24 horas desde aquel momento, y si los hubiera contado, sabría que había mandado un total de 102 mensajes. La mayoría en calidad de pergaminos que debió volver a leer para saber qué había escrito. Comenzó inmediatamente, desde el momento en que no pudo encontrarlo afuera de la escuela y regresó buscando a Dimmock.

-¿Qué te pasa? –le preguntó su amigo al verlo en tal estado de desesperación.

-Estaba aquí –le gritó por encima de la música que estaba a un volumen ensordecedor.- Va en esta escuela, lo vi.

-¿MH? –Dimmock lo veía como si estuviera diciendo una tontería, como si estuviera alucinando- ¡No puede ser!

-¡Es verdad! –Greg tenía de nuevo el celular en las manos, sus dedos trataban de atinar a las teclas adecuadas, aunque estaba seguro de que lo que escribió era incompresible.

-Pero aquí, MH estudia aquí –repitió Dimmock como para él, mientras Greg trataba de entender porque la pantalla se veía tan borrosa. Las yemas de sus dedos rozaron su cara, las lágrimas se volvieron reales, estaba llorando. Ni siquiera se había dado cuenta.

-¡Sí! – gritó viéndose de repente rodeado de los brazos de su amigo. No entendía qué pasaba, ni por qué estaba pasando y sobre todo, no entendía la razón por la cual todo parecía dar vueltas a su alrededor. ¿De verdad era tan débil? ¿De verdad todo su mundo giraba alrededor de una única persona que le daba la estabilidad para no mandar todo al demonio?

-Greg, tienes que tranquilizarte por favor – le repetía la voz de Dimmock. Entonces se aferró a su amigo, porque no podía tranquilizarse, porque quería hacer muchas cosas pero podía, porque deseaba que él no se hubiera ido; que al verlo hubiera sonreído, corrido a su lado, que lo hubiera abrazado. Era lo único que quería, un abrazo de su parte, vivían en la misma ciudad y no en otro continente, a pesar de eso no quiso conocerlo.

No quiso acercarse a él.

Tal vez todos tenían razón.

Tal vez no valía la pena, tal vez no era nadie importante.

Pero MH le había dicho tantas veces que él no era un cero a la izquierda, que el no haber dicho nada cuando su hermano su echado de la casa por sus padres no había sido una prueba de su falta de carácter, que él era muy pequeño en ese tiempo como para pensar que podía enfrentarse de cualquier manera a ellos.

MH le había asegurado a través de meses de mensajes que si pudiera enamorarse de alguien sería de él. Jamás dijo que lo amaba pero estaba implícito en cada una de las palabras que habían intercambiado. Que lo consideraba maravilloso, que le encantaba hablar con él, que deseaba poder aunque fuera una vez estar cerca de él…

No era cierto, le había mentido. Greg no esperaba que de verdad se enamorara de él, que se echara a sus brazos y lo besara, que fuera de hecho su primer beso. Pero si quería que fuera algo real, que al haber tenido esa posibilidad, algo que consideraba imposible, no hubiera decidido irse, sino quedarse a su lado aunque fuera para decirle su nombre.

-Greg me estás asustando, de verdad, por favor, deja de llorar.

Pero no lo hizo. Dimmock tuvo que acompañarlo. Tomaron un taxi porque para el momento en que logró salir del lugar era demasiado tarde para cualquier otra cosa, llegaron a casa de su amigo, porque le dijo que no iba a dejar que apareciera en su casa. Pese a que Greg creía que su amigo lo conocía poco, estaba seguro de que su madre estaría esperándolo para bombardearlo de preguntas sobre el baile y su "novia". Se sorprendió por lo mismo, que su amigo pudiera estar seguro de aquello, porque Greg pensaba lo mismo y no se le antojaba para nada llegar a su casa.

¿Cómo iba a explicar las lágrimas? Jamás podría mentir a tal grado de sustituir a MH por una chica para poder contarle a su madre que sentía que su corazón se había roto cuando él, viéndose exageradamente atractivo, había empujado esa puerta, perdiéndose en la calle.

DracoMalfoy: Sólo responde una vez, sólo dime que no me odias. No tenía idea! Cómo iba a imaginar que estarías ahí? De entre todas las escuelas, de entre todos los lugares en los que pude estar, aparecí en la tuya!

-No. Ya en serio Greg… ¿puedes jurarme que jamás has besado a nadie? –la platica había terminado en eso. Habían bebido tres cervezas cada uno ya estaban terminando la cuarta, los padres de Dimmock los habían visto llegar y de inmediato les dijeron que podía tomar toda la cerveza del refrigerador. Greg miró a su amigo con cara de interrogación pero sólo se encogió de hombros sabiendo que sus padres a veces actuaban muy raro.

-No, jamás –respondió dándole un nuevo trago a la cerveza. Eran las dos de la mañana, habían recorrido una gran cantidad de temas, hasta que acabaron en eso, la ilusión que Greg tenía de que un día pudiera besar a MH. Dimmock acabó riéndose de lo que él llamaba su "enamoramiento de colegiala". Lo cual era explicable después de que Greg describiera lo perfecto que era MH aunque sólo pudo verlos por instantes.

-Ay no, Greg, tienes que tener un punto de comparación o te le vas a lanzar al tipo ese creyendo que es un dios sexual –dijo de manera estruendosa ganándose así una carcajada de parte de Greg. Dimmock tenía muy poca tolerancia al alcohol, solo habían sido tres cervezas y media, no debería estar casi en calidad de bulto; aunque para ser sinceros, las primeras dos las bebió como si fueran agua.

-¿Dios sexual? –preguntó mientras volvía a reír. La verdad es que era muy gracioso, ni siquiera había pensando más allá de lo que sería abrazarlo, escuchar su voz y no sólo quedarse con las simples letras, aunque en el caso de MH no existía nada como simples letras, cada palabra que él escribía era una cosa maravillosa.

-Bueno… algo así –respondió su amigo y se unió a las risas. Estaban siendo muy escandalosos. Habían puesto música, sus tres discos favoritos del año, habían cantando con todas sus ganas acostados en la alfombra.

Los padres de Dimmock se asomaron pero no acabaron de bajar las escaleras, Greg pensaba que los padres de él ya habrían apagado todo, también habrían sacado a Dimmock al patio.

DracoMalfoy: Responde! Con un puto carajo responde! Tal vez no te debería decir esto, tal vez no quieras escucharlo pero estoy jodidamente enamorado de ti. De ti! De quien eres cuando estás conmigo, cuando hablas conmigo, cuando te vale madres si me partes el corazón diciéndome las cosas que hice mal porque sabes que necesito escucharlas, cuando eres capaz de decirme mis verdades y… Joder, necesito que me respondas!

-Deja de mandarle mensajes –Para cuando Greg alzó los ojos se encontró el rostro de su amigo más cerca de lo que debería.- Te lo digo en serio, debes tener punto de comparación.

Greg no entendía nada, ni buscaba entender. Solo sintió los labios de su amigo sobre los suyos y se dejó llevar por el calor de los mismos.

-Listo, ya lo tienes –le dijo cuando se separó de él un poco. Lo suficiente para dar por terminado aquel beso.

-Eres un cabrón –Greg quería reírse pero algo no lo dejaba, aquello era una broma, estaba seguro, aunque no del todo seguro.

-Pero yo te invito a mi casa, canto a tu lado, te emborracho y te beso –le decía mientras se recostaba a su lado.- De verdad Greg debes dejar de esperar que un desconocido te haga caso y fijarte en lo que está al alcance de tu mano.

Greg tardó en hablar para cuando quiso hacerlo, Dimmock estaba dormido, por completo desconectado de la realidad con la probabilidad de que no recordara nada de aquello por la mañana era muy alta.

DracoMalfoy: En una noche puede cambiar la vida entera, pero hay algo que jamás cambiara en mi vida y es que pase lo pase y suceda lo que suceda, siempre serás lo mejor que me ha pasado.


Harry J. Potter: Dónde estás? u.u

Actualización de estado de Harry J. Potter: Mi Draco está perdido, no responde nada de lo que le mando, ha dejado todos los roles. Sé que iba a mudarse, tal vez se quedo sin internet, no lo sé. Pero de verdad, Draco, regresa! Te extraño horrores.

RemusLupin: /Draco no estés jugando, a Harry le va a dar algo.

Sirius Black: / Mudarse? A dónde? No tienes su whatts?

Harry J. Potter: /No tengo su whatts? No tengo nada!

Ron Ron: /Noooo! Que poca! Ya en serio? Estúpido Draco

Harry J. Potter: Draco no es estúpido, no lo es, lo amo, lo adoro. Quiero que vuelva.

Hermione: Harry estás embarazado?

Quería de verdad responder, pero sólo entraba para ver si MH había visto alguno de sus mensajes. Al ver que no era así, simplemente cerraba la aplicación. No tenía ganas de seguirle la corriente a su partner, en parte se sentía triste por lo mismo, pero no había remedio, la verdad es que su vida virtual era MH ahora sin él, todo carecía de sentido.

Además estaba el pequeño problema de que Dimmock no se había olvidado del asunto entre ambos, de verdad Greg pensaba que no conocía para nada a su amigo más cuando lo había visto tener varias novias. Por supuesto que él le respondió que debía ampliar sus posibilidades, que la gente no sólo tiene que escoger entre A ó B, a veces se puede escoger A y B.

El día elegido por su hermano para recogerlo y llevarlo a Inverness coincidía con un evento que tenía su padre, un día de campo auspiciado por su empresa donde tenía que acudir con su familia. Sólo que él no iría, no había tenido el valor para explicar lo que haría, en cierto sentido era para evitarse el drama y en otro porque simplemente no tenía nada qué decirles. ¿Adiós? Sí, claro y ojala no tuviera que volverlos a ver.

A las diez de la mañana sus padres salieron de la casa, sacó su celular, le mandó un mensaje Dimmock para que supiera que ya podía llegar. Diez minutos después lo tenía ahí. Juntos recogieron lo más importante de sus pertenencias, lo que fuera trascendental, como la ropa, DVD's, CD's y libros. Su computadora, su celular y sus papeles de la escuela eran imposibles de olvidar. A las once su hermano estaba ahí, subió las pocas cajas en las que cabía su vida aquellas las maletas donde iba su ropa, esas las tendría que regresar, eran de su madre. Aprovecharía ese día para hablar con ella, para dejarle ver que seguía vivo, que estaba bien.

-Te espero en la camioneta Greg –dijo su hermano él solo asintió, justo cuando todo estaba por cambiar, un sentimiento de tristeza lo invadió. Esta había sido su casa pero cuando su hermano dejó de vivir ahí, dejo de igual manera de ser su hogar. Aquellos habían sido sus padres, pero no más, eran extraños que decían quererlo hasta que se enteraran de quién era en realidad. Aun así dejar el lugar donde fue feliz era difícil. Tal vez de eso se percataba Dimmock porque de repente lo abrazó y él no quiso rechazarlo porque era bueno que lo abrazara.

-¿Me mandas mensaje más tarde? –dijo su amigo cuando por fin estuvieron en la calle. Greg tenía que subir al asiento del copiloto de la camioneta de su hermano.

-¿Ahora somos novios Dimmock? –trató de mantener el tono de broma pero su amigo no se lo tomó muy bien, evitó su mirada y se mostró incómodo de estar parado ahí a su lado.

-Las relaciones a larga distancia no funcionan Greg, deberías saberlo –le sonrió. Greg sabía que tal vez estaba hablando de MH, aunque también de él. No supo muy bien qué hacer. Era raro, se sentía un poco incómodo, no le gustaba que las cosas hubieran terminado así con su amigo.

-Tal vez no sea tan imposible –Greg no quería que sus palabras sonaran a algún tipo de esperanza, pero su amigo parecía conocerlo demasiado bien.

-Lo dices por MH, aunque probablemente por eso salió corriendo, sabía que te irías, que no cambiarías tus planes por él, que lo ibas dejar con una maraña de sentimientos que no podría manejar.

Greg lo miró como si acabara de echar luz sobre su mundo de tinieblas y la verdad es que se sentía muy mal de no haberlo pensando. De inmediato saco su celular y escribió un nuevo mensaje.

DracoMalfoy: Ahora entiendo. Lo entiendo de verdad, pero ¿sabes que regresaré? Lo haré y sé para ese día no me dará miedo mostrarme como soy, lo que piensen los demás saldrá sobrando.

-Estás enamorado de él – mencionó su amigo al ver que se quedaba viendo el mensaje que acababa de enviar.- Te he perdido de verdad.

-Si, lo siento, pero es así.

Ambos se echaron a reír. Por fin pudieron verse a los ojos.

-¿Skype en la noche? –propuso Greg.

-Seguro.


Actualización de estado de DracoMalfoy: /Siento no haber estado y por supuesto que no te abandoné Harry J. Potter. Los últimos días han sido una locura. Me fui a vivir con mi hermano a Inverness. Voy a estudiar en la universidad. Debo decir que estoy sumamente triste, aunque mi hermano se siente feliz de tenerme aquí y no ha hecho otra cosa que hacer sentir bienvenido, la verdad el lugar en fenomenal. Pero, ayer cuando hablé con mi madre por teléfono, ella estaba llorando, no entendía porque me había ido sin decirles nada. Cuando le expliqué que tenía que salir de ahí porque ellos habían corrido a mi hermano cuando confesó ser homosexual. Ella comenzó a gritar que eso no tenía nada que ver conmigo, que a mí me amaban con todo su corazón.

Entonces le dije, mamá, yo también era gay.

Dejó de llorar al instante. Me dijo que yo no era su hijo hasta que me arrepintiera de eso y que bien podía darme por muerto de no hacerlo.

OK. Al demonio con mis padres, en unas semanas empiezo la universidad y mientras aprovecharé para responder todos los roles que dejé inconclusos.

Harry J. Potter: /Sabes que te amo verdad? No importa que yo sea una chica, tienes todo mi amor. Estás muy lejos querido, pero eso no importa, tienes todo mi apoyo.

Ron Ron: /Malditos sean tus padres, que poca. Corrieron a tu hermano y luego tu madre te dijo que no eres su hijo? Harás bien en mandarlos al demonio.

RiverSong: /Inverness? Es en serio? University of Highlands and Islands? No lo vas a creer pero llevo dos años estudiando ahí. Te mando mi número por inbox, nos tenemos que ver!

Hermione: /Muchacho eres la onda! No te preocupes, algún día tus padres recapacitarán y ese día tendrás que demostrar que puedes perdonar y ser mucho más maduro y coherente que ellos. Te queremos Draco, cualquier cosa igual te dejo mi número en inbox, mándame un whatts y listo, estoy para lo que necesites.

Había setenta y cinco mensajes más con la misma tonalidad. Era sorprendente la manera en que recibía apoyo de completos extraños, de gente que jamás pensó que podría apoyarlo, que sin pedírselos, le ofrecían entrar a su vida de manera más real. La chica de Inverness, le sorprendía que quisiera verlo, tal vez no era la mejor de las ideas pero igual podría toparse con ella en el campus y entablar una conversación. Así que si le mandaba un mensaje para quedarse de ver con ella, pues no sería tan raro.

El último mensaje hizo que su corazón diera un vuelco.

MH: Todo este tiempo que has necesitado apoyo. Yo simplemente te di la espalda, me alejé como ese día en el corredor de la escuela. Lo siento de verdad. Creo que entiendes que tuve miedo de dejarte ser alguien real cuando te irías lejos. No entendí que no lo hacías porque quisieras irte sino porque tenías que irte. Porque de otra manera seguirías viviendo en la casa de tus padres, atrapado en una mentira de la que estabas harto. Fui muy egoísta, ahora yo conozco tanto de ti (tu voz, el color de tus ojos, como se mueve tu cuerpo cuando bailas y la manera en que gritas cuando cantas, porque te estuve mirando sin tener idea de que eras tú, ¿hablamos de destino?) y tú de mi sigues sin saber ni una sola cosa. Pero tienes razón, vas a regresar, algún día podrás hacerlo y no tendrás que tener miedo de nada ni ocultarte de nadie y ese día, yo estaré ahí.

-¡No puede ser! –gritó sin poderse contener, era media noche lo que le ganó una mirada enojada por parte de su hermano.- ¡De verdad me va a esperar!

-¿Quién se supone que te va a esperar? –dijo su hermano a quién se le había espantado el sueño y tuvo que irse a preparar un té a diminuta cocina con la que contaban.

-Pues… -intentó empezar a hablar Greg sin lograrlo.

-¿Tu novio? –aventuró su hermano.

-Algo así –confirmó Greg.


Gracias por seguir leyendo. Y, espero que les agrade saber que no será un two-shot, lo he pensando mejor y contaré un poco más.

Lord: Mil gracias, que bueno que te gustó o más que eso, de verdad, tenía demasiados nervios sobre esto jajaja. Así que aquí tienes un nuevo capítulo, espero que mi naturaleza angustiosa no se transmita demasiado, espero tus comentarios jejeje.

Guest: Si, sé que no comprendían la razón para huir pero Mycroft tenía muchas para no querer algo "real" con Greg, espero que el tiempo le ayude a tomar mejores decisiones jejeje. Gracias por tu comentario.

Didi: Gracias por comentar y yo sé que no es idiota tener un cuanta de rol y socializar desde ella, te da mucha libertad para ser quien eres y muchas veces eso es necesario. Así que no te preocupes, esto continua.

love yaoi: Muchas gracias por el comentario.

mashimaro: Awww, gracias por extrañarme, eso me motiva, prometo moderar mi angustia y comer muchos algodones de azúcar. Saludos.

kiras70: Lo sé, Mycroft me frustró también, pero si se hubieran abrazado tampoco sería un final feliz, unos días después Greg se iría y ¿entonces? Gracias por tu comentario, saludos.

NatLB: Gracias por leerlo, de verdad y si, creo que no he leído un fanfic que tomara el tema de las cuentas de rol, es chistoso, pero ahora que veo la interacción que tienen, hasta da un poco de envidia toda esa libertad. Te mando un saludo.

Krish2014: Muchas gracias, pues espero proveerte de tu debilidad con frecuencia. Saludos.

Elli: Mil gracias de verdad, saludos.

Y pues no se acostumbren conmigo a las actualizaciones diarias, pero espero si poder subir otro mañana.

Saludos y recuerden darle Like a Fuck Yeah Sherlock.