Primera mañana del 2007
La luz entraba por los ventanales, así que Danny abrió un ojo y gimió dándose la vuelta en busca de algún rincón que le tapara el sol. Como no lo encontró se desperezó y miró hacia su alrededor, no sabía a qué hora se había terminado, solo recordaba el baño y a Dougie salir corriendo del baño. Suspiró y pensó en que el día podía no ser tan malo, total tenía como 2 litros de helado. En fin, podía pasar el día solo en casa.
Febrero del 2007
Ese día tenían una sesión de fotos para una revista. Dougie se ha vestido lo más rápido que ha podido porque se ha dormido. Anoche se acostó tardísimo, Louise quería ver una película y él la vio. Louise quería mimos y como no, él se los dio. Louise quería que la tocara y él la toco. Y ahora sale de casa recordando que anoche Louise le miró y después de un gran orgasmo dijo: "Te quiero muchísimo Doug" y él ni lo sabía, para salir del paso sonrió.
Tom estaba esperándolo. Cuando Dougie se hubo montado en el coche, Tom comenzó a echarle una pequeña bronca, se giró y vio a Danny jugando con el móvil. Llevaban como un mes sin hablarse, sin estar solos, solo se veían si quedaban los cuatros o tenían algo que hacer, como por ejemplo ese día.
Danny no había querido ni siquiera mirar, esas últimas semanas han sido largas y tristes, no ha hecho más que ver películas antiguas y comer como un gordo, tenía que hacer deporte de nuevo.
Dougie había salido del coche y detrás le seguía él, entonces se atrevió, se giró y le abrazó.
-Pecoso –sonrió, Danny le miró y se soltó disimuladamente
-Hola Doug –siguió caminando hasta la puerta de entrada. Dougie lo miró desde lejos, no podía más, o ese maldito niño le hacía caso o se volvería totalmente loco. Sabía que la culpa había sido de él, la culpa era por tener de novia a Louise, pero él la quería, ¿Qué podía hacer?
Danny entró, subió en un ascensor con Tom. En la sala esperaba ella, con la cámara cargada y pensando que buscaba. Danny entró y sonrió.
-Hola soy Danny Jones –le sonrió, era guapa. Rubia, ojos azules, alta y con el pelo rizado. Simple, llevaba unos pantalones vaqueros y una camiseta. Además ese día Danny se había peinado a conciencia, se había planchado el pelo y pensó que sería la última vez.
-Yo, hola, Olivia Shaw –le dio la mano al pecoso. Cuando Dougie abrió la puerta, vio la sonrisa de Danny y una oleada de celos llegaron hasta su garganta.
Fue una de las sesiones de fotos más amena que habían tenido. Se rieron como hacía semanas que no lo hacían, corrieron por todo el estudio, se tiraron agua e hicieron reír a la fotógrafa. Dougie la miró, era guapa, porque no lo iba a ser, además como a Danny le gustaban.
Danny la miraba, era muy guapa y se estaba riendo con sus gracias. ¿Por qué no iba a intentar que aceptara una cita? Últimamente se estaba sintiendo demasiado solo.
-Y –dejo que terminara de reírse- umh ¿te gustaría que tomáramos un café o te invito a cenar?
Olivia le miro a la espera de que fuera una broma, le estaba tomando el pelo, pero sus ojos mostraban tanta seguridad.
-¿Lo –sonrió- lo dices enserio?
-Claro –sonrió con ella- ¿Por qué no lo iba a decir enserio?
Dougie lo vio y si fuera por él, le gritaría que estaba haciendo en ese momento, pero por otra parte tiene que entenderlo. Louise y él eran pareja, así que tenía que entender que Danny quisiera tener a alguien en la vida. Pero, ugh, había movido la cabeza de manera que se había dado con la pared. Harry se rió de él y le pregunto: "¿Qué te pasa?" Dougie, lo único que hizo es negar con la cabeza y siguió mirando la bonita escena de Danny y la fotógrafa. Arg, sabía que la iba a odiar y no se equivocaba, la odió.
Febrero de 2008
Dougie se había despertado cansado, la noche anterior Louise y él habían discutido, hacía tiempo que las cosas no estaban bien y aquella noche había el final de la relación.
Él lo había admitido, había sido bonito mientras había durado. Así que miró por la ventana y pensó que haría hoy, era su día libre. Bueno el suyo y el de todos y lo pensó bien, ya tenía su vida arreglada: Danny.
Buscó el teléfono, marcó el número ya que se lo sabía de memoria y esperó a que una voz dormida le cogiera el teléfono y le dijera un "enano"
-"enano", ¿Qué pasa? –respondió, como ya había predicho Dougie- son solo las 9, ¿te pasa algo?
-No –sonrió, le encantaba que se preocupara- me acabo de despertar y he pensado que podíamos pasar el día juntos, ¿te parece?
-Claro, avisaré a Olivia –dijo- además creo que me dijo que hoy tenía unas fotos
-Genial, pues cuando quieras –siguió- ¿quedamos para comer? ¿te apetece algo en especial?
-No sé "enano", acabo de despertarme –rió- ¿qué tal si te lo digo en un par de horas? Nos vemos en tu casa
Dougie sonrió. Siempre estaba Danny para hacer reír en todos los momentos. Así que ahora, en ese preciso momento, Dougie podía beberse su leche y tomar unos cereales mientras veía los dibujos y esperaba que llegara Danny.
No tardo mucho o por lo menos a Dougie no se le hizo nada larga la espera, en menos de dos horas desde que Dougie le había llamado, Danny había hecho su entrada triunfal por el garaje de la casa dándole una sorpresa al pequeño que veía embobado los dibujos.
-¿Para esto me llamas? –rió Danny cuando vio al "enano" mirando la televisión embobado- Espero que tengas mejores planes que ver "Pokemon".
-Claro –asintió el enano- anda siéntate, ¿has desayunado? Te puedo hacer tostadas o café, hasta zumo –rió y Danny rió con él
-Gracias –sonrió- pero antes, dime Doug ¿Qué ha pasado?
-Bueno –sabía que Danny al verlo lo sabría, por eso lo había llamado, no lo quería admitir, pero necesitaba contárselo a él el primero- Louise y yo lo hemos dejado, las cosas no funcionan desde hace mucho y era mejor así.
-Vaya –lo abrazó- cuanto lo siento "enano"
-No, no, no tienes porque sentirlo –suspiró- en realidad ha sido más bien de acuerdo mutuo. Ya sabes, anoche discutimos, muchísimo y no valía la pena estar como el perro y el gato, ninguno de los dos así seriamos felices.
-Eres un pequeño muy listo –lo abrazó más fuerte- anda, anda, hazme un desayuno como antes.
-Por supuesto "pecoso".
Así comenzaba el día, Dougie le volvía hacer el desayuno, cuando Danny hubiera desayunado, se tumbarían en el sofá y verían "pokemon" otras dos horas más mientras Danny acariciaba el pelo del "enano".
¡Cuánto tiempo sin estar así! Pensó Dougie.
Y así pasaron el día, sin más. Entre televisión, pequeñas bromas al enano y risas por parte de los dos.
Y, ¿sabéis eso que se siente cuando esta llegando la hora? ¿Cuándo ves que anochece y esa sensación de estar agusto va disminuyendo? Pues más o menos eso fue lo que pasó. Danny se levantó con una de sus risas que debían estar escuchando desde la calle de abajo y miró el reloj, suspiró y comenzó hablar.
-Doug –hizo una pausa- tendré que irme, ya sabes Olivia…
-Claro, lo había olvidado por completo…
-Pero si quieres mañana, puedes venir a casa, ¿vale?
Dougie asintió y se levantó para acompañarlo. Danny se giró y lo abrazó, los dos respiraron el aroma del otro. Dougie gimoteó un "quédate esta noche" y Danny asintió. No hizo falta nada más. Se volvieron a sentar en sofá y volvieron las mismas risas.
Finales de 2009
Harto, harto, harto, harto. Harto estaba Danny, hacía varios meses que lo dejó con Olivia. Se asustó en el momento en que ella quería más.
Para colmo, Dougie tenía nueva novia, cosa que a Danny no le calló bien y ella en si nunca le iba a caer bien nunca. Lo presintió.
El día que Dougie la presentó, Danny se hizo el loco y dijo que estaba enfermo, pero no coló. El "enano" se había enamorado hasta las "trancas" de esa delgaducha, morena y guapísima chica. Así que estuvo tan solo esos meses que picoteó con todas las chicas que quiso y más.
Hasta que llegó Georgia, era preciosa, tenía un cuerpo diez y para ser "Miss Englans 2007" no era para nada tonta. Le encantó desde que la conoció y conectaron, como le había pasado con Dougie. Y entonces las tornas cambiaron, Dougie era quien estaba harto de esa "modelito" y que ahora que las cosas con Frankie no iban bien le quitaban a su mejor amigo. Pero le tocaba aguantarse y eso hizo, aguantarse.
PRINCIPIOS de 2011
Grababan un programa "Mcfly on the Wall" y digamos que no estaban en su mejor momento, Dougie en rehabilitación por la ruptura con Frankie y aunque Danny no dijera nada, él estaba hundido por verlo así y no poder estar con él.
El día que llego a su casa y vio su aspecto no dudo que si la encontraba por ahí la mataría. Fueron noches y noches sin dormir pensando en que no podía verlo de esa forma, que él mismo se estaba muriendo como su precioso "pollito".
Pero, aunque le hubiera gustado estar cerca de Dougie, tenía a alguien en casa que le estaba esperando a su vuelta, y esa persona era Georgia. La quería, no lo podía negar, había sido como un flechazo físico y mental, pero ese pequeño rubio de ojos azules podía con todos sus pensamientos.
Las noches se hacían eternas porque no hacía más que pensar en como estaría SU "enano" y digamos que, aunque Georgia quería omitir lo obvio, Danny dejo de ser su Danny para pasar a ser el Danny preocupado por Dougie día y noche.
MAYO 2011
Tenían gira en europa y Dougie ya había vuelto a por todas después de estar en rehabilitación por "esa zorra" como la había catalogado Danny durante el tiempo que el enano estuvo fuera. La verdad es que todos estaban nerviosos.
Ese día cogían el vuelo, seguían grabando "Mcfly on the wall" y su primera parada sería Valencia. La emoción se notaba en el ambiente. Harry no paraba con los brazos como si tocara una batería imaginaria y Danny se estaba poniendo nervioso. Dougie llevaba sus cascos puesto y Tom leía Twitter desde el ipad.
La vista de Danny en esos momentos, era mirar a Dougie concentrado en la música que entraba en sus oídos y mirar sus labios que tarareaban muy bajito aquello que estaba escuchando.
La verdad, es que mirarlo le estaba resultado relajante, hasta el momento que el pequeño levanta su mirada y suspira, sonríe y vuelve a tararear. Entonces de tranquilidad nada, Danny se ha puesto cardiaco e intenta recordar el sabor de los labios de Dougie después de tanto tiempo.
Lo que no sabe Danny, es que aunque el piense que es imposible, no tardara tanto en recordar cómo son sus labios y a que sabe Dougie.
Primera parada: Valencia
Cuando el avión aterriza, Dougie recoge su mochila y guarda los cascos. Mira a Danny y le sonríe.
-Piensas que habrá mucho gente, Dan?
-No sé, a lo mejor no. ¿Estás nervioso? –Dougie sonríe y asiente tímidamente con la cabeza.
-Sabes que me pongo nervioso con cualquier cosa –Danny se gira le sonríe y le abraza como siempre
-Eres un "enano" pollito mío – Dougie suelta una pequeña carcajada y le sopla en el cuello y sinceramente, Danny piensa que ha muerto.
Bajan del avión y caminan por el túnel hasta que se oyen chillidos al fondo. "Sí que hay fans" piensa Dougie y mira a Danny, que está encantado. Pero no encantado por esas fans, si no por que Dougie le ha abrazado, que tontería más grande y que gran sensación.
Como se preveía, la gente esperaba la llegada de ellos. Han oído gritos, vitoreos y les han pedido hijos, besos y demás acciones sexuales que les han hecho reír durante el viaje al hotel.
Tom ha prohibido terminantemente cualquier bebida alcohólica durante esta noche y mañana, ya que van a grabar en la playa para "Mcfly on the wall" y tienen concierto por la tarde.
Así que cada uno ha ido a su habitación y se han acostado a dormir. Solo hay tres habitaciones ocupadas, una de ellas está a oscuras y solitaria, mientras que la contigua tiene luz y se escuchan dos voces riéndose y jugando al parchís.
Con esta me como dos, que lo sepas –avisa Dougie
-Joder, puto "enano" –Dougie se rie y bebe de su zumo de arándanos que han pedido en el servicio de habitaciones
-Eres malísimo, se puede saber porque has dicho que habías jugado alguna vez?
-Porque he jugado, esto es suerte –Dougie rie más fuerte y Danny se abalanza contra él olvidándose que hay un tablero por medio. Dougie ríe mucho más fuerte cuando ve a Danny encima de él.
-Joder Dan pesas, sabes?
-Si? Pues te jodes. Así aprenderás a no reírte de tus mayores –Dougie vuelve a reír y Danny acerca sus manos a sus costillas- Porque me haces tan poco caso? – Le mira y pone morritos
-Dios, si te tuviera que hacer caso, sería el fin del mundo –se ríe y le sopla en la cama
-Maldito "enano"
-Me adoras –y el pequeño no sabe cuánto hay de verdad en esas palabras
-Sí –Acaba de afirmarlo, ha sentido que tenía que hacerlo. Y Dougie se ha quedado tan parado que no sabe cómo reaccionar, así que lo único que se le ocurre es pasar su lengua por sus labios y mirarlo a los ojos.
Danny no lo piensa mucho, si lo pensará seguramente no hubiera ocurrido. Solo ha ocurrido una vez, solo se han besado una vez y los dos estaban borrachos y era fin de año. Ahora todo es distinto, no es fin de año, no están borrachos porque Tom se lo ha prohibido y lo que había empezado como una partida inocente de parchís, acaba de acabar con los labios de Danny sobre los de Dougie, el cual acaba de cerrar los ojos instintivamente. El beso sigue cuando Dougie deja paso a la lengua de Danny y el pequeño reacciona y besa como es debido al mayor.
El aire comienza a escasear, así que los dos se separan. Se miran avergonzados y el mayor pecoso se aparta y Dougie huye con un "Descansa Dan, creo que lo necesitamos". Danny mira la puerta cerrarse y piensa "Yo necesitaba un poco más de lo que me acabas de dar" pero prefiere tumbarse de nuevo en la cama, cerrar los ojos y olvidar por un momento que acaba de tener ganas de arrancarle la ropa a su "enano".
