Declaración de Derechos de Autor: Todos los personajes de la Saga Twilight y sus descripciones pertenecen a la Sra. Stephenie Meyer y su Casa Editorial, y Summit.
La inspiración de la historia, viene de todos los maravillosos escritores y relatos que nos regalan fantasías en este y otros muchos sites.
40°46′26″N 73°58′55″W, así rezaba el tatuaje en su cadera, eran esas las coordenadas del lugar donde hace siete años su vida cambio, ese lugar que cambio por completo la esencia de Bella Swan, ahora estudiante de periodismo y fotógrafa aficionada. Será ese tatuaje el que obsesione a Edward Cullen, estudiante de medicina y capital del equipo de fútbol de los Columbia Lions, ese tatuaje una de las pocas cosas que él recuerda de esa mujer con la que pasó la noche más maravillosa de su vida, esa mujer que está seguro es su alma gemela… aunque también siente que se está enamorando de la dulce Isabella Swan, ese ángel hermoso al que cuido con esmero en el hospital cuando cumplía su condena por conducir bajo los efectos de una droga desconocida, mientras ella luchaba por salir de ese profundo coma en la que estaba perdida.
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Capítulo 2: El Eclipse:
Era extraño que Jasper no atendiera sus continuas llamadas, era su amigo pero no pensaba permitir irresponsabilidades en los miembros de su equipo, el año anterior habían conseguido ganar la Ivy League y esta año no pensaba conformarse con menos, todos los miembros de su equipo estaban trabajando duro en los entrenamientos previos, ganar el primer juego era importante para poder mantener el espíritu del equipo y todos habían estado dando el todo por el todo en los entrenamientos, si Jasper no se presentaba en la práctica de mañana, entonces no estaría entre los titulares contra los Big Red de la Universidad de Cornell, y tendría que conformarse con estar sentado en la banca.
Molesto como se encontraba se sentó en su piano intentado calmar su estado de ánimo, recordando la visión que le había alegrado el día, la hermosa castaña que tomaba fotografías en el Central Park, esa visión de esa niña hermosa que parecía más un ángel que de una mujer de carne y hueso, esa hermosa niña etérea, perfecta, parecía que solo aparecía para atormentarlo y apoderarse de sus pensamientos, porque apenas se daba cuenta de su presencia desaparecía ante su mirada, no le daba tiempo nunca para decidir si tentaba a la suerte, si engañaba al destino y se hacía de la compañía de tan maravillosa criatura. Perdido en sus pensamientos se permitió deslizar libremente los dedos por las teclas del piano, creando, dando origen a una melodía única que rebozaba de ternura y delicadeza, como si con ella pudiera acariciar las mejillas de castaña con la punta de sus dedos, como temiendo que pudiera romperse.
- Estas enamorado hermano?. – le preguntó Emmett al entrar a la sala de música. -
- De qué demonios hablas Em?. – le dijo. – de quien puedo estar enamorado sino consigo a nadie que me convenza más allá de la cama?. – agregó. -
- Esa melodía es nueva, no?. – agregó con un encogimiento de hombros. – hace cuanto no compones?.
- No lo sé Emm… hace mucho. – dijo respondiendo de alguna forma a aquello que él mismo se estaba preguntando también. -
- Y he de suponer que esa melodía no esta inspirada en la familia, como muchas otras que has creado. – continúo mientras Edward seguía tocando y negando la cabeza. – y por como me contestaste hace un rato, no creo que sea en una de tus conquistas de cama. -
- Por qué crees eso?. – añadió Edward más por curiosidad que por querer continuar con la conversación. -
- Porque si ninguna de las mujeres con las que has estado, te convence más allá que entre las sábanas, entonces ninguna pudiera inspirar una melodía con esa ternura, esa intensidad y esa cantidad de sentimientos. – le decía su hermano. – Seré medio atolondrado, medio insensible por ser abogado…
- Intento de abogado. – le interrumpió Edward con una sonrisa ladina. -
- Estudiante de derecho. – corrigió Emmett. – cómo sea… lo cierto es que esa mujer que te despierta sentimiento tales como para inspirar algo tan dulce como eso, tiene que ser alguien especial.
- No lo sé… no la conozco. – dijo quitándole importancia al asunto. -
- Cómo que no la conoces?. - le replicó. – Me parece que eres más tonto de lo que creía. – le dijo mitad en serio mitad en broma. – Tienes una amiga imaginaria o te compraste una inflable… al menos esas no tienen que convencerte. – dijo entre carcajadas. -
- No seas idiota Emmett. – le dijo. –
- Entonces de donde salió esa melodía. – insistió. -
- De un Ángel. – le dijo Edward simplemente. -
- Ahora si que te perdimos hermano. – le replicó lanzándole un cojín del sofá donde estaba sentado, el cual Edward esquivó limpiamente. -
- Emmett, deja a tu hermano en paz. – le dijo su madre que llevaba tiempo observándoles desde la puerta. Se acercó a Edward y parándose detrás de él le acarició suavemente el cabello. – A ver pequeño, a mí si vas a decirme quien inspiró esa hermosa melodía. – Edward solo negaba sonriendo, mientras tocaba los acordes del dulce y triste final. – un final un poco triste cielo, no te parece?.
- No mamá es perfecto así. – le dijo. -
- Porque no la tocas de nuevo. – dijo Esme a su hijo, quien la complació tocando la nueva melodía que parecía haberse quedado grabada a fuego en su memoria. – Es hermosa Edward. – le dijo. -
- Seguro que lo es. – respondió el sencillamente. -
- La melodía o la chica?. – le preguntó su hermano interesado en saber, quien era aquel "Ángel" que parecía empezar a conquistar el corazón del inconquistable Edward Cullen. -
- La chica. – respondió el sencillamente. -
- Debe ser especial?. – le dijo Esme emocionada porque una chica pudiera conmover el corazón de su hijo de esa manera. -
- No lo sé, no la conozco. – le repitió él. -
- Ahora si lo perdimos. – dijo Emmett levantándose del sofá para salir de la sala. – En fin, solo venía a decirte que James y compañía llamaron para ver si queríamos reunirnos con ellos en el Eclipse más tarde. Rose y yo iremos, nos vemos allá. – Edward asintió y con eso su hermano salió satisfecho de la sala. -
- Vas a invitar a la chica especial para que te acompañe al bar. – le dijo Esme, tratando de satisfacer su curiosidad. –
- Mamá los Ángeles no van a bares. – le respondió Edward. -
- Woao esa chica debe ser especial para que la consideres un ángel. – le dijo. -
- Cada vez que la veo desaparece, nunca puedo acercarme lo suficiente como para hablarle. – dijo con un dejo de tristeza. – no sé como se llama, no sé como encontrarla, ni que estudia, no sé casi nada de ella.
- Pues entonces parece que tendrás que reaccionar más rápido la próxima vez que la encuentres. – le dijo su madre encogiéndose de hombros también. – Vas a decirle a tu hermana para que los acompañe. – le dijo cambiando el tema, porque sentía que empezaba a entristecerlo. -
- Mi hermanita en un bar. – le dijo, dijo enarcando la ceja. – Mamá Lizzie tiene apenas dieciocho no tiene edad legal para beber, que demonios va a hacer ella en un bar, apenas yo puedo hacerlo.
- Pero no necesariamente tiene que beber alcohol, además estarán tu y Emmett para cuidar de ella, y el bar es del hermano de James, no es así?. – le preguntó. -
- Si mamá, el bar es una de las propiedades de Garret Swan. – le dijo Edward. -
- Entonces no creo que tenga problemas. – le dijo. Edward asintió derrotado por tener que servirle de niñero a su hermanita, aunque pensándolo bien Jacob podría estar allí acompañado de la chica del equipo de natación, o quizás de su ángel… aunque este ultimo pensamiento lo incomodará y lo molestará bastante, serviría para desalentar cualquier sentimiento amoroso que Elizabeth empezara a albergar por Swan. -
- Esta bien mamá, ya le aviso. – una vez que Esme Cullen dejó la sala, Edward se apartó del piano para dejarse caer en el sofá de la sala. Esperaba que todo saliera bien, porque no le apetecía nada hacerle daño a su hermanita, tampoco a la hermosa castaña. Apretó el botón de llamada rápida que tenía programado para su hermana. Apenas repicó un par de veces. – Cariño, dónde estas?. -
- Estoy terminando unas cosas en el estudio de ballet para mis clases de mañana. – Elizabeth había estudiado desde temprana edad ballet clásico, y ahora además de empezar una carrera de periodismo en la Universidad de Columbia, daba clases a un grupo de niñas de once años en el School of American Ballet. -
- Vamos más tarde para el Eclipse, mamá pensó que te gustaría acompañarnos. – añadió pero dejándole en claro a su hermana que era su mamá quien quería que fuera a ese bar y no él. -
- El Bar de los Swan?. – preguntó emocionada, tanto que se le olvidó disimular frente al celopata sobreprotector de su hermano Eddie. -
- El Bar de Garret Swan. – le corrigió Edward. – Y fue James quien nos invitó. – añadió. -
- De acuerdo. – le dijo. – A que hora van a estar por allá?. – le preguntó. -
- Como en una hora y media. – le dijo Edward. – Dónde te recojo?.
- En ningún lado hermanito, nos vemos allá. – le dijo. -
- Como que nos vemos allá, vas a estar tanto tiempo en el estudio?.
- No Ed, voy a pasar por el departamento de la fotógrafa que nos tomo las fotos hoy en el estudio. – le dijo. – resulta que somos compañeras de clases, pero quiero ver los contactos de las fotos que tomó hoy, las pasó a su computadora ya y estoy segura que están geniales. – claro que no pensaba decirle todavía a su hermano que su maravillosa compañera de clases no era otra que Isabella Swan, la hermana menor de Garret, James y Jacob Swan, y que además albergaba la esperanza de averiguar cosas de Jacob con Isabella y quizás… porque no, encontrarlo en el departamento de su hermana y pedirle que la acompañara al bar, así tuviera que enfrentarse a Edward y a Emmett hasta que el infierno se congelará o hasta que entendiera que ella era lo suficientemente adulta y mujer para vivir su vida. -
- Bien, pero ten cuidado. – le dijo su hermano, no muy contento por como se estaban dando las cosas.
Mientras Elizabeth preparaba las cosas para poder salir en dirección al departamento de Isabella… Bella veía como su amiga se retocaba por tercera vez el maquillaje y se arreglaba la ropa por décima vez…
- Angy te vez hermosa. – le dijo. – Además es solo Jacob.
- Solo Jacob, solo Jacob. – le reclamó Ángela a su amiga. - cómo se nota que no estas enamorada. – le dijo arrepintiéndose al instante. – Perdón Bellita no quise decir eso. – le dijo acercándose a su amiga y sentándose a su lado arrastrándola hasta su abrazo. -
- No te preocupes Ángela. – le dijo. – Lo que quiero decir es que ustedes han estado tonteando demasiado tiempo, sabes que a él le gustas por como eres, no tienes porque preocuparte y estar nerviosa. – siguió Bella. – y sinceramente no entiendo como en vez de seguir con esas tonterías y de estar jugando a los amigos con derecho se arriesgan y empiezan con una relación de una vez por todas. – le dijo siendo completamente sincera. -
- Porque él no me lo ha pedido. – le dijo Ángela a su amiga con un rastro de profunda tristeza en la voz. -
- Porque no se lo pides tú. – la inocente idea de Isabella logró que los ojos de su amiga casi saltarán de su cara. – Qué?... no me mires así?. – le dijo. – Es un mundo moderno, las mujeres también podemos tomar las riendas, podemos decidir. – le dijo completamente segura de si misma, haciendo que su amiga enarcara un ceja perfecta. -
- Entonces porque demonios, tu Isabella "mujer moderna" Swan, no te acercas de una buena vez a Edward Cullen y lo invitas a salir. – le dijo seria. -
- Porque Edward "Dios Griego" Cullen, puede tener a la mujer que quiera a su lado, porque conformarse con la tímida, seria e insegura Isabella Swan. – le dijo algo triste. – Además el siempre sale con mujeres que parecen fotoshops andantes, difícilmente pudieran ser más perfectas si las sometiera a uno de mis programas de fotografías. – dijo deshaciéndose del abrazo de su amiga para acercarse a su computadora y seguir revisando las fotos que había tomado esta tarde y quitando de la carpeta que le ensañaría a Elizabeth Cullen las fotos que tenía del Central Park… y también las de su precioso hermano. – Además tu y mi hermano han sido "amigos". – dijo resaltando las comillas con sus dedos. – desde hace tiempo, de hecho fue a él el primer hombre en tu vida. – le recordó. – y a mí Edward no me ha dado ni la hora nunca en su vida.
- Eso porque tu de tonta sales corriendo cada vez que él te mira. – le replicó Ángela. -
- Porque no quiero que piense que estoy obsesionada con él. – le dijo ella apoyando la cabeza en el escritorio y cubriéndola con sus manos en un gemido lastimero. Porque siendo sinceros ella esta obsesionada con ese hombre y muchísimo, verlo rodeado de mujeres le producía un sentimiento de profundo dolor. -
- Pero estas obsesionada con él Bella… cuantas fotos suyas tienes en tu computadora… trescientas?. – le preguntó su amiga, intentado hacer valer su punto. -
- Quinientas ochenta y cuatro sin contar las de hoy. – le dijo Bella mordiéndose el labio y encogiéndose de hombros, dándole a su amiga una mirada traviesa, mientras esta negaba continuamente. -
- Bella… Bellita… Bella. –le dijo. – cuando vas a dejar tu cobardía y te vas a acercar a Cullen, al menos para que vea que eres real. – le dijo. -
- Será para que sepa que existo. – le replicó Bella. -
- Él sabe que existes. – le dijo Ángela, quien ya había observado que Edward Cullen estaba casi tan obsesionado con su amiga, como ella con él. Mientras tanto Bella bufaba y ponía los ojos en blanco. – lo dicho eres una pequeña cobarde Swan. – le dijo intentando picarla un poco, había pocas cosas que Isabella Swan amara tanto como un reto, así que si convertía esto en una especie en una competencia acusando a Bella de cobarde podría intentar hacerla acercarse a Edward y empezar a verse como era realmente, una mujer hermosa con muchos talentos y cualidades. -
- Yo no soy cobarde. – le dijo. – Simplemente no lo conozco, para que arriesgarme al ridículo acercándome a un hombre que en la vida se fijaría en mi. – le dijo con un aire de sufrida suficiencia. – en cambio tú mi querida Ang si que eres cobarde, porque eres amiga de mi hermano desde hace años, se besan, duermen juntos, se van de viajes y casi son una pareja sin título, y no te atreves a pedirle que le ponga un nombre a lo de ustedes. – le dijo, mientras Ángela simulaba una sonrisa, Bella había mordido el anzuelo. -
- Puede ser que yo sea una cobarde, pero seguro que resuelvo mi problema con Jake, antes que tu pequeña gallina le pidas aunque sea la hora a Edward Cullen. – le replicó. -
- Te atreverías a pedirle a Jacob William Swan Black que sea tu novio solo cuando los perros vuelen, y adivina qué… no creo que eso pase. – le dijo Bella. -
- Bien Gallineta Swan. – le dijo Ángela alzando una ceja. – Si yo me atrevo a pedirle a Jacob que sea mi novio esta noche. – le dijo haciendo que Isabella la mirará desconfiada. – Entonces tú irás a la próxima fiesta a la que nos inviten. – ahora fue el turno de Bella que enarcó una ceja. – con un vestido que yo elija, maquillada y peinada por mí. – siguió Ángela. – Y además te acercarás a Edward Cullen y bailarás con él. -
- Weber sabes perfectamente que yo no bailo. – le reclamó. – no veo el caso de añadirle humillaciones al asunto. -
- Claro que bailas Swan, y déjate de tonterías. - le dijo Ángela. – Además si piensas que el los perros no saldrán a volar esta noche no entiendo cual es tu miedo… Vamos Bellita, tienes miedo de perder por primera vez una apuesta con tu amiga.- le dijo condimentando la situación haciéndola irresistible para Bella. -
- Pero si tú le pides a Jake ser tu novio esta noche tú ganas, sino lo haces y la situación sigue igual… para ti esta bien, así que ganas igual. – reflexionó Bella. -
- De acuerdo Bellita, sino me atrevo no volveré a meterme con tu obsesión por Cullen y cada vez que quiera tener sexo con tu hermano lo haremos es su departamento dejándote libre de nosotros por lo menos un mes.
- Dos meses. – contraofertó Bella. -
- Bien dos meses. – le dijo Ángela segura. – De todas formas, mañana Jake y yo tendremos una relación, y tu vas a ir el próximo fin de semana a una fiesta con un deslumbrante vestido y tendrás que acercarte a tu Edward "obsesión" Cullen y bailar con él. – y acercándose a su amiga con la mano extendida. – y yo mi querida amiga podré tener con Jacob sexo en este departamento todas las veces que quiera. – mientras Bella puso una cara de asco. – pero para que veas que te quiero voy a comparte unos audífonos nuevos para tu ipod.
- No te temo Ángela Weber. – le dijo estrechándole finalmente la mano extendida de su amiga. – Eres más cobarde que yo, no en vano has aceptado dormir con mi hermano desde hace cuatro años, sin siquiera pedir un título oficial, estás demasiado asustada por perder lo que tienen como para hacer algo. – le dijo Bella a su amiga intentando sacar alguna ventaja, en una apuesta en la que no estaba segura de ganar por primera vez desde que eran amigas. -
- Tenemos un trato amiga. – dijo Ángela sellando el compromiso. Mientras eran interrumpidas por un golpe en la puerta. – Yo abro. – se acercó la puerta y al otro lado no se encontró con su Jake, sino con una hermosa mujer a la que había visto en alguna oportunidad con Rosalie, cuando habían salido juntas. Rosalie era la capitana del equipo de natación del que ella era miembro, además de que es compañera de Jacob y su mejor amiga, cualquier mujer con dos dedos de frente estaría nerviosa de que una mujer como Hale fuera la mejor amiga de su "amigo con derecho", pero ella estaba completamente clara en el profundo amor que la Diosa Rubia, como era conocida en la universidad, tenía por su prometido, y esta chica frente a su puerta era la hermana del prometido de Rosalie Hale. – Disculpa, en que puedo ayudarte?. – le preguntó Ángela, amable pero algo confundida. -
- Hola soy Elizabeth Cullen. – se presentó Lizzie. – Y estoy buscando a… - por unos segundos el corazón de Ángela se paralizó en una especie de premonición en la que la pequeña Cullen, como le decían sus hermanos y por extensión su cuñada, estuviese buscando a su hombre. -
- Me esta buscando a mí. – intervino Isabella, quien por la postura que había adoptado su amiga podía adivinar que estaba imaginando cosas. – a su grupo de Ballet fue al que le tomé fotos esta tarde. – le dijo a Ángela, satisfecha de que su amiga relajara su postura y agradecida de que pudo completar la tarea de esconder de los ojos curiosos de Elizabeth, las fotos de su amado Central Park y de Edward.
- Bien entonces las dejo. – le dijo Ángela a su amiga y a la recién llegada. – voy por mi chico. – y girándose a Bella añadió. – si te animas nos vemos allá. – le dijo pero a sabiendas que Bella no sería vista por el Eclipse esa noche, y menos después de que James llamará a los Cullen delante de ella. Ángela impaciente por ver al amor de su vida corrió escaleras arriba y tocó la puerta de forma desesperada… Jacob abrió enseguida, no estaba seguro de que le depararía la noche, pero a pesar de sus sentimientos encontrados, a pesar de sus emociones confusas, le había prometido a Angy que saldrían esa noche y no pensaba dejarla plantada, esa dulce mujer le había entregado lo mejor de si misma en los últimos cuatro años, en una relación sin nombre, pero que los había confortado y hecho felices a los dos… o por lo menos hasta ahora así había sido, y la verdad es que no sabía que hacer, porque una parte de él sentía que amaba a Ángela, a pesar de que otra se revelaba en su contra diciéndole que no era a Ángela a quien su corazón pertenecía, pero se sentía sucio y miserable porque algo le decía que toda esta historia terminaría con el corazón de esa hermosa mujer roto por su mano. – Cariño. – dijo ella saltando a su cuello, mientras besaba sus labios, y él la mantenía sujeta por la cintura. -
- Estas hermosa princesa. – le dijo, porque era completamente cierto, Ángela era hermosa, y sabía como arreglarse para provocar que el cayera rendido a sus pies.- nos vamos. – le dijo mientras dejaba un casto beso sobre sus labios. - James nos vemos en el Eclipse. – le gritó a su hermano desde el puerta. -
- En media hora estoy por allá. – le dijo mientras se encontraba en el teléfono intentando convencer a Victoria que lo acompañara esta noche. – Vamos cariño. – le decía. – Casi todos van a ir acompañados, vas a dejarme allí solito. – le decía haciendo un puchero a pesar de Victoria no podía verlo. -
- James, ya te dije que no quería acompañarte. – le dijo ella desde el otro lado de la línea. – además para que me quieres allí, para que vea como todas las lagartonas del bar se te insinúan. – le dijo ella con un dejo de celos en su voz, que consiguió hacer sonreír a James. -
- Pero yo solo tengo ojos para ti cariño. – insistió. – y si no tengo exclusividad para contigo es porque tu no lo quieres así. – le dijo él.- te he pedido un millón de veces que seas mi novia y siempre me rechazas Vicky. – le dijo él, parte recordatorio y parte reclamo. -
- Le dijiste a tu hermana para que te acompañara. – le dijo ella en un clarísimo intento por desviar el tema. -
- Por supuesto que se lo dije. – añadió James. – E incluso invité a Cullen.
- Tú con tu esperanza de que tu hermanita y Edward tengan algo. – le dijo ella enternecida por el intento de él para ayudar a su hermana. -
- Mi pequeña ha sufrido mucho cariño. – le dijo él. – y yo sé que le gusta Edward, he visto como lo mira, y también he visto las ocho mil fotos que de él tiene en su computadora… y algo me dice que mi princesita no le es indiferente a Cullen, y creo que enamorarse es una de las cosas que pueden sacar esa tristeza que mi hermanita tiene siempre escondida en sus ojitos y detrás de esa sonrisa falsa que nos monta para tranquilizarnos. – añadió con un profundo suspiro. – Pero esta noche creo que Cullen se tendrá que conformar con su conquista de una noche porque Bella no acepto. – Dijo jalándose los cabellos frustrados. -
- Ya se nos va a ocurrir algo. – le dijo ella, ofreciéndole su ayuda. -
- Gracias cielo. – le dijo.- No sabes lo importante que es para mi que quieras ayudarme a recuperar a mi feliz y dulce hermanita. – de pronto una idea cruzó por la mente de James para lograr la compañía de Victoria esa noche. – Entonces… tendré que hacer como Cullen y buscarme una compañía de una noche porque también tú te rehúsas a acompañarme. – le dijo. -
- Y así quieres que te tome en serio. –le reclamó ella molesta y celosa. -
- Bueno cariño te he ofrecido que seas la única y tomarte en serio casi a diario desde que te conozco. – le dijo. – Además necesito que me defiendan, Jasper le prometió a Tanya llevarla al Eclipse…
- Esa enana siniestra que esta obsesionada contigo y que te persigue por todos lados, con su silicona, su exagerada nariz operada, su ropa de prostituta barata y sus hormonas adolescentes alborotadas va a estar esta noche en el Eclipse?. – le preguntó ella molesta, mientras él reía por lo bajo de su reacción sabiéndose ganador de su compañía esa noche. – Si me llegó a enterar James Swan, que la mocosa de los Hales te puso un solo dedo encima, entonces cualquier mínima posibilidad de que tengas algo conmigo se va al infierno, entendiste. – le exigió ella celosa y molesta. -
- Completamente cielo. – le dijo él. – pero sabes que sería más fácil escapar de sus escurridizas manos si estoy entre tus brazos, o si son tus manos las que están sobre mi entrepierna debajo de la mesa. – dijo el dramatizando un poco. -
- Pasa por mí dentro de veinte minutos. – le dijo mientras le colgaba el teléfono, para poder estar lista para él. Ella estaba completamente loca por James Swan, pero era una mujer celosa y posesiva, y sufría mucho al ver a tantas mujeres insinuándosele, le aterraba empezar una relación con él y que por culpa de la tentación terminara con el corazón roto, por ello no terminaba por aceptarlo… así que vea a otras mujeres detrás de él era una cosa, pero ver a esa chiquilla con las hormonas revolucionadas poniéndole las manos encima a James, era una cosa muy distinta, además que ella y los Hale no se llevaban del todo bien, de hecho los odiaba y tenía sus razones para hacerlos. A la única que soportaba era a Rose, sin embargo mantenía su distancia, puesto que no podía creer que algo que creciera en ese nido de víboras pudiera tener una pizca de bondad en su alma. Pero no pensaba permitir que la enana de los Hale enredara a su James entre sus piernas. – Malvada puta de mierda. – resolló mientras terminaba de enfundarse el sexy y rojo vestido que vestiría esa noche. – Con mi James no pienses meterte. – decía para si misma pensando en Tanya. -
Pero Tanya estaba sacando la artillería pesada, estaba dispuesta a que esa noche todos los hombres de El Eclipse se quedaran embobados con su belleza, nadie notaría que tenía apenas diecisiete años, todos quedarían prendados por su perfección, por su sensualidad y por todas y cada una de las curvas de su cuerpo… ella tenía un lista de amantes a los que quería coleccionar, ella y su amiga Carmen había invertido muchas horas en ella, y pensaba llevar a cada uno de ellos a su cama sin importar el precio o las consecuencias, su lista era perfecta, no era una virgen inexperta y había aprendido buenas cosas con su profesor de matemática, quien fue el encargado de robarle la virginidad sobre un escritorio cuando tenía quince años y a él le siguió el profesor de tenis de Irina, uno de los amantes de turno de su mamá y por supuesto Demetri Cullen, el papá de su cuñada Alice, quien le enseño más cosas que ninguno y con quien todavía pasaba interesante ratos en su oficina o en su apartamento privado…. Pero su lista era especial para ella, estaba llena de muy suculentos retos, el primero de ellos era James Swan, había algo de peligroso en él, desde que lo vio con esa chaqueta de cuero marrón y sus jeans deslavados bajándose de su harley, con sus lentes de aviador y con esa actitud como si fuera el dueño del mundo hacía que su ropa interior se humedeciera, y el hecho de que públicamente la rechazara una y un millón de veces lo hacía irresistible; además que el esta obsesionado con la estúpida de Victoria, esa mujercita que odiaba a su familia y no perdía oportunidad para humillarlos, así que meter a James en su cama era una buena forma de darle a la estúpida razones reales para odiarla.
Su segundo objetivo era el papá de Victoria, no es que el viejo Laurant le pareciera especialmente atractivo, pero quería terminar de humillar a la zorra pelirroja de una vez por todas. En su lista seguían Jacob Swan, Edward y Carlisle Cullen, eso de tener a su padrino Carlisle era algo morboso y medio incestuoso que lo hacía realmente irresistible… y sus último trofeos, a los que más deseaba… Garret Swan, el prometido y futuro esposo de su prima Kate Whitlock Denaly, y finalmente Emmett Cullen, tenía apenas catorce años cuando vio a su cuñado con su hermana en la cama, ellos no sabía que ella estaba espiándolos y desde ese día su mayor deseo era que fuera su nombre el que Emmett gritará cuando alcanzará al orgasmo y no le importaba lo que costaría pero pensaba lograrlo.
Y muy lejos estaba Emmett de estos pensamientos mientras bailaba con Rosalie abrazada en su cintura en El Eclipse mientras esperaban por los demás. Poco a poco iba mordiendo su cuello mientras las cosas se iban calentando más y más, pero lo bueno les duro poco, porque al poco tiempo llegaron Jacob y Ángela.
- Búsquense un hotel. – le dijo Jacob acercándose a ellos. -
- No seas ordinario Jake. – le dijo Rose mientras se acercaba emocionada a saludar a su amigo. – Que estoy seguro que más tarde vas a estar peor mi querido lobo hambriento. – se acercaron a la mesa, que Garret siempre mantenía apartada par su uso o el de sus hermanos.
- Y va a venir la princesita de los Swan?. – preguntó curioso Emmett quien había escuchado un montón de veces hablar de la pequeña Swan pero todavía no la había conocido. -
- No. – dijo Jacob al tiempo que negaba con la cabeza. - no pudimos convencerla. – dijo encogiéndose de hombros. – y eso que lo intentamos.
- Buenas noches caballeros, señoritas. – dijo Edward galantemente mientras se acercaba a la mesa y respiraba aliviado y decepcionado al ver a Jacob acompañado de la chica del equipo de natación, en lugar del ángel de cabellos castaños y ojos chocolate. -
- Solo hermanito?. – le dijo Emmett en tono de burla. – o es que trajiste a tu amiga imaginaria para que te regale un baile a cambio de su canción. – dijo entre carcajadas. -
- No te preocupes por los bailes, seguro consigo con quien. – le dijo Edward confiado. – Lizzie no ha llegado?. – añadió sin perder de vista la reacción de Jacob que se tensó al instante, acción que no le paso desapercibida. -
- La pequeña Cullen va a venir?. – preguntó curiosa Rosalie asombrada de que sus hermanos le permitieran venir al Bar, pero sobre todo preocupada puesto ella también había visto la reacción de su mejor amigo, y sabía por lo mucho que por ella le había preguntado en los últimos días que a Jacob no le era nada indiferente Elizabeth… aunque siendo sinceros se le hacía un poco injusto el asunto con Ángela, no es que ellas fueran grandes amigas, pero era su compañera de equipo y llevaba años de una relación intermitente y sin nombre con su amigo. -
- Si… Esme insistió en que la invitara. – dijo Edward entre dientes, dejando claro al mencionar a su madre por su nombre que no estaba nada feliz con ver a su hermana pequeña en ese tipo de ambiente. -
- Ella estaba nuestro departamento. – añadió Ángela como si nada. -
- Y que hacía allí?... cariño – preguntó Jacob de alguna forma aliviado en que hubiese subido ella a por él. -
- Iba a ver unas fotos que Isabella tomó en la tarde en su curso de ballet. – le contestó ella, pero mirándolo extrañada por la curiosidad palpable en su aparentemente inocente pregunta. -
- Isabella?. – preguntó Edward a su vez. -
- Isabella Swan Black. – dijo Jacob con orgullo. – Mi hermanita. – añadió. -
- O mejor conocida como la princesita Swan. – dijo Emmett. -
- Isabella es la fotógrafo que tomó las fotos de Lizzie en el Lincoln Center?. – preguntó Edward con sincera curiosidad. -
- Acabo de escuchar el nombre de Isabella y el Lincoln Center en la misma oración?. – preguntó James que venía llegando acompañado de Victoria, pero a pesar de feliz por la compañía se le veía de pronto más pálido que de costumbre y algo preocupado. -
- Si James, eso mismo. – le aclaró Ángela. -
- Explícame. – se dirigió James de forma severa a Jacob, Emmett y Edward observaban la escena detenidamente, no entendía demasiado… comprendían perfectamente los celos y el instinto de protección de los hermanos por las princesitas de la casa, pero lo que no entendía era que podría haber de peligroso para Isabella en el Lincoln Center o más específicamente en el escuela de Ballet para que James llegara a palidecer. -
- Estaba haciendo un trabajo para el que la contrato la escuela de ballet.- le respondió Jacob a su hermano. -
- Para la escuela de ballet. – repitió como si no pudiera creerlo. – y tú le conseguiste ese trabajo. – lo acusó directamente sin preguntar, Jake se limitó a encogerse de hombros. – Estas loco Jacob… como se te ocurre, como haces que Bella este allí, y encima sola.
- James… Isabella tiene que dejar el pasado, tiene que superar lo que paso de una vez por todas, y ya estoy harto de discutir esto contigo y con Garret, si siguen protegiéndola hasta de ella misma nunca tendremos a nuestra Isabella de regreso. – le dijo, pero James solo negaba una y otra vez preocupado. -
- James. – le llamó Ángela. – Jacob tiene razón, además tu mismo viste a Bella en la tarde, después de que llegó del Lincoln Center, te parece que estaba preocupada, destrozada, deprimida o cualquier cosa?. – le dijo. -
- No. – tuvo que reconocer James. -
- Entonces date cuenta que tenemos que ir obligando a Bella ha que destruya ese muro que creo a su alrededor. – sentenció dando por terminada la conversación, haciendo que Emmett y Edward se miraran confundidos puesto al parecer eran los dos únicos que no sabía que había sucedido. -
- Cariño mejor vamos a bailar, además sabes que tu hermano y Ángela tienen razón. – añadió Victoria, quien quería alejar rápidamente a James de la mesa, puesto que había divisado a Jasper que entraba al Eclipse acompañado por Alice Cullen y su insufrible hermana menor. -
- Tienes razón. – le dijo a Victoria tomándola por la cintura y encaminándose a la pista de baile, solo dio dos pasos cuando se giró a su hermano. – Tienes razón Jacob, creo que es hora de recuperar a mi campanita. – dicho esto se fue con Victoria.
- A que se debe esta agradable reunión. – dijo Jasper cuando ya estaba cerca de sus amigos. -
- Estamos celebrando por adelantado que vas a quedarte en la banca en el juego del fin de semana. – le dijo Edward a su amigo sin poder evitar el reclamo. -
- Que amargado Eddie. – le dijo Jasper. – Si falte a la práctica es porque tenía cosas más importantes que hacer. – le dijo, al tiempo que le guiñaba descaradamente un ojo a su novia, mientras que ella apretaba su agarre contra su brazo y le lamía sin ningún tipo de pudor el cuello. Al hacer esto le guiñaba un ojo a su primo quien le dio una mirada de asco, no podía entender esa obsesión enfermiza que Alice siempre había mostrado por él, ella no podía entender que para él ella era como una hermana, una fastidiosa y no tan querida como su hermana Lizzie, pero que sería incapaz de llevársela a la cama, no pensaba cometer el mismo error que había cometido su hermano, puesto que sabía que tarde o temprano ese desliz le costaría caro, quizás incluso tendría que pagar con su relación con Rosalie.
- Eddie, porque no vienes a bailar conmigo mientras llega James. – le dijo Tanya a Edward en un intento de ser sensual y acercándose poco a poco a él. -
- Primero niña no me llames Eddie, segundo no acostumbro hacer de niñera… solo lo hago para mi hermana y porque la quiero, y tercero James ya llegó. – le dijo y ella se emocionó mirando a todos lados para ver si lo encontraba. Edward la giro y la colocó de cara a la pista para que viera a James bailando muy sensualmente con Victoria. – pero está acompañado por una mujer hermosa y provocativa, no creo que quiera perder el tiempo con una niñita como tú. – y luego dirigiéndose a su amigo. – Hermano a ver si cuida de la bebita de los Hale, no valla a ser que su papá te monte una bronca porque dejaste que se follen a tu hermanita en un bar. – dicho esto se fue molesto para la barra a esperar a que su hermana llegara. -
- Tu hermano está de un humor de perros. – le dijo Jasper a Emmett sentándose y pidiendo un trago sin darle mayor importancia a las palabras de Edward, e ignorando la regla de no beber al menos tres días antes de los juegos, porque apresar de que estaban en el bar sabía perfectamente que ni Edward, ni Jacob beberían nada que contuviera alcohol mientras se acercaba el juego con los Big. -
- Que puedo decir Jasper, sabes que a Ed no le gusta que lo acosen. – dijo dándole una mirada a Alice y otra a Tanya, que lo miraba con una lujuria infantil y envidiosa que le causaba escalofríos y nauseas. Tomo de la mano a Rosalie y se fue para la pista de baile, necesitaba mantener distancia entre esos monstruos y su hermosa novia, ella que era demasiado noble, demasiado dulce para estar rodeada de tanta porquería por muy hermanos suyos que fueran, por eso estaba haciendo créditos extras, estaba desesperado por graduarse lo más rápido posible, necesitaba sacar a su Rosie Rose de esa casa de locos, de ese nido de víboras que solo atraía maldad y locura a su alrededor.
Jacob tampoco se sentía a gusto con los hermanos de su mejor amiga, así que tomó a su pareja por la mano y se fueron detrás de los otros para la pista de baile. Mientras tanto en la barra, Edward de espaldas a la mesa de sus amigos y de frente a la puerta para estar al pendiente de la llegada de su hermana, no se percató que su prima se acercaba a él, hasta que sintió su mano recorriendo su espalada y esa particular sensación de desagrado que sentía cuando la tenía cerca envolvió su cuerpo le advirtió quien lo tocaba, por lo que antes de girarse sabía quien era.
- Alice deja las tonterías y regresa con tu novio. – le escupió las palabras con irritación. -
- Cariño si te soy tan indiferente porque tu cuerpo me reconoce. – le dijo ella acercándose a él y soplando suavemente contra su cuello. -
- No te reconoce Alice, te repele. – le dijo con desprecio. – Eres mi prima, eres la novia de mi mejor amigo, y lo más importante no me interesas y además no me pareces atractiva de esa manera Alice, deberías dejarme en paz. -
- Él tiene razón Alice. – le dijo Chelsea una compañera de clases de Jasper acercándose a Edward y acariciándole el pecho sobre la camisa. – deberías cuidar a tu novio de largatonas como tu amiga. – le dijo, mientras que tanto Edward como Alice giraban a medias sus cuerpos, para ver como Jessica Stanley, la mejor amiga de Alice, se encontraba de rodillas en el sillón donde se estaba Jasper con su cuerpo inclinado hacia él y susurrándole cosas al odio. Desde que Jasper había usado a Jessica como su elegida en la última fiesta esta se le insinuaba cada vez que tenía unas copas de más rogándole a él que repitieran la experiencia. Por más que Alice quisiera llevarse a Edward a la cama, no permitiría que nadie se interpusiera en su relación con su novio así que dejando a Edward con Chelsea fue a sacar a Jessica del regazo de Jasper, y tomando a su amiga por los cabellos se la llevó a rastras al baño y su sorpresa fue mayor cuando se dio cuenta que a diferencia de lo que creía está no había tomado ni un solo trago todavía.
- Se puede saber que demonios te pasa por la cabeza Jess. – le dijo sinceramente cabreada. – Entiendo que quieras tirarte a mi novio cuando tienes algunos tragos de más porque no puedes sacarte de la cabeza la revolcada que te dio el año pasado, y todas esas veces te las he perdonado, pero esta vez claramente lo hiciste plenamente conciente. – le reclamó. -
- Perdóname Alice, pero como estabas coqueteando abiertamente con Edward delante de Jass y no estábamos en la fiesta pensé que había decidido mantener una relación abierta. – le dijo.
- Relación abierta?. – le preguntó Alice incrédula. -
- Si cómo esa que tenía Emmett y Rosalie al principio de su relación. – le explicó Jessica a su amiga, causando que Tanya que se encontraba en uno de los cubículos del baño, llamando al papá de Alice para verse se interesara repentinamente en la conversación. -
- Ellos no tenían una relación abierta imbécil. – le dijo Alice. -
- A no, y a caso tu no te lo tirabas cada vez que te daba la gana. – le espetó Jessica, haciendo que Tanya sonriera al encontrar algo que le podría servir para tener a Emmett en su cama. -
- Ellos no tenían ninguna relación abierta, simplemente Rosalie lo calentaba pero como era medio santurrona no le dejaba nada más y yo le servía de desahogo para poder evitar las duchas frías. – dijo ella con una sonrisa malévola, mientras que Tanya se encontraba tan feliz que iba a dejar que Demetri Cullen se lo hiciera como quisiera. – Pero sabes que no puedes repetirlo con nadie, Rosalie y yo vamos a ser cuñadas y no me conviene tenerla de enemiga… no es que me interese, pero prefiero no tenerla de enemiga a tenerla de aliada. – le dijo. – Y vamos a salir de aquí porque no me da la gana de que Chelsea se tire a Edward, él es mi elegido y no pienso permitir que esa zorra lo ande tocando. – dicho esto salió del baño intentando hacer lo posible por alejar a Edward de otras mujeres e intentar convencerlo de meterse en su cama el próximo fin de semana. Pero cuando iba de salida se vio arrastrada por su novio a uno de los cubículos del baño, puesto que Jessica lo había calentado bastante y no pensaba dejarlo así. – Para que veas que pago bien tu silencio, puedes acompañarnos. – le dijo a su amiga invitándola a la fiesta, y los tres se perdieron tras las puertas y las paredes de ese estrecho cubículo. Mientras Tanya aprovechaba para salir de su escondite.
Tanya se acercó a su hermana para decirle que se iba, Rosalie estaba bailando de forma muy sensual con su novio y su hermanita le toco respirar profundo y dominar la rabia, la envidia y los celos y se acercó a ella.
- Rosie me voy, Jasper se está tirando a Alice en el baño y yo no estoy de humor. – le dijo. – El papá de Carmen y Carmen me están esperando afuera, me quedo en su casa. – Le dio un beso en la mejilla al tiempo que le guiñaba un ojo a Emmett. – Te quiero. -
- Y yo a ti Tany. – le dijo su hermana. – Compórtate en casa de tu amiga y me mandas un mensaje cuando llegues. – le dijo Rosalie y continuó bailando con su novio, quien disimulo lo mejor que pudo la actitud de Tanya.
Al llegar a la puerta Tanya se encontró con James que le daba instrucciones a Sam, el encargado de la entrada del bar y se acercó a él, asechándolo cual leona en celo.
- Lastima que vinieras acompañado y no me regalaras ni un baile. – le dijo al tiempo que le mordía el lóbulo de la oreja, y salía para montarse en el ferrari rojo que esperaba en la esquina. Negando con la cabeza ante lo incómodo de la situación James regresó a dentro del Eclipse rogando porque Victoria no hubiese visto con Tanya, a pesar de ser completamente inocente.
Estaban todos disfrutando en el medio de la pista, con excepción Jasper, Alice y Jessica que seguían en el baño, cuando por fin y después de varias respiraciones Ángela mando la cordura a volar y se giró a Jacob.
- Jake…. Yo… yo quería pedirte algo. – le dijo nerviosa, dándose la vuelta y quedando frente a él, con sus manos agarrándola fuertemente por la cintura. – yo necesito avanzar en nuestra relación, y … - le preguntaba mientras él la miraba curioso, por fin respiro hondo y tomando valor de donde no lo tenía añadió. – Jacob quieres ser mi novio formal?. – le dijo, mientras Jacob estupefacto veía por encima del hombro de Ángela, como Elizabeth Cullen había entrado al Bar y se lanzaba emocionada a los brazos de un tipo que llenaba su rostro de besos y giraba con ella en brazos, mientras ella se deshacía en sonrisas de felicidad… Ella tenía novio, y él perdiendo el tiempo pensando en ella, cuando la hermosa mujer que estaba entre sus brazos le brindaba todo el amor que tenía para dar. Jacob frunció el ceño preocupando a Ángela de inmediato. – Jake… si tú no quieres… bueno yo… yo… olvídalo. – le decía ella con los ojos llenos de lágrimas a punto de derramarse. –
- No princesa, no llores. – dijo él dejando un casto beso en sus labios y acercando su frente a la suya. – Solo que me tomaste por sorpresa cariño. – le dijo. – Yo.. yo… la verdad es que estaba pensando en pedirte lo mismo. – le mintió para no hacerla sentir mal, sabía que ella era muy reservada y estaba seguro que le estaba costando el mundo dar ese paso, y eso hizo que sintiera más dolor y remordimiento por haber pasado los últimos día pensando, soñado y anhelando otra mujer. – Yo si quiero que seamos novios… o más bien que le pongamos nombre a nuestra relación. – ella gritó de la emoción colgándose inmediatamente en su cuello y dándole un apasionado beso. - porque no nos vamos a celebrar. – le dijo él moviendo las cejas de forma sugestiva, queriendo salir de allí y no tener que enfrentarse a Elizabeth con su recién estrenada novia.
Edward se tranquilizó al fin al ver a su hermanita llegar, pero de pronto su visión se vio entorpecida por Jacob Swan que salía de la mano con esa chica… Ángela, creía él que se llamaba, se iban… le pareció sumamente extraño, pero cuando vio la retirada de Swan y a su hermana alegre en los brazos de Alec, entendió las suposiciones infundadas que se formaron el cabeza de Jake, pero se quedó tranquilo pensando que lo más seguro de que Jacob se mantendría alejado de su hermanita, ahora solo le faltaba salvar a su castaña. Pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la mordida de Chelsea en su cuello al tiempo que le susurraba
- Entonces amor, mi apartamento o un hotel?. – le preguntaba al tiempo que se restregaba de forma insinuante por su cuerpo...
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Aquí les dejo la segunda entrega de "El Tatuaje"… estamos todavía descubriendo un poco de la personalidad y las características de los personajes, solo nos queda ver un poco de Garret… en próximos capítulos nos vamos a ir viendo algunos POV.
Aprovecho como siempre para agradecerle a todos su apoyo en este nuevo proyecto que espero les resulte entretenido e interesante, y lo disfruten como lo hago yo escribiendo por y para ustedes. Así que Gracias… y sean Bienvenidas y bienvenidos…
Yasmin-cullen: Bienvenida… Gracias, kisses.
Lizzi90: Bienvenida de nuevo cariño, gracias. Nos leemos.
EdbEll CuLLen: un placer contar nuevamente contigo. Espero que sigas disfrutándolo.
Fran Cullen Masen; Hola de nuevo, gracias por el apoyo, espero que te gusten estos nuevo caracteres y personalidades. Nos leemos. Kisses
Esme: la buena Esmeralda, gracias por el apoyo nuevamente, y si es muy diferente a la anterior, espero la disfrutes igual.
Marcelw: welcome on board agian. Gracias por el apoyo de nuevo, espero que disfrutes esta tanto como "La Otra"… Me he tardado un poquitín más que en el inicio de "La Otra", pero en verdad quiero asegurarme que sea lo suficientemente diferente para que la disfruten y se entretengan. Nos leemos.
Juliet: mi querida mosquetera, gracias por el apoyo de nuevo… a ver a ver en que nuevos líos se andan metiendo pequeñas… Cómo es eso que Tati se casa?, no están chiquitas todavía para eso… Y en que problema se metieron nuevamente para que Nancy este castigada?... En fin, espero que estén bien, que tú estés bien, que a Tati tenga un feliz matrimonio y que a Nancy le levanten el castigo pronto. Sé que están al pendiente, espero que disfrutes esta nueva historia y gracias por el apoyo. Kisses… y saludos par las tres.
Bere Moreno: bienvenida de nuevo, espero de verdad que te encante.
Maya Cullen Masen: bienvenida de nuevo guapisima… a ver… para que no me eches tanto de menos regrese rápido. Me alegra haber logrado intrigarte con este capítulo, que es muy distinto a la otra… Y bueno a ti no te gusta mucho la Alice metiche y entrometida… pues esta es diferente muy diferente… espero que la disfrutes igual que este Jasper sinvergüenza y sin escrúpulos. En cuanto a lo que va a pasar en la fiesta… pues ya veremos. Y te voy a complacer con un James bueno, pero Tanya pues como viste en este capítulo caprichosa, ladina, amoral y no muy buena la verdad. Espero la disfrutes. Nos leemos. Kisses
Renny Black: welcome on board… Gracias por la compañía nuevamente. Y si estos personajes y la historia es bastante diferente a "La Otra", creo que incluso un poco menos sufrida… pero veremos como se va desenvolviendo la trama. Igual que "La Otra" la historia nace de una escena que veremos bastante más adelante así que veremos como llegamos allá. Nos leemos… Kisses
Katiuska-swan: Bienvenida, espero que la disfrutes. Nos leemos. Kisses
Gabii: Bienvenida a "El Tatuaje", espero que la disfrutes tanto como "La Otra", nos leemos.
Joli cullen: espero que disfrutes mucho este Jasper malvado… nos leemos y bienvenida. Kisses.
Wawis Cullen: hola de nuevo cariño, revolvimos un poco las cosas para que sea bien diferente, y más que atraídos están un poco obsesionados, pero esta historia se basa precisamente en eso en las "obsesiones"…. espero que la disfrutes y saber que te pareció el nuevo capítulo. Nos leemos. Kisses
Sabi07: bienvenida otra vez a mis locuras. Me alegra que aprobaras mi elección de malvados… jejejejeje… a mi también me hace falta "La Otra", pero ni modo, vamos a ver si nos vamos enamorando de "EL Tatuaje". Kisses.
Cremita: hola cariño, espero que resolvieras todas tus cosas. Me alegra contarte nuevamente entre mis compañeras de proyecto. Yo disfruto escribiendo y ustedes disfrutan leyendo. Espero que te guste este nuevo capítulo… xoxo
M.L.: Bienvenida a esta nueva locura que compartimos todos juntos, he visto tu historia y la tengo entre las que tengo por leer. Gracias por el link. Voy a estar al pendiente, espero que disfrutes "El Tatuaje"… nos leemos.
.Cullen: welcome… espero disfrutes el capitulo nuevo. Nos leemos.
Audreybaldacci: hola cariño, me alegra que lo apruebes. Estamos adentrándonos un poco más en los personajes, espero siga pareciéndote interesante. Nos leemos.
Mirgru: hola de nuevo, ya los extrañaba. Gracias por la fidelidad y el apoyo. Espero que disfrutes de esta nueva historia. Besos.
Glen santos: hello, bienvenida a una nueva historia, me alegra que te guste y espero cumplir con tus expectativas para este nuevo capítulo. Besos.
Fran Ktrin Black: hola cariño ya los extrañaba… me alegra que la apruebes. Este pobre Edward es más enredado que sufrido… y Alice y Jasper no tienen mucha bondad que se diga, espero la disfrutes. Besos.
Alexpattinson: hola Alexa, nos vemos de nuevo, me alegra que me acompañes en esta nueva aventura… Nos leemos, Kisses.
Xaviitaw Cullen: Vampiras Bienvenidas. Me alegra contar ustedes de nuevo. Nos leemos. Kisses
TechnologicCullenGirl: bienvenida a bordo, y me alegra que apruebes de mi selección de malvados para "El Tatuaje", espero que lo disfrutes. Kisses. Nos leemos.
Gracias por sus Alertas a: audreybaldacci, Bere Moreno, Black Angel Lilith, Car Cullen Stewar Pattinson, .Moreno, EdbEll CuLLen, Fran Cullen Mases, Fran Ktrin Black, Gimena cubas, Inkdestiny, joli cullen, Katiuska-swan, lizzycullenswan, M.L., Noe76, yasmin-cullen, YuliBar, yasmin-cullen.
Gracias por sus Alerts de Favoritos a: anekka, Bere Moreno, Black Ángel Lilita, .Cullen, Cerecita-Agridulce, cremita, dioda, EdbEll CuLLen, Fran Cullen Masen, gbyaln, Katiuska-swan, lunatico0030, M.L., marcelw, Maya Cullen Masen, Posesión and Obsesión, Reny Black, TecnologicCullenGirl.
Gracias… Gracias… Mil Gracias siempre.
"Ghandi said whatever you do in live Hill be insignificate, but is very important that you do it…"
Kisses
Nos leemos
BkPattz
