Disclaimer: Definitivamente no soy JK Rowling por lo que nada de todo esto me pertenece, simplemente soy una niña que necesita mantenerse entretenida en sus horas de Emprendimiento de negocios por lo que deja que su imaginación vuele y para no tener que dar explicaciones al profesor de por qué estoy mirando el techo fijamente simulo tomar apuntes mientras escribo lo que leerán a continuación.

Buenas! Sí, volví. Pensaba actualizar antes, pero quería hacerlo con pereza, en el momento en el que estaba por subir el capítulo se me ocurrió una idea para reformarlo y que quedara mejor por lo que tardé mucho más en hacerlo y bueno, luego empezaron los parciales en el colegio y las vacaciones...demasiadas cosas para mi pobre cabeza.

En fín, a mí gula me gustó como quedó, pero siempre encantada de recibir sus maldiciones imperdonables.

Por último, con un día de retraso...FELIZ CUMPLEAÑOS JO! FELIZ CUMPLEAÑOS HARRY!.


Gula.
Exceso en la comida o bebida, y apetito desordenado de comer y beber.

Era un sueño, sin lugar a dudas. Todavía no creía que estuviera allí. Era un imposible.

-Andy¿Te encuentras bien?

-Sí, genial. Gracias Ted.

No era ningún sueño, se encontraba desayunando con Ted. Tenía que irse con cuidado, no podía permitir que nadie de su familia se enterara que moría por el aire que respiraba ese hijo de muggles.

Ese desayuno era de ensueño, tenía tantas cosas que era imposible que dos personas terminaran de consumirlo en su totalidad.

Pero ella no podía parar de comer, sabía que Ted se había esforzado para poder llevarla a uno de esos restoranes que tan caros salían.

Ella, una aristócrata de raza, de las familias más puras e importantes de toda la historia. De sus hermanas, la más humana; de su familia, la de los ojos soñadores. Pero pertenecía a un estirpe imposible de igualar; y la arrogancia que corría por las venas de los Black's no sería fácil de sacar de su sangre aunque ella lo intentara. Se había enamorado de un impuro, pero seguía siendo Andrómeda, de las más destacadas alumnas de Slytherin, de todos los herederos quizá la más humana, pero sin lugar a dudas un Black, con todo lo que eso implica.

Y Ted lo sabía e intentaba complacerla. Y ella sabía que él lo sabía y comía como si fuese la última vez que probara bocado, después de todo ella sólo existía para complacerlo a él.

Fue una mañana agradable, si hace unos años le hubieran dicho que iba a terminar rogando porque un don nadie le sonriera seguramente hubiese reído. Sus padres se hubieran escandalizado, Bellatrix la hubiese mirado fijo transmitiéndole muy claro su mensaje: "Si te unes con un muggle vete despidiendo del aire que respiras" y Cissy hubiese hecho una mueca de desprecio.

Pero ahora eso no importaba, ahora lo único que quería era seguir en compañía de Ted; aunque estuviese comiendo la cuarta porción de pastel de limón.

Y si tenía que repetir no cabría duda lo que lo haría. Aunque tuviese que ingerir en su organismo toneladas de chocolate, azúcar y más chocolate, sin olvidar el resto de frutas, glucosa y cualquier cosa que contenga harina y huevos.

Ted quería consentirla, cuidarla, hacerla saber que él la consideraba una princesa.

Y ella, que fue criada para ser la princesa de los Black (o una de ellas) pensaba demostrarle que con él, ella era más importante que cualquier reina.

Realmente estaba enamorada de ese Ted Tonks.

Estúpida comida que es tan sabrosa. Estúpido camarero que le seguía ofreciendo. Estúpido vestido que le permitía comer a sus anchas sin notar que su estómago ocupaba más lugar que esa misma mañana. Estúpida comida. Estúpido Ted que le había preparado el desayuno más genial de su vida. Oh, bueno, él no era un estúpido. Pero le diría que la próxima vez que quiera agasajarla la lleve a pasear por el parque y no a aumentar tallas.

Cissy comprando zapatos con sus amigas, sus padres en una reunión de sociedad y Bellatrix…

Demonios¿Bellatrix no tendría que haber salido?

-¿De dónde vienes Andrómeda?

-De la sala principal hermana.

-Ya sé que vienes de la sala principal, no juegues conmigo! Con quién saliste?

-¿Tendría que darte explicaciones?

-A mí no me hables con ese tono tranquilo como si fuese una desquiciada. Que no soy ninguna idiota Andrómeda Black.

Lo había hecho, adrede, la había llamado por su apellido para recordarme de la manera más sutil que encontró, siendo Bellatrix eso es mucho pedir, que pertenecía a una casa noble, que no la podía defraudar, deshonrar.

Andrómeda la miró fijamente, el ser una Black le permitía poder ocultar su temor, aunque en este momento estuviese temblando por dentro su rostro jamás lo demostraría. ¿Cuánto sabía Bellatrix?

-Lo sé, hermanita, lo sé. – afirmó Bellatrix con una voz que denotaba peligro.

-¿Qué es lo que sabes hermana?

Si Bellatrix sabía de su relación con Ted seguramente se lo contaría a sus padres y a ella la matarían, pero por lo menos se daría el gusto de desquiciar a su hermana un poco más, sabía lo mucho que le molestaba a la mujer de cabellos negros que le respondieran con una pregunta.

-Andrómeda Black te lo advierto, no me saques de mis casillas! Mi paciencia tiene un límite.

-Vaya! Eso es una novedad, simplemente pensé que no tenías paciencia.

Bellatrix se acercó hasta ella peligrosamente.

-No sé en que te andas, pero lo averiguaré. Creedme.

-Y Andrómeda la creyó, Bellatrix siempre conseguía todo.

Entró a su habitación enfurecida con ella misma por dejarse amargar la tarde, si había sido tan feliz esa mañana junto a Ted¿Por qué darse el gusto de apenarse ahora?.

Miró su habitación y descubrió la caja de bombones que Sirius le había mandado hace unas semanas, suspiró. Su primo con sólo dieciséis años había elegido ser feliz…¿Por qué ella tendría que acatar las órdenes de Bellatrix y sus padres? Podría ser tan peligrosa como ellos si lo quisiese, después de todo como bien claro había dejado su hermana; era una Black.

Alcanzó la caja con la varita y probó uno de los bombones rellenos de menta, sus favoritos.

Estúpida comida que es tan sabrosa. Estúpido Sirius que le había mandado una caja de bombones. Estúpido vestido que le permitía comer a sus anchas sin notar que su estómago ocupaba más lugar que esa misma mañana. Estúpida comida. Estúpida Bellatrix que la había hecho enfurecer. Estúpido Ted que la llevó a comer tanto. Estúpida comida. Estúpida gula que hacía que ahora, además de enfadada, preocupada y abatida se encontrase en la cama con un tremendo dolor de estómago.


Eso es todo. Ahora les toca a ustedes. Hasta que no tenga 20 reviews no actualizo y les aseguro que el que sigue (Ira) debe de gustarle (si les gustó hasta ahora lo que publiqué, lo cual, entre nos...es mucho). Ira me encantó como quedó. Realmente lo disfruté.

No lo olviden. 20 Reviews.

Gracias a: Mello Sumeragi, Kitsune1818, Alee.M, Sorg-esp, kattarina, Caperucita Roja, Weasley Ginny, Neyade y Roshio. Carlis, sabés que siempre cuento con vos.

Adiós. No lo olviden...20 reviews.

Lita Black, es increíble como todas creen que Sirius las ama cuando es lógico que muere por mí.