Disclaimer: Austin y Ally no me pertenece.
Nota de la autora: Aquí un nuevo capítulo, gracias por los reviews, espero que les guste este capítulo.
leo-jasper-ilove-vampires: que bueno que te guste, espero cumplir con las expectativas.
AagussBlack: aquí esta la continuación, espero que te guste.
Lady16: gracias por tu comentario, no le puse las comillas a los diálogos pero sí hice unos cambios para que se entiendan mejor.
Bueno, ahora los dejo con el capítulo.
Aclaraciones y Acercamientos
Había llegado el viernes y Austin no se había pronunciado sobre su trato, y no es que eso le molestara, más bien le asustaba pensar en lo que el rubio planeaba para ella, además se juntarían en la tarde para trabajar en la presentación que había pedido el profesor Smith.
– ¿qué tanto piensas? – preguntó Trish al notar a su amiga perdida en las nubes, esta la miró con cara de circunstancias, no prestaba atención en clases y eso era extraño en ella pero estaba realmente preocupada por lo que sucedería en más tarde. Ally observo unos segundos a su amiga, no tuvo tiempo en la semana de contarle sobre lo ocurrido y ahora no era el momento, así que aprovecharía el hecho de que hoy no trabajaría para contarle a la salida de la escuela.
– En nada – contestó finalmente, la morena no le creyó pero sabía que si algo sucedía no se lo diría ahora, así que dejo las cosas así, por el momento claro.
¿Qué es lo que planeas exactamente? – preguntó Dez a su rubio amigo, le acababa de contar lo sucedido con Ally y le parecía bastante extraño el trato que hicieron, estaban en el receso y caminaban relajadamente por los pasillos de la escuela mientras hablaban.
– no es nada malo y no preguntes más porque no te diré más, solo espera y verás – respondió Austin con una sonrisa ancha haciendo desesperar al pelirrojo, quién lo miraba suplicante mientras el rubio no se daba por entendido, entonces Dez supo que su amigo no hablaría, no le gustaba cuando lo dejaba con la incertidumbre pero no le quedaba de otra que esperar. Siguieron su camino hacia la próxima clase, el pelirrojo fue todo el recorrido hasta el salón con un puchero en su rostro, Austin solo lo miraba divertido.
El timbre que indicaba el final de las clases retumbó en toda la escuela, la mayoría tomo sus cosas para salir rápidamente e irse lo antes posible de ese lugar. La mayoría había salido del salón de clases menos una castaña y su amiga latina.
– bien, ¿ahora si me dirás qué pasa? – dijo Trish al momento en que salió el último estudiante, Ally la miró seriamente asustando un poco a la chica, esta última dio un respiro profundo antes de hablar.
– Austin me encontró trabajando en "Melodía y Café" – respondió, dejando a Trish con la boca abierta, y es que no era común que los estudiantes de esta escuela se pasearan por el centro comercial de Miami, era considerado un lugar vulgar y por lo mismo Ally decidió trabajar ahí, un lugar en que nadie la molestaría.
– y ¿qué hacía él ahí? – preguntó la morena sorprendida.
– Al parecer Dez lo convenció – fue la respuesta de la castaña, ella también se sorprendió cuando vio al rubio en el lugar – pero eso no es lo peor – hizo una pausa antes de proseguir – me puso una condición para no hablar.
– ¡Ese desgraciado! Qué se cree – interrumpió Trish el relato de su amiga – y, ¿cuál es esa condición? – preguntó con ira en la voz.
– Tengo que ser su sirvienta por el resto del año – finalizó la historia con un suspiro. La morena detuvo su andar al escuchar esto. Ally se volteó a ver a su amiga que la miraba con la boca abierta, y es que se imaginaba cualquier cosa menos eso.
– ¿Cómo que su sirvienta?, ¿cuál se supone que es su idea?, ¿acaso pretende usarte para que le limpies su casa o qué? – soltó Trish después de procesar la información unos segundo después, ahora sí que Austin se las vería con ella, nadie en este mundo utilizará a su querida amiga.
– Trish, no creo que sea tan cretino para algo así – dijo la castaña un poco dubitativa, y es que tampoco estaba segura de las intenciones del rubio – bueno, mejor vámonos luego, en la tarde me juntaré con él para hacer la presentación de la clase de biología – sugirió, la morena quien la miró con la ceja levantada.
– Entonces me quedaré contigo, no pienso dejarte sola con él – le dijo Trish decidid, definitivamente no era una sugerencia, sino más bien un hecho.
– No es necesario, de verdad, y de todas formas siempre tengo la opción de romper el trato, aunque eso significa tener que aguantar las burlas del grupito de "populares" – dijo Ally haciendo con las manos el gesto de comillas cuando pronunció la última palabra. Para ella eso de los populares y los nerds o geek o cuanta cosa inventen no tiene sentido, al final, cuando sean mayores eso no va a importar para nada.
Trish abrió la boca intentando protestar, pero la castaña se lo impidió con un gesto de súplica, no quería seguir con el tema, ya tenía suficiente por hoy. Siguieron su camino, hasta que tuvieron que separar sus caminos para ir a sus respectivos hogares.
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Al llegar a casa Ally se dirigió directamente a su habitación, debía tener todo listo para cuando llegara Austin, el solo hecho de pensar en eso la ponía nerviosa, no sabía qué era lo que planeaba el rubio, de todas formas agradecía haber dicho que trabajaran en su casa, se sentía protegida estando ahí.
Llegaron las 7 de la tarde y Austin aún no llegaba, ella era siempre puntual, esperaba que todo el mundo lo fuera también, pero debía ser realista, no era algo común que las personas cumplieran con las horas acordadas. Pasaron unos treinta minutos y escucho el timbre sonar, su padre que había llegado hace unas dos horas abrió la puerta, cuando vio al rubio levantó una ceja, ¿quién era ese chico a estas horas en su casa?
– Señor Dawson, ¿se encuentra Ally? – dijo el rubio un poco nervioso a ver la cara del papá de Ally.
– Aquí estoy, papá deja pasar a Austin, es un compañero de la escuela y vino para hacer un trabajo – dijo la chica antes de que su padre se pusiera a hacer preguntas, su padre la miró y asintió, luego miró al chico ahora con una sonrisa amigable, lo que sorprendió al chico.
– Vamos, no te quedes ahí parado, adelante – dijo Lester al rubio, quien lo miraba aun extrañado por el cambio repentino en su actitud, y es que Lester confiaba en su hija, ella nunca le había mentido, por lo que al saber que solo era un compañero de clases no tuvo problema en dejarlo pasar, además le gustaba ver que Ally se relacionara con más personas, siempre veía a Trish en la casa, le gustaría que tuviera más amigos, que se divirtiera más y que dejara de pensar en ayudarlo todo el tiempo, tan solo era una chica de 16 años y merecía disfrutar de su juventud, conocer chicos, aunque esa idea no le agradara mucho. Era una excelente hija, se sentía culpable de que trabajara después de la escuela y llegara además a estudiar en la noche, de verdad quería que su pequeña tuviera tiempo para todo eso.
– Gracias señor Dawson, con permiso – dijo Austin entrando a la casa, se dirigió hasta donde estaba Ally y esta lo hizo pasar a su habitación. Quedó sorprendido cuando vio un piano dentro de ella, se veía un lugar ordenado, aunque no era algo que le extrañara, se acercó al piano y pasó su mano sobre él con cuidado - ¿tocas el piano? – preguntó mirando a la chica con una sonrisa ilusionada, quien estaba sentada en una silla al costado de su cama.
– Si – fue la escueta respuesta, estaba un poco avergonzada, solo Trish sabía de su amor por la música-
– ¿Podrías tocar algo para mí? – preguntó el rubio aún con la sonrisa en la cara, esto sorprendió a la castaña, para trabajar en "Melodía y Café" tuvo que armarse de valor para cantar en público pero de todas formas le seguía incomodando.
– Creo que es mejor que nos pongamos a trabajar, además llegaste con madia hora de atraso – respondió la chica ante la pregunta, diciendo lo último con molestia en su voz.
– Primero, lo siento, no quise llegar tarde y segundo, creo que debí haber sido más claro, es una orden que toques algo para mí – finalizó Austin sin dejar espacio para réplicas, a lo que Ally no tuvo más remedio que sentarse en la banca frente al piano.
– Está bien pero antes de comenzar quiero que me prometas que cuando nos reunamos llegarás a la hora acordada – dijo la castaña con los dedos sobre las teclas del piano, mirando al chico seriamente.
– Tienes razón, es una falta de mi parte llegar tarde, así que desde ahora seré puntual, es una promesa – dijo el rubio con la misma seriedad de Ally.
Ally asintió, aún con un poco de duda sobre si Austin sería capaz de cumplir su promesa, pero solo le quedaba confiar. Se volteó hacia el piano y comenzó a tocar una armoniosa melodía y comenzó a cantar.
They wanna know, know, know
Your name, name, name
They want the boy, boy ,boy
With game, game, game
And when they look, look, look
Your way, way, way
You gotta make, (make), make, (make), make 'em do a double take
Austin miraba maravillado a Ally mientras esta cantaba, realmente la chica guardaba más de un secreto, su voz era hermosa para él, aunque claro que no se lo diría.
– ¿Tú escribiste esa canción?, jamás la había escuchado – dijo el chico cuando ella finalizó la canción.
– Pues, si – respondió Ally un poco avergonzada, jamás le había mostrado a nadie una de sus creaciones, ni siquiera a Trish – bueno, ¿ahora si podemos trabajar? – preguntó mientras se paraba para dirigirse a su escritorio.
– Está bien… y, tu canción es genial, deberías mostrar tu talento al mundo, aunque le cambiaría el ritmo a algo más rápido – acotó el rubio antes de ponerse a trabajar en la presentación, definitivamente la chica lo había sorprendido, ahora deseaba conocerla un poco más. Ellas compartía su mismo amor por la música, al pensar en esto se entristeció un poco, ojalá él también pudiera compartir su amor por la música. Es un hecho, se encargaría personalmente de que Ally mostrara su talento, ese sería su objetivo ahora.
Ella notó el repentino cambio en el rostro del chico - ¿tristeza? - fue extraño, pero decidió no decir nada y comenzar a trabajar, debían tener listo todo para la próxima semana y no tenían tiempo de sobra debido a su trabajo.
– ¿Por qué trabajas? – preguntó de pronto el muchacho luego de una hora desde que habían comenzado a trabajar, tenía esa duda desde que se encontró a la chica en "Melodía y Café". Asistían a una de las escuelas privadas más lujosas de Miami, solo iban los hijos de los más adinerados del lugar por lo que no veía la necesidad de trabajar para alguien que asistía ahí y después de ver al padre de Ally dudaba que fuera él el responsable de ellos.
La pregunta sorprendió a la castaña, estaba concentrada en lo que hacían y no se esperaba la repentina intervención del chico, abrió la boca para decir algo pero fue interrumpida por el rubio.
– Ah, y si piensas decir algo como "no te importa", pues te digo que es una orden – dijo Austin sonriendo, le gustaba ese grado de poder que tenía sobre la muchacha que le permitía hacer que no se negara a ninguna de sus peticiones, bueno, si ella no decidía cortar el trato claro. Ella lo miró con los ojos entre cerrados, ese chico se estaba aprovechando de la situación, pero no le quedaba de otra, además, hasta el momento no le había pedido nada desatinado.
– Ok, lo que pasó es que un tipo estafó a mi papá, le dijo que era un empresario inglés y que estaba interesado en abrir sucursales de Sonic Boom en Londres, mi papá estaba muy entusiasmado ante la idea así que le entregó una fuerte suma de dinero, pasaron los días y no teníamos noticias de él por lo que decidimos buscarlo, ahí fue cuando nos enteramos de que no era empresario y que ni siquiera el nombre que nos dio era verdadero – hizo una pausa y se acomodó en su silla – luego mi papá tuvo que cerrar varias sucursales, la inversión que había hecho era mucho dinero y no teníamos como recuperarlo, la única que quedó fue la primera que abrió, aquí en el centro comercial de Miami, por lo que trabaja todo el día para poder recuperar lo perdido, entonces decidí ayudarle trabajando para alivianar sus gastos, él se reusó pero yo ya estaba decidida, además no tenía más opción, mi mamá está en áfrica y dentro de sus posibilidades nos ayuda con las ganancias que obtiene de las ventas de su último libro – finalizó la historia con una mezcla de nostalgia y rabia.
Austin la miraba sorprendido, lo que tuvo que pasar fue algo duro, y no pudo evitar sentir admiración por la entereza y madures de ella, se sintió un tanto culpable por haber hecho ese trato con ella, después de todo, no trabajaba por gusto sino que por motivos de fuerza mayor. Pero sacó esos pensamientos de su mente, si antes estaba decidido a ayudarla entonces ahora lo estaba más aún, claro que ella no tenía por qué enterarse de sus planes.
– Wow, debo reconocer que no esperaba algo así, pero aún me queda una duda ¿cómo es que sigues en la escuela? – no se le había pasado por alto el que siguiera en la escuela sabiendo el alto costo que esta tenía.
– bueno, cuando pasó todo mi padre fue a hablar con el director y explicó lo sucedido, luego de dos días nos llamó para decirnos que después de una reunión con el directorio decidieron permitirme seguir estudiando siempre y cuando mantuviera mi rendimiento, ya que era una buena alumna y no querían "dejar ir a una de las mejores estudiantes" – respondió Ally remarcando la última frase haciendo un gesto de comillas con las manos.
Siguieron con su tarea hasta que la castaña miró la hora, ¡eran las 11 de la noche!, la hora se le había pasado rápido entre hacer la presentación y su conversación, lo bueno, es que habían avanzo mucho.
– Es tardísimo, es mejor que te vayas y mañana continuamos – dijo Ally, estaba cansada y quería dormir.
– Tienes razón, es mejor que me vaya… ¿mañana en mi casa? – respondió casualmente el rubio ante lo dicho por la chica mientras tomaba sus cosas y las guardaba en su mochila.
– ¿En tu casa? – preguntó la castaña con evidente preocupación en su rostro, él la miro con una ceja levantada, ¿acaso seguía pensando que sería capaz de hacerle algo malo?
– Oye, no me veas como si fuera un pervertido o algo así, te aclaro que no soy lo que dicen y te lo demostraré… ¡ah!, y esto es una orden, mañana pasaré por ti a las 2 de la tarde y sin peros – finalizó Austin dejando a una Ally callada y sin derecho a réplica, la cual prefirió no decir nada. Se paró de su asiento y acompaño al chico a la salida.
Austin se detuvo en la puerta y se volteó a mirarla – todo estará bien, te lo aseguro – soltó el chico haciendo que Ally se desconcertara un poco, luego se acercó a ella y le dio un pequeño beso en la mejilla, dejándola con un leve sonrojo – nos vemos mañana – terminó por decir, con voz suave para luego irse del lugar.
Ally se quedó unos segundos en la puerta viendo al chico alejarse, definitivamente ese rubio la desconcertaba, y lo último que hizo la dejó aún más confusa. Pero aún no sabía si confiar o no en él, era un hecho que en la escuela se decía que era un playboy, así que debía tener cuidado, no le gustaba para nada lo que había sentido ante el acercamiento del rubio.
