---------------------------------------------------CAPITULO II --------------------------------------

Aquella melodía lo envolvía todo. Sus cadencias musicales en modo menor le conferían una pincelada de tristeza, aunque ello no impedía que las notas tuviesen también un tono misterioso, como si guardasen celosamente un secreto. De hbaer buscado lo que sentía su autor al componerla, quizás lo primero que a uno se le ocurriría fuese que intentaba llamar a alguien o algo, como si llevara mucho tiempo esperando.

Un estrepitoso ruido despertó a bichito. Sólo llevaba dos noches en la casa, pero curiosamente en ambas ocasiones aquella música le había acompañado en sus sueños. Un ruido de su estómago insistió sonoramente recordándola que debía prestar prioridad al hambre antes que a lo que había soñado por la noche. Estirando sus pequeños bracitos para desperezarse se incorporó corriendo para averiguar el origen de aquel olor tan delicioso que se había colado en la estancia.
Cuando llegó a la cocina se encontró con una curiosa escena que explicaba el ruido producido unos momentos antes. Un montón de sartenes yacían por el suelo y la pequeña pudo observar como en todas había una masa negruzca pegada a su superficie.

- Oja-jin intentó hacer el desayuno - explicó Bosk que ahora llevaba el delantal y estaba friendo unos huevos -pero no ha tenido mucho éxito.
-Yo sólo quería hacer el desayuno a modo de bienvenida - contestó Daishin con aire ofendido - continuó señalando acusadoramente a uno de los intentos fallidos.

La pequeña se acercó a una de las sartenes y cogió con el dedo un trozo negruzco de lo que había sido un amago de tortitas.

-¡¡¡Puajjjj!!! - dijo escupiendo.

- Bichito, está bueno, ¿verdad? - inquirió el adulto ignorando el gesto de asco de la pequeña

-Grrr... - fue su respuesta con una mirada que Daishin conocía ya demasiado bien.

-Vale, vale, lo pillo. Venga, desayunemos que hoy queda mucho por hacer.

Al acabar, Daishin le entregó una escoba a bichito para que ayudara con las tareas del hogar. Cuando los dos hombres acabaron con lo suyo y salieron fuera, la pequeña se puso a barrer la tarima de la etnrada para ver qué hacían.
Cuando se asomó al exterior observó con curiosidad como Daishin y Bosk cogían una especie de palos y se pegaban con ellos. AL principio creyó que estaban jugando, pero pronto se dio cuenta, por las caras de ellos de que no estaban jugando, sino entrenando. Intrigado por aquellos movimientos se sentó a contemplarles. Bosk demostraba ser bastante hábil con aquella espada de madera, pero Daishin le superaba con creces, atacándole sin tregue para mejorar su rendimiento. EL joven conseguía parar la mayor parte de los golpes, de los cuales alguno le pasaba rozando.

- Si esto fuese una espada, ya tendrías unos cuantos rasguños - dijo el adulto sin dejar de pelear.

El joven, sin inmutarse, describió un corte horizontal con la espada de madera que Daishin esquivaba agachándose. SIn embargo al pronunciar aquella frase había bajado momentáneamente la guardia. La trayectoria cambió bruscamente y la espada comenzó a descender rápidamente, golpeando en la cabeza del adulto.

-¡¡¡¡¡Aauch!! Ten más cuidado

- Eso no te pasaría si fueses un poco más modesto - le contestó Bosk con picardía

-Bueno, si he perdido es porque me he dejado ganar.

Bosk no refutó aquello.

-¡¡¡BOsk-kun es el más fuerte!! - dijo bichito - ¡¡¡Vivaaa!!!

- Ey, bichito, no te creas eso - contestó Daishin ofendido - vamos Bosk-kun, empecemos de nuevo. Ahora usaré la misma cantidad espiritual que tú, al fin y al cabo, es lo justo.

- Creo que paso por esta mañana, además, no pasa nada porque uun día gane delante de bichito, ¿no? - le dijo bajito para que la pequeña no le escuchase.

-Mmmm.. bueno, está bien, pero solo por hoy.

- Me parece bien, además sí conviene que apartir de mañana no te dejes ganar, o bichito no te cogerá respeto - prosiguió el joven

-¿¿¿Ehhh?? ¿Qué insinúas?

-Bichito, ¿te vienes a dar un paseo?

-¡¡Síi!!

- Oye, ¿dónde vais?,¡No me ignoréis!! ¡¡Eeh!!

Unos minutos más tarde los dos estaban sentados en el césped en una pequeña colina.

-Onii-chan. ¿Por qué peleabais tú y Daishin?

- No peleábamos - explicó él dulcemente mientras le acariciaba la cabeza a la pequeña, revolviéndole cariñosamente el pelo. Ella apoyó su cabeza sobre su regazo dejando que prosiguiera -estábamos entrenando.

-¿por qué? - inquirió ella con curiosidad

- Bueno, pues, porque el mes que viene hago las pruebas para entrar en la academia de shinigamis

- ¿Shinigamis?

Bosk le contó a la chiquilla qué era un shinigami, como luchaban para ayudar a los plus que vagaban por el mundo humano a ir a la SS antes de que su cadena del destino se disolviese y cómo esto ayudaba a mantener el equilibrio entre el fluir de las almas entre un mundo y otro. AL hablar de las habilidades de los shinigami, la pequeña abrió aún más los ojos.

- Observa - indicó él mientras creaba una bola de energía de un azul resplandeciente

-¡¡Suggoi!! - exclamó ella fascinada --¿cómo lo haces?

-Bueno, es un poco difídil de explicar, es como si concentrases tu energía en la mano y luego tratases de sacarla, pero no te preocupes, oja-jin ya te enseñará a su debido tiempo, debes de tener bastante enrgía espiritual, ya que comes un montón.

- Onii-chan...

-DIme

- Siento... siento lo de tu mano...

- ¿eh? ¿esto? Es solo un rasguño no te preocupes - dijo el, y viendo que ella seguía cabizbaja prosiguió - además, servirá para que me contestes a una pregunta

-¿cual? - preguntó ella intrigada

- ¿Estoy bueno? Esque veras, ultimamente no tengo mucho éxito con las chicas...

Bichito parpadeó asombrada, ya que no entendía nada.

- Onii- chan no sabía a nada.

- Vaya - dijo frotándose la cabeza con la mano - así que ahora soy un soso.

-¿Ehhh?

- Nada, nada, tu no te preocupes más, ¿vale?

- Vale.

De nuevo aquella misteriosa melodía inundaba sus sueños, envolviéndola, invitándola a adentrarse más en su subconsciente para conocer mejor sus acordes, su sinfonía y su significado. Sin embargo una nota disonante rompió el ritmo del compás, la niña sintió una sensación que no era suya, un miedo absoluto recorrió todo su cuerpo.

Con un sudor frío, ella se levantó. No podía dormirse de nuevo, no con los nervios que tenía. Empezó a pensar en lo que había hecho aquel día tratando de deviar así sus pensamientos. A su mente vino la colina y lo que le había dicho Bosk "es como si concentrases tu energía en la mano y luego tratases de sacarla". Intentó concentrarse y, frunciendo las cejas y con cara de esfuerzo intentó concentrar su energía... no pasó nada. Una vez más. Tras respirar hondo un par de veces se comenzó a concentrar. La canción que oyera en sueños volvió a su mente, envolviéndola, sentía como cada latido de su corazón bombeaba la sangre y la empujaba por las venas, recorriendo todo su cuerpo. En aquel flujo iterminable sintió algo que estaba dentro de ella, y lo dirigió hacia la palma de su mano. Un pequeño destello tomó consistencia en el aire, para luego expandirse en una forma circular y azulada. Tras quedarse boquiabierta unos instantes se incorporó y salió corriendo.

- ¡¡¡Ojiii-chan!!! ¡¡Onii-chan!!!

- ¿Qué pasa bichito? ¿te has hecho pis? - dijo Daishin entre bostezos cuando le despertó la cría.

- ¿Qué te pasa? - interrogo también Bosk

- Sé hacerlo, sé hacerlo.

Sin dejar lugar a más comentarios, una nueva bola de energía se materializó en su mano. Los dos hombres se quedaron pasmados unos instantes.

- Ojii-chan...- empezó Bosk-kun

- ¿Sí...?

- Creo que bichito debería empezar a entrenar con nosotros.