Blaine y Kurt nacieron de otra mente (RM) y pertenecen a otros dueños. Yo nada más los hago caminar en otros mundos :D
Reflection
"Y es que si me miras a los ojos ves lo más bonito que hay en mí: un reflejo de ti…"Mientras quede por decir una palabra, LODVG
Es una noche perfecta de abril. El ambiente no es aún demasiado cálido pero tampoco frío y las luciérnagas vuelan a nuestro alrededor llenando de destellos dorados nuestros cabellos y nuestra piel. La luna en cuarto menguante apenas brilla en el cielo pero le hace frente a las sombras de la noche y logra que algo de su luz inunde el jardín fragante en el que Kurt y yo nos encontramos.
La fragancia de los jazmines llega hasta mi nariz haciéndome sonreír. Todo parece parte de un escenario romántico previamente preparado pero no es así. Kurt y yo, cansados del jaleo producido en la casa de Mercedes, decidimos salir al aire libre. Hay veces que necesitamos escapar del mundo en el que todos nos ven para poder vivir el nuestro. A nuestros oídos aún llegan los gritos alegres propios de la fiesta y la música apagada que a mis oídos, no es más ya que un zumbido insignificante en medio de esta quietud.
Hace un viento ligero que mueve nuestros cabellos y que irremediablemente hace que mis rizos oscuros insistan en cubrir mis ojos. Personalmente este estilo de peinado no es mi favorito, pero Kurt, quien se entretiene jugando con ellos, dándoles mil vueltas entre sus dedos, no opina lo mismo.
Él nota mi gesto de disgusto al sentir el cabello tan cerca de mi cara y ríe sin dejar de hacer bucles en mi cabeza:
- Es adorable- me dice- no entiendo cómo es posible que no te guste
- Es sólo que- le digo suspirando- no estoy acostumbrado, es todo…
- Blaine- dice él- has vivido con tu cabello toda la vida ¿cómo es posible que no logres acostumbrarte aún?
- Así soy yo…
Él ríe y su risa inunda el pequeño espacio en el que nuestros cuerpos se encuentran uno muy cerca del otro, como siempre. Hay algo maravilloso en esta cercanía, en parte me produce paz y calma, y por otro lado un extraño estremecimiento que recorre mi espina dorsal y hace, que de algún modo especialmente extraño, yo quiera estar aún más cerca, como si mi cuerpo estorbara, como si quisiera ser uno solo con él… ese último pensamiento hace que mi cara se pinte de mil colores, lo que hace que él detenga su risa y me mire de manera algo perspicaz.
- Digas lo que digas, siempre amaré tu cabello- dice terminantemente.
- Yo siempre te amaré a ti- le digo yo con la misma convicción.
Él sonríe y besa mi frente, lo que produce que la descarga de energía vuelva a recorrerme cuando lo hace. No entiendo esta sensación. Es totalmente nueva y a la vez…. Siento que ha estado dentro de mí siempre, esperando el momento adecuado para enseñarme algo de lo que aún no tengo ni idea.
-Y….- dice él juguetonamente- Blaine Anderson, llevo toda la noche elogiando tu cabello, pero… ¿qué es lo que más te gusta de mí?
Pregunta injusta, pienso yo. Pregunta imposible de contestar al fin y al cabo ¿cómo limitarlo a una sola cosa cuando lo que amo en él es cada una de ellas, de cada una de esas características que lo hacen único? Estoy enamorado de él como un todo: de sus ojos azules, mi propio viaje al cielo. De sus manos suaves y en fin, de toda su piel que es como seda al tacto. De su boca, mi boleto de ida y vuelta al paraíso. De su risa cantarina, mi canción favorita, de su voz que entreteje ensueños y melodías más hermosas que las del viento y el de las aves. No puedo, es simplemente impensable decidirme por algo cuando él es mi todo. Cuando nada es mi todo si no hay algo que tenga que ver con él…
- Tú- le digo- tú eres lo que más me gusta de ti..
- Tramposo- dice él y me besa con ternura
Nuestros labios se encuentran como lo han hecho ya mil veces y el sabor del beso a pesar de ser familiar, tiene un no sé qué que lo hace mágicamente distinto. Poco a poco la intensidad de nuestros movimientos sube al igual que el ritmo de nuestros corazones. Hay urgencia en este beso, es como si temiéramos que el otro desaparecerá si aflojamos el contacto. Y respirar se vuelve irrelevante, y en este beso me olvido del mundo, me olvido de todo lo que no sean sus labios y su lengua acariciando mi boca.
- ¡Wow! - dice él después de un rato- eso fue…
- Me pase- admito
- No, no – dice él pícaramente- el problema es que fuiste demasiado bueno
Reímos sin poder evitarlo. A veces somos sólo como dos niños descubriendo un mundo en el que nunca habíamos estado. Por eso todo parece nuevo y magnifico, pero lo importante es descubrir cada una de estas nuevas sensaciones juntos.
- Blaine… ¿qué es lo que más te gusta de ti?- pregunta él
- ¿De mí? – le digo sin entender- ¿No sería más conveniente que tú respondieras esa pregunta?
- Mmmm- dice él- vamos, sólo dímelo, prometo que después te diré yo...
Sonríe de una manera tan tierna que no puedo negarme a responderle. No podría negarle nada en realidad. Su voz y esa sonrisa son como una dulce orden que somete mi voluntad y me hacen desear conseguir para él la estrella más lejana si me lo pidiera ¿qué me gusta de mí? ¿Mi voz acaso? Mi cabello por obvias razones queda descartado, entonces… ¿mis ojos? Me quedo un momento mirando a Kurt y veo en ellos mi figura reflejada y es entonces cuando a mi mente viene la súbita revelación…
- Mis ojos- le digo sin detenerme a pensar en nada más
- ¿Tus ojos?- dice él riendo- lo mismo iba a decirte, bueno, en realidad yo…
- No- le digo- mira mis ojos, mira lo que hay en ellos…
Un gesto de dulce desconcierto invade su cara y después mira mis dos pupilas color avellana con suma atención, buscando encontrar en ellas algo que vuelva lógica mi declaración. Sé que ha entendido cuando la sonrisa que se dibuja en su cara se ve acompañada por un suave rubor y sus manos se posan en mis mejillas para atraerme hasta sí…
Mi reflejo- dice él muy lentamente - sigues haciendo trampa…
No- le digo- decir la verdad no es considerado como trampa.
Le sonrió y él me abraza con fuerza. Cuando digo que expreso sólo la verdad, es cierto. Para mí no hay verdad más bella ni evidente que mi afirmación anterior. Es mi mayor realidad y en ella me anclaría para toda la vida. Kurt Hummel es lo que más me gusta de mí y la gente puede llamarle a esto como quiera…
Las luciérnagas siguen volando alrededor nuestro haciendo florituras de luz en el cielo oscuro. La fiesta dentro de la casa de Mercedes no se detiene. Ojalá que los chicos se olviden de nosotros esta noche, ojalá nos dejen seguir aquí, perdidos en nuestros besos, extraviados sin remedio uno en el reflejo del otro y a la vez, inevitablemente, mirando como siempre en la misma dirección…
NdA/ MUCHA AZÚCAR?
jajajaa, sobre aviso no hay engaño¡ Gracias por leer, en serio :D
