Calvario: Sufrimiento intenso y prolongado o sucesión de padecimientos y desgracias.
Capítulo 2: Coco
Alan se fijo en la chica detenidamente, su cabello le recordó mucho al de Cleopatra, tenia dos cuernos diminutos que solo podían describirse como adorables, una piel color añil que aprecia suave y tersa, su cola se agitaba lentamente como si la ayudase a meditar; y sus alas, que parecían de adorno sospechaba escondían algún truco, por lo demás se veía muy humana.
-Repetiré mi pregunta ¿quien eres?, ¿Qué eres?- pregunto sin poder restringir su curiosidad. La chica no respondió de inmediato, paseo la mirada por el baño como buscando algo y finalmente susurro.
-Súcubo-
-¿Un.. Súcubo?- Había escuchado bien.. ¿verdad? -Bueno.. Mentiría si dijera que no he visto cosas peores.. ¿Pero un Súcubo?, ya decía yo que te ves como uno pero.. No te ves muy intimidante que digamos- Dijo esto cruzándose de brazos. La chica le miro por el rabillo del ojo mientras finjia interés en la escobilla del váter, al principio no lo noto peor lentamente una sonrisa se dibujo en ella.
-¿como nos imaginabas?-
-Pues... Para empezar, ojos rasgados, cuernos mas grandes, traje eróticamente intimidante... El color de la piel te lo paso pero-¿Por qué estoy teniendo una conversación contigo?, ¿De donde saliste?, ¿¡Y quieres por favor ponerte unas bragas!?- Esto último lo dijo tapándose los ojos.
La Súcubo sonrió pícaramente -¿por que? ¿se me ve algo?- Preguntó esta para luego, sorprendiéndolo, sentándose en el piso, abriéndose de piernas frente a él. -¿Cómo se ve?-
-No, no voy a ver, no vas a obligarme- Dicho esto, volteó hacia la puerta del baño.
-Oohh es una pena, creo estoy bastante excitada y tu eres taaan atractivo que..no me importaría mostrarte- dijo en un tono totalmente sensual y provocador.
Antes de que ella se diera cuenta, este ya se había del baño. Ahora se encontraba en la cocina, dando vueltas a la mesa del comedor, huyendo de sus impulsos.
-¡No me tendrás vivo!- la cantarilla risa de la Súcubo resonaba por la casa.
-vaya, acabo de descubrir tu cepillo eléctrico, mnmn tiembla tanto..y da cosquillas...mnmn me pregunto si podría usarlo en alguna parte especial ¿se te ocurre alguna?-
-... Me moriré... Pero moriré mucho antes si usa mi cepillo, ¡Suelta eso!- Sin pensarlo Alan regresó al baño, dispuesto a detenerla.
Poco después la había llevado a su habitación, este buscando entre las bolsas.
-¿Dices que solo te pondrás bragas que peguen con ese sostén?-
-Si, o con gatos, amo los gatos, aunque si hay de pokémon también me las pondré; ¡tienes bragas así por aqui? igual tenemos las mismas caderas jijiji-
-¡Yo no uso bragas!, y mas importante, ¡Yo no estoy tan nalgón!... Espera- Dijo Alan sacando una bragas negras, estas con un agujero en forma de corazón en la zona púbica. -Joder... Son las únicas iguales, usa estas pues- Agregó mientras se las arrojaba. -Mejor esto a que estés en pelotas-
-Jooo, peor me gusta estar así... en especial contigo jiji- decía mientras el sonido de las bragas frotando su piel se escuchaba. -lista¡ ¿no tendrás unas medias a juego, ¿verdad?-
-¡No!, ¿Por qué clase de chico me tomas?.. Aún así- Finalmente él pudo verla un poco más tranquilo, a pesar de esta vestía únicamente ropa interior, pero algo era algo. -¿Por qué dices todo eso?.. Ni siquiera te conozco-
-¡Oh vamos! llevamos una semana cogidos de la mano. Me paseaste, me llevaste a comprar, a comer helado, ligamos con aquella camarera, flirteamos con su novio; por cierto, creo que le gustaste, tenemos su teléfono en tu vaquero, ese colgado en la silla. me llevaste al parque.. cierto, te estaba obligando, pero la mitad de mis amigas también lo hacen y no son súcubos y nadie dice nada...-
-¡Eso prueba que realmente me controlabas¡, ¿¡Llamas a eso una relación?!- Ahora Alan se sentía incrédulo por lo que escuchaba.
-¡oh vamos! has tenido una chica cogida de la mano y desnuda toooda una semana, y ni una vez intente jugar a la marioneta sumisa contigo y eso que te bañaba yo jiji, por cierto no sabia se podía tener un lunar ahí-
-¿¡EH?!Cállate! Espera... Pero tú veías que yo... Tenía novia y todo... ¿Por qué?...-
-¿tienes novia? mnmn vaya... eso explica aquella chica.. no te preocupes, no quería darte problemas fuimos un autentico caballero, decía que jamas había disfrutado así.. y se que no mentía, las chicas sabemos eso..creo.. ¿o sera por que soy súcubo?- aunque finja, se la notaba preocupada por algo.
-No, no es eso... Bueno... La verdad- Decía el peliverde mientras se recostaba junto a la succubo. -Ella... Me terminó esta mañana por teléfono... Dijo que no quería estar con alguien sin iniciativa... Je, supongo que es verdad, ni siquiera puedo voltear a verte-
-Escuche aquello- Dijo esta, posando su mano en la de alan. -yo creo es una histérica y loca; eres un chico encantador; lo sé te he visto, te he vivido, apenas quedan chicos como tu... una especie en extinción.
-Je... Hasta ahora solo has dicho lo que piensas... Gracias... Nunca me dijiste tu nombre-
-¿mi nombre' ¿presentarnos' mmnm, es verdad... vale, como caballero y ex-soldado deberías presentarte tú primero, jijiji-
-Pues ya pareces conocerme...- Soltó un suspiro. -Me llamo Alan.. Es un gusto- La succubo estrelló su ano divertida.
-Soy...bueno, en la subasta donde acabe me llamaban Calvario pero, ese es mi nombre de arma, mi hermana siempre me a llamado Coco.
-Coco, ¿eh?... Momento, ¿subasta?, ¿Entonces cómo acabaste en ese lugar donde te encontré?-
-Es una laaarga historia, unos tipos querían DESTRUIR a una especie de justicieros llamados los D.A.X. y buscaban objetos raros y únicos, nos robaron y acabamos en la subasta ilegal, fui comprada por separado, y en la base del terrorista hubo un motín, esclavos huyendo, saqueos de vagabundos... total que me clavaron en la piedra y al no poder sacarme los ahuyente y bueno..tampoco podía sacarme sola.- esto ultimo lo dijo algo ruborizada, apartando la mirada mientras su cola se agitaba como queriendo protegerla. -Pasó un tiempo hasta que tú llegaste y me sacaste de ahí-
-Uju... En otras palabras, estamos más relacionados de lo que pensé... Momento, si eso es verdad, entonces hay más como tú en alguna parte, ¿No te suena peligroso? En las manos equivocadas podría ser algo muy malo-
-Mnm, quizás..hay gente.. que podría forzarnos, pero el 90% de los humanos son corderillos, tu..tu eres fuerte, y bueno, yo soy muy blandita; mi hermana tuvo una familia entera de psicópatas bajo control por 3 años; después se aburrió..-
-Espera, ¿Realmente tienes una hermana?, ¿Qué fue de ella?-
-Bueno...la bautizaron Delirio, creo la vendieron a un particular, un hombre mayor, y terminal... pero no sé mas, yo estaba cansada..-
-Mayor y terminal... Sería curioso que resultara ser el viejo que me reclutó para aquella expedición, parecía... Saber algo... Tiene que ser un juego-
-¿como era?- Preguntó Coco poniéndose de cuclillas acercándose peligrosamente a el, el escote que se le veía entre las copas del sostén era muy notorio.
-Bueno..- respondió este con su palma en la barbilla. -Era calvo, viejo, calvo, de barba muy larga, calvo, usaba gabardina... ¿ya mencioné que era calvo?-
-Mnmn calvo...quizás sea una pista- dijo divertida imitándole -mnmn yo solo recuerdo ese brillo anaranjado en sus ojos...¿no te sonara?-
-mmm... Seguramente... ¿no es el mismo que me hiciste atacar esta tarde?-
-¿atacar? mnmn yo..a veces..como demonios...los súcubos...sentimos ira intensa..cuando sentimos un enemigo, quizás me pasó eso..es..como cuando un vampiro encuentra su tipo de sangre; que enloquece y tarda horas en calmarse y no recuerda bien nada...-
-mm... Solo hay una forma de averiguarlo- Dijo este mientras se levantaba. -iremos a verlo-
-¿si? de paseo? ¡Yuyu! ¿que me pongo?- la súcubo daba saltitos mientras su cola se agitana como la de un cachorro -vaya, debes ser inteligentísimo; para encontrarlo..-
-Seh seh... Y no tan rápido, tú te camuflarás como daga, no quiero que te vea en interiores, digámonos... Que no puedes dejar que nadie excepto yo te vea así-
-Mnmn... Oh, ya entiendo..- Sospechosamente, Coco le dio la espalda al humano, poniéndose en cuatro patas con las nalgas en dirección hacia él. -Tu me quieres... solo para tí, ¿Verdad?-
'Carajo, sabía que era una mala idea' -umm.. Supongo, ponlo así, ahora vístete-
Coco, no esperándo esa respuesta de parte del chico, dejó ver un rubor azulado en su rostro. Lo tomó de la mano mientras su cuerpo empezaba a cambiar, una vez mas, a la daga que él ya conocía. La hoja de 45 cm brillo con intensidad un momento y sintió la mirada de la súcubo en ella sonriéndole.
-muy bien.. Eso fue raro- dijo esto último mientras guardaba la daga en su funda, la cual guardó en su bolsillo. -el viejo me dijo que lo buscara, pero con la daga tendré que tener cuidado para no atacarlo.. Primero quiero sacarle respuestas-
La daga se calentó y enfrió varias veces aun escondida, y la voz lejana de Coco resonó en su mente -¿que respuestas?-
-Sobre por qué me pidió deshacerme de tí, pensé que al hacerlo fue para protegerme, pero tú lo viste como mi enemigo, significa que podría ocultar algo-
-Mnmn, seré sincera. Soy una succubo, una especie de semi-demonio menor; ese abuelito podría ser un sacerdote, un hombre imbuido de luz pura, un santo sincero ... o simplemente un demonio mas peligroso buscando magia que drenar...-
-¿Entonces que debería pensar de aquel anciano? -inquirió Alan desconcertado por aquella clase de demonología. Coco tembló dentro de su funda, como ultima respuesta, y Alan se resigno saliendo a la calle.
