Lamento la tardanza...tuve algunas prioridades antes de este cap jeje...Disfrutenlo~
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Capítulo 2: Un Diamante en Bruto
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"Un suspiro se escapó de mis labios. Era inconcebible que una dama a mi nivel se descuidara tanto, y más encima por un semental. Son ellos los que deberían arrastrarse por nosotras. Sí, así debería ser. Pero entonces, ¿Por qué estoy yo escondida entre los arbustos y no él? Semana tras semana haciendo esta rutina y solo para verlo unas horas. Por el amor de Celestia; Rarity, pareces una potrilla que experimenta el amor por primera vez."
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Con ese pensamiento, di media vuelta para encaminarme hacia mi morada. Necesitaba un buen baño en mis esencias aromáticas, arreglar mi crin que estaba hecha un desastre, pulir mis cascos, arreglar mi maquillaje…pero algo estorbó mi camino. De un golpe caí al suelo, aturdida. El sol golpeo mi rostro cegándome unos instantes, sin dejarme vislumbrar el objeto que provocó mi caída, tratando de levantarme y notando, con horror, como hundía mi casco en el suelo enlodado, quedando atrapada.
- Agh…esto no podría ponerse peor - Pero claro que podía ponerse peor…el martirio recién comenzaba.
- ¿Estas bien? - Esa voz. Tantas semanas añorándola y ahora se dirigía hacia mi…solo para mí. No me di cuenta cuando saque mi casco de esa prisión enlodada, solo me limité a asentir mirándolo a trasluz. De su alborotada crin se filtraban los rayos del sol, sus ojos, parecían esmeraldas en los cuales se reflejaba mi alma. No pude evitar un sonrojo…de vergüenza por la situación en la que me descubría.
-S-Si estoy b-bien…gracias – bajé la mirada algo apenada. Por Celestia, esto no podría ponerse peor.
-Noté que hace un tiempo vienes por aquí, ocultándote. ¿Ocurre algo Rarity? – sentía como la sangre se agolpaba en mis mejillas, y baje las orejas. Claro que podía ponerse peor. Al menos pude reprimir unas lágrimas que se agolpaban en mis ojos. Piensa rápido, Rarity. Una mentira sería muy útil en estos instantes. Mi vista se dirigió hacia él y note que llevaba una canasta con manzanas en su lomo. ¡Eso es!
-P-pues…venía a comprar manzanas. Solo que hoy me resbale con el lodo. ¡Sí! Eso paso jeje, sólo un accidente – reí algo nerviosa. Big Macintosh me quedo mirando unos segundos y me ofreció su casco para levantarme. Lo acepté encantada, pero antes de poder agradecerle ya se estaba encaminando hacia Ponyville. – Big Mac… ¿a dónde vas?-
-Debo llevar esta canasta a Ponyville – dijo sin volverse, pero deteniéndose a unos pasos de mí. Suspiré.
-Oh…bueno…tenga un buen día – estaba algo cabizbaja, lo admito, y mi voz no ayudó mucho. Toda la seguridad que solía demostrar había desaparecido, y el semental frente a mí lo notó. Se giró a medias para vislumbrar si algo me pasaba, con su mirada impasible, esos ojos fijos en mí. Un cosquilleo recorrió mi espalda y no soporté su mirada, bajándola a mis cascos sucios y maltratados. Necesito ir al spa. Si, quizás me sirva para olvidar el bochorno de hoy.
Escuche como Big Mac dejaba la canasta en el suelo. Levanté levemente la mirada y lo vi acercarse hacia mí. Trague saliva, expectante y lo miré fijamente a los ojos. Por lo menos esta vez el sol estaba a mis espaldas.
-Lo lamento, señor Big Macintosh. Si me lo permite me retiraré a mi domicilio- dije con un hilo de voz y me levanté en silencio. Vi como el semental de pelaje rojizo me quedo mirando, curioso. Pero al pasar a su lado, esa simple frase que dijo logró sacarme de mi miseria…
-¿Te gustaría cenar hoy en mi casa? La Abuela Smith suele preparar más de lo que comemos, pero su heno frito es delicioso – Lo miré, noté su sonrisa y en mi rostro se formó una tenue. Asentí, encaminándome hacia mi casa y él hacia su trabajo, la entrega que debía realizar. Estaba acordado. Una cena en Sweet Apple Acres. Y eso que planeaba yo invitarlo a cenar en primer lugar. Bueno…será en otra ocasión.
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"El trecho de regreso a mi boutique fue…extraño. Un leve rubor cubría mis mejillas, no por la vergüenza de los ponis que me miraban en tan lamentable estado, sino por el simple gesto que hizo Big Mac hace un rato. Me invitó a cenar. Aunque no tuviera el mejor aspecto, mi crin sucia llena de ramas y hojas, mi pelaje con manchones negros debido a la suciedad, mi casco impregnado en ese asqueroso lodo...pero seguía sintiéndome bien. En verdad, pareciese como si no le importará mi aspecto. Como si…le importara mi… ¿interior?"
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-"Que cosas andas pensando, Rarity. Apenas has tenido un par de conversaciones civilizadas con él, aparte de la del granero. Concéntrate en verte presentable para la noche."- Con ese pensamiento, aceleré el paso camino hacia mi Boutique. Tenía mucho que preparar. Esta noche estrenaría un vestido nuevo.
Al llegar a mi destino, lo primero que hice fue correr hacia el baño. La tina la preparé con relativa facilidad, aunque esta vez no usaría mis especias aromáticas. No tendría sentido con lo sucia que estaba. Primero limpiarme bien, luego un baño para relajarme.
No fue tan difícil el despojarme de esas ramas y hojas, de esa suciedad que cubría mi maltratada crin y daba ciertas tonalidades grises a mi pelaje. Me asqueé de mi misma por el color oscuro con el cual quedo el agua de mi primer baño. Ya más limpia salí de un salto del agua, cambiando la misma y ahora si vaciando ciertas especias que utilizaba en ocasiones especiales. Una sonrisa invadió mi rostro al pensar en lo que se vendría más tarde: una cena con Big Mac. Con ese pensamiento me sumergí en la tibia agua que dominaba la bañera, aromática, despidiendo una suave esencia que no tardó en enviarme a un leve letargo…
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"Je. Ese semental rojo invadía mis sueños de forma regular. Era mi secreto capricho. Me imaginaba escenarios heroicos, lugares románticos como en las novelas que solía leer en mis noches de soledad. Un suspiró se escapa de mis labios cada vez que pienso en lo diferente que podría haber terminado esa noche de tormenta. Un rubor se agolpa en mis mejillas por el dulce pensamiento de siquiera haber sentido su compañía, su afecto, quizás el que me estrechara contra su pecho, protector…pero solo se limitó a vigilar, dejándome sola en el heno. ¿Qué tenía ese pony que lo hacía tan irresistible?"
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El día transcurrió con rapidez. No me tomó mucho tiempo el crear una vestimenta acorde a la ocasión. Sabía que era una cena como cualquiera otra, común y corriente, en la cual no estaríamos los dos solos a la luz de las velas; más bien, estarían toda su familia, mi amiga…
"¿Qué pensará Applejack al verme llegar a Sweet Apple Acres?"
Un vestido simple, de un color violáceo con un diseño de rosas a modo de encaje en la curvatura que daba inicio a mi lomo. Era lo suficientemente ajustado para realzar mi estupenda figura, lo suficientemente holgado para poder caminar tranquilamente, sin problemas. Alisaba mi crin frente a un espejo, con mi magia iba experimentando peinados, uno tras otro, desesperándome por cada error que cometía. ¡Ninguno era perfecto!
-¡Porque no puedo peinarme como es debido! – grité casi sin notarlo, bajando las orejas, dejándome caer frente a mi espejo al tiempo que mi cuerno se apagaba. Uno a uno fueron cayendo los accesorios que tenía planeado utilizar para verme majestuosa. Un cepillo frente a mi rostro robó una mirada, de reojo mi crin caía grácilmente sobre mis hombros.
- Él… ¡ahg!... ¡para que me esfuerzo! – lancé lejos el vestido, ese peine que tanto amaba, a mí pequeña y frágil Opal que tuvo la mala suerte de acercarse. Un pesado suspiro se escapó de mis labios, mirándome a ese espejo de cuerpo completo, con las orejas bajas, patética.
El único cambio que tenía a los demás días de la semana…era que aún no me maquillaba.
Sacudí mi crin a la rápida, esponjándose un poco pero recuperando su "autonomía" por llamarla de esa forma. Mí peinado natural, mi pelaje blanco como la misma nieve, las gemas en mis flancos brillando por la pulcritud de mi baño. Un sombrero casual podría utilizar…delinear mis ojos, ¿un poco de rubor? No…rompería los estándares por una vez. Solo el sombrero descansando sobre mi crin, una boina francesa que amaba con toda mi alma…y partí al encuentro de mi semental de cabellos claros.
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"No me esperaba, en lo absoluto, la reacción que tendría mi maravilloso semental…al verme sin maquillaje"
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Debo admitir que dude por eternos minutos sobre si debía llamar o no hacia esa puerta. Mis piernas temblaban, me sentía nuevamente como una potrilla, nerviosa, con un toque de miedo sobre cómo reaccionarían. Tuve suerte, debo admitirlo. Primera vez que no uso mi maquillaje, ni me había mirado al espejo bien antes de salir de casa… ¡y no me había cruzado con nadie! Los nervios me mataban. Levantaba mi casco para golpear a la puerta pero me detenía en el aire. ¿Y si me iba en silencio? Quizás que cosa dirían de mí…
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"Estaba tan sumida en mis pensamientos que no escuché el suave crujido de la puerta al abrirse…"
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Para cuando alcé mi casco decidida para golpear esa puerta y enfrentar lo que viniese, un par de esmeraldas me trajeron a la realidad, abruptamente. Allí estaba ese semental que me robaba el sueño por las noches, por el cual toda mi rutina había cambiado radicalmente, por el cual una refinada dama como yo perdía la compostura, y sentía mi cuerpo volar cual ángeles levantándome en sus brazos…
- Em… ¿Rarity? – Fue entonces que escuché su voz, mis mejillas se encendieron en menos de un segundo. No supe cómo reaccionar, un bloqueo mental, mis piernas temblando, mirándole con tanta intensidad a esos orbes que me tenían hipnotizada. ¡Con tanta calma me veía! Mi cuerpo parecía de lana, no podía moverme, y allí seguía él contemplándome, recorriendo mi cuerpo con su mirada… ¿o quizás era mi imaginación desbocada? – ¿Te encuentras bien?... ¿quieres pasar? – su voz llegaba delicada a mis oídos. ¿Seguía soñando?
Fue entonces cuando una pezuña rozó mi mejilla. Parpadeé varias veces para notar que el rostro de ese semental estuviera a escasos centímetros del mío… ¡y que me estuviera tocando! Apenas reaccioné a cuando posó suavemente su enorme y fuerte casco en mi frente. De seguro parecía afiebrada, mis mejillas ardían de vergüenza.
- No tienes fiebre – sentenció mirándome a los ojos con una serenidad que erizó el pelaje de mi lomo. En esos momentos no recordaba el significado de la compostura, me perdía observando esos ojos tan bellos, viendo los míos reflejados en ellos. – Vaya…primera vez que te veo sin maquillaje – y eso sí que me sacó de mi balance. El rubor de mis mejillas aumentó a un nivel que desconocía mientras me apartaba de ese semental, avergonzada, mirando hacia cualquier otro lado. Incluso llevé mis cascos a mi rostro en un intento de apaciguar mi vergüenza.
- Debo verme horrible…no…no debí venir…disculpa – iba a entrar en llanto, lo sabía. Esto era un error, una pérdida de tiempo. ¡Debí verme de nuevo en ese espejo! Qué vergüenza. De seguro estaba horrible, ¡impresentable!
- Te ves preciosa – y en ese momento mi mente explotó. No estoy segura de que cara debí haber colocado. Lo único que recuerdo con exactitud era que lo miraba, sin dar crédito a sus palabras.
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"La verdadera belleza viene del interior, no de unos polvos y algo de maquillaje"
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Poco rato después estábamos cenando heno frito y tarta de manzana. Escuchaba una conversación casual de fondo sobre la granja, el acento campirano de mi amiga, las preguntas de la pequeña Applebloom, incluso uno que otro comentario fuera de lugar de Granny Smith…pero nada me hacía estremecer más que las respuestas breves de mi semental. Tenían toda mi atención, incluso comía por inercia, algo que en otras circunstancias hubiera rechazado por el aspecto que tenía. Su voz era tan perfecta, sus ojos reflejaban un mundo desconocido que ansiaba con todo mi corazón poder vislumbrar apenas…y un golpe en mi hombro a modo de broma me alejó súbitamente de mis pensamientos.
- Hey caramelo, ¿porque no te comes tu cena en vez de a mi hermano? Esos ojos dicen muchas cosas~ jajá! – No estoy segura de cómo quedó mi rostro, pero lo único que recuerdo con exactitud fue que le miré con ira, las mejillas de un rojo intenso. ¿Tan obvia era? De reojo Big Macintosh parecía indiferente al tema.
- ¿Disculpa? Estas hablando con una dama, ¡no con una cualquiera! – eso sí que le pareció gracioso a mi campirana amiga. Su sonrisa pareció ensancharse.
- Eso no quita el hecho de que le tiraste el ojo~ - ya no podría estar más avergonzada. Como pretexto de ir al baño me levanté de la mesa, solo para verme en el espejo y lavarme la cara un par de veces. Me sentía patética, todo lo que había aprendido de mi vida no lo aplicaba solo por estar cerca…de él. ¡¿Dónde quedaron mis modales, mis lujos, mis maravillosos temas de conversación, mis refinados looks!? Todo estaba desapareciendo, todo se escapaba de mis cascos. Veía mi reflejo en el espejo y apenas me reconocía. Por qué…Por qué…Me negaba a aceptar la respuesta, por tan simple que fuera…
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"Por un simple semental"
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-Fin del Capítulo-
Dejen un review si les gustó, necesito saber si manejo bien a los personajes XD. Con algo de suerte en unos días más el siguiente capítulo...y feliz año nuevo!...gracias a los que me enviaron un MP!
