Antes que nada gracias por leer el fanfic, salió algo mal el primero pero mejorare con forme pase el tiempo! De verdad gracias QwQ … pero ahora lo continuare w~

Y Esto no me pertenece si no a Hidekaz Himaruya y una cosa más… México habla muchas groserías y cómo anda estresado pues dice más, así que espero que no se molesten, ya advertí

Henos aquí

Pasaron tres horas más y una voz hizo que el de ojos cafés se estremeciera:

-Señor…hemos llegado a Estados Unidos –

-… - No dijo nada, solo se bajó del avión y siguió a su jefe y sus acompañantes con un ceño frustrado, no quería ir definitivamente no quería estar cerca de aquel creído e imbécil rubio oxigenado que le provocaba que su corazón latiera al mil por hora.

Llegaron al lugar de la junta, el presidente del País retardado pidió disculpas y se fue a la parte donde estarían todos los representantes de cada Nación. México en cambio había llegado cargando todas las maletas que en el transcurso le fueron encargando, pero en fin, las dejo por ahí y se dispuso a encontrar alguno de sus hermanos.

-…México… debes tener más cuidado en lo que comes ~ - Diciendo un Argentino de cabello rubio, que en realidad se lo teñía pero aun así lo presumía.

- ¡Argentina, querido compadre! – sonriendo de una manera demasiado afectiva aunque cambiante al momento de jalarle del cuello de la camisa y decirle en una tonada de amenaza -…Dime ahora donde ching*dos está el gringo… y los demás –

Martín se quedó algo atónito puesto que se veía estresado el moreno

-…Pues mira, Tu querido Alfred a estado llamado la atención como siempre, pero creo que ahora está en el patio quien sabe que haciendo...- dijo cruzándose de brazos como si nada – y… los demás estamos en la sala haciendo una ligerilla fiesta sin que el Capitalista extremo se entere…- colocando sus manos ahora en su cintura algo creido.

-…oh gracias… espera ¡¿MI querido Alfred?! – sosteniéndolo del hombro con un aura negra y llamas sobre su cuerpo (hablando figurativamente claro esta xD)

-¡¿Estoy en estos momentos teniendo una situación extraña y que me confunde como no tienes idea y tú te pasas de verga diciendo esas pendejadas?! – cuando se dio cuenta su hermano novio del chileno había desaparecido. Más que eso, se daba cuenta que estaba ya mal dentro de si, esta situación poco a poco le consumía-

-…Necesito ir al baño…- Diciendo algo cansado mientras tocaba su frente para tranquilizarse, tardó en buscar uno, en realidad casi no se escuchaba un ruido en la gran mansión. Encontró el lugar que quería, se lavó la cara y se miro al espejo con una expresión algo deprimente.

-…Estúpido Alfred –

-¿Me llamaste? – Oyéndose una voz muuuy conocida y motivadora que en esos momentos…era la más odiada. Alejandro al escucharle se echó para atrás y choco con el cuerpo contrario, mientras lo veía al espejo.

-..¿P-Pe-Pero q-que Mierda?... – mirándolo con miedo y empujándolo por el susto –

-… ¿Antony?, ¡hello! ¿how are you? – tomándolo de los hombros y sonriendo emocionado

- ¡Me asustaste! Y ahora vete de aquí que no me siento con ganas de verte…- diciendo con carácter sin querer verlo a los ojos.

- ¿Why?...- ladeando la cabeza mientras veía alrededor -… no le veo nada de malo que esté aquí ¿o sí?, de todas maneras es mi casa, por cierto…¿cómo sigues de la diarrea? Creo que por eso estas aquí ¡NAHAHAHAHAHA!

Ante aquel comentario el descendiente del Abuelo Azteca perdió la paciencia. Le tapo la boca con fuerza -… ¡Me caga tu p*ta risa!, adiós…- decidido a marcharse de ahí hasta que sintió como el mayor por unos centímetros lo detuvo.

-…México, te notas molesto-

- No ¿Cómo crees?, yo nací con esta cara…- Frunciendo el ceño aun más –

-A lo que me refiero es que… Estas más molesto de lo normal, te ha pasado algo?-

-Nah.. solo lo normal, odiarte… desear que estuvieras fuera de mi camino, pagarte lo que te debo… pero fuera de eso nada mas… - Diciendo como si nada, observando como el otro se deprimía un poco –

-… Me sigues odiando ¿eh? – rascándose la nuca –

- Efectivamente "héroe"…- cruzándose de brazos – En realidad.. .Como me hubiera gustado estar cerca de alguien más… no lo sé, Canadá, Chile, incluso Argentina… o ¿qué tal haber nacido cerca de Rusia?, ese tipo da miedo pero es todo un encanto…

Simplemente ya no lo soportaba

-Aunque incluso cerca de Arthur las cosas hubieran sido distintas… cierto, ahora te lo puedo decir…en pocas palabras mi vida no sería una pesadilla si no te hubiera conocido, o es más… Si nunca hubiera estado cerca de ti…tal vez mi historia hubiera cambiado…

Ya no quería seguir haciéndose el "macho"

-Si tan solo NUNCA te hubiera querido imitar desde un principio hubieran sido cosas diferentes… ya sabes, estar al servicio de cualquier otro país… excepto ante ti porque-…

Los labios del mexicano se vieron detenidos por los del rubio, era porque no quería escucharle decir más tonterías o verdades que al "País de la libertad" lastimaban. Se separaron levemente y el moreno tenía las mejillas sonrojadas y su cuerpo estaba caliente. El norteamericano lo abrazó y le susurró en el oído.

-… Si tu no hubieras estado conmigo…no sé lo que hubiera sido de mi… jamás querría que te separarás de mi…México – sujetándolo con fuerza para alejarse lentamente.

- Henos aquí, en este lugar… si nos tocó vivir juntos es por algo ¿no? – Acomodándose las gafas y aproximándose a la puerta-

-… You Are Mine…- Saliendo del lugar mientras que el de cabellos azabaches sentía como sus pupilas se dilataban, estaba dispuesto a vivir con esto… pero, ¿Por cuánto?

-¡tsk! Henos aquí mi querido Aldred … - apretando su puño con fuerza y derramando una sola y fría lagrima.