El Llamado
Santiago de Chile:
-Matthew, Matthew come here! –dijo un muchacho de piel blanca y ojos claros penetrantes en un idioma extraño.
-What happen, Marcelo? –pregunto Matthew en el mismo idioma.
-Look at this –respondió Marcelo señalando una moneda de oro que brillaba.
Matthew la miro desconcertado, hasta que se dio cuenta que sucedía y llamo:
-¡Luna, ven a ver esto!
-¿Qué cosa? –pregunto ella. Mientras se acercaba a mirar, Matthew le mostro la moneda a una sorprendida Luna.
-Tantos años que no brillaba, Harry de seguro querrá que nos reunamos –dijo Luna emocionada –como en los viejos tiempos.
-What happen Matthew? –pregunto Marcelo –Will you have to return to England soon?
-Yeah –dijo Matthew algo incomodo –We'll go next week
Marcelo le puso una cara de pocos amigos.
-Don't worry Marcelo –dijo Luna –when the meeting finishes we'll be here, I promise.
-OK –dijo Marcelo apesumbrado, y se fue.
-Pobre Marcelo –dijo Matthew –lo llevaríamos, pero mi madre volverá pronto del campo, y seguro que lo querrá aquí.
-Tienes razón –dijo Luna –y a todo esto ¿Dónde es la reunión?
-En Grimmauld Place 12, la próxima semana.
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Paris, Francia:
-Neville, Neville –dijo una chica bellísima –miga esto –mostrando una moneda que brillaba.
Neville miro la moneda como si no la reconociera, hasta que la reconoció y dijo:
-Del E.D. Harry llama a reunión la próxima semana en… su casa –dijo Neville, mientras leía la moneda brillante.
-Han pasado años¿paga que nos geuniga? –pregunto la chica.
-No lo se Gabrielle, no lo se.
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Final del Campeonato Mundial de Quidditch, en algún lugar de Alemania:
-Vamos Ron tu puedes –dijo una chica de cabellos castaños –se que es tu primera final del mundo, pero no te pongas nervioso y no dejes que la presión te haga ceder, el equipo confía en ti –señalando al resto del equipo.
-Tienes razón, estare tranquilo –dijo el muchacho suspirando, en eso mira el abrigo de Hermione extrañado y le dice: -Tu bolsillo… esta brillando.
-¿Qué? Estaras soñando –dijo. Luego mira su bolsillo y dijo sorprendida: -Tienes razón brilla, pero porque –hurga en su bolsillo hasta que encuentra una moneda de oro, la causante del brillo.
-¿Qué es eso? –pregunto Ron mirando extrañado la moneda.
Hermione sonrió y dijo: -Esta es la moneda del E.D., Ron. Harry querra que nos reunamos.
-Luego de cuanto¿8 años, 9? Si la última vez que nos reunimos fue para su matrimonio con Ginny¿qué querra? Anunciar que son padres, ya estaba bueno ya.
-No se, pero creo que es otra cosa –dijo Hermione mirando la moneda –es otra cosa.
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Dublin, Irlanda:
-¿Draco, porque tu abrigo brilla por el bolsillo? –pregunto una chica de cabellos negros y cortos, señalando el abrigo que el chico traia puesto.
-No se –dijo mientras buscaba la fuente de ese brillo, y cuando lo encontró, lo miro un momento y dijo:
-Ah, es de Potter, Pansy –dijo el chico –llama a reunión del E.D. la próxima semana en su casa de Londres.
-Cual¿Grimmauld Place 12? –pregunto Pansy.
-Si, seguro que necesita nuestra ayuda –dijo el.
-Pero si el tiene a cargo un grupo de aurores, ellos podrían ayudarle.
-Para ciertas cosas no es bueno confiar en ellos, y mas sabiendo que el ministro es su suegro.
-¿Tendra que ver con lo que ocurre en Londres?
-Tal vez, pero mejor ir y averiguarlo.
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Grimmauld Place 12:
-Listo Ginny –dijo un chico moreno de pelo negro azabache –la próxima semana estarán todos para ver mi ascenso.
-Que sorprendidos estarán cuando se enteren –dijo la chica de pelo rojo fuego –pero Harry, cuando te asciendan, tendrás que investigas sobre lo que esta ocurriendo.
-Por eso los quiero aquí, me pueden ayudar –dijo Harry –mucho mas que un grupo de aurores, además Luna tiene que saber algo, total en su revista muestra algo relacionado del tema.
-Puede ser –dijo Ginny – ¿pero no deberías haberles dicho algo?
-No, tendría que explicar mucho y prefiero dejarlo en suspenso, además también la próxima semana te entregan los examenes que te hacen regularmente en St. Mungo, tal vez demos dobles buenas noticias –dijo esto mientras hacia el gesto de estar embarazada.
-No se, no tengo los síntomas, habrá que seguir esperando.
-Tal vez… tal vez –dijo apesumbrado.
