Hola de nuevo, aquí estoy para traerles el segundo capítulo de un total de tres; lo sé es muy corto pero algo es algo, además quiero aprovechar todo mi tiempo y publicar mis fics atrasados antes de entrar a la escuela.
Sin más disfruten de su lectura.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Estaba tan distraído que no me di cuenta de las obscuras nubes y los truenos que se acercaban con lentitud a la isla sino hasta que de un momento a otro comenzó a llover con fuerza cuando me encontraba sentado en la playa.
-¿Qué rayos pasa con esta lluvia?
La tormenta tomo fuerza en minutos, me levante y trate de dirigirme al muelle, pero el viento era tan fuerte que no de dejo permanecer en pie por mucho, pude distinguir con dificultad como mi bote se iba a la deriva con las violentas olas que crecían cada vez más altas.
-¡Maldición!
Corrí con dificultad hasta la cueva para refugiarme, mi ropa estaba completamente empapada y el aire frio que lograba colarse por la entrada no ayudaba mucho, me adentre aun mas en el interior de la cueva, tratando de escapar del frio, llegando hasta donde estaba aquella puerta, finalmente me senté, recargándome en ella mientras abrazaba mis piernas contra mi pecho para mantenerme caliente y disminuir el temblor de mí cuerpo, pero era inútil. Para que aminorara el frio me quite los zapatos junto con los calcetines al igual que la chamarra y arroje mis prendas a un lado.
Los truenos resonaban cada vez con más fuerza, habiendo eco en las paredes; hacia frio, estaba solo y comenzaba a tener miedo.
"Riku, Riku, por favor ven conmigo"
Me sorprendí ante mis pensamientos, ¿Cómo era posible que en una situación así solo pudiera pensar en él? La imagen de Riku sonriéndome abarco por completo mi mente, mi corazón palpito con fuerza, quería estar con él, a su lado me sentía seguro… La realidad me tomo desprevenido, haciendo que me petrificara…Yo estaba enamorado de Riku…
-¡Sora!- escuche a lo lejos como gritaban mi nombre, pero ¿quién sería?- ¡Sora!- aquella voz se acercaba cada vez más rápido.
Cerré con fuerza los ojos, escuchando como los gritos se acercaban con rapidez, hasta que sentí como algo me tomaba del hombro; del susto grite lo más fuerte que pude, pero al instante mi boca fue cubierta por algo.
-¡Reacciona Sora, soy Riku!
Abrí los ojos con rapidez, aun con la poca luz que había logra distinguir a Riku frente a mí. Sin pensarlo dos veces lo abrace, rodeando su cuello con mis brazos, al instante sentí sus brazos rodear mi cintura.
-Me tenías preocupado- susurro en mi oído.
-Lo siento mucho- sentí contra mi cuerpo la ropa mojada, fue entonces que me separe, sintiendo como me sonrojaba- T-te enfermaras si no te quitas esa ropa mojada- exclame antes de que dijera algo de mi repentina reacción.
-¿Me estas proponiendo algo?-bromeo, logre escuchar cómo se sentaba a mi lado
-¡No digas tonterías!- exclame completamente sonrojado.
En la obscuridad escuche como tiraba su ropa al suelo, pero no sabía cuánto se había quitado; mi imaginación voló sin límites, trate de tranquilizarme pero me resultaba casi imposible en esa situación.
-Tengo una idea- hice aparecer mi llave espada- ¡Piro!- al instante una flama ilumino la cueva, mire de reojo a Riku: para mi suerte se había quitado los zapatos, el chaleco y se había abierto la camisa; no pude evitar ver su pecho perfectamente marcado, porel cual caían unas gotas por su piel delineando cada musculo; no podía quitarle la vista de encima, ¿en qué momento su cuerpo se torneo de esa forma?
Continúe viéndolo por unos segundos hasta que sentí su mirada sobre mí, sin levantar mi mirada desvié el rostro, escuchando su suave risa. Nos quedamos en silencio por unos minutos, hasta que un trueno ilumino la entrada de la cueva, seguido de un estremecedor estruendo, me estremecí violentamente de miedo.
-Parece que no podremos regresar por ahora- vi como me miraba, trate de calmar el temblor de mi cuerpo pero fue inútil- ¿Desde cuándo te dan miedo los truenos?
-Cállate- fue lo único que logre decir.
Entre nosotros se hizo de nueva cuenta un incomodo silencio, no sabía que decir, o más bien no sabía cómo decirlo. La tensión comenzaba a ponerme nervioso, estaba confundido y mi cabeza daba vueltas; otro trueno resonó con más fuerza que el anterior haciendo que me sobresaltara con violencia, sorpresivamente Riku rodeo mis hombros con su brazo y me atrajo a su pecho, al principio me sorprendí pero finalmente me acerque más a él, sintiendo la calidez de su pecho desnudo en mi mejilla mientras respiraba su esencia.
-Había olvidado esta sensación- susurre mientras me acurrucaba más en su pecho, recordé como me abrazaba cuando mi madre me regañaba por llevar animales extraños a casa o cuando no podía dejar de llorar- ¿Por qué las cosas cambiaron?
Escuche como suspiraba pesadamente.
-¿En verdad necesitas preguntar?
-¿Eh?
Sin responder me abrazo con más fuerza, ambos nos quedamos en silencio por unos minutos, ese era el momento, debía decirlo…
-¿Sabes?- hable pensando bien lo que diría- Nunca he sido bueno para los asuntos complejos, e incluso sé que soy muy lento para darme cuenta de las cosas, pero al fin comprendí lo que mi corazón trataba de decirme desde que desperté de mi sueño: no quiero que te alejes de mi de nuevo ya que yo…Yo…- al llegar a esta parte la cabeza me daba vueltas, sentí como mi cara se sonrojaba por completo- Yo…A ti…Estoy- "Mierda, tengo la mente en blanco"
En ese instante Riku me tomo de la barbilla y alzo mi rostro lentamente para que lo mirara.
-Te tardaste demasiado…- dijo con una sonrisa que me desarmo por completo.
De forma lenta acerco su rostro al mío, mi corazón palpitaba salvajemente, a tal punto que creí que saldría de mi pecho en cualquier momento, nuestros labios se rozaron levemente, cerré los ojos y con impaciencia me acerque, logrando el tan ansiado beso que esperaba, mis labios se acoplaron a los suyos como si fueran los únicos a los que podría besar de esta forma, nuestros labios se mecieron apasionadamente mientras mis brazos rodeaban su cuello, atrayéndolo más a mí, al igual que sentí sus brazos alrededor de mi cadera. Cuando nos separamos lo abrace con fuerza, agradeciendo que fuera tan perceptivo.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Tres páginas, eso es muy corto ¬¬ pero el siguiente episodio será mucho más bueno *-*
Gracias por leer y no olviden comentar n.n/
