Oh, vi sus hermosos reviews y me motivaron a seguir, gracias :3 En fin, primer capítulo, yay :D Por cierto, esto es como un "volver atrás", ya que el epílogo es una parte más avanzada de la historia que comprenderán a medida que avance nwn
Otro Domingo frío en South Park. Stan despertó con las ganas insaciables de volver a dormir, abrió los ojos por obligación, y se topó con la molesta luz proveniente de la ventana, aunque creía haberla cerrado la noche anterior. Intentó recordar lo que había sucedido anoche, pero desde que la depresión se metió en su vida, no lograba ver más que imágenes que juntas no serían capaces de formar una historia.
- Al fin despiertas -se sobresaltó al escuchar esa voz tan conocida por sus oídos y se cayó de la cama, un quejido de dolor escapó de sus labios: tanto tiempo sin hacer ejercicio y comer debidamente le estaban cobrando la cuenta.
Cuando recuperó la compostura, levantó la mirada para encontrarse con los ojos verdes de Kyle, quien ahora reía al ver al azabache en el piso. Stan intentó levantarse pero se mareó y volvió al piso, volvió a quejarse y decidió quedarse en el piso, como casi todas las mañanas, pero el de ushanka le tendió la mano para ayudarlo a levantarse.
- ¿Desde cuando estás aquí? -preguntó Stan algo grogui,
- Hace un par de horas, has dormido bastante -respondió Kyle sin dejar de sonreír- Tus padres ya se fueron.
Era cierto, lo había olvidado por completo. Sus padres habían estado planificando unas vacaciones para reconciliarse, dejando la casa totalmente sola ya que Shelly se la pasaba fuera, de fiesta en fiesta. La residencia Marsh sería completamente suya por al menos un mes, si es que sus padres no atrasaban su regreso, se sintió aliviado de poder estar consigo mismo por un tiempo, necesitaba encontrarse después de haberse perdido cuando Wendy terminó con él.
Miró el reloj y se alarmó de saber que eran las cinco de la tarde. Tenía hambre y Kyle pareció darse cuenta porque lo llevó a la cocina sin darle tiempo para quejarse, Stan se sentó en uno de los taburetes mientras veía como el pelirrojo se movía de un lado a otro.
- ¿No deberías estar con Kenny? -preguntó, aunque en realidad no quería que se fuera.
- No, le dije que cuidaría de ti hoy -respondió el pelirrojo un poco sonrojado al escuchar el nombre de su novio.
Stan esbozó una leve sonrisa, de cierta manera le gustaba el exceso de atención que Kyle le ponía a veces, incluso luego de haber empezado una relación con Kenny, no lo había dejado de lado. Comenzó a comer sin prisas, el pelirrojo lo vigilaba para que no dejara nada de lado, el peso de Stanley le preocupaba, no quería que se pusiera más débil de lo que estaba.
- Stan... hay algo que quiero proponerte -de pronto la sonrisa de Kyle desapareció, sabía la respuesta de su amigo pero no quería darse por vencido.
- ¿De qué se trata? -preguntó el azabache sin mirarlo, estaba concentrado en el plato de comida que saboreaba.
- Kenny organizó una fiesta... -empezó, cuidando sus palabras- Y quiero que vayas...
Stan lo miró sobresaltado y algo confundido, sin pensarlo respondió fríamente volviendo a bajar la mirada.
- Olvídalo Kyle, no iré.
- ¡Vamos! Será divertido, te distraerás -el pelirrojo no estaba dispuesto a darse por vencido, así que se dispuso a tocar un punto sensible, esta vez no fallaría, estaba seguro de ello- No sales desde que Wendy te dejó.
Hubo silencio en la habitación, Stan dejó de comer de repente, y se quedó pensativo: su mejor amigo tenía razón, se sentía expuesto en otro lugar que no fuera su casa. Era su refugio y no quería abandonarlo. Allá afuera habían personas, seres humanos que lo apuntarían con el dedo y lo harían sentir frágil. Definitivamente no quería salir de casa, pero Kyle lucía muy entusiasmado y eso le hacía dudar, sin emargo, se obligó a negar con la cabeza.
- Stan... -susurró el de la ushanka aun sin rendirse- Por favor...
Lo tomó del mentón y le levantó la mirada. El azabache odiaba cuando hacía eso, entonces no era capaz de negarse frente a la mirada moribunda de Kyle. Lo pensó unos segundos antes de desvíar la mirada, ¿de verdad lo estaba convenciendo? No le agradaba la idea, no quería ver a sus conocidos ni conocer personas nuevas, ¿qué pasaría si Wendy asistía también? Después de todo era una chica popular, ya podía imaginarse a Token besándola, ya podía sentir los celos consumiendo su mente, aun así se resignó y finalmente asintió, necesitaba agradecerle a Kyle de alguna forma todo lo que hacía por él, y creía que era la única manera de demostrarle, que pese a todo estaba bien, o eso era lo que quería creer.
