Before the School.
Sakura Haruno estaba terminando de comprar sus útiles escolares para el nuevo año de secundaria que se le venía encima. Solo faltaba una semana para que las clases retomaran su curso después de las calurosas y alocadas vacaciones de verano que había pasado junta a sus amigos.
Para su suerte, no había demasiada gente comprando, por lo que no tardó mucho en encontrar y comprar todo lo que, a su parecer, necesitaba ser repuesto.
Saliendo del local, Sakura de encontró con su amiga Ino, la que al parecer había tenido la misma idea que ella de pasarse por la librería.
_Hey Sakura.-saludo alegremente la rubia enérgica. Creo que solo te falto llevarte la puerta y las ventanas en esa bolsa.- pregunto en cierto tono burlón después de haberla abrazado.
_Creo que gracias a esto soy yo la que te mantiene al día en clase cerdita.- respondió la peli rosa con la cabeza en alto, la experiencia de años pasados le daba la ventaja sobre la conversación.
_Hey hey, para eso estas tú a mi lado ¿no?- dijo para luego soltar una pequeña risa.
_Si, si. Ya suficiente tenía con Naruto que olvidaba sus cosas en casa. Que mala idea fue unirte a eso Ino.- respondió. Vi cosas muy lindas adentro, de seguro algo va a gustarte.- comento antes de retomar su camino.
_Si, seguro que sí, nos vemos Sakura.- Se despidió Ino frente a la puerta del negocio, luego se volteo y grito. ¡Esta noche vamos con Hinata a tu casa! ¡No lo olvides!
_ ¿¡Queee!?
Por la noche, Sakura se encontraba terminando de lavar los platos que habían usado en la cena. Solo eran tres para su sorpresa, el de Sasori que no había salido con sus amigos, el de su Tsunade y el suyo. Su padre cenaba muy pocas veces en casa, desde que había renunciado a su trabajo para conseguir otro más cerca de casa, se la pasaba de reunión en reunión con sus amigos por la noche.
_Mamá, esta noche vienen Ino y Hinata, de seguro vamos a estar en el pario.- dio el comentario mientras se terminaba de secar las manos.
_Yo voy a la casa de Deidara.- aprovecho la conversación para avisar Sasori.
_De acurdo, no creo que este mucho más despierta, toda la mañana en el concejo me agota.- mientras hablaba Tsunade se dirigía hacia su habitación bostezando por el camino.
Ante esto Sakura y Sasori se sonrieron y siguieron haciendo lo suyo, tratando de hacer el menor ruido. Sakura se dirigió entonces a su habitación para cambiarse, se colocó unos shorts de jeans azules, unas zapatillas viejas negras y una remera manga cortas suelta violeta con detalles en blanco. Se miró frente al espejo, tratando de ver si todo quedaba en su lugar. Todavía no podía acostumbrarse al reflejo que le devolvía el espejo. En las vacaciones de verano, Sakura pensó que sería una buena idea un cambio de look, por lo que paso de tener un largo y sedoso cabello que le llegaba a la cintura, a uno que no le rozaba los hombros. No era que se arrepintiera o no le gustara, pero paso 16 años con el mismo reflejo, solo le costaba acostumbrarse a sí misma. Raramente los demás parecían haberse acostumbrado más rápido que ella.
Terminada su auto revisión, paso a acomodar su escritorio. Mientras reacomodaba cada cosa en su sitio se topó con un especial diario brillante rosa y no pudo evitar que algunos recuerdos volvieran. No había cogido la costumbre de utilizar diarios para escribir lo que le ocurría en su vida, pero había decidido anotar algunos de los más importantes o que le habían parecido merecedores de ser anotados, al final solo había conseguido terminarlo hacia un año. Al mirarlo, de alguna forma recordaba sus días de niñez y la despedida de uno de sus grandes amigos, aquel muchacho de pelo negro y puntiagudo, ¿Qué habrá sido de su vida?, hasta no hace mucho tiempo se le había cruzado la misma pregunta.
Escucho a Sasori cerrando la puerta delantera, decidió entonces terminar de acomodar todo y continuar leyendo un libro hasta que sus amigas llegaran. Una hora más tarde el celular de Sakura sonó, sus amigas habían seguido las instrucciones de no tocar timbre para que su madre durmiera y si mandarle un mensaje para que fuera a abrirles la puerta.
_Hola Sakura pasó mucho tiempo ¿no? Ya te extrañaba.- saludo Ino.
_Sakura, hacía mucho que no te veía.- dijo Hinata.
Hinata Hyuga era una de las mejores amigas más recientes de Sakura, se había mudado de del sur del país por unas cuestiones de trabajo de su padre. Hinata, de ojos color perla, cabello largo azulado, tez blanca y un rostro frágil, se presentó en el instituto en primer año como una chica extremadamente callada y tímida. Sakura e Ino la integraron a su curso, y a su pequeño dúo, que se transformó en trio con ella. Al cabo de un tiempo, la callada y tímida Hinata casi había quedado en el olvido.
_Pasen la dos.- dijo Sakura sonriendo mientras abrazaba y besaba en la mejilla a ambas.
Se dirigieron al patio, al lado de la piscina había 3 reposeras colocadas con una mesa en el medio y una jarra de jugo ensima. En su camino un perro no tan grande, blanco y peludo apareció corriendo de entre los arbustos y comenzó a seguir a las chicas alegremente.
_Betun nunca falta ¿no?, es como el hermano pequeño que solo quiere atención.- le dijo Ino al perro mientras le estrujaba la cara, a lo cual el perro respondió lamiéndole toda la mano.
Hinata reía ligeramente de los gestos que hacia Ino para sacudirse la saliva.
_No toques a mi novio Ino, él es mío y solo mío.- respondió Sakura, que al sentarse en la reposera se transformo en la colchoneta del perro que se subió directo en su regazo.
_Si, si, consíguete un novio real ya frentona, eso si te hace falta, no pelos no baba por toda la cara.- dijo Ino antes de tomar asiento.
_Escuche que tendremos un compañero nuevo que ira a nuestro curso, parece que es extranjero.- comento Hinata, usualmente no apoyaba mucho las ideas de Ino, pero ambas se complotaban para conseguirle un novio a la peli rosa, ya que era la única del grupo sin uno.
_Mira las noticias que nos trae Hinata.- realzo la rubia exagerando los gestos de la cara. Un candidato extranjero Saku, no lo eches a perder.
_Podrían escucharme alguna vez ¿no?, ya les dije que al único que quiero en mi vida es este hermoso saco de pelos blancos que tanto amo.- les respondió Sakura, que a medida que decía esto hacia su vos más aguda a abrazaba más al perro, que no hizo más que dejar que siguieran las caricias mientras se ponía más cómodo en su regazo.
_Bueno, bueno, deja al perro y escucha lo del nuevo compañero.- la trajo Ino de nuevo a la conversación. Creo que tiene algo que ver con la nueva empresa que están haciendo desde el año pasado, creo que será algo de ventas, por lo que vi está prácticamente terminada.- comento Ino orgullosa de su investigación.
_Escuche que también se abrirá un local de venta de artículos para hogar, pero la idea de Ino suena mucho más interesante.- acepto la Hyuga.
_ ¡Pero qué fascinante! Un extranjero que vende acciones de una empresa que nadie conoce, ¡nooo! Mucho mejor, que sea uno que me diga que lavaplatos es mejor.- dijo en un tono burlón y sarcástico Sakura antes de que el trio comenzara a reírse.
Continuaron hablando nuevo muchacho, se imaginaron como seria físicamente y en personalidad. Toda idea término en carcajadas por las ocurrencias que surgían, todas de lo más descabelladas. Su tertulia siguió hasta que dieron las tres de la mañana. Las risas terminaron cuando la conversación extrañamente se tornó profunda y terminaron cuestionando como es que las tres terminaron tan unidas. Al unísono, las tres habían bostezado y dieron por terminada la reunión. Se despidieron, Sakura se puso su pijama y se acostó a dormir.
Faltaban tres días para que las clases comenzaran, Sakura se dirigía a la casa de su mejor amigo Naruto, que la había llamado para tomar algo y conversar un poco. Mientras se dirigía a su casa se pregunto como un idiota como él había terminado siendo el novio de Hinata. Recordó que la ojiperla había mostrado un interés en el desde el principio, cosa que el muy ingenuo nunca noto hasta que ella lo hizo "abrir los ojos" y comenzar a captar las señales. Cuando comenzaron a salir, Sakura se sintió orgullosa de sí misma, se sentía como un cupido, aunque luego se preguntó si había hecho lo correcto. Ino había comenzado a salir con el chico artístico Sai, el cual resulto no ser tan cretino como creía en un principio, y ella había terminado emparejando a Naruto y a Hinata, por lo que había días en los que simplemente se sentía un una aguja rodeada de coloridos globos para niños. A los pocos días descarto la idea y se odio por un tiempo por haber pensado algo tan egoísta. Con el paso de los días, se terminó amoldando y acostumbrando a ser "la solterona" de su grupo de amigos.
Sin darse cuenta ya estaba frente a la casa de Naruto. Se dirigió a la puerta y la golpeo unas cuantas veces. Espero un poco más de lo usual y quien la recibió, para su sorpresa, fue el mismo muchacho que la había invitado. Se notaba por su cabello más despeinado de lo usual que acababa de levantarse de una larga siesta, sin mencionar que la recibió solo con el pantalón largo de su pijama. Sakura se preguntó cuándo se daría cuentadel pequeño detalle, estaba acostumbrada a estar en la casa de Naruto y verlo vestido en casi todas las formas imaginables.
_Hola Saku, pasa, perdón por hacerte esperar, me quede dormido.- le dirigió una gran sonrisa el muchacho rubio que tenía en frente, mientras le sostenía la puerta para que ella pasara y se desperezaba al mismo tiempo.
_Naruto, tienes las sabanas en la cara.- empezó a reír la chica ojos jade mientras entraba a la casa de su amigo y le tocaba con el dedo la parte del rostro donde había quedado una marca roja.
_No te burles, creo que me acosté toda la tarde de ese lado de la cama, el cuello se me va a salir de lugar.- comento mientras se masajeaba así mismo el área adolorida.
_Y dime bella durmiente, ¿de qué querías hablar?.- pregunto no tan seriamente Sakura mientras tomaba asiento en la mesa del comedor.
_Que, ¿un par de amigos tienen que tener un motivo para juntarse a compartir unos refrescos? Vamos Saku, solo disfrutemos las tardes cálidas de verano mientras aun duran.- Dijo en un tono relajado el chico ojos azules, tiempo después le tiro una lata de refresco bien fría que había sacado de la heladera en las manos.
_Hacia mucho que no hacíamos esto.- dijo algo pensativa mientras miraba la parte superior de la lata y la movía entre sus manos. ¿Por qué no?, al final este probablemente sea uno de los últimos verano que tengamos tranquilos.- abrió el refresco y le dio un sorbo.
_ ¡No digas eso Sakura!, estas deprimida ¿o qué? Apenas pasamos a quinto año de secundaria, todavía nos quedan dos años enteros juntos.- hablo casi gritando el rubio mientras abrazaba de costado a su amiga con un brazo y levantaba la lata con el otro.
_Tu apenas pasaste de año Naruto.- dijo con una sonrisa. Concéntrate más si quieres terminar la secundaria con Hinata y con migo.
_Lo hare, lo prometo, por eso voy a sentarme cerca de ustedes dos este año, y el próximo también.- comento entusiasmado.
_Más te vale tonto, no vayas a quedarte en el camino, no te lo perdonaría.
_Jamás Saku.- sonrió ampliamente.
Pasaron el resto de la tarde divagando y recordando cosas, Ambos seguían indecisos por una carrera universitaria. Concluyeron que todavía tenían tiempo y esa sería una preocupación menor. El tema de problemas familiares era recurrente entre ambos. Para Sakura, Naruto se había convertido en un soporte importante durante toda la secundaria, cuando su padre quiso cambiar de empleo, termino aceptando trabajos que no duraban más de un año, por eso habían pasado algunas crisis económicas; desde que estaba en casa, se la pasaba discutiendo con Sasori sobre todo, algo que Sakura no soportaba, esas discusiones la ponían muy sensible; siendo ya adolecente, Jiraya empezó a tratarla como una niña de 6, pero ella había crecido con un padre ausente y no le perdonaría eso. Reduciendo la historia, el problema más grande en la vida de Sakura era su padre, y a quien le pedía consejos o con quien acudía recurrentemente para desquitarse era con su fiel Naruto. Naruto también tenía los suyos, pero acudía a su amiga para el lado de consejos románticos. El tema del compañero nuevo también quedo plasma en la conversación de aquella tarde de amigos, junto con la falta de remera del rubio durante toda la tarde.
Mucho más rápido de lo que pensé que tendría la continuación. Probablemente el próximo si tarde más en ser subido.
Espero que haya cumplido las expectativas, puede que se torne algo denso pero quiero que los personajes tengan una linda evolución.
Besos a todos, llenen de comentarios ;)
