Bueno aquí estoy con el segundo capítulo espero que les haya gustado y cualquier cosa acepto. La verdad me costó un poco hacer este capítulo ya que no sabía muy bien como continuar el principio de este capítulo, tengo millones de ideas para los demás capítulos pero en este no.

Los personajes de Naruto le pertenecen al gran Masashi Kishimoto. Lástima que no sea mío pero Kishi no me lo quiso vender y eso que le ofrecí gran precio. Una galleta y un descuento del súper de juguete.

Bueno disfruten una creación de mi imaginación y inspiración, gracias chocolate.

En el capitulo anterior.

-Ya veo-

-Eh? No estás molesto conmigo? - dijo curiosa.

-Si estoy molesto oka-san, pero…- dijo pensando.

-Pero qué?- dijo nerviosa.

-Pues….-

Naruto tenía un plan para conseguir su sueño de tener un hermanito menor, y estaba seguro de que lo conseguiría, así ya no tendría que hacer su trabajo que le dejo Sasuke.

Tenía que agradecer a Kami-sama por darle esta maravillo idea, pues él no era de pensar en cosas con sentido.

¿Dónde queda la tienda de hermanitos?

-Pues….-

-¿Pues qué?- dijo.

-Bueno, emm, bueno yo quería decirte que….- Dijo pensando si era correcto decírselo.

-Aja...-

-Es que veras, en la escuela mis amigos y yo hicimos con plastilina lo que más deseábamos-

-¿Y que sucedió?- pregunto.

-Pues…-

-Habla ya o no comerás por una semana ramen- Dijo diciéndole con la mirada que hablaba en serio.

Naruto se asusto por lo que dijo Kushina, no podía permitir que le quitaran su preciado ramen, no señor, jamás.

-Mi sueño es que tenga un hermanito ttebayo-

Kushina se quedo por un momento en shock por lo que dijo su hijo. Mientras Naruto pensaba que fue una de las cosas más difícil que tuvo que hacer en su vida, era como cuando le decías a Chouji que estaba gordo. Cuando Kushina se recupero de su shock le contesto.

-¿Y quién crees que te dará a tu hermanito? -

-Bueno, al principio pensé que se lo podría pedir a santa, pero me dijeron que santa no traía a los hermanitos. Donde los consigues es en la tienda de hermanitos -Miraba a Kushina suplicante.

-¿Tienda de hermanitos? ¿Y dónde queda eso? –Pregunto por la respuesta infantil de su hijo.

-No lo sé- Dijo sinceramente.

-Entonces, si no sabes dónde queda, ¿Cómo sabes que existen tales tiendas?-

Kushina tenía razón, si no sabía donde quedaba ¿Cómo sabían que existían?, pero no iba a permitir que su mamá le ganara, no, era perder todas las oportunidades de tener un hermanito. Porque si su mamá no quería tenerlo y luego no sabía donde se encontraban las tiendas de hermanitos, ya no habría nada que hacer. Tenía que pensar en algo rápido.

-Ehh... Lo anunciaron en la tele- Dijo el rubio

-Si fue así deberías saber la dirección, en los anuncios siempre dicen el domicilio, a parte, yo nunca vi ese comercial- Dijo poniendo a trabajar más duro el cerebro de Naruto.

-Eso fue porque cuando lo anunciaron, le cambie a otro canal- Dijo tratando de sonar convincente.

-Y entonces, si es tan importante para ti, ¿Por qué no le dejaste para ver la dirección ttebane? -Cruzó los brazos.

-Fue porque en ese tiempo no quería un hermanito y porque estaban dando nuevo capítulo de mi serie favorita- Contesto.

-Entiendo. Entonces si no sabes dónde queda esa tienda, ¿Cómo quieres a tu hermanito?- Lo miró en espera de una respuesta-

-Yo pensaba que….- Fue interrumpido.

-¡KUSHINA!- Llamo una mujer de mediana edad, pelo castaño claro con ojos color miel.

-Yuki, que gusto verte otra vez- Contesto felizmente la pelirroja.

-Lo mismo digo- En ese instante se fijo que estaba Naruto –Oh pero si es el pequeño Naruto, has crecido desde la última vez que te vi. Recuerdo que cuando eras más pequeño siempre me preguntabas todo tipo de cosas, así que dime ¿Tienes una pregunta para recordar viejos tiempos?- Dijo poniéndose a la altura del rubio.

Naruto no recordaba a esa señora y estaba por ignorarla, cuando lo que dijo le llamo la atención, ¿tienes una pregunta para recordar viejos tiempos?, por supuesto que tenía una pregunta e iba decírsela, le agradeció a Kami-sama por esta oportunidad.

-Me gustaría hacer una pregunta ttebayo -Y ahí iba.

-De acuerdo, ¿Y cuál es tu pregunta?- Dijo amablemente la mujer.

-¿Dónde queda la tienda de hermanitos? -Kushina le vio sorprendida.

La señora que según Kushina se llamaba Yuki, se sorprendió por la pregunta que le hizo el pequeño rubio, no sabía cómo contestarle, pero ella había dicho que le hiciera una pregunta, ahora tenía que contestarle.

-Bueno Naruto, primero que nada no se llama "tienda de hermanitos", se le llama orfanato. Hay uno por aquí cercas, en ese lugar hay todo tipos de niños- Contesto a la pregunta del rubio.

Así que era orfanato, prefería llamarlo tienda de hermanitos, pero eso no importaba en ese momento, lo que importaba era que por fin conseguiría un hermanito.

Nadie hablaba así que Yuki decidió hablar para romper el silencio que se había creado.

-Me tengo que ir, tengo todavía muchas cosas que hacer, nos vemos Naruto, Kushina- Dijo mientras se iba alejando poco a poco algo asustada por el rostro de la pelirroja.

Después de que se fuera Yuki, Naruto le dijo a Kushina.

-Oka-san, ya sé donde es la tienda de hermanitos, ahora vamos por mi hermano menor- Dijo comenzando a caminar.

-Naruto, solo porque sabes dónde está el orfanato, no significa que vamos por un hermano menor para ti- Dijo seria.

-Te equivocas Oka-san, no es orfanato, estienda de hermanitos dattebayo- Dijo el rubio –Además si iremos a la tienda de hermanitos, porque si no vamos estaré enojado contigo por el resto de mi vida- Contesto seguro el rubio.

-Ja, ¿Crees que puedes chantajearme a mi? ¿A tu madre?- Dijo burlona.

Naruto tenía que enseñarle a su madre que lo que decía era cierto, aunque no podría estar enojado con su mamá por un largo rato, la convencería de que estaría enojado con ella toda la vida anqué no sea así.

-…..- Naruto la ignoro por completo, girando su cabeza a un lado.

Kushina se asusto con ese gesto, siempre que Naruto lo hacía era porque estaba enojado. Lo pensó bien, un hermanito para Naruto no era tan mal idea, Naruto tendría con quien jugar, se haría responsable, era el deseo de Naruto, también con eso sabría que Naruto nunca estaría solo en el caso que ellos murieran. Su decisión estaba tomada, pero todavía tenía que consultarlo mejor, pero ella no era de consultarlo, ella era de tomar una decisión al instante.

-De acuerdo Naruto, tendrás un hermanito. Aunque sé que estoy tomando la decisión muy rápida, ya está tomada, iremos mañana después de la escuela a la "tienda de hermanitos"- Dijo Kushina.

-DATTEBAYO- Grito mientras daba saltitos alrededor de su madre.

-Bien bien, sigamos caminando, todavía tenemos que llegar a la casa y preparar la habitación de invitados que tenemos, a un cuarto para tu hermanito- Dijo empezando a caminar y Naruto la siguió.

Después de que llegaran a casa, Kushina y Naruto pusieron manos a la obra, sacaron variedad de cosas del cuarto de Naruto como juguetes, cobijas, muebles, toallas, entre más cosas, llevándolas al cuarto de huéspedes que estaba al lado de la habitación de Naruto. Pasaron lo que restaba de las tarde barriendo, sacudiendo, trapeando, todo para que quede listo para la llegada del próximo nuevo integrante de la familia.

Ya había caído la noche y mientras Naruto y Kushina estaban ocupados en la habitación, se oye el sonido de la puerta abriéndose, entrando el hombre de la casa, Minato.

-Turututú dora turututú dora, dora dora la exploradora, DORA!- Cantaba Minato –Pero que rayos canto, está decidido, no vuelvo a tomar el camión aunque mi carro este descompuesto, te pueden pegar cualquier tipo de cosas en esos transportes- Se dijo.

-¿Minato estás hablando solo otra vez?- Dijo Kushina bajando las escaleras, atrás de ella iba Naruto.

-Sí, digo no- Dijo volteando a ver a su familia y ver qué Kushina bajaba con un semblante serio- ¿Eh? Así es como me reciben, después de trabajar horas, acabando agotado, queriéndome tirar de un barranco. Pero no lo hago porque sé que mi familia me está esperando y así es como me reciben -Dijo divertido.

-Minato tengo algo que decirte- Dijo seriamente mirándolo a sus ojos azules, acabando de bajar las escaleras.

-¿Qué sucede? ¿Pasa algo malo? ¿Me vas a dejar?– Dijo temeroso por el semblante de Kushina, no era común en ella.

-No es algo malo- Dijo tranquilizando a Minato.

-…Para Naruto- Dijo poniendo alerta a Minato.

-¿Qué es lo que pasa Kushina? -Entrecerró los ojos esperando lo peor.

-Hoy Naruto me dijo que quería un hermanito, lo pensé y mi decisión es que lo tendrá- Dijo siguiéndolo mirando a los ojos.

-¿Lo tendrá?- Pregunto.

-Si-

Minato por la respuesta de Kushina se puso un poco sonrojado por el procedimiento para hacer un hermanito para Naruto.

-Ya veo-

-Oka-san dijo que mañana después de la escuela íbamos a ir a la tienda de hermanitos- Dijo emocionado el pequeño Naruto.

-¿Tienda de hermanitos?- Pregunto Minato un poco desilusionado,

-Naruto se refiere al orfanato- Dijo –Te preguntarás ¿Por qué no lo tengo yo? ¿Verdad?- Minato asintió ante lo dicho, pues tenía curiosidad.

-Veras cuando una está embarazada tiene que cuidar su alimentación para que salga sano el bebé, y yo no soportaré nueve meses sin comer ramen- Contesto.

-Pero si comiste ramen cuando estabas embarazada de Naruto y salió sano- Dijo Minato intrigado.

-Sí, pero comía menos ramen- Dijo levantando y moviendo el dedo índice de un lado a otro.

-Bueno de acuerdo, a mi no me molestaría tener a alguien más en la casa- Dijo con una sonrisa.

-Ya oíste Naruto, será mejor que te comportes hasta mañana o si no cambiaré de opinión- Dijo Kushina mirando a su hijo mientras que el asentía.

-Ya es tarde, será mejor que vayamos a dormir, seguramente mañana será un día pesado- Dijo Minato mientras se encaminaban a sus habitaciones.

Al siguiente día en la casa Namikaze-Uzumaki.

En la habitación de Naruto, el rubio dormía plácidamente, hasta que la luz que entraba por la cortina a lado de su cama le dio en los parpados, despertándose en un instante.

-¡POR FIN, ES EL DÍA!- Grito oyéndose hasta la otra cuadra.

-¡NARUTO CALLA, AUN ES MUY TEMPRANO TTEBANE!- Grito su madre desde la otra habitación.

-¿Es muy temprano?- Se pregunto el rubio –Pero si el sol me a despertado- Se dijo.

En ese momento Naruto se asomó por su ventana para saber porque su mamá le había dicho que era tan temprano.

Asomándose por la ventana vio que aun estaba oscuro ¿Pero qué rayos había sido lo que según él era el sol? Busco con la mirada al tal sol pero lo único que vio es que ya no estaba el carro de los vecinos de enfrente y ellos siempre se iban después que Naruto se fuera a la escuela. Seguramente los vecinos salieron antes y la luz de su coche fue lo que lo despertó.

-Que injusto- Dijo volviéndose a acostar para dormir unas cuantas horas más. Pero por alguna extraña razón no podía conciliar el sueño.

-Supongo que estoy tan emocionado porque tendré un hermanito, que no puedo dormir- Se dijo el rubio buscando la razón.

-Espera un segundo- Se dijo a si mismo, dándose cuenta de algo muy muy importante.

-¡ESTOY HABLANDO SOLO COMO OTO-SAN!- Grito asustado el pequeño rubio.

-HEY!- Grito Minato desde la habitación –¡Yo no hablo solo!- Le contesto a la declaración de su hijo. –Al menos de que sea muy importante hablo solo- Se dijo asimismo.

-Minato estás hablando solo de nuevo- Le dijo Kushina a las cosas sin sentido que decía Minato.

-¡Te lo dije! –Le dijo Naruto a Minato.

Esa era una mañana normal en la casa Namikaze-Uzumaki.

.

Después de que el rubio bajara a comer un poco de ramen ya que no podía dormir, idas al baño, pasear por su cuarto, y cosas para entretenerse mientras pasaba las horas, llegó Kushina a su habitación, en pijama de un color crema con puntos morados.

-Naruto, el desayuno ya está listo- Le dijo viendo como Naruto estaba en su cama acostado con la cabeza colgando de la cama.

-¡Por fin!, ya pensaba que estaban muertos ttebayo- Dijo levantándose dirigiéndose a la puerta donde se encontraba Kushina.

-¿Adonde crees que vas jovencito?- Pregunto Kushina, haciendo que Naruto se detuviera a lado de ella.

-¿No es obvio? Iré a desayunar abajo- Dijo inocentemente.

-Si lo sé. Pero no iras con este desordene en tu cuarto. Así que hasta que lo recojas puedes ir a desayunar ttebane- Dijo mirando todo sus juguetes tirados por el cuarto, sus sabanas esparcidas por la habitación completa, incluso había libros y cuadernos en su cama, se preguntaba cómo pudo acostarse con esas cosas en su cama.

-Yo no veo que este desordenado- Dijo mirando su cuarto. Él lo veía como siempre, tal vez su mamá necesitaba unos lentes con mucho aumento.-Tal vez necesites lentes Oka-san, porque mi cuarto está completamente ordenado dattebayo-

-¿Le llamas a esto ordenado?- Dijo señalando toda la habitación –Estoy segura que si levando unos cuantos juguetes y cojines encontraré platos de ramen- Dijo segura lo que dijo.

-Mentira yo no he comido ramen hoy- Dijo el rubio con nerviosismos en su voz.

-Sí y yo soy santa- Dijo con sarcasmo, mirando a su hijo que tenía sus ojos con felicidad, si que era demasiado inocente –Si no comiste ramen, ¿Por qué ya no hay en la cocina si había comprado ayer unos diez ramens instantáneos para el desayuno?- Pregunto Kushina.

-Seguramente fue el perro ttebayo- Dijo seguro.

-Nosotros no tenemos perro Naruto- Dijo mirando a su hijo que estaba pensando en una excusa para eso.

-No tenemos perro, pero seguro que fue el de los vecinos, lo vi paseando ayer en la noche, seguro que estaba planeando algún plan para entrar en la casa sin que nadie se diera cuenta, entrar a la cocina y robarse todos los ramens instantáneos. Sabía que ese perro pulgoso era pura maldad- Dijo creyéndose incluso él, su propia mentira.

-No creo que Mr. huesos haya hecho todo lo que dijiste Naruto- Dijo Kushina, pensando en el pequeño chihuahua de los vecinos, no podía hacer tales cosas. Era cierto que era agresivo, pero no comía nada de nada.

-De acuerdo, ya no lo soporto, FUI YO, lo siento no me pude resistir y lo ataque por la espalda- Dijo con cascadas en los ojos como si fuera un crimen de alta condena.

-Ahh- Duspiro por lo dramático que era su hijo –No pasa nada Naru-chan, no te iba ser nada de todas formas, ya sé que nadie se puede resistir al magnífico sabor del ramen, y gracias a que te los comiste todos, Minato fue a la tienda por mas y me compro veinte ttebane- Dijo con una gran sonrisa de felicidad.

-¿En serio? Genial dattebayo- Dijo siguiendo a su madre con la sonrisa.

-Sip, así que si quieres comer un poco de ese remen tendrás que recoger tu cuarto- Dijo sonriendo divertida por la cara de shock de Naruto.

-De acuerdo, no importa lo que tenga que hacer, yo comeré ramen ttebayo- Dijo con entusiasmo.

Después de que Kushina cerrara la puerta y se fuera, Naruto empezó a recoger y limpiar su cuarto, y mientras lo hacía, se dio cuenta de que su mamá tenía razón, su cuarto parecía el mismísimo basurero, incluso el basurero se sentiría ofendido de que lo compararan con el cuarto de Naruto. Después de que recogiera sus juguetes, acomodará las sabanas, cojines y que una montaña de peluches casi lo matara, su cuarto quedo listo, pero no quedo limpio, tampoco sucio.

Naruto por fin podía ir abajo a desayunar su preciado ramen.

Naruto bajo rápidamente las escaleras, quería llegar cuando todavía habría ramen, conocía a su mamá y sabia que si no llegaba pronto ya no habría mas ramen, la verdad no es como si se hubiese tardado mucho, pero su mamá era a veces cruel con él en el tema del ramen y lo escondía o se lo daba a alguien que pasaba por ahí.

Naruto llego al comedor y vio a sus padres comiendo tranquilamente, para su alivio todavía comería el tan esperado ramen. Se sentó en la mesa con su padres y empezó desayunar.

-Dime Naruto, que escogerás ¿Hermanito o hermanita?- Pregunto Minato, para iniciar la conversación.

-Está decidido que quiero un hermanito- Contesto el rubio –Porque ¿Para qué quiero una hermanita?, yo no entiendo a las mujeres y puedo hacer más cosas con un hermanito- Siguió comiendo.

-Oh vamos Naruto, es mejor una hermanita, así podre llevarla de compras, peinarla, hablar de cosas que segura ella me entenderá y yo a ella…..-Empezó a enumerar las cosas que podría hacer si escogía una hermanita.

-Nop, será hermanito lo que tendré, si hubieras tenido la idea de tener a un hermanito para mi, tu hubieras elegido que seria, pero como no fue así, yo escojo como será ttebayo- Dijo Naruto decidido de que no cambiaria opinión.

-Que malo eres Naru-chan, debería ser por mayoría de votos, así sería justo- Dijo Kushina.

-De acuerdo, está bien, que sea por mayoría de votos –Dijo Naruto complaciendo a su mamá –Yo quiero un hermanito- Dijo Naruto.

-¡Yo quiero una niña!- Dijo Kushina.

En ese momento las miradas de Kushina y Naruto voltearon a ver a Minato seriamente, queriéndole decir con la mirada "si no escoges lo que elegí, te odiare y luego te matare", poniendo a un Minato muy nervioso.

-Tengo que hacer algo- Pensó –Lo tengo, nada mejor que la gran estrategia para librarse de situaciones así, la estrategia de los Namikaze, nunca falla-.

Oh miren ahí! es un duende montado en un unicornio, iré a que me lleve al final del arcoíris para que tenga una olla completa de oro y luego salvaremos el mundo- Dijo haciendo que Naruto y Kushina pusieran cara de "y a este que le pasa". Minato aprovecho ese momento para agarrar su saco y su maletín, salir de la casa, entrar al coche, y despegar al trabajo.

-Ahh- Duspiro Kushina –No hay nada que pueda hacer, será niño ya que- Dijo derrotada mientras Naruto tenía una cara de superioridad.

-Pero solo con una condición, si no la aceptas, te esperara algo muy malo- Dijo Kushina.

-¿Cuál es esa condición?- Pregunto Naruto con un poco de nerviosismo.

-Si no sales de la tienda de hermanitos con un hermanito, regresaremos, pero no por un hermanito sino por una hermanita- Dijo explicándole.

-¿Esa es la condición?- Kushina asintió –De acuerdo es un trato- Estrechó su pequeña mano con la de Kushina.

..

Luego que acabaron de desayunar, fueron a prepararse, cuando ya estaban listos, salieron para la escuela de Naruto. Tuvieron una plática como las otras, normales, y con pequeñas discusiones que no tenían lógica. Llegaron a la escuela Moe y Kushina se despidió de Naruto con un gran beso en la mejilla y le prometió a Naruto que esta vez sí lo recogería temprano.

Naruto entro a su escuela y se dirigió al salón, cuando entro lo recibió lo mismo que todo los días, niños encima de mesas, peleándose por algún juguete o algo por el estilo. El se dirigió a una mesa que estaba al rincón de su salón, ahí se encontraban sus amigos.

-Vaya Naruto, jamás pensé que llegarías temprano a la escuela- Dijo Shikamaru en cuanto vio a Naruto llamando la atención de sus demás amigos.

-Eso fue malo Shikamaru- Dijo Naruto.

-Pero tiene toda la razón- Dijo Sasuke.

-Bueno bueno, basta de eso, Naruto ¿Hiciste el trabajo que te dio Sasuke?- Pregunto Kiba, haciendo que todos vieran fijamente a Naruto.

-No- Dijo sincero el rubio –La verdad, no tuve que hacer eso, al parecer mi mamá andaba de buenas, y dijo que si fácilmente y con mi papá, bueno ya lo conocen , acepto con tan solo mencionarlo- Dijo con una sonrisa zorruna.

-Eso es bueno Naruto- Le dijo Ino.

-Sí, demasiado bueno para ser verdad- Dijo Chouji.

-Jejeje, al parecer tenia suerte ese día- Dijo incomodándose un poco por las miradas acusadoras de sus queridos amigos.

-Hey dobe, ¿Me trajiste mis barras de chocolate?- Dijo Sasuke cambiando de tema.

-Por supuesto que no teme- Dijo el rubio –Nunca te daré algo bueno a ti teme- Dijo sacando la lengua al menor de los Uchiha.

-Hmp- Sonido propio de Sasuke.

Luego de horas de "estudio", recreo y desastres, los niños de la escuela salieron como siempre corriendo, en este caso Naruto tuvo que salir a toda prisa, no quería quedarse atascado con todos esos niños, quería salir cuanto antes para esperar a su mamá e ir a la tienda de hermanitos.

Naruto estaba impaciente, quería que su mamá llegara de inmediato, que ni siquiera le hacía caso a las cosas que decían sus amigos.

En cuanto vio a su mamá acercarse, agarro sus cosas y se apresuro rápidamente a la salida.

-Vaya Naruto si que estas emocionado- Dijo Kushina caminando hacia la tienda de hermanitos.

-Por supuesto que estoy emocionado, tendré un hermanito ttebayo- Dijo dando brincos de emoción.

Después de unos cuantos minutos de caminata llegaron a la entrada de la tienda de hermanitos, entraron y la señora que estaba cerca de la puerta los guió a la dueña del lugar, mientras iban caminando Naruto se fijo que el lugar era grande, por fuera se veía pequeño pero todo cambiaba cuando entrabas, por donde quiera que veía encontraba largos pasillo con muchas puertas, la única que no tenia puerta era el comedor que era con una larga y ancha mesa de caoba, mirando la pintura que tenían todas las paredes era de un color rojo intenso, las ventanas que había por donde pasaban, tenían unas cortinas de una color amarillo claro.

Unos minutos después de su observación, Kushina y Naruto llegaron al final del pasillo que tenía una gran puerta de madera con detalles de metal dorados, la señora que los guió por toda la estancia, toco y escucharon un "adelante", cuando escucho eso, la señora abrió la gran puerta, dando a ver a los ojos de Naruto y Kushina una oficina ni grande ni pequeña con libreros en la pared de lado derecho, izquierdo y uno al lado del escritorio también de madera con un florero, una placa de la dueña que decía Sr. Amaya Chikamatsu, se veían papeles en el escritorio ordenados.

La señora Amaya que estaba sentada en una silla normal, tenía el pelo café oscuro y ojos color verde claro, era delgada, y de tamaño normal por lo que se veía, usaba unos lentes con armazón delgado. La señora que los acompaño hizo una reverencia y se fue.

-Buenas tardes- Dijo la Amaya

-Mi nombre es Kushina y el es Naruto- Dijo agarrando a Naruto por los hombros –Supongo que sabe el motivo por el que veníamos ¿no?-

-Oh claro, claro, vengan conmigo por favor- Dijo mientras se levantaba y salía de la oficina seguida por Kushina y Naruto.

Salieron y caminaron por unos cuantos pasillos llegando a una puerta que daba al patio, Amaya la abrió y se vio en el pasto, niños con variedad de edades, corriendo y jugando.

-Niños formación- Dijo Amaya, haciendo que los niños se acomodaran en grupos, dependiendo de sus edades.

-Muy bien Naruto, pasa y habla con ellos, al final dime cuál es tu decisión ¿De acuerdo?- Le dijo a Naruto.

La verdad Naruto pensaba que sería diferente, que el pasara como si nada y jugara un rato con ellos y el que sea bueno con él, que tenga la actitud buena, entre otras cosas, sería el hermano perfecto.

Naruto paso intimidado por las miradas que tenían todos los niños sobre él, pero él era Naruto, el no le tenía miedo a nada.

Después de pasar y conocer a los niños, saltándose a las niñas, descubrió que un niño llamado Kenji que tenia la edad de cuatro años, sería un hermanito perfecto para él. Cuando le dijo la decisión a Kushina y Amaya, Amaya le dijo a Kenji que tendría un hermano mayor, y el pequeño niño lleno de felicidad salió corriendo por sus cosas.

Amaya y Kushina entraron a la oficina, para arreglar los papeles, cuando Kushina y Amaya salieron, Naruto y Kenji estaban platicando, lo que no se dio cuenta Naruto es que Kushina salía con una sonrisa maliciosa.

=o=o=o=o=o=

Cuando ya estaban saliendo, una señora de mediana edad estaba corriendo con un niño de unos 7 años, al parecer se dirigían a ellos, Naruto reconoció a la mujer, era Yuki, la que le dijo donde quedaba la tienda de hermanitos. Cuando Yuki y el niño llegaron con ellos le dijo Yuki a Kushina.

-Kushina, te agradezco el favor que me has hecho- Dijo mirando a Kushina con una sonrisa.

-Fue un placer Yuki ttebane- Le dijo, luego se dirigió a Kenji –Kenji- Llamando al niño que estaba al lado de Naruto –Ella es Yuki, tu mamá, y él es Takeshi, tu hermano- Dijo mientras el niño se acercaba a Yuki y Takeshi.

-Muchas gracias Kushina-san. Gracias a usted tengo un hermanito- Dijo Takeshi, con una gran sonrisa en su rostro.

-Nos vemos Kushina y gracias de nuevo- Dijo Yuki, mientras se iba con Kenji y Takeshi.

Naruto no hablaba, no se movía, incluso se podría decir que ni siquiera respiraba. Estaba en shock, ¿Qué rayos habría ocurrido hace un momento?. En ese momento sabia quien le podía dar la respuesta de su pregunta.

Lentamente Naruto, volteo su cabeza para ver a Kushina que tenía una sonrisa.

-¿Q-qué fue lo que p-paso?- Tartamudeo Naruto al ver la sonrisa de Kushina.

-¿Eh? Oh ¿Te refieres a Kenji? Bueno eso es un secreto que jamás lo revelaré- Hablo la pelirroja.

-Lo planeaste tu ¿verdad?- Dijo Naruto, con el ceño fruncido.

-Como puedes decir eso Naru-chan- Dijo dramáticamente –Te atreves a acusar a tu madre, eres muy mal hijo- Naruto la seguía mirando con el ceño fruncido y Kushina se rindió –Bueno si, está bien, lo admito, todo lo planeo yo, pero no puedes negarte ahora ya que esa era la condición –Kushina interrumpió a Naruto, cuando este iba a reclamar –Y si piensas que esto es injusto, te equivocas, nunca dijiste las reglas a respetar ttebane- dijo sacándo la lengua.

-NO ES JUSTO- dijo rendido caminando con Kushina de regreso a la tienda de hermanitos por una hermanita para él.

Continuara…

Bueno que puedo decir, tal vez estarán pensando ¿DONDE DIABLOS ESTA HINATA!? .Les juro que saldrá en el inicio del siguiente capítulo, se los prometo con el corazón.

Como verán en este capítulo hubo escenas de Kushina, Naruto, Minato y una de sus amigos, Jejeje, no podía poner más escenas con sus amigos, pensé en algunas pero no quedaban bien. A este capítulo lo acabe pronto, pero no prometo que los demás los acabe en poco tiempo.

Los veo en el próximo capítulo y MUCHAS GRACIAS por sus rewies.

Matta ne!