Hola, hola, Luna de Acero reportándose. Aquí les traigo el final del two shot, espero lo disfruten!
Esto apenas es 50% de mi autoría, el otro 50% corresponde al talentoso Akalevy, si no lo conocen, ¿qué están esperando? Les recomiendo: "Noches sin estrellas", "Lo que llevamos dentro", "Cómo seducir a un treintañero", la magistral y exitosísima "Tinder" y por último su nuevo trabajo que es una joya: "Secreto a Voces". Me lo van a agradecer. Lo pueden encontrar en Fanfiction y en Wattpad, muéstrenle su amor.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son de Isayama Hajime.
Advertencias: Palabras altisonantes, lenguaje vulgar, personalidades OoC (fuera de la personalidad canon), R-18, lime casi lemon (¿)
NOTA DE AUTOR MUY MUY IMPORTANTE!
Este fic puede confundir un poco, porque serán las voces en voz alta de Levi y Eren, y luego sus pensamientos, los van a encontrar en letra itálica (inclinada) y con la "E" o la "L" al inicio así los reconocen, pero son PENSAMIENTOS. Espero no sea muy difícil de leer, ustedes me dirán.
Levi en itálica
Eren en negrita
Enjoy!
L - Me siento tirando todo el peso sobre el sillón y lo miro sonriendo suave. Pero es que ya no sé de qué hablar, ah el verborragico Levi está sin palabras.
E - Me dirijo a por los Baileys, algo mareado por la acumulación de copas. No dejo de pensar en el chico tan guapo que hay en mi camarote. Esa sonrisa me corta la respiración, parece mucho más animado que antes. Eso me gusta, quiero que esté a gusto conmigo. No es el alcohol, estoy seguro... Bueno, tal vez ayuda un poco, porque estoy en una nube. Le doy su copa y hago un brindis con la mía
—¿También te gusta el Baileys?
L - Mejor eso que nada.
—Sí, me gusta mucho —doy un trago como si con eso quisiera afianzar mis palabras—. Recuerda que estaba tomando un mojito cuando llegaste, me gustan las bebidas dulces
—Oh, con los mojitos nunca se sabe, una vez probé uno y fue atroz, nada de azúcar. Y no es que me guste el azúcar pero... —pierdo el hilo al tenerlo tan cerca, ¿en qué momento se achicó el camarote?—. Pero estaba agrio…
E - Me inclino un poco más sobre él, apreciando con mayor facilidad el tono gris de sus ojos.
—Bueno, hay que saber prepararlo —murmuro casi sin saber ni lo que estoy diciendo.
E - Elevo una de mis manos y retiro uno de los mechones que tapan esos ojos tan hermosos.
L - ¡OMG! Me quiere dar un beso? Duh, ¿es obvio no? No se te va a arrimar para verte más de cerca. Y ya junto mis labios con los suyos brevemente. Wow, esa barba pica un poco.
E - El beso termina demasiado rápido para mi gusto, me quedo inclinado hacia adelante, esperando más.
L - Me alejo rápidamente al verlo sorprendido. Ah, ¿no era para un beso?
—Levi? —preguntó extrañado
—Lo siento, eh, acabo de acordarme que...
L - Como siempre, huyo. Que tonto me debo ver ahora.
—Levi, ¡espera!
—Luego hablamos, OK?
—No, no ¿Por qué te quieres ir? —lo tomo de la mano.
L - Le doy la espalda porque no puedo enfrentar esos ojos tan bonitos justo ahora.
E - Me da la espalda y me siento culpable. Me acerco con cautela y lo abrazo contra mi cuerpo.
—Fue extraño, digo, lo que hice. Lo siento, no te enojes. Lo malinterpreté me parece. Ya déjame ir y no me verás más.
—No, no te disculpes. Levi, por favor —susurro en su oído—. Me encantó, yo no me arrepiento, lo estaba deseando —Lo libero después de decir esas palabras— No te vayas —digo suplicante.
L - Ah, creo que me voy a desmayar, de hecho se me aflojan un poco las piernas y me afirmo de su torso.
—No... ¿No estás enojado?
L - Apenas puedo respirar, creo que el alcohol se me subió a la cabeza muy rápido
E - Vuelvo a rodearlo con mis brazos, sonriendo mientras me inclino de nuevo para besarlo con ganas.
L - ¡Ah! Tantas emociones juntas, mi cuerpo está en cortocircuito. Levi, lo conociste hoy, hace unas horas, tu nivel de facilidad es inconmensurable. Me aferro a su cuello y abro mi boca ante la necesidad de más contacto ¿Estoy borracho? A quien diantres le importa. Eren me encanta. Me separo para respirar, estoy en puntas de pie y bastante satisfecho de este resultado.
—Sí, tu cabello es suave.
E - Ahora mismo me siento en una nube ¿Quién me diría que leyendo esa bazofia durante el crucero me permitiría dar con un chico tan guapo e inteligente? Y que acabaríamos besándonos. Todavía no me lo creo, no me creo que este chico se fije en mí. Sonrío ante su cumplido y acaricio una de sus mejillas. Su piel es tan suave como aparenta.
—Eres muy lindo
—Eres tan lindo
L - Me río de lo que decimos a la misma vez.
—Gracias.
L - Le suelto demasiado feliz aún, mientras me alejo un poco porque ya la punta de los pies me fallan. Volvemos a los sillones, tomo un trago de Baileys, está delicioso, aunque no más que los besos de Eren.
—Wow, es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo... Bueno, años —Le confieso un tanto abrumado.
E - Cada vez que puedo me inclino para probar esos labios suyos. Son dulces, debido a lo que estamos bebiendo, y suaves, me encantan sus labios.
—Yo todavía no me lo creo, espera que compruebe una cosa—le robo otro beso—. Vale, sí.
L - Dios, si estoy soñando no me quiero despertar, no despiertes, no despiertes.
—¿Cómo es que estás solo? Eres tan lindo y agradable. Bueno, seguro espantaste un par con tu libro, pero...
—Podría decir lo mismo de ti.
L - Me dejo besar, ya había olvidado lo que se sentía, fue hace tanto, es agradable.
—Oye —le doy un suave empujón en el hombro de forma juguetona—. ¿Sabes qué? No me importa. Me sirvió para atraer al chico más guapo de todo el barco.
L - No sé de qué hablamos, el Baileys se terminó y estoy besando a este glorioso ángel otra vez.
—No bromees, ¿de qué hablas? Mi viejo corazón puede sufrir un infarto, no juegues.
L - Lo empujo con mayor fuerza y lo veo hacer una mueca de dolor. Ups.
—¡Ouch!
—Lo siento.
—Tienes fuerza —digo mientras me froto la zona dolorida—. ¿Viejo corazón?
—A veces no la mido, perdona.
L - Me cuesta admitir que tengo muchos años más de los que parece.
—Sí, viejo
E - Pongo los ojos en blanco, no puede ser mayor que yo.
—Bueno, no tenemos quince, pero no nos llamaría viejos.
L - Me acerco y lo beso rápidamente de nuevo, ah, puedo acostumbrarme a esto.
E - Aprovecho para acercarme de nuevo y rozar con mi mano la zona rapada de su nuca, llevo un buen rato queriendo hacer eso.
—Tengo 248 años —le susurro sobre los labios.
E - Trato de profundizar ese beso.
—¿Ah, sí? ¿Eres un vampiro entonces? —pregunto juguetón.
L - ¡Aaahh! Me da escalofríos cuando tocan así en mi nuca, ¿cómo lo supo?
—¿Qué harías si te dijera que si? —respondo mientras beso la punta de su nariz.
—Lo mismo que estoy haciendo ahora —lo beso de nuevo de forma más pasional.
E - Ya se me olvidó el tema de la edad. Sus labios hacen que todo se detenga, excepto mi corazón.
—Creo que bebí demasiado.
E - Lo beso hasta que la falta de aire me obliga a separarme. Debo tener los labios hinchados, pero me da igual, solo quiero seguir besando a este chico.
—¿Te encuentras mal?
E - Le digo intoxicado por su presencia, por sus roces.
—No, para nada, ¿por qué? Ah, es que siento como si flotara, ¿eso significa que estoy muy mal?
E - Vuelvo a acariciar su rostro y meneo la cabeza.
—No... Eso es bueno, ¿sabes? Yo estoy igual.
E - Me acerco de nuevo para besarlo, pero esta vez desvío mi boca para delinear su barbilla y descender hasta su cuello. Es tan tentador, los restos de perfume se impregnan en mis labios, todo en Levi me abruma.
—Te das cuenta que nos acabamos de conocer hace... No sé, ¿dos horas, tres? Y ya estamos tan... Mal.
L - Sonrío antes de abandonarme a sus besos de nuevo.
—A mí no me parece que esto sea mal —susurro en su cuello—. De hecho siente muy bien.
—Oh, no, allí no —digo una cosa y hago otra.
E - Continúo un poco más, deseoso de devorar toda su piel.
L - No es justo que detecte todos mis puntos débiles de esta manera.
E - Veo que inclina su cuello y para mi es una señal de que he acertado con el sitio, solo quiero que se deje llevar.
L - Me alejo un poco turbado, de pronto hace mucho calor en la habitación.
—Eren, me gustas mucho, pero no te parece qu—
L - No me deja terminar de hablar que ya está encima de nuevo, no me estoy quejando para nada.
E - Respiro de forma entrecortada, mirándolo con deseo. Lo acerco a mi cuerpo y acallo sus palabras al juntar mis labios con los suyos. No suelo hacer estas cosas, lo acabo de conocer, pero este chico tiene algo que me atrapa. Solo pienso en sus labios, su piel, su pelo, esa zona rapada que hace cosquillas entre mis dedos. Pienso en sus palabras, se me antojan tan absurdas, ¿cómo puede pensar que es feo?
L - Debería detenerlo, pero no quiero, pero debería, pero... Y ya estoy sentado encima de este hombre urgido por quitarle la remera ¿Cuando me he comportado así? Dónde está mi decencia, mi cautela, mi juicio, mi... ¡aaaaah! Eso es muy buenoooo. Jadeo al sentir su boca en mi hombro, se adhiere como una ventosa y mis manos vuelven a tirar de su remera, ok solo un poquito más.
E - Mis manos rodean su cuerpo, descendiendo por su espalda —bien marcada, por cierto— hasta agarrar su caderas para atraerlo aún más hacia mí. Beso toda la piel que me expone, pero deseo más, no sé qué me sucede, pero no puedo parar. Solo me separo lo justo para retirar entre ambos mi camisa, entonces vuelvo a atraerlo hacia mí para devorar sus labios. Dejo que su peso se incline contra mi cuerpo, inclinando mi cabeza al sentir sus labios en mi cuello, imitando mis movimientos. Cierro los ojos y suspiro de gusto, sus besos sientan tan bien.
L - Santo Cloro, vamos en serio con este caramelo. Supongo que este es el punto de no retorno, pero es que no quiero detenerme. Su piel sabe tan bien, es tan preciosa, es como una golosina, beso sobre su gloriosa anatomía. Es imposible que me arrepienta de esto. Ah me gustaría decirle tantas cosas, pero justo ahora no me salen las palabras.
—Ah, soy tan afortunado.
L - Suelto su cabello, le da un toque salvaje que le queda muy bien.
—No guapo, el afortunado soy yo —susurro contra sus labios.
L - Si la piel de Eren fuera mar, sin duda me atrevería a entrar. Carajo, que la calentura me pone poético.
—Bueno, suficiente, quedó establecido que eres una tentación imposible de evitar.
E - Le quito su camisa para terminar de exponer esa pálida piel, solo quiero sentirla contra la mía, acariciar y besar todo lo que me permita.
L - Me siento tan poca cosa a su lado que evito mirarlo, no quiero ver decepción, con los ojos cerrados lo beso. Si fuera de noche apagaría las luces pero no se puede en este momento.
—Eres tan hermoso, Levi.
E - Acaricio su espalda, sintiendo cómo sus músculos se contraen bajo mi roce.
L - Me da escalofríos lo que dice. Realmente quisiera creer que eso es verdad ¿Cómo sabe dónde tocar y dónde hacerme retorcer? ¿Es un mago? Un hechicero, eso es, y yo estoy cayendo muy fácil en la telaraña de sus encantos.
E - Delineo con mi nariz una de sus clavículas, antes de depositar pequeños besos en esa zona.
L - Me río espontáneamente ante su delicado toque.
—Lo siento, tengo cos-cosquillas en esa zona.
E - Ah, esa risa suya. Es música para mis oídos, así me gusta verlo. Contento, despreocupado, apasionado. Es realmente lindo.
L - Aprovecho su cabello largo y lo tomo con firmeza para tirar de él y trepo encima ¿Creías que me ibas a dominar así de fácil, campeón? Es mi turno de hacerte temblar.
E - Me sorprendo ante el giro inesperado, hasta ahora parecía que yo controlaba la situación, pero me complace este nuevo rol que está tomando. Levi esconde muchas sorpresas.
L - Lamo sobre el lóbulo de su oreja, gracias a Dios se ve limpio y susurro con voz ronca.
—Haz despertado al demonio, hazte responsable, Eren.
L - Saboreo cada una de las letras de su nombre y lo siento reaccionar de inmediato debajo de mí.
E - Sonrío con picardía al escuchar sus palabras y relamo mis labios, listo para entregarle a este demonio todo lo que quiera.
—Si fuera un vampiro con qué gusto bebería de ti —Le digo mientras me deleito marcando su cuello. Ni yo me reconozco, jamás hago estas cosas, ¡y es tan emocionante!
E - Dejo escapar un jadeo al sentir sus dientes sobre mi cuello. Me da igual si deja marcas o no, me está encendiendo tanto, casi soy incapaz de decir algo coherente.
—Levi —su nombre se desliza entre mis labios
—Ah, lo s-siento —le digo al ver la marca que acabo de dejar en la base de su cuello.
L - Tiene una boda idiota.
—Es que no sé, me dan ganas de hacerte tantas cosas...
—¿Qué quieres hacerme? —pregunto apretándolo aún más contra mi
E - Miro embelesado esos irises tan peculiares y guiño un ojo mientras le dedico una sonrisa relajada y sincera, estoy tan a gusto con él. Solo puedo dar gracias al mar, al libro de mierda que venía leyendo, a las copas que nos han permitido ser cada vez más atrevidos.
—Quiero disfrutar cada rincón de ti, Eren.
E - Tengo a este chico semidesnudo entre mis brazos y solo pienso en besar y tocar todo lo que puedo. Ni siquiera sé lo que me pasa. Quiero que esté bien, que disfrute, que sane sus heridas conmigo. Levanto la comisura de mis labios y apoyo mi frente contra la suya, esperando escuchar de nuevo esa voz tan sugerente.
—Yo no soy de hacer estas locuras, pero hoy, contigo... Me pones el mundo de cabeza.
L - Rayos que el sofá es incómodo, pero no quiero romper el clima, ya estamos aquí, no voy a echarme atrás. Me escurro entre esas largas piernas que tanta envidia me dan. Sigo besando ese torso de acero, llora Marvel, tengo mi propio super héroe. Ah, estoy intrigado, quiero verlo desnudo, ya me decidí.
E - Suspiro de placer al sentir sus labios recorrer mi torso y echo la cabeza hacia atrás mientras disfruto de cada roce.
—Yo… yo tampoco suelo... hacer esto... pero tú —soy incapaz de terminar la frase.
L - Desprendo el botón de sus jeans y bajo la bragueta muy despacio sin dejar de hacer contacto visual con este dios
—¿Tu tampoco, qué, Eren?
E - Trago saliva de forma visible, remojando de nuevo mis labios que ahora siento resecos e hinchados de tanto besar. No esperaba que Levi tomara la iniciativa.
—Me vuelves loco.
L - Apoyo mi mentón en su entrepierna esperando por una respuesta adecuada.
E - Me revuelvo un poco, deseoso que sentir más contacto.
L - Justo cuando estoy por bajar esa tela tan estorbosa, tocan a la puerta que parece que la van a derribar. Siento que casi se me sale el corazón.
—¿Esperas a alguien? —pregunto asustado.
—N-no —murmuro sin aliento.
E - Ni siquiera el bronceado es capaz de ocultar el rubor de mis mejillas.
L - Menos mal solo era una revisión de boletos, aunque la cara del inspector al vernos sin remeras es un poema.
—La cara de ese tío —suelto luego de unos segundos y comienzo a reír.
L - Dejo escapar un gruñido de exasperación y no tardo en sumarme a su risa. Se le ve tan relajado, es tan contagioso. Me acerco y lo tomo de la muñeca para llevarlo hacia la cama. Lejos estoy de que ese tipo nos corte el ambiente.
—Vamos a ponernos más cómodos.
L - Le digo con naturalidad y eso que no siquiera es mi camarote, pero estoy empezando a tomarle el gusto a esto de llevar las riendas.
E - Por un momento pensaba que se había echado a perder por completo esa atmósfera que habíamos creado. Me dejo guiar, sin ocultar la sonrisa que florece en mis labios. Echo una última mirada a las copas ya vacías y no puedo dejar de agradecer a la vida por haber puesto en mi camino a este chico. Hay algo en su actitud que me hace obedecer sin rechistar, no suelo ser tan sumiso en estas cosas. Pero Levi echa por tierra mi autocontrol y todos los aspectos que creía conocer de mí mismo.
E - Llegamos hasta la cama y me empuja con delicadeza sobre el colchón, un leve escalofrío recorre mi cuerpo, parte por anticipación y parte porque esta zona está más fría.
—Muy bien, ¿dónde estábamos? Ah sí, en que eras un ángel siendo arrastrado al infierno
L - Uno nuestras bocas, mis labios añoran su calidez, ¿dije que amo como mueve su lengua? Bueno, sí, me pone a mil revoluciones. Pronto siento sus manos apretando mi espalda, mi cintura y la verdad empiezo a perder la cabeza. Tengo tanta sed...
E - Recorro toda su figura con mis manos, recreándome en la firmeza de su cuerpo, hasta rodear una de sus nalgas con mi mano, es tan perfecto.
—¡Ngh!
L - Eso es jugar sucio, mi precioso Adonis, vamos a ver si te supero, pero primero ah, voy a disfrutar esto un rato más.
E - Aprovecho la pausa de sus besos para atacar de nuevo su cuello, succionando esa piel con menos delicadeza que antes.
L - Si sigue besándome así me va a hacer gemir escandalosamente. Debo evitarlo... Ahora sí me deslizo por su pecho, prestando atención a sus pectorales, es un poco peludo, pero no me molesta. El roce de nuestras pieles produce miles de descargas placenteras. Esta vez voy por mi premio.
E - Cierro mis ojos para entregarme a esa sensación, a sus caricias y a los besos que deposita a lo largo de mi cuerpo. Abro la boca para dejar escapar una serie de sonidos ahogados, sin ser consciente ni de dónde estoy ni de la posibilidad de que me escuchen. Solo pienso en Levi, esos labios, su boca, su contacto. Solo pienso en disfrutar, lo demás no importa, ahora no importa.
L - Ah, me encanta cómo se entrega sin resistirse, su docilidad a pesar de ser más alto y fornido que yo. Toco su entrepierna ya sin pudor. En el sexo soy como con el alcohol, una vez que pasé el límite no me detengo. Me hago lugar entre sus piernas, vuelvo a destrabar lo que ya había abierto antes.
E - Retengo el aire mientras contemplo sus movimientos, tan fluidos y expertos.
L - Y al fin doy con mi premio, la boca me saliva antes de siquiera tocarlo. Tengo un hambre de años que me bulle en el interior del cuerpo.
E - Una de mis manos viaja hacia su rostro, acariciándolo desde la barbilla hasta su pelo, donde enredo mis dedos entre esos mechones oscuros y sedosos. Nuestros ojos conectan un instante. Me mira como un depredador miraría a su presa, acorralada e indefensa. Y yo estoy dispuesto a ser devorado. Porque estoy indefenso ante este chico, lo he estado desde el principio.
L - Abro mi boca y acabo con la espera. Ya no quiero pensar más, solo deleitarme con los gemidos que van saliendo uno tras otro. Dios, espero estar haciendo bien esto, entre cómo se mece el barco y el alcohol, añadimos los años de soledad, ya no me acuerdo bien cómo iba la cosa. Miro a Eren desde mi posición, solo para chequear... Oh...
E - Echo mi cabeza hacia atrás, con los ojos cerrados y la boca entreabierta para tratar de llevar algo de aire a mis pulmones. Siento como la electricidad recorriera cada nervio de cuerpo en forma de oleadas de placer. Es tan intenso que no soy capaz de controlar mis gemidos. Es demasiado bueno en esto. Está embotando mis sentidos más que el balanceo del barco, más que el alcohol que he ingerido. Me siento drogado, drogado de placer, totalmente doblegado a sus caprichos.
L - Definitivamente voy bien, cierro mis ojos sintiendo su calor contaminando mi boca. Ah se siente bien esta intimidad, está complicidad, me siento lleno de adrenalina, como si estuviera cometiendo una travesura, Hanji no me lo va a creer. Toso un poco al sentir un reflejo en mi garganta. "Tranquilo Levi, no estás en una película condicionada". Aunque parece una.
L - Comienzo un vaivén más intenso con mi cabeza, alterno lamiendo, mordisqueando y probando todo a mi paso. Eren está delicioso, esto es un manjar.
E - Al escucharlo toser soy consciente de que estoy tironeando de su pelo con demasiada fuerza, intento aflojar mi agarre, pero entonces comienza a moverse de una forma que me hace perder por completo el contacto con la realidad. Sin pensarlo guío sus movimientos con renovado ímpetu, aumentando el volumen de mis gemidos. Es posible que vengan a llamarnos la atención, pero no pienso dejar de disfrutar todo esto al máximo antes de que eso suceda.
E - Libero un jadeo tras otros, sintiendo que cada vez estoy más cerca del cielo. Retuerzo los dedos de mis pies al sentir la tirantez de mi abdomen.
—Ah, di mi nombre E-eren.
L - Le suplico, amo sus gemidos pero como me gusta que pronuncie mi nombre.
—Levi —pronuncio con dificultad—. Levi... Estoy a punto.
L - Succiono con más fuerza completamente entregado a esta faena, ansioso por sentir la explosión de su clímax. Ni siquiera pienso en las consecuencias, solo en avanzar, en seguir, en darle todo el placer posible. Me aprieta con fuerza con sus manos contra su pelvis y siento como llena mi boca, deslizándose rápidamente por mi garganta.
E - Siento que aumenta el ritmo y la profundidad de sus movimientos y me veo incapaz de aguantar mucho más.
L - Jamás hice una cosa así con nadie ¿Qué me pasa?, ¿en qué me estoy convirtiendo?
E - Me vengo dejando escapar un gemido entrecortado.
L - Lo limpio y lo dejo reluciente y recién caigo en cuenta del problema entre mis piernas.
—I-ire al baño.
E - Todavía intento recuperar la respiración. Me siento desorientado. Apenas puedo hablar mientras me cuesta sostenerme en pie. Me dejo caer sobre el colchón ahora húmedo debido al sudor de mi piel. Trato de normalizar mi respiración mientras voy siendo consciente de todo lo que está pasando.
—¿Qué? —pregunto, tomándolo de la mano—. ¿Dónde vas?
—Es un segundo, un segundo.
L - ¿No es obvio? Tch.
—No, ven aquí —me digo mientras lo atraigo de nuevo hacia mí—. Es tu turno de disfrutar.
E - Lo tumbo a mi lado en la cama, su expresión es una de confusión.
—No, estoy bien, en serio.
L - Mierda que es fuerte también.
—Okey, 1, 2, 3 vamos a dormir —exclamo girándome del lado opuesto.
—Levi, yo también tengo hambre —murmuro contra sus labios.
—¿Te pido u-una pizza?
E - Me quedo paralizado al escuchar sus palabras ¿Pizza, dormir? ¿Cómo?
L - Trato de alejar sus manos que intentan deshacerse de mis pantalones
—Levi —susurro contra su oído.
—Así me llamo.
E - Frunzo el ceño algo confundido
—Está bien, en serio.
—Levi, sé que tienes ganas
L - Quisiera besarlo pero creo que mejor me lavo los dientes, de pronto toda mi seguridad se derrumba.
—Déjate llevar.
—¿Adonde?
—Basta de juegos —Lo tomo de la barbilla y estampó mis labios contra los suyos.
—Ok, ok, tienes razón, pero es que... Es que...
—¿Que sucede?
L - OMG, ¿me está besando? Aún tengo resabios de su esencia. Bueno me gustan demasiado sus besos.
—Es que... Mi, "mi amigo" no es muy bonito… Y no te rías, hablo en serio —Tengo mis manos contra mi entrepierna y realmente no quiero que me vea desnudo del todo.
E - Enarco una ceja, no me río, pero tampoco me puedo creer lo que escucho. Después de lo que ha hecho conmigo, ¿de dónde sale esta inseguridad?
—Bueno, teniendo en cuenta que te considerabas feo estoy seguro que te equivocas en eso también.
—No, no, estoy seguro. Dejemos esto, en serio.
—Oye, confía en mí.
—¿U-un trago?
E - Acarició de nuevo su rostro con ternura.
—Déjame corresponderte.
—Es que...
L - No se lo voy a decir, antes muerto, esto me da mucha vergüenza.
—Shhh — poso un dedo sobre sus labios—. Solo relájate.
—¡No! Espera, espera, no es tan fácil para mí.
L - De pronto siento ganas de volver a mi camarote para encerrarme y esconderme.
E - Veo por su expresión que lo está pasando mal y me siento culpable por presionarlo, pero soy cabezota.
—Levi, dime qué te pasa.
—No me hagas decirlo.
—Ahora siento que he hecho algo mal, por favor, dímelo.
L - Me acurruco en ese pecho tan lindo.
E - Lo abrazo con cariño, lo siento indefenso de nuevo.
—No, tú eres perfecto, créeme, yo soy el que falla aquí.
E - ¿Cómo puede mostrar actitudes tan dispares?
—No Levi, no soy perfecto.
—Shhh, en este momento lo eres.
—Por favor deja de decir cosas tan horribles de ti. Estoy contigo aquí, no he hecho esto nunca
E - Lo beso con ternura en la mejilla.
—Vamos, confía en mí.
—Eren acabas de acabarme en la boca, si eso no es confianza no sé qué lo es.
E - Trato de deslizar mi mano de nuevo entre sus piernas, despacio.
—Pues déjame ayudarte ahora con eso.
L - Encojo mis piernas asustado. Se va a asustar, se va a alejar, todos los miedos llueven sobre mí.
—Levi —conecto mi mirada con la suya, tratando de utilizar mi arma secreta.
E - Si, la mirada de cachorro.
—Mi cuerpo es, bueno ya sabes… pequeño.
L - No sé ni cómo logré decir esa palabra, quisiera desaparecer como una pompa de jabón. Lo beso de nuevo para evitar esa mirada que me ablanda tanto.
E - Suspiro, comprendiendo ahora el origen de sus miedos. Estoy seguro que eso viene atado a un montón de palabras que le han dicho para hacerle daño. Recibo su beso de buen grado y me inclino sobre su cuerpo para colocarme encima.
—Levi, cada cuerpo es diferente y el tuyo es maravilloso
E - Lo beso en la punta de la nariz.
—Por favor, déjame tocarte. Quiero hacerlo
—¿Por qué eres tan bueno? No estoy soñando, ¿o sí?
L - Poco voy cediendo, es que es cálido, y gentil. Y hace mucho que no me trataban así.
E - Sonrío, besándolo para distraerlo un poco mientras mi mano se desliza de nuevo. Siento una leve resistencia pero aparto con firmeza las manos que cubren su cuerpo.
L - Subo mi brazo y tapo mis ojos, no quiero ver, no quiero escucharlo decir que mejor lo dejamos para más tarde o qué después llamará o qué tiene cosas que hacer. Ya debería estar acostumbrado a esto. Por algo llevo varios años solo.
E - Lo rodeo con mi mano. Es cierto, que no está tan bien dotado ahí abajo, pero tampoco es algo tan extremo. Comienzo a mover mi mano, marcando un ritmo lento y constante. Mis labios se deslizan por su barbilla depositando besos ligeros.
—Relájate —murmuro contra su piel.
L - Bien, no me echó a patadas, es buena señal…
L - Ah, hace años no sentía una caricia tan íntima y placentera, se siente bien. Quisiera darle un trofeo a este muchacho por su aporte a la humanidad.
E - Sonrió al escuchar sus suspiros, parece que poco a poco se va relajando.
L - Aunque estoy disfrutando de una manera casi obscena, no puedo evitar pensar lo hermoso que sería el mundo con más Erens como él.
E - Comienzo a besar su torso, atreviéndome a succionar uno de sus pezones, no a todos les gusta, por eso espero a ver su reacción.
L - Un mundo lleno de Erens, sería genial. Hundo mi cabeza en la almohada cuando succiona sobre mi pecho, amo esa sensación, es tan jodidamente sensual.
E - Elevo las comisuras de mis labios satisfecho y procedo a succionar con más avidez.
—Eren... —lo miro agradecido, no eres el único con miradas sentimentales chaval.
L - Mi espalda se arquea, mi corazón se agita, mis resistencias ceden.
E - Desciendo con mis labios y mi lengua por ese abdomen marcado. Su cuerpo es delgado, pero firme, bien trabajado. Me deleitó bordeando el volumen de esos abdominales. Su piel es una extensión suave y pálida que dan ganas de marcar. Lo hago sin dudar, justo al lado de esa línea de vello tan tentadora que desciende por debajo de su ombligo.
E - Siento que su cuerpo se tensa al verme descender y acaricio con mi otra mano su costado, en un gesto tranquilizador.
—No, no hace falta, en serio.
—Shhh.
L - Hablo entrecortado porque su mano me hace olvidar hasta de como respirar.
E - Aparto mi mano y la sustituyo por mi boca.
L - Este muchacho está loco. Pero me fascina su locura. Me hace sentir que todavía hay una luz al final del camino.
E - Succiono como si se tratara de mi postre favorito, saboreando cada centímetro de su piel. Mi pelo largo estorba, e intento retirarlo con una de mis manos mientras lo introduzco entero en mi boca. Solo quiero que disfrute, que se olvide de sus traumas, de las inseguridades que siente con su cuerpo. Este chico me encanta, todo él, y quiero que lo comprenda.
L – Ya, qué más da, dejaré que haga lo que quiera. De todas maneras no ha hecho más que portarse bien conmigo. Cómo quisiera a alguien como él a mi lado, cada día, todas esas veces que se me siento perdido y solo. Cierto mis ojos y me abandono al placer con todo gusto.
—Ah, Eren, se siente tan bien…
E - Escucho mi nombre entre sus jadeos y me hace sentir importante. Con cada gemido alimenta mi ego y mis ganas de hacerlo temblar de placer. Me empeño a fondo con mis movimientos, aumentando el ritmo, sintiendo como se estremece su cuerpo.
L - Este hombre me va a desarmar por completo, cada caricia, cada atención, es un tesoro invaluable. Siento todo mi cuerpo llenándose de sudor, escalofríos y temblores. Dios, esto es tan genial, él realmente parece hacerlo con gusto. Es como un sueño hecho realidad. Bendito Eren.
E - Siento que disfruto tanto como el al verlo tan entregado.
L - Muerdo mi labio porque siento que estoy a punto de explotar como una granada. Trato de alejar su cabeza antes de que sea tarde.
—Ah, voy a...
E - Acaricio sus piernas, su abdomen, todo lo que puedo mientras me empeño en continuar hasta el final. Entonces lo noto, cálido y desbordante, llenando mi boca.
L - Me arrastra como un huracán, no puedo siquiera terminar la frase antes de sentir ese ansiado éxtasis. Quedo deshecho y lánguido sobre el colchón, los ojos cerrados, respirando fuerte ¡Que intenso!
E - Le doy unos segundos mientras los últimos temblores abandonan su cuerpo, entonces trepo de nuevo para rodearlo con mis brazos. Atrayendo su figura contra mi pecho.
L - Ah, ¿cómo hace para adivinar y adelantarse a lo que necesito?
E - Deposito un beso sobre su húmedo pelo. Mientras una de mis manos acaricia su costado de forma distraída.
L - Me acomodo contra su cuerpo, parece que fui hecho para estar a su lado… Que malditamente cursi me pone el buen sexo.
—Ah, esto es genial. Gracias, Eren.
E - Sonrío atontado, me gusta tenerlo entre mis brazos.
L - Apenas me recupere le haré un altar.
—No me tienes que agradecer nada, Levi.
E - Dejo pequeños besos adonde sea que alcance.
—Sí, si tengo. Nadie en mucho tiempo me trató con tanto cuidado y amabilidad. Sí que estoy agradecido.
—Te trato como te mereces.
L - Bueno, ¿que se propone este mocoso? ¿Hacerme llorar?
—¿Te quedas?
—¿Te molesta si duermo un rato aquí? ¿Puedo?
E - Sonrío complacido y tiro de la manta debajo nuestro para tapar nuestro cuerpos.
—Al contrario.
E - Vuelvo a improvisarme una especie de moño deshecho en el pelo y lo abrazo de nuevo como si temiera que fuera a escaparse.
L - Me acomodo de nuevo junto a él, y en lo último que pienso antes de cerrar los ojos, es que estoy feliz… que no sea solo un sueño.
E - En lo último que pienso mientras escucho su acompasada respiración es que, sea como sea, aprovecharé estos cuatro días que quedan para disfrutar de su compañía. Y quién sabe si entonces podré aspirar a algo más. Lo miro de reojo, sintiendo que tanta actividad ha evaporado la mayor parte del alcohol de mi sistema.
L - Solo pienso que... gracias "50 sombras de Gray"
.
By Akalevy y Luna de Acero…
