Hola, aqui con la segunda parte y final de este pequeño fic, gracias por el apoyo. Sin mas que decir pueden leer.


Y tal como esperaban llego, el Lunes, ambos estaban tan ansiosos, que solo el sonido de la alarma logro ponerlos nerviosos y sobresaltarlos hasta el punto de casi caerse de la cama.

Cuando Kagome logro llegar al colegio trataba de mostrarse lo más normal posible, despreocupada, por otro lado Inuyasha estaba totalmente nervioso, no quería ni disimularlo, parecía un zombi pensativo caminando hasta su aula.

-Hola Kagome- le dijo de repente Sango, su mejor amiga.

-Hola Sango- dijo Kagome algo sobresaltada, por el inesperado saludo.

-¿Que tiene?, estas como pálida.-

-No, no pasa nada, tengo que contarte algo-

Sango era la única persona a quien le había contado que quería más que como amigo a Inuyasha, por lo tanto decidió contarle a ella todo lo que había pasado, necesitaba desahogarse, y tener otra opinión, no quería hacerse falsas ilusiones.

-Así que eso fue lo que paso- dijo Sango después de escuchar el relato de Kagome.

-Sí, estoy confundida-

-Creo que tal vez a el también le gustas, lo más conveniente es que esperes a el receso y que hables con él, quizás sea eso que tanto has esperado, animo amiga.-

-Si tienes razón- dijo Kagome un poco más tranquila.

Cuando eres un estudiante, la hora del receso es sagrada, todos esperan siempre que llegue aquel maravilloso momento en que suene la campana.

Pero esta vez no era así para Kagome, ella estaba tan nerviosa que no sabía si quería que llegara rápido el receso o aterrizaran alienígenas en el patio de la escuela y dominaran en mundo, bien esa no era una opción creíble, pero tenía una gran imaginación.

Pero como la vida es así el tiempo paso y la hora llego.

-Hola Kagome, ¿cómo estás?- dijo el peli plata

-Bien ¿y tú?- dijo la pelinegra para seguir la conversación.

-Estoy bien, pos mmm... -

-¿Si? Eso es bueno-

-Quería decirte que- Dijeron los 2 al mismo tiempo

-mm... Jeje, comienza tu por favor- dijo kagome no quería pensar lo que no era él tenía que hablar primero.

-Bien, mira sé que es apresurado y tal vez no sientas lo mismo que yo pero yo quería decirte que bueno está bien si tú no, pero yo si-

-Inuyasha-

-eeh, ¿sí? ¿Dime?-

-Estas dando mucho rodeo al asunto, solo dilo- dijo Kagome y le dedico una sonrisa para darle confianza.

-si- Suspiro- Me gustas, me di cuenta hace poco, lamento mucho esto, es simplemente que no pude evitarlo y no quiero hacerlo, ayer intente decírtelo y no pude por eso te besé pensé que entenderías mejor si hacia eso que si te lo decía, yo realmente entenderé si tu no quie...- en ese momento kagome tapo su boca con su mano.

-Tranquilo, jeje, si no hacia esto quien sabe cuándo ibas a parar de hablar, voy a retirar la mano, pero ahora me dejas hablar a mí, ¿ok?- Inuyasha asiente con su cabeza- Esta bien, tu pregunta era: ¿que sentí con el beso verdad?-

-Si-

-Sentí,... Sentí como si estuviera sobre algo muy suave, como volando en la alfombra de Aladino, lo se sonó muy cursi, pero fue así, ¿sabes algo?, Me gustas desde hace algún tiempo, pero era tu mejor amiga, no podía hacer nada, solo estar contigo, lo de ayer y lo que me dijiste hoy me hizo realmente feliz-

-Yo... Siento no haberme dado cuenta antes, pero sé que siempre estuvo ahí, ahora que estoy seguro de lo que siento y que tu sientes lo mismo, me gustaría saber si tu... Si tú ¿Quieres ser mi novia? - dijo un Inuyasha totalmente sonrojado.

Para él era la primera vez que se declaraba a alguien así de serio, estaba completamente nervioso, nunca había sentido algo así de fuerte.

-Yo... Me encantaría.- dijo una sonriente Kagome.

-¡Sí!- dijo Inuyasha saltando de la Felicidad.

Y poco a poco se fue acercando a Kagome para así poder tener su primer beso como pareja oficial.

-Espera- dijo de pronto Kagome

-¿Pasa algo?- dijo preocupado Inuyasha.

-Es solo que tengo algo que decirte-

-Lo que quieras solo dilo-

-Quiero que si alguna vez dejas de quererme me lo digas a mi primero, ¿está bien?, antes de engañarme o de cualquier cosa quiero saberlo, porque no solo soy tu novia también soy tu amiga, y quiero que esto siga así-

-Creo que es imposible dejar de quererte, pero está bien, como tú quieras y también quiero que sigamos siendo los mejores amigos.-

-Querernos como novios- dijo Kagome

-Confiar como amigos- completo Inuyasha

Y con aquella promesa se dieron aquel anhelado beso, lleno de amor.

Para una, aquel que siempre había soñado, y para el otro, uno que jamás espero pero que ahora no lo cambiaba por nada, no se arrepentía de nada.

Y así pasaban los días, jamás habían estado más felices como se sentían ahora, Cuando alguien se encuentra feliz es cuando siente que más rápido se pasa el tiempo, y así es exactamente como les paso a Kagome y Inuyasha.

Cuando menos se lo esperaban faltaba ya un par de días para cumplir un mes desde que eran novios.

"Parece mentira" pensaba Kagome.

No sabía que regalarle a Inuyasha, estaba realmente preocupada, quería darle algo especial, para que recordara ese día para el resto de su vida.

Con todas las cosas que habían pasado en un mes. Su mejor amiga, Sango, había comenzado a llevarse bien con el mejor amigo de Inuyasha, Miroku, y es que antes su relación era muy peculiar, ahora parecía que iba mejorando rápidamente, hasta podían organizar salidas entre los cuatro, aunque claro, también salían solo los 2.

"Estoy tan Feliz, que parece mentira" pensaba Kagome.

-Hola, "niña"- Dijo de repente una voz a su espalda.

-¿Kikio?- atino a decir una conmocionada Kagome.

-Sí, soy yo, aquella a la que le quitaste el novio-

-Yo no hice eso, fuiste tú sola, ¿quién te manda a estar hecha la regalada?- Se defendió Kagome.

-Pero ¿qué te has creído?-

-¿Enojada porque te digan tus verdades?-

-¡Ja! ¿Crees que eso me enoja?-

-¿A no?-

-No, la verdad no, creo que tú debes estar preocupada-

- ¿En serio?, y porque ¿si se puede saber?- Dijo intrigada Kagome.

-Es sencillo, porque pronto Inuyasha va a dejarte-

- ¿Por qué lo dices?-

- Eres muy poca cosa para él, eras su mejor amiga hasta hace poco, deberías de saberlo, siempre ha salido con mujeres más mmm... Se podría decir ¿más formadas?, bonitas, y tú no eres la gran cosa que digamos-

- ¿Vamos?, ¡solo estas molesta porque te dejo!, ¿qué te hace pensar que te voy a creer?-

- Mmm... Bueno te lo pongo así, El sale con una chica, se aburre y luego terminan, ¿Qué te hace pensar que contigo va a ser diferente? El sigue siendo el mismo- Dijo con veneno Kikio.

- ¡Él no es así!, tu no lo conoces, cuando descubres que no estas con la persona indicada entonces para que seguir con ella, por eso Inuyasha no continuaba con ellas-

-¡Piensa lo que quieras!, ¡Adiós!-

Y así sin más Kikio se marchó, dejando una desolada Kagome en patio de la escuela, toda la Felicidad se había convertido en confusión, en duda, sabía que tenía que creer en Inuyasha, pero no podía evitar desconfiar, ¿Qué pasaría si Inuyasha decide que solo pueden ser amigos?

Estaba tan sumida en sus pensamientos que ni siquiera se dio cuenta que Inuyasha se iba acercando.

-Hola Kagome- dijo Inuyasha

-Ah, Hola-

-¿Te pasa algo?-

-No, nada, no te preocupes-

-¿Quieres ir por algo para comer?-

- No lo siento, tengo que irme-

Y salió corriendo sin esperar a que Inuyasha reaccionara.

En ese momento en que ella iba corriendo se chocó con su mejor amiga.

-Lo siento, fue sin intención-

-¿Kagome? No te preocupes, mejor dime, ¿Que te pasó?-

-¿Sango?, ¡Sango!- y la pelinegra rompió a llorar.

-¿Que te pasó? ¿Por qué estas así?, ¿te hizo algo Inuyasha? ¡Yo lo mato!, ¿Dónde está? -

-No, él no me hizo nada lo que paso fue que...-

Y así Kagome le conto a Sango todo lo que Kikio le dijo, en ese momento ella lo que necesitaba era alguien que la consolara, que la escuchara y no había mejor persona que su mejor amiga.

-Pero, ¿Por qué le haces caso a la arpía esa?, esta que se muere de la envidia porque Inuyasha ya no está con ella y su reputación está peor que antes por ser una fácil-

-pero ¿y si lo que dijo es verdad?, no sé qué haría si Inuyasha me dejara-

-¿piénsalo si?, lo conoces desde hace mucho, solo no te demores, pasado mañana cumplen un mes ¿verdad?-

-Sí, eso me tenía muy feliz, pero después paso lo de... Ya sabes-

-Piénsalo, no lo olvides-

-Si amiga, Gracias por escucharme-

Como era viernes, fin de semana, Kagome se encargó de evitar a Inuyasha todo el día, lo iba a pensar el sábado a analizar correctamente lo que pasó, y el domingo, el día que cumplían el mes, se reuniría con él.

Para Inuyasha todo se había vuelto extraño, su mejor amiga se había convertido en su novia, y jamás había sido tan feliz, le encantaba pasar tiempo con ella, se divertían juntos podían hablar de cualquier cosa no había nada que ocultar, todo era genial, pero justo ese día viernes ella se había portado muy raro, lo evito todo el día.

"Todo estaba tan bien, Arrrgg, ¿no entiendo que pasó?" pensaba Inuyasha.

El día Sábado Inuyasha intento contactar con ella pero por algún motivo no la localizaba, la razón era simple lo seguía evitando.

Entonces decidió hablar con la única persona que le podría ayudar a saber qué pasaba, con Sango.

- Hola Inuyasha- dijo Sango después de abrir la puerta de su casa

-Hola Sango, necesito hablar contigo-

-¿Conmigo? Si buscabas a Miroku acaba de irse-

-No, tranquila, es contigo-

-Ok, entonces pasa por favor-

-Es sobre Kagome, ha estado rara estos días- Dijo Inuyasha ansioso

-Ahhh, es sobre eso-

-¿Tú sabes algo?-

- Si, pero no puedo contarte, Lo siento mucho-

-Pero ¿porque no?-

-Porque ella confió en mí, no la puedo decepcionar- dijo Sango con pesar, sabía que lo mejor era contarle a Inuyasha lo que pasaba, pero no sabía que diría Kagome.

-Por favor es importante-

-No puedo-

-Por favor, por favor, por favor-

-Aahh, está bien-

-¡Bien!-

-Lo que paso es que Kikio le dijo que la ibas a dejar, que ella era igual a cualquier chica con la que has salido-

-Rayos, esa... -

-Eso dejo a Kagome afectada, pero no te preocupes solo lo está pensando, pero ella te quiere mucho-

-Mañana cumplimos un mes, necesito hacer algo especial-

-Sí, eso sería estupendo-

-¡Ya se!- dijo emocionado el chico de hermosos ojos ámbar.

- ¿Que vas a hacer?- Sango estaba totalmente intrigada.

-Es una sorpresa, necesito hacerlo rápido, me tengo que ir Adiós-

-Espe... – dijo Sango pero Inuyasha no espero a que Sango terminara la frase y salió corriendo, tenía la idea perfecta pero necesitaba actuar.

"Rayos, Kagome tiene un sueño pesado, si ella se duerme no habrá nada que la levante, necesito ayuda de su mama, que no la deje dormir hasta que yo llegue" pensaba el chico de cabello plateado.

Y así como lo tenía planeado Inuyasha, Kagome no durmió porque su mama la mantuvo ocupada, luego conversando, ella estuvo encantada con la idea, deseaba con todo su corazón que su hija fuera feliz con Inuyasha, siempre supo que se querían.

Exactamente a las 12 de la noche comenzó a sonar de repente una guitarra fuera de la casa de su casa.

"¿Qué es eso?" Se preguntaba kagome

-¿Qué tal si sales a ver?- le dijo su mama sonriente

Al salir Kagome vio algo que ni siquiera se esperaba, estaba Inuyasha con un ramo de rosas en el suelo y él estaba sentado con una guitarra.

No dudes Solo Cree.

No dudes, no lo hagas

Cree en mí

No importa lo que piensen los demás,

Te veo en mi futuro y aun más allá

No te miento, No sé si eres el amor de mi vida

Pero, ¿Qué te parece si lo descubrimos juntos?

Eres importante para mi aquí y ahora

No hagas caso, no dudes, cree en mí

Tal vez el destino nos tenga preparado algo juntos

Tal vez no, ¿Quién sabe? Yo no, no tú, pero averigüémoslo los dos.

Te quiero ahora, esforcémonos mientras podamos

Querer es poder

Yo te quiero y creo que puedo hacer cualquier cosa

No te miento, No sé si eres el amor de mi vida

Pero quiero descubrirlo contigo

Eres importante para mí

Me ayudas a sacar lo mejor de mí

Te quiero, ¿Me quieres? Yo sé que si

Porque tú sabes y estoy seguro que

Mientras nos queramos ningún problema es demasiado.

Cuando termino de sonar la guitarra Kagome no pudo evitar correr a los brazos de Inuyasha.

-Gracias, Gracias, eso fue hermoso- dijo la pelinegra abrazando a Inuyasha aún más fuerte.

-De nada, feliz primer mes- le dijo dándole el ramo de rosas.

-Yo también te tengo un regalo, pero te lo doy después, no sabía que iba a pasar esto-.

-No vuelvas a dudar de lo que tenemos, no lo hagas por favor, eres lo mejor que me pasado, estar contigo me hace mejor persona-

-No lo hare, jamás volveré a dudar de ti, Gracias.-

-Te quiero-

-Yo también, ¿tu escribiste la canción?- pregunto intrigada kagome

-Keh, ¿Si no lo hacía yo?, ¿entonces quién?-

-jeje, tienes talento-

-Lo sé, soy bueno en todo lo que hago-

-Tonto arrogante-

Y sin esperar más se besaron, no había mas dudad, no habías mas desconfianza, solo ellos en ese momento, todo desaparece, cuando quieres a alguien simplemente ya no hay nadie más.

A los 6 meses de relación se dirían el primer Te Amo, y no sería una frase cualquiera para ambos sería lo más sincero que jamás dijeron, lo más puro, sin ninguna mentira e interés de por medio, solo una pequeña frase que tal vez le quedaría corto para todo lo que significaba para ellos, no alcanzaba para demostrar la amplitud de sus sentimientos, y que seguiría creciendo con los años.

Fin.


Gracias a ti que lees esto, si a ti, porque significa que llegaste hasta el final y eso es importante para mi, estoy pensando en poner un epilogo pero aun no estoy muy segura, ustedes deciden, de cualquier forma escribo para que ustedes lo lean, si les gusto dejenme un review y si no tambien XD nunca esta demas una ayudita.

Se despide de ustedes Kiss-inukag.

Ahh, y si encontraron alguna falta ortografica les pido disculpas sinceramente. Ahora si Hasta Pronto.

En este momento escuchando: Fall -JB