CAPITULO II: LA TRAGEDIA

Durante el tiempo en el que Helena estuvo en recuperación, León su ahora novio, se convirtió en su enfermero personal, cada mañana le llevaba su desayuno a la cama, cuando quería ir a alguna parte de la casa, el agente la cargaba en brazos, para ella era un sueño hecho realidad, León por su parte demostraba a cada momento lo mucho que amaba a Helena, era algo que nunca en su vida había sucedido, algo muy superior a lo que en algún momento sintió por la chica asiática que le quitaba el sueño por las noches.

Una noche, León y Helena se encontraban mirando la Tv en la sala de estar, cuando el agente es informado acerca de una nueva misión.

-¿Quién te llamo a esta hora, Mi amor?… -pregunto Helena.

-Era de la agencia, parece que me acaban de asignar a una nueva misión en la costa oeste, al parecer dieron con un traficante de drogas, tan solo será 1 semana o quizás 2, dependiendo de la misión, debo partir mañana a primera hora. –dijo el, algo preocupado.

-Entonces ¿porque esa cara? –dijo ella.

-Me preocupa el dejarte sola, Helena… además no se uno nunca sabe lo que puede pasar en las misiones y…

León no término de decir aquella frase cuando Helena lo beso.

-No digas eso, ya verás que todo saldrá bien en tu misión, yo voy a estar bien, es más le diré a Claire, Sherry o Hunnigan que me hagan compañía. –dijo ella, luego de darle un fuerte abrazo y un cálido beso.

-Tenía tantas ganas de quedarme contigo, cariño.

-Bueno, eso se puede arreglar…-dijo ella con voz seductora.

Aun con su férula en el tobillo, la castaña se despoja de su bata de dormir, León se quedó sin aliento al ver a su novia con un negligee color lila claro.

-¡Cielos Amor! –exclamó el agente. - Tu si sabes cómo enloquéceme.

Como aun Helena estaba convaleciente por lo de su tobillo, León el tomo en brazos se dirigieron a la habitación en donde se perdieron en una larga noche de intensa pasión.

Ya habían pasado las 2 semanas en las que supuestamente León debería haber regresado de su misión, Helena hablo en innumerables ocasiones a la agencia para saber acerca de su ahora novio, pero la respuesta era la misma, aun no tenían noticias de él, hasta que después de varios días, su paciencia se agotó y decidió ir a la agencia en compañía de Claire y Sherry, quienes permanecieron en todo momento con Helena mientras que León estaba fuera, Helena se arregló para ir rumbo a la agencia, la pelirroja y la rubia ayudaron a Helena a caminar, pero cuando se disponían a irse, las chicas se sorprenden al ver a Chris, Jill y a Jake en la puerta.

-Chris, Jill, Jake... que los trae por aquí –dijo Helena.

-Tenemos que hablar… -dijo Jill.

Helena invita a pasar a los agentes, ambos se notaban muy desencajados.

-¿tienen noticias acerca de León? –pregunto Sherry.

Chris y Jill guardaron silencio.

-Que ocurre Hermano, ¿acaso le paso algo malo? –pregunto Claire.

-Por favor, Chris, Jill díganme… por favor, ¿León está Bien? –decía Helena con insistencia.

Jill se sentó enfrente de la castaña.

-Lamento decirte esto pero… León… Murió…

Las palabras de Jill fueron como un balde de agua fría tanto para Helena como para Claire y Sherry.

-No, No es cierto... Jill, Chris díganme que no es cierto lo que acabo de escuchar… -León, No… León…

Helena rompió en llanto al enterarse que su primer gran amor había dejado de existir. Claire y Sherry estaban en shock por la trágica noticia. Jake abrazó a la rubia pero esta lo rechazó

-Déjame Jake, Quiero ver a León… León –decía Sherry sumamente desconsolada.

Claire lloraba en silencio, su hermano se acercó a ella y la envolvió en un abrazo.

-Chris, ¿Se puede saber qué demonios fue lo que ocurrió?–pregunto Claire.

-hubo una gran explosión en el lugar a donde León se encontraba. –respondió Chris. -el lugar quedo completamente destruido y lo único que quedo de León fueron solo sus restos carbonizados, pudieron reconocerlo por las placas dentales, lo lamento Hermana.

-¡León!.. –decía la pelirroja, mientras abrazaba fuertemente a su hermano.

Todos estaban consternados por la muerte de León, era inevitable en no llorar y sentir ira a la vez, Helena estaba devastada, hacía apenas unas cuantas semanas que ella había encontrado al hombre con el que siempre soñó, aquel hombre que la ayudo a levantarse de la adversidad tras la muerte de su hermana, y ahora 1 año después la tragedia invadía una vez más a la castaña, su Novio León S Kennedy había muerto.

La ceremonia fúnebre se llevó a cabo un día después en el cementerio nacional de Arlington, en donde hicieron acto de presencia sus mejores amigos, civiles, la familia presidencial y todos los miembros del gabinete presidencial, personalidades de la política del país, entre ellos el ex presidente Graham y su hija Ashley, quien también estaba sumamente consternada por la muerte de León, así como un gran numero de agentes de la CIA, FBI y de la propia B.S.A.A. los cuales hicieron acto de presencia para darle el ultimo adiós al que era considerado el mejor agente de todo el país.

Al lugar también llego Ada Wong, Helena y los demás fijaron por un momento sus miradas en la asiática, Ada se unió al resto del grupo para despedirse de su eterno sobreviviente, como ella le decía.

El cuerpo de León, era introducido en la fosa lentamente, Helena no pudo contenerse, quería correr a abrazar a su amado, pero Jill y Chris la calmaron, Jake hacia lo mismo con Sherry quien también estaba devastada, Claire y Ada apenas si lograron contenerse.

Una vez que termino la ceremonia, la mayoría de los presentes se retiró del lugar, con excepción de Helena, Claire, Ada, Sherry, Jake, Chris y Jill, quienes permanecieron un rato más ante la tumba de su amigo.

-Aun no puedo creer que León este muerto… -dijo Claire.

-Sobrevivió al desastre de Raccoon city, enfrento las misiones más peligrosas y en todas salió airoso… me cuesta creer que haya muerto en una misión que no tenía nada que ver con amenazas biológicas. –dijo Chris.

-¡León!... siempre te amare –decía Helena, con voz quebrada, mientras le dejaba una rosa en su tumba.

-No estás sola Helena. –dijo Jill, colocando su mano en el hombro de la castaña.

-Gracias Jill, y a todos ustedes amigos por apoyarme en todo.

Helena y compañía abandonaron el lugar, Ada permaneció un rato mas sola, a pesar del carácter frio, la asiática comenzó a llorar como nunca.

-¡León, mi eterno sobreviviente!… perdóname por todo el daño que te provoque, y aunque lograste encontrar el amor, tu y yo siempre seremos uno mismo. –se dijo para ella misma.

La espía abandona el lugar, y en instantes la lluvia comienza a caer en el cementerio, es en ese momento cuando un misterioso sujeto aparece ante la tumba de León.

-El secreto del Virus-Z murió junto contigo, León… Lamento que hayas tenido este final tan trágico, pero era lo mejor para todos. –fueron las palabras de aquel sujeto que miraba con dolor la tumba de León.

CONTINUARA...