Disclaimer: Harry Potter pertenece a J. K. Rowling.

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Por un error.

Capítulo II.

Bermellón y horrores.

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En aquella misma noche Draco se puso a pensar en las posibles causas de su situación actual, dudaba que Lucius haya dejado a propósito el Diario entre su material escolar, lo más probable era que aquella víctima —de la que ni el nombre pudo averiguar— se quedara con otro libro y él con ése objeto; sí, eso pasó. Se acostó y miró al techo de su habitación, chasqueó la lengua con fastidio. ¿Cómo se desharía del Diario? De fondo se escuchan los ronquidos de Crabbe y Goyle, nunca fueron los estudiantes más prometedores de Slytherin pero se atrevería a decir que ellos y Pansy son los únicos tres que habían notado algo raro en él.

Lo que uno se ganaba por andar escribiendo en pertenencias ajenas.

¿Arrojaba el Diario? En ese caso, ¿a dónde? Son muchas posibilidades pero primero se dormiría y luego lo pensaría en la mañana, fue un día demasiado largo.

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Entre las tuberías se encontraba una bestia de varios metros de largo, con ojos brillantes del color del oro, con ojos en los que se reflejaba el deseo de la sangre carmesí; bastante tiempo había estado presa en ése calabozo, sin más compañía que esas estatuas sin vida, que son un constante reflejo de sí misma. Ella no negara que disfrutaba del caos generado en Hogwarts, el lugar que hace cincuenta años atacó. Podía decirse que era una bestia bastante selectiva: los estudiantes con la sangre impura, las gallinas eran únicamente el comienzo.

De seguir de esa manera, su antiguo amo vería la gloria de su plan finalmente cumplida: que ningún mago o bruja con ése flujo contaminado permaneciera más tiempo en Hogwarts; y Tom la ayudara a alcanzar el éxito de su planificación.

Siseaba extasiada mientras avanzaba milímetro a milímetro hasta llegar a la Cámara de los Secretos, donde descansaría hasta que Tom requeriera nuevamente de sus servicios. En el momento oportuno conocería a la persona que les tendió una mano, y sería lo último que viera por evidentes razones. Dio un último siseo antes de llegar a su hogar, no se iba a desesperar.

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De vuelta con Draco, él se encontraba "teniendo un ameno sueño"... y sí, entre comillas, porque en realidad era un horrorosa pesadilla. Sangre esparcida en una especie de calabozo, un ruido espeluznante que —estando inconsciente— escuchaba, latas con un líquido bermellón colocados en partes estratégicas y la silueta de un individuo. ¡Qué miedo! Cerraba más de lo normal sus ojos, intentado difuminar la imagen de su cabeza.

Con cada minuto que transcurría se hacía más grave la situación, de eso no debía de dudar.


Comentarios: ¡Hola! Siento pena por Draco, ojalá que sepa cómo solucionarlo... si es que lo consigue. ¿A qué han adivinado quién es la que aparece en la mitad del cap? Pista: tiene escamas, no se puede ver a los ojos y es de color verde.

Les aseguro que nunca pensé que escribiría un Suspense/Terror (u Horror, como prefieran) ¡y me encanta como está quedando! Espero que a ustedes también.