¿Es un juego?

Se sentía tan bien besarlo, Tai me dejaba sin palabras, y como deseaba yo que nos quedáramos ahí para seguir aprendiendo, pero el sonido de nuestros relojes indicaba que faltaban diez minutos para entrar a clases. Nos fuimos de ahí tomados de las manos y sin hablar, cuando estuve a punto de hacerlo fuimos interrumpidos.

-Vamos Tai, suéltale la mano, no te la van a robar si lo haces- fueron las palabras de Matt.

-Hola muchachos- se le unió Sora, y en cuanto la vi recordé. Ella y mi hermano se han besado, hace cuánto tiempo habrá sido, Tai no era cien por ciento mío, sentí celos, rabia y tristeza, todo causado por la que se supone debería ser mi rival, pero ella ahora esta con Matt… lo mejor sera calmar estos pensamientos.

-Hola Sora, tu novio siempre diciendo cualquier cosa antes que un simple hola- fue la respuesta de Tai, yo solo sonreí apenas y me despedí, no sin antes besar en la mejilla a mi hermano, como para marcar territorio, aunque deseaba hacerlo como hace un rato, pero obviamente aquello era secreto.

Una vez en mi salón me esperaban mis amigos de siempre, Yolei, Ken, Davis y Takeru. Hasta hace poco Yolei y Ken habían comenzado a salir, lo que traía a mi amiga en las nubes contándome lo mucho que le gustaba besar a Ken y me incitaba para que pronto comenzara a hacer lo mismo con algún chico. Ahora que ya sabía lo que se sentía, me sentí al mismo nivel que Yolei y quería contarle como ella lo había hecho, pero ¿cómo se dice que has tenido un beso apasionado con tu hermano mayor? Además, me gustaría conversarlo con Tai antes para saber si está de acuerdo o no.

-Hazme el honor de sentarte conmigo Kari- me saco de mis pensamientos Davis

-Olvídalo, la luz siempre tiene que estar al lado de la esperanza- fue la respuesta de Takeru. –Pues a la luz no le haría nada mal acercarse al valor- Aquello me hizo volver a mis pensamientos y pensar que mi valor se encontraba con él, Tai.

-ehh kari…-

-dime takeru- solía sentarme con él, por eso Davis se molestaba

-te…gustaría…que saliéramos…solo los dos- estaba levemente sonrojado

-claro… ¿cuándo? -

-hoy- me respondió más confiado con una sonrisa. No me podía negar, Takeru es un fiel amigo, además no tengo motivos para negarme, después de todo no se en que me estoy metiendo con Tai, quizás es solo un juego.

-hey amigo, quería disculparme por no haberte dicho antes lo mío con Sora-

-ehh no hay problema Matt, es obvio que querían fuera sorpresa para todos-

-bueno yo quería que tú supieras antes, pero Sora quería la sorpresa-

-eres un mandoneado Ishida-

-ella…me contó sobre el beso entre ustedes-

-eso fue hace años Matt, además yo no te lo iba a decir, sabes que no hablo sobre las mujeres-

-está bien, no hay problema. Ahora, entiendo si no me contaras sobre alguna chica, digo para quedar a mano puesto que no te dije lo mío con Sora-

-pues que bueno, porque precisamente no pienso contarte hasta que pase un tiempo- fue mi respuesta burlona. Pienso en mi Kari y en esto que está comenzando, me gusta y espero dentro de pronto poder compartir este sentimiento, así como mi amigo ya lo ha hecho.

-ósea que hay al…-

-hola Tai, hermano…-

-hola Takeru- hola-

-Tai…vengo para hablar contigo sobre…Kari-

- ¡¿le paso algo?!-

-no, tranquilo, es solo que…invite a Kari a salir esta tarde…solos-

-ah…y ¿ella aceptó? –

-si-

-pues entonces no comprendo que tengo que ver yo…- me negaría, pero Kari ya acepto, siento algo dentro de mí, una especie de punzada, ¿serán celos?, ¿por qué Kari, por qué aceptaste?

-tu eres su hermano y de cierta forma me gustaría que vieras con buenos ojos lo que pudiésemos llegar a…tener-

-Takeru, escucha, tu eres un buen chico, siempre te he tenido en estima y Kari debe pensar igual. Ella…lo importante es que seas respetuoso y la cuides-

-Puedes contar con eso, gracias Tai-

-vaya amigo, parece que tenía razón, soltaste a Kari de la mano y ya te la quieren robar- me dijo Matt con una palmada en la espalda mientras se iba. Y así se alejaban los dos rubios hermanos, uno de ellos queriendo llevarse algo que por derecho me pertenece desde hace años, uno más contento que el otro y de pronto caí en la realidad. ¿por qué le di mi bendición a Takeru para que saliera con mi hermanita? Y ella simplemente acepto sin más, claro, ahora que ya sabe besar seguro quiere experimentar con alguien más. No Tai, no pienses eso, Kari no es así. Lo mejor será hablar con ella para dejar todo esto de una vez en claro.

-Hoy en el receso fue Takeru a hablar conmigo- le dije a Kari cuando íbamos camino a nuestro hogar- quería mi permiso para poder salir contigo-

- ¿y se lo diste? -

-claro, si tú ya aceptaste salir con él. Takeru se trae algo entre manos contigo Kari, solo quiero que lo sepas-

-eres un…-

-cuida tu boca hermanita, no me obligues a limpiártela-

- ¿hace cuanto fue tu beso con Sora? - esa pregunta me tomo por sorpresa

- ¿qué tiene que ver eso ahora? -

-porque tú y yo…necesito…será mejor que me adelante para comenzar a arreglarme-

-ah claro, ahora lo besaras a él- supe que la cague cuando te volteaste y me viste con lágrimas en los ojos, luego de eso no me atreví a decir nada más.

Tai fue un tonto, tonto, tonto. Como se atreve a decirme algo así, yo no quiero besar a nadie más que no sea él. Además, están estos celos que me impulsan a querer saber hace cuánto tiempo ocurrió lo de Sora y mi hermano, aunque eso me lastime. Me recuesto en mi cama a llorar y espero que no venga tratando de continuar la pelea, yo quería hablar con él y confesarle mis sentimientos, conocer los suyos, decirle que siempre estuve esperando por él, por sus besos. Pero no va a arruinar mi día, saldré con Takeru y lo pasare bien, así como él también ha hecho lo que ha querido. Me coloco mi vestido rosa favorito, peino mi corto cabello para adornarlo con un pequeño moño, no soy una chica que se maquille mucho por lo que solo encrespo mis pestañas y coloco algo de brillo labial.

-qué guapa se ve mi princesa- exclama mi papá cuando me ve salir lista de mi cuarto- si piensas salir así, pronto te robaran de mi lado- finge una cara de pena lo cual me hace reír.

- ¿no cenaras con nosotros cariño? - interviene mi mamá

-no mami, saldré con Takeru-

-ah que bien- me dice mientras me hace un guiño- de igual forma te dejare algo de comida por si llegas con hambre, cuídate y diviértete-

-sí, adiós-

-no hasta muy tarde señorita- grita mi padre. Paso por fuera de tu habitación, sé que estas dentro, ya que me llega tu aroma por la puerta entreabierta, me acerco y te digo que ya me voy, pero no tengo respuesta de tu parte, soy una tonta, debí irme sin decirte nada, aunque me cueste tanto dejarte así mi amor.

-me sorprendió que adelantaras la hora de nuestro encuentro Kari- me dice Takeru tan alegre como siempre

-es que ya estaba aburrida en casa-. Y así comienza nuestra salida juntos, me llevas a un parque de diversiones que se ha instalado hace poco, comemos algodón de azúcar y unos refrescos, la verdad la paso muy bien contigo Takeru, siempre ha sido así por eso no dejo de considerarte un gran amigo y acepto tus invitaciones, pero hay algo que no logras y es que me olvide de Tai aunque sea por un momento. No es como cuando estoy con él, tiene esa maravillosa habilidad de hacer que me olvide de los demás con solo hacerme reír y el tiempo a su lado se me convierte en oro, puedo olvidar hasta que…soy su hermana, y convertirme solo en una chica que quiere ser amada en sus brazos.

-Kari…te quedaste pegada-

-ah sí, es que estaba observando la vista desde aquí, sobre la rueda-

-Kari, yo quiero confesarte que esta no es una salida como las demás…esta en realidad es una…cita- dices algo tímido

-vaya… ¿y que se supone se hace en una cita Takeru? -

-pues…primero debo decirte que te ves preciosa en tu vestido- ay no, porque haces que me sonroje.

-gracias…tú también te ves bien…esa camisa hace que tus ojos resalten aún mas-

- ¿de veras? Pues gracias-

-¿de qué te ríes?-

-es solo que…pensé en Davis, se moriría si supiera que estoy contigo ahora, así de juntos en el banco de esta atracción…en una cita-

-eres un bobo Takeru…déjame decirte que la he pasado muy bien en esta cita-

-hay algo más…para que esta cita sea perfecta-

-no me digas que nos falta otro juego mecánico, no sé si lo resis…- me besas, oh no, yo no quería otro beso y menos de ti. Lo peor de todo es que no me sabe a dulce como los que me da mi Tai.

Fuiste un tonto Tai Kamilla, debiste ir a hablar con ella, no dejarla ir como si nada, más encima mis padres dijeron que se veía bella, diablos, cuanta suerte ha de tener en este momento el pequeño Ishida. Lo mejor será que vaya a buscarla, no puedo dejarla tan linda tanto tiempo con él. ¿y que le digo cuando llegue allá? Bueno, puedo inventar que ocurrió una emergencia, improvisare en el momento, ¿dónde pudieron ir? Ya sé…al parque de atracciones nuevo que se instaló, Takeru es tan predecible…apúrate Tai, ya fue suficiente tiempo solos.

¿y si están dentro de la casa del horror y por eso no puedo verlos? Kari de seguro anda con su vestido rosa favorito, la conozco tan bien…espera, veo algo rosa a lo lejos, sí, ahí en la rueda, son ellos, los tengo, están…no puede ser, se están besando, no mi Kari no por favor, tus labios son míos, solos míos…

-no debiste hacer eso Takeru- te digo una vez que te di la cachetada

-Lo siento…pensé que sería más romántico un beso robado…auch Kari, me dolió, no pensé que tuvieras tanta fuerza-

-Lo siento, no medí mi fuerza, fue inercia, pero me hubiese gustado querer también ese beso-

-entiendo…quizás debería dejar de seguir los consejos de mi hermano-

-quizás…las chicas somos distintas, a él puede resultarle robarle besos a Sora, pero a otras no…-

-espero que esto no haya arruinado la cita…o nuestra amistad-

-tranquilo Takeru, todo bien, es solo que cuando quiera besarte…lo sabrás-

-esperare por eso, y definitivamente espero no tener otra cachetada de tu parte-.

Y así comenzó a acompañarme a casa, hasta dejarme abajo y yo comencé a subir las escaleras, cuando llegué y entre a nuestro hogar noté la puerta de tu habitación abierta y nuestros padres al parecer no estaban, pude verte ahí en el balcón observando el cielo ya oscuro con sus resplandecientes estrellas con tu cabello alborotado, Dios dame fuerzas para que no me tiemblen las piernas al verte así.

-hermano… ¿qué haces afuera? -

-qué bueno que llegas- me respondes con una sonrisa de lado y me invitas para ponerme a tu lado, te hago caso, quiero mirarte a los ojos, parece que estuviste llorando.

-hace tres años fue cuando Sora y yo nos besamos por única vez-

- ¿por qué me dices esto ahora? -

-porque quiero que lo sepas todo sobre mi Kari, al igual como yo sé todo sobre ti. Sé que ese es tu vestido favorito, pero también tienes otro celeste favorito, sé que apenas te maquillas porque eres hermosa al natural, y sé…-

-Tai bese a Takeru- te digo sin más, pero me mata lo que paso y más aún el verte así ahí- más bien él me beso a mí, me robo un beso y…yo no quería, por inercia le pegue y hasta ahí quedo todo…lo lamento hermano-

-no te lamentes, no te reclamo nada, ahora quedamos a mano…después de todo yo bese a otra y tu ni idea tenías, pero si tan solo hubiera sabido en ese momento…créeme Kari que no lo habría hecho y hubiese esperado por lo de hoy en la mañana-

-Hermano, si tan bien me conoces como dices, sabrás que aquel beso no tenía un dulce sabor como los tuyos, sabrás que solo quiero descansar en tus brazos y sabrás…que te amo, más que hermano, como hombre…-

-pues…lo sabía, pero necesitaba me lo dijeras-. Me abalanzo sobre ti y te beso con tanta euforia como si quisiera borrar lo que hace unas horas hizo Takeru, no sé de donde aprendí a besar así, quizás tus labios me enseñan por si solos y es que contigo todo es más fácil. No me importa que nuestros padres puedan abrir la puerta o que nos pueda ver algún vecino, solo quiero sentir tus labios, tu lengua y hasta tu cuerpo apegado al mío.

-me gustas Kari, me gustas mucho-

- ¿qué haremos ahora hermano? –

-pues de seguro se nos pondrá difícil, tendremos que vencer obstáculos y prejuicios, pero lo haremos juntos, lucharemos por nuestro amor-

-yo pensé que…esto sería un juego para ti-

-jamás mi luz, solo sé que de ahora en adelante me encargare de besarte todos los días cada vez que tenga oportunidad y no soltare tu mano-

-yo no soltare ni tu mano, tus brazos ni tus labios…te amo-

-te amo-. Y así se selló este pacto de amor más allá de lo fraternal, con un beso, un apasionado beso entre dos nuevos amantes que surgían del valor y el resplandor.

Pues aquí va el segundo capítulo de este nuevo proyecto y aprovecho para aclarar que Tai tiene 17 años y Kari 15 años, por ende, tienen las edades con las que aparecen en Digimon tri, para que les sea más fácil imaginarlos. Además, quiero aprovechar de agradecer a Mazinger-Taiora por su infinita ayuda con este capítulo, así que hay varias partes que salieron de su mente y fueron escritas con mis dedos solamente. Gracias también a quienes han colocado la historia en favoritos, alerta y hasta a mi como autora favorita, vamos pasito a pasito… ¡saludos! Y espero encontrarlos para el capítulo 3.