Dragón Ball Z o Zero no Tsukaima no son de mi autoría, los derechos les pertenecen a sus respectivos autores.

/Sección de respuestas/

Maxigiamperi : Gracias por comentar amigo, una disculpa la enorme espera, si algún día vuelves a leerlo espero sepas eso.

DanteSparda1959: Gracias por comentar amigo, espero que este capítulo sea de tu agrado, disculpa por no haber actualizado en tanto tiempo.

Aspros D'Lars : Gracias por comentar amigo, como dije a otras personas, mi teléfono borró todo el avance que tenía, por lo que ya no la pude continuar, tenía otros proyectos en mente y no tenía los ánimos para darle continuación.

DARK-ZERO-0000 : El apoyo que le diste a mis fanfics es de gran ayuda, como jamás me cansaré de decirlo, me inspiraste para escribir fanfics, tu talento y creatividad son increíbles, lamento el hecho de ya no pudieras continuar con tu trabajo, pero no perderé las esperanzas. Algún día volverás y espero estar ahí para leer la actualización de tus historias, sin más, estés donde estés, te mando un gran saludo.

Valros : Ya sabes viejo :u

Capítulo 2

La fuerza saiyajin

El sirviente cargaba al lastimado noble, sus pasos cada vez se hicieron más veloces, podía ver su sufrimiento, a pesar de que su enorme orgullo había hecho que el lo dejara en ese estado, no podía terminar de arrepentirse, había usado demasiada fuerza en ese último golpe.

-Ghhh… - El pobre rubio se retorció cuando el pelinegro casi tropieza con una grieta que había en el suelo, pero gracias a sus hábiles reflejos, pudo evitar la caída, al darse cuenta de su error, ve al noble.

-¡Lo siento! – Dijo alarmado, la peli rosa que estaba justo detrás suyo, ve al rubio, en verdad su familiar se había excedido.

-No hay problema, tan solo… ¡Ghaaaah! – Las heridas del chico fueron tan graves, que estaba casi inconsciente, el híbrido al ver su estado tan grave, aumenta su velocidad para llegar a la enfermería.

-¡Oye, espérame! – Le gritó Louise volviendo a correr, pero este no obedeció, tan solo quería que su nuevo amigo se recuperara pronto.

La doctora de la institución revisaba algunos documentos despreocupadamente, cuando de repente escucha un gran alboroto que provenía de afuera, así que se levanta y va a investigar.

-Guaaaah – Está se espanta al ver una ráfaga naranja atravesar su puerta, detrás de ella venía una chica que conocía muy bien

-Oh, hola señorita Valliere – Dijo está con una gota de sudor, la chica se detiene súbitamente al entrar al lugar, las perlas de sudor recorrieron su frente, no estaba acostumbrada al esfuerzo físico, se gira y observa a la mujer.

-Hola doctora – La mujer ve a los recién llegados y ve que uno de ellos estaba severamente lastimado, lo reconoce al instante, era uno de los hijos del general Grammont.

-Oh cielos. ¿Qué ocurrió? – Está corre hasta el rubio y lo analiza con su magia, pudo ver a través de esta, que tenía las costillas rotas, lo que dificultaba enormemente su respiración, algunos de sus órganos estaban también dañados, le sorprendió que apenas y pudiera mantenerse consciente, no presentaba heridas superficiales, su ropa tampoco estaba destrozada.

-¿Qué le sucedió al pobre señor de Grammont? – Está voltea a ver a la peli rosa en busca de una explicación, algo así era inaudito, tan solo se conseguía ese resultado con magia o una fuerza descomunal, Louise se pone nerviosa, por lo que busca con la mirada al causante.

-Que el se lo diga – La chica se lavo las manos para así escapar ante un posible regaño, los ojos molestos de la doctora ven los onix, el mencionado se asustó al ver su mirada.

-¿Y bien? – La doctora ve seriamente al pelinegro, a juzgar por su reacción, supo que el tenía algo que ver con el estado del rubio.

-Bueno. Tuvimos una pelea en el patio, ya que nuestras ideas no coincidieron, creo que me excedí y por eso, este fue el resultado… - La ira en la noble aumentó, un plebeyo como el se había atrevido a golpear y dejar así a un noble de alto rango.

-¡Ya hablaré de esto con el director, me encargaré de que seas severamente castigado, un plebeyo como tú no tiene el derecho de hacer esto, lo que hiciste fue horrible, pudiste haberlo matado, no sé cómo lograste vencerlo, pero esto no quedará impune! ¡Ahora lárgate! – Está se gira y lo ignora, recita un conjuro

-Lo, siento… - Gohan baja la mirada y luego se gira, comenzando a caminar, sale de la habitación, dando un portazo, ignorando la mirada de preocupación de su ama.

-¡Oiga, usted no tiene el derecho de hablarle así a Gohan, el es mi familiar! – La chica ve molesta a la mujer que trataba a su compañero, está se gira para verla.

-¿Es tu familiar? ¡Deberías ponerle una correa! – Ignorando sus quejas, continúa con su trabajo de curar al chico, Louise aprieta sus puños, entonces ve que su familiar tenía razón sobre los nobles, así que sale corriendo tras el.

La peli rosa buscó al chico por los pasillos de la escuela, pero no pudo encontrarle por ningún lado, esto se le hizo extraño, ya que el, a pesar de haber sido herido de esa forma, no se iría, le prometió quedarse.

-¡Gohan! ¿Dónde estás? – La chica continúo con su búsqueda, sin tener éxito alguno, cuando vió que no podría localizarlo, vuelve a su habitación, triste al no haber tenido las agallas de defender a su sirviente.

-¿Qué pasa conmigo? – Se preguntó en un hilo de voz.

Gohan

El chico voló lo más rápido y alto que ese mundo le permitió, en esos momentos no tenía los ánimos para ver a nadie, por su culpa, el chico al que tan solo quería dar un escarmiento, para que así cambiará su forma de pensar, estaba gravemente herido y casi al borde de la muerte, la sonrisa que este le había dado, era falsa, no quería que este se preocupara, no soportaba la mirada de desprecio de los humanos de ese mundo.

-¿Por qué hice eso? Esa doctora y los nobles están equivocados, no debería importar nada para distinguir a las personas, cada persona es única, este sistema está mal… - El oscuro cielo del espacio se observaba ahora, las lunas gemelas se alzaron en el horizonte, algo que tranquilizó un poco al chico.

-Este mundo si que es muy extraño. ¿Cómo estarán todos en la tierra? – Los recuerdos de su familia y amigos asaltaron su mente, una lágrima solitaria escapó y se deslizó por su mejilla, jamás podría volver a ver a los suyos, está idea no hizo más que aumentar su frustración.

El tiempo pasó y este tan solo se mantenía flotando a escasos kilómetros del límite atmosférico, observando el oscuro espacio, intentando ver algo que le ayudara a resolver su dilema, todo lo que le sucedió fue demasiado rápido y no podía aún comprender al cien por ciento las costumbres de los nobles, sus leyes son completamente distintas a las que existían en su mundo. De pronto, por su mente pasó nuevamente el intentar cambiar las costumbres, para que así, plebeyo y noble convivan de la misma manera, sin reducir una parte a nada más que esclavos.

-Pero si intento un golpe de estado, puedo terminar hiriendo a aquellos a los cuales estimo, es demasiado arriesgado, aunque lograra con éxito mi objetivo, no hay seguridad de que los nobles cambien su forma de verlos así de rápido, el cambio debe ser lento pero al mismo tiempo fuerte… ¿Qué podría hacer? – Este dilema lo llevó a pensar y pensar durante horas, buscando una solución que aún no existía o no veía, cuando sintió que había pasado mucho tiempo ahí arriba, decide bajar silenciosamente a la academia.

-Vaya, parece que ya nadie a esta hora debe estar despierto – El chico flota hasta la ventana de Louise, asegurándose de que esta no despertaría, entra lentamente y se acuesta en el sofá, el no lo sabía, pero su ama realmente lo apreciaba.

Oficina del director

Fuertes pasos podían escucharse detrás de su puerta, el hombre más fuerte de la academia estaba intrigado, según su secretaria, la doctora había solicitado hablar con el urgentemente, ya sabía lo que le diría, pero por modales, aceptó la cita.

*Toc Toc* Alguien llamó a su puerta, supuso que se trataría de aquella mujer de pocos escrúpulos, suspira y da luz verde.

-Adelante – La mujer entró con paso firme, el pobre hombre se estremeció ante su mirada, tan atemorizante.

-H-Hola Rose-chan. ¿A qué debo tu visita? – Su ex alumna bufa.

-¿Está enterado de la pelea que se llevó acabo hoy por la tarde? – El hombre asiente, la mujer aprieta un poco su capa.

-¿Y permitió que un plebeyo como ese, atacara a un noble? – El viejo Osmond ve a la mujer seriamente, al parecer ella aun no estaba informada de lo ocurrido en el aula de Chevreuse, suspira y se aclara la garganta.

-Señorita Van Astrea, esa persona a la que usted llama plebeyo, es en realidad un mago de muy alto nivel – La mujer queda petrificada ante tal declaración, al ver la mirada de su ex-profesor, notó que era verdad lo que le estaba diciendo.

-P-Pero, eso es imposible – Declaró nerviosa y confundida.

-¿En qué sentido? – Preguntó el anciano.

-Es imposible que un noble invoque a un ser humano, que además es un mago, si fuera así. ¿Qué no estaba prohibido el que dos nobles luchen en territorio escolar? – Lanzó la mujer exaltada, el hombre sonríe.

-Esta muy equivocada señorita, si dos nobles están de acuerdo en ello, además de pedir el debido permiso, es posible que puedan enfrentarse sin sufrir una penalización de parte del profesorado, pero, en este caso… - Su mirada ennegreció.

-Ese muchacho no era un noble cuando fue convocado, su poder no tiene nada que ver con la magia, derrotó al señor de Grammont usando fuerza física – La cara de la mujer palideció.

-¿Fuerza física? ¡Eso es imposible! Las heridas y las afecciones que tenía cuando lo revise no concuerdan, tenía sus órganos internos dañados, así como las costillas fracturadas, un ataque así necesitaría… - El hombre asiente.

-Una fuerza física descomunal, el señor Son al parecer fue entrenado por alguien que desconocemos, en el área de artes marciales, es por ello que pudo vencer al señor de Grammont – La mujer siente como sus piernas flaquean, un escalofrío recorre su columna de tan solo recordar como trató al chico.

-¿P-Pe-Pero, entonces como se demostró que es un mago? – Preguntó nerviosa, un brillo apareció en los ojos de Osmond.

-Durante la clase de la profesora Chevreuse, el señor Son, tuvo curiosidad por las artes mágicas, así que, a pesar de las constantes burlas de los demás, el pudo transmutar una roca en latón, tan solo usando el mismo conjuro que la profesora, ella vino hace algunas horas a informarme de este hecho, así que junto con algunos profesores más, decidí otorgarle el título de "noble provisional" – El pequeño ratón del hombre subió a su mano, este lo acaricia, ya que le trajo cierta información sobre la mujer.

-¿Entonces asistirá a clases? – Preguntó sorprendida, el director asiente.

-Así es, ya se le informó al servicio de limpieza y al profesorado, que el señor Son asistirá a segundo año, debido a su facilidad para el uso de la magia, no creo que se le dificulte el integrarse a la clase, a pesar de que ya lleven algún tiempo de haber iniciado curso – La doctora asiente.

-¿Le informó al reino de su aparición – Osmond negó.

-No, aunque es un hallazgo sorprendente, no puedo arriesgar el que se sepa de el, por el momento, solo tendrá el título de noble en esta institución, cuando todo esté listo, se presentará ante la reina cuando venga a observar a los familiares – La doctora comprendió lo que el anciano quería hacer, tenía planeado mostrar al chico una vez que el evento para mostrar las habilidades de los familiares fuera llevado a cabo.

-¿Cómo cree que los alumnos tomen la noticia? – Preguntó Van Astrea.

-Colbert se encargará de eso mañana por la mañana, su habitación ya debería estar lista, junto con su ropa y varita, aunque no pudimos localizarlo por ningún lado, según la barrera, el llegó a la habitación de la señorita Valliere hace algunos minutos, mañana se le darán sus nuevas pertenencias – La mujer asiente.

-Gracias por recibirme Osmond-sama, disculpe por el tono que usé hace uno momento, no tenía idea de lo que el chico era – El anciano sonríe.

-No se preocupe, algunos nobles, debido a su posición, tienden a juzgar demasiado rápido a los plebeyos, sin antes saber lo que en realidad hacen, pero… - La mirada del hombre se vuelve más dura.

-No quiero que esto vuelva a repetirse, usted es solo una doctora. ¿Creo que sabe su posición, verdad? – El miedo se apoderó de la mujer, tenía años sin ver a su ex-profesor así de molesto, si estaba así, significaba que el chico en verdad era especial.

-Le aseguro que no volverá a suceder – Dicho esto, la mujer regresa a su habitación.

Día siguiente

Un grito despertó al saiyajin, así que con sus sentidos alerta, salta del sofá y observa de donde proviene el ruido, encontrándose con una molesta Louise, estaba por decir algo, cuando se da cuenta de su mirada, estaba toda arruinada, sus ojos estaban rojos, signo de que estuvo llorando, la curiosidad lo tomó. ¿Acaso ella estaba llorando por el? ¿Por qué?.

Se supone que para ella, el no era más que un simple familiar, un protector que podía ser desechado en caso de revelarse, pero había algo más en su enfado, como si estuviera decepcionada a la vez de preocupada.

-¿Por qué…? ¡¿Por qué huiste?! – La chica dijo casi susurrándole, el híbrido abre los ojos, no esperaba que ella le preguntara así, agacha la cabeza, de pronto el volver a escapar se le antojó, no quería verla así.

-Porque su sistema de gobierno me enferma, la manera en como tratan a las personas incapaces de usar magia es injusta, pobreza, corrupción, odio y venganza, son las emociones que pude sentir en algunas de las personas de escuela, no quiero formar parte de ello – Gohan no era tonto, aunque en el fondo era muy inocente, el podía notar ciertas cosas que otros ignoraban.

-¡Prometiste quedarte y ayudarme! – Le recriminó la peli rosa molesta, el chico esta vez no retrocedió, había tomado una decisión y no pensaba retractarse.

-Lo siento Louise, creo que haber aparecido en este mundo fue algo terrible, nunca debí haber golpeado a Guiche de esa manera o siquiera haber opinado en tu clase, ya tomé una decisión, buscaré una forma de volver a mí mundo, hasta entonces, me quedaré un tiempo por aquí – El chico se gira y camina hacía la puerta de la habitación, pudo sentir varias presencias acercándose, por lo que sale y deja atrás a una furiosa chica.

-¿Señor Son? – Preguntó una de ellas, el chico ve a la persona y sonríe, no esperába ver tan pronto al instructor.

-Que tal señor Colbert. ¿En qué puedo servirle? – Le preguntó con unos modales que sorprendieron a ambos profesores.

-Hemos venido para encaminarte a tu nueva habitación. ¿Podrías acompañarnos? – El hombre en respuesta le da una sonrisa, el chico analiza al asesor de arriba a abajo, no mentía, cosa que se le hizo m extraño, la manera en la que ellos lo trataron aún y que él era un "plebeyo", le mostraron que no todos en ese mundo eran malos.

"Tal vez esto no sea tan malo después de todo" – Se dijo a si mismo siguiendo a ambos profesores, giro un poco su rostro, viendo como la chica asomaba su cabeza un poco por el marco de la puerta, algo le decía que estaba haciendo mal en aceptar, pero su yo interior le decía a gritos que debía volver con los suyos.

Durante los siguientes diez minutos, el trío caminó por los pasillos de la academia, algunos de sus nobles observaron al chico con sorpresa, otros lo hacían mientras susurraban entre ellos, debido a su afinado oído, el chico podía escuchar perfectamente a los demás.

"¿Ya viste? Ese es el chico que derrotó a Guiche ayer, dicen que lo dejó casi al borde de la muerte" – Los chicos decían esto algo asustados.

"Por fin. Espero que le den un buen castigo a ese plebeyo por atreverse a levantarle la mano a un noble, si lo cuelgan estaré más que feliz" – Una chica observó con odio al híbrido, esto hizo que su furia aumentara.

-Estos nobles diciendo siempre lo que quieren. ¿Acaso no pueden callarse? – Gohan eleva un poco su energía, haciendo que una débil aura lo rodeara, los presentes al verlo se congelaron.

"¿Qué es el?" – Dijeron algunos de los chicos.

Al llegar al sitio, Colbert introduce la llave por el picaporte, el mecanismo fue accionado, permitiendo que el seguro fuera liberado, la puerta se abre, revelando una habitación casi vacía, tan solo podían observarse las cosas más esenciales, una cama en medio de la habitación, un arcón frente a ella, una cómoda bastante elegante. El chico entró a la habitación maravillado, ese lugar era mucho más grande que su vieja habitación en la tierra, Colbert sonríe al ver que el chico parecía satisfecho con su nuevo hogar.

-Aquí tienes la llave de tu habitación, hemos dejado algunos cambios de ropa dentro de tu cómoda y closet, analizamos previamente tus gustos, dada la ropa que llevas puesta, encontrarás algo interesante el diseño, tu varita y capa están dentro de tu arcón – El chico toma la llave de su habitación y les agradece a ambos.

-Y… ¿Qué se supone que debo hacer una vez me haya vestido? – Preguntó confundido, Colbert sonríe, se acomoda sus gafas y camina hacia la entrada, Chevreuse lo sigue de cerca.

-Cuando hayas terminado, te esperaré aquí afuera, así te llevaré a tu nuevo salón, donde estudiaras magia, por supuesto que debes estar enterado de tu posición como noble. ¿Me equivoco? – El chico abre grande los ojos.

-¿Eeeeh? ¿Qué no era imposible que alguien como yo pueda convertirse en un noble? – Preguntó confundido, Chevreuse sonríe.

-No, creo que no lo entiende señor Son. Usted no es un plebeyo, en el momento en que usó magia, nos demostró que proviene de una familia noble, al menos posee la sangre de uno, ya que su poder como mago lineal no puede ser copiado o aprendido, se nace con tal poder – Gohan asiente, al parecer, la energía que fluía por su cuerpo, era algo que los plebeyos no poseían, esto le hizo preguntarse, que era lo que sentía al analizar sus presencias.

-De acuerdo – Ambos salieron por la puerta, dejándolo pensativo, había sido promovido o reconocido como uno de la clase noble, esto era algo que no estaba en sus planes.

-Bueno, ya que estaré en este mundo, creo que podré investigar más sobre la magia que Louise usó para convocarme, tal vez pueda replicarla y volver a mí mundo – Camina hasta la cómoda y abre el primer cajón, había ropa interior, calcetines y camisas, analiza el segundo y tercer cajón, encontrándose con algunos conjuntos informales, luego fijó su vista en el closet a su lado izquierdo, camina hasta el y lo abre, lo que vio lo petrifico.

-¿Es enserio? – Se preguntó congelado, en el closet había diez cambios de ropa, idénticos a los que llevaban los demás.

-Ya veo que se refería el señor Colbert con "Encontrará interesante los diseños" – Con una gota de sudor procede a cambiarse de ropa, al hacerlo, notó que la tela de dicho uniforme era en parte parecida a la de su traje.

-¿Acaso…? – El chico toma un traje extra, la sensación se lo confirmó.

-Vaya, no puedo creer que hayan replicado la propiedad de este tipo de traje, la resistencia a los ataques deben ser iguales – Gohan lanza el conjunto al aire y dispara un ki blast, una pequeña explosión lo segó durante unos momentos, al abrir los ojos, vio que la prenda estaba intacta.

-Increíble – Dijo sorprendido.

-Bueno, creo que debo terminar de cambiarme – Este continúa poniéndose el conjunto, una gota de sudor resbaló por su mejilla.

"¿Cómo rayos adivinó mi talla?" – Se preguntó algo nervioso, la ropa le quedaba a la perfección, casi le dio miedo al pensar en que pudieron meterse a la habitación de Louise anoche y tomar medidas de su cuerpo, sacude su cabeza para despejarla de pensamientos sin sentido.

-Creo recordar que el señor Colbert dijo, que la capa y la varita estaban en ese arcón – Viendo el pequeño baúl que estaba frente suyo, camina hasta el y lo abre, encontró justamente lo que buscaba, además de un par de extrañas botellas, decide guardarlas para luego preguntarle a Louise.

-Qué extraña ropa – Se dijo al verse en el espejo, aunque al fijarse bien, no lucia mal después de todo, cuando terminó, guarda su varita y se dirige hasta la puerta.

-¡Vaya! Señor Son, se le ve muy bien ese traje – Le dijo Colbert viendo que su magia de análisis había funcionado a la perfección, el chico hace una mueca y lo voltea a ver.

-Gracias – Fue lo único que respondió.

-Ahora, si me permite. Lo llevaré a su aula, para que así pueda comenzar con sus estudios e investigaciones – El chico asiente, ambos caminan hacía el salón de magia, por el camino, los alumnos de nivel superior se congelaron al ver al pelinegro, los murmullos no tardaron en comenzar.

"¿Qué? ¿El era un noble?" – Dijo una mujer.

"Así parece, aunque no puedo creer que derrotara a Grammont sin usar su varita, eso quiere decir que ha recibido entrenamiento de algún tipo en cuerpo a cuerpo" – Dijo un chico analizando a detalle sus facciones, notó su cuerpo trabajado cuando aún tenía el traje naranja, no cabía duda que era un oponente con el que jamás querría enfrentarse.

-Dígame, señor Son – El chico voltea a ver a su nuevo profesor.

-¿Si? – Preguntó tranquilo.

-¿Ya desayunó? – El chico niega, Colbert sonríe.

-¿Le gustaría hacerlo? – Dijo este al escuchar el rugir del estómago del saiyajin, un leve rubor aparece en sus mejillas.

-Si – La sonrisa en su rostro iluminó a los demás, al verlo tan tranquilo su temor y preocupación se esfumó, las chicas continuaron platicando entre ellas, esta vez sobre lo apuesto que era.

"No creo que sea tan malo, a pesar de su poder, es algo lindo. ¿No creen?" – Sus amigas estaban de acuerdo con ella.

"Hmph. Este año parece que será muy interesante" – Dijo un noble con mirada tranquila y confiada, a diferencia de los demás, el confiaba en sus habilidades como mago triangular.

Comedor

El dúo llegó al comedor, las personas en el se congelaron al ver con quién estaba Colbert, era nada más y nada menos que el familiar plebeyo de Louise la cero, pero lo más sorprendente era el hecho de que llevaba su uniforme, varios de los nobles qué tan solo sabían de su pelea, se armaron de valor y se acercaron.

-Disculpe profesor Colbert. ¿Por qué el lleva nuestro uniforme, si se supone que el es un plebeyo? – Ahí estaba, la mirada de desprecio que el chico odiaba, estaba por responderle al noble, pero el hombre se le adelanta.

-Porque el es un noble, señor Boyle – El chico y sus amigos se congelaron, luego voltean a ver al saiyajin, este solo los veía con odio, al saber contra quién se estaban metiendo, prefirieron retirarse.

-Disculpe si los molesté – Dijo Boyle retirándose, sus amigos lo siguen.

-Cielos. Estos chicos no comprenden sobre hablar antes de juzgar – Dijo el hombre de mediana edad rascándose la cabeza, el híbrido lo ve durante unos instantes, sonríe al ver que su decisión fue la correcta.

-Usted es distinto – Colbert voltea a ver al híbrido.

-¿Cómo? – Preguntó confundido.

-A diferencia de los demás nobles, puedo sentir que usted es una buena persona, no trata mal a los plebeyos, los demás deberían de seguir su ejemplo – Una sonrisa adorna su rostro, el chico era bueno analizando a la gente, aunque esto hizo que recordara sus viejos días en el ejército mágico, las cosas atroces que hizo, lo atormentan día a día.

-No señor Son, se equivoca. Aunque parezca una buena persona, hay cosas de las que no me enorgullezco de haber realizado – Gohan siente como el hombre se pone un poco triste, por lo que rápidamente intenta cambiar de tema.

-E-Este pastel de moras es muy delicioso, ¿No cree? – Colbert ve los intentos del chico por hacerlo cambiar de humor, así que decide darle gusto, ya que no quería revivir recuerdos del pasado, los días en que la serpiente de fuego mataba inocentes se terminaron.

-Si, debo decir que la persona que lo hizo, tiene muy buen gusto en escoger los ingredientes – Ambos continuaron charlando durante algunos minutos, hasta que de pronto, Louise entra por la entrada principal, el pelinegro se calla al cruzar miradas, su actitud cambió radicalmente, Colbert notó la tensión que había entre ellos, algo debió haber ocurrido ayer por la noche, para que ambos se vieran así.

-Oh, señorita Valliere. ¿Gusta acompañarnos? – Preguntó el profesor, intentando aminorar la tensión que había en el ambiente.

-Hola señor Colbert, con gusto lo haría, pero no lo haré mientras el este aquí – Dicho esto, Louise sale del comedor sin probar alimento y va a su salón de clases.

-¿Pasó algo entre ustedes anoche? – Preguntó Kirche acercándose, el chico voltea a verla, cuando estaba por hablar, su salamandra se acerca y le lame el rostro.

-Jajajajaja, basta Flame, me haces cosquillas – La salamandra se baja del híbrido, en respuesta, el chico le acarició la cabeza.

-Nada, es solo… - El chico quiso decirle, pero su orgullo se lo impidió, había decidido que no le hablaría demasiado a los nobles, hasta que descubriera sus intenciones.

-Ya veo, es algo personal. Bueno, no es que me importe la verdad – Kirche observa al pelinegro de arriba abajo, sorprendida por el increíble cambio de aspecto, se lame los labios.

-Vaya Gohan, te ves muy bien – El chico siente un escalofrío al ver la mirada de lujuria que tenía, gira su rostro, notable sonrojado.

-¿Hooh? ¿Acaso te sonrojaste? - La sensual morena se le acerca por la espalda y lo abraza, el chico se paraliza al sentir sus pechos contra su espalda, el rubor en sus mejillas se pronunció más.

-Jajaja, te ves lindo cuando estás avergonzado – Dijo la chica abrazándolo más, el chico se levanta de un salto, Kirche al ver este movimiento, da un paso atrás, intentando no tropezar.

-Lo siento Kirche-san, recordé que debía hacer algo. ¿Nos vamos profesor? – El hombre sonríe, siguiendo al magus, huyen de la cafetería.

-Tsch. Ya será para la próxima – Dijo mordiéndose el labio, viendo qué aún tenía algo de tiempo, Kirche vuelve con Tabitha y toman su te.

Salón de clases

Los alumnos al ver a la persona que entró por la puerta se paralizaron, pensaron que lo que la profesora les dijo ayer, tan solo era una broma, pero al ver al híbrido con su mismo uniforme, vieron que no lo era.

-¿Es enserio? – Preguntó uno de los compañeros de Louise, la peli rosa ve al pelinegro, estaba algo triste, pues le quitaron a su familiar, aunque el estaría con ella, no estaría de la forma que ella quería, Colbert se aclara la garganta para llamar su atención.

-Permítanme presentarles a su nuevo compañero de clases, el es Gohan, de la casa Son, estará estudiando con ustedes este año – El chico da un paso al frente y saluda a sus compañeros.

-Un gusto conocerlos, mi nombre es Son Gohan, estaré a su cuidado – Los murmullos no tardaron en aparecer, algunas chicas se lo comían con la mirada, al ver que no era un plebeyo, los chicos le sonrieron.

-Al parecer invocaste a alguien superior a ti, Louise – Dijo Kirche burlándose de la chica, está se molesta y ve con furia a la pelirroja.

-¿Qué quieres decir con eso, Kirche? – La pechugona solamente se gira y observa al pelinegro, este las observaba atentamente, Tabitha notó eso y lo estudió.

Las clases comenzaron con normalidad, el estudio de la magia le maravilló, cosas que solo había visto en películas y viejos libros de su mundo, aquí eran reales, claro, sabía que existía también la magia, Babidi era la prueba de su existencia.

Cuando la campana sonó, los estudiantes salieron de sus aulas y se dirigieron a sitios distintos, el chico ve que Louise se aleja por la puerta, algo le decía que debía seguirla, pero que si lo hacía, no lo dejaría respirar, solamente se quedó en su lugar, esperando que a uno a uno, abandonaran el lugar, pero en eso se le acerca la pelirroja, cosa que hizo que se pusiera nervioso.

-¿No te irás con Louise? – Preguntó Kirche, sentándose a su lado, el chico negó.

-No. Ella y yo no compartiremos la habitación, los profesores me dieron una propia, por lo que puedo hacer mis cosas, además, no quiero molestarla – La chica notó que el chico estaba nervioso.

-Ven, vamos afuera – La chica tomó su mano, se acercaron a la ventana y la pelirroja la abre con su mano libre, este se deja llevar, no tenía nada que hacer y no quería ver a Louise ahora.

-¿Conoces el hechizo para volar? – Preguntó está elevándose en el aire, el chico sonríe.

-No, pero no será necesario – Acto seguido, el pelinegro hace lo mismo, la chica lo observa impresionada.

-¿Qué es eso? – Dijo al ver una pequeña aura rodear el cuerpo del guerrero saiyajin, este sale por la venta.

-¿Hablas de lo que hice? Se le llama técnica para volar, mi maestro me la enseñó hace mucho tiempo – Kirche sonríe y lo sigue, ambos volaban por los cielos de la academia, elevándose cada vez más y más.

-¿Y de dónde eres? – Le preguntó la chica, este se puso a pensar, si revelarle su lugar de origen, por alguna razón, sintió que podía confiar en ella, tanto como los profesores o la propia Siesta.

-Provengo de otro mundo, conocido como la tierra – Kirche se congela.

-¿Enserio? – Preguntó sorprendida.

-Si, cuando Louise me convocó, al parecer creó un portal tiempo espacio, dando como resultado que llegara a este mundo, pero creo que el viaje me lastimó mucho – Kirche rueda los ojos.

-Típico de Louise la Cero – El chico se detiene un momento y la observa, la ardiente se pone nerviosa, era la misma mirada que le dio a sus compañeros el primer día que lo vio.

-¿Qué pasa? – Preguntó nerviosa, el chico al ver que la estaba intimidando suspira y se gira, para que esta no viera su preocupación.

-No me gusta que la llames de esa forma, ese apodo le duele mucho, imagina que a pesar de todos tus intentos por lograr algo, sean inútiles y que encima de eso, tus compañeros y amigos te señalen de forma despectiva, se burlen de tus intentos de mejorar, eso es algo que me repugna – La chica sintió odio en esas palabras.

-Pero ella tiene la culpa, es una idiota, ególatra y presumida, se cree mucho tan solo por venir de una familia poderosa – Gohan niega ante sus palabras.

-No. Ella se esfuerza más que nadie por mejorar, pude notarlo en el momento en que hizo aquel hechizo fallido, a pesar de que falló, no se rindió y continúa estudiando, ella es una persona admirable, aúnque su actitud hacia los plebeyos me repugna, al igual que la de ustedes, es por ello que he decidido que cambiare el rumbo de este mundo – Kirche abre los ojos.

-¿Qué? ¿En qué sentido? – Gohan voltea a mirarla.

-Hare que tanto nobles como plebeyos cambien su forma de pensar, teniendo los mismos derechos y obligaciones, no volverán a despreciarse entre ustedes – Kirche se enfada.

-¡¿Y cómo piensas hacerlo?! ¡Tan solo eres un estudiante de magia igual que yo, ni siquiera perteneces a este mundo, si planeas un golpe ante el reino, no podrás hacer nada! ¡¿Acaso quieres echarte encima a los reinos?! – Gohan sonríe.

-¿Y quien dice? – Preguntó confiado, algo en esas palabras le decía que no estaba bromeando, de tan solo pensar en el monstruoso poder que les mostró hace algunos días, tembló de miedo.

-¿Matarás a todas las personas que puedas, solo para satisfacer tus ambiciones? - Gohan se ríe.

-¡¿Qué es tan gracioso?! – Preguntó Kirche molesta.

-Nunca dije que haría un golpe de estado, tengo otras maneras para conseguirlo, creo que incluso podría destruir este mundo si quisiera, pero no. Mi deber como guerrero, es proteger toda vida de la tierra, no tengo permitido lastimar a los humanos, por el momento estudiaré con ustedes, hasta que consiga suficiente información sobre este mundo, después de haber aprendido el nivel necesario de magia, podré cambiar el sistema mundial y luego buscaré una forma de volver a mí propia dimensión – Kirche queda sorprendida por sus palabras.

-¿Entonces, tan solo lo haces por el bien de todos? – Preguntó confundida, el chico asiente.

-Al paso que esto va, los plebeyos no tardarán en revelarse, Incluso una guerra podría estallar, quiero satisfacer los intereses de los plebeyos y nobles por igual, para evitar futuras catástrofes – Kirche sonríe, el chico frente a ella era sumamente noble.

-Sin duda, tu eres el más noble de todos nosotros – Ambos bajan a tierra, una vez habían terminado de conversar.

El chico se despide de la morena y comienza a caminar por la escuela, buscando algo que hacer, se puso nervioso al ver que todos los estudiantes que veía, tenían la mirada clavada sobre su persona, al parecer era la primera vez que veían a un familiar plebeyo, que era capaz de usar magia como ellos. A lo lejos divisa a la maid que le ofreció de comer, sonriendo se acerca a ella.

-¡Ey! ¡Siesta! – La chica al escucharlo se gira rápidamente, estaba nerviosa, pues no sabía cómo dirigirse a el.

-Ho-Ho-Hola Son-sama – La chica gira un poco su rostro, no podía verlo a los ojos, ya que no tenía el mismo rango social, el chico suspira.

-No tienes porque sentirte presionada Siesta, yo soy yo, un simple cargo de noble no es nada, sabes que yo jamás te trataría como una plebeya, eres mi amiga, ¿O no? – La chica abre grandes los ojos, voltea a verlo y se sonroja.

-Yo-Yo-Yo… - La chica tembló al verle su sonrisa, no lo diría, pero se sentía segura a su lado, después de que la defendiera de Guiche, sintió como su corazón latía con fuerza.

-Gohan-san, gracias por ayudarme ayer – La chica le dio una reverencia, el chico da un pequeño salto al verla hacer tal acto de respeto.

-Levanta la cabeza, no tienes porqué hacer algo como eso, es vergonzoso – Gohan gira su rostro para que no viera su enrojecimiento.

-Pero es la verdad, por culpa de mi cobardía ayer tuviste que enfrentarte a Guiche-sama, lamentablemente no pude estar ahí para apoyarte, pero me dijo otra maid que fuiste increíble – El chico se rasca la mejilla.

-¿Enserio te dijeron eso? No creo que sea para tanto jejejeje – Siesta sonríe.

-¿Y que hará ahora? – Preguntó con curiosidad.

-¿Eh? Ah, pues pensaba en ir a dar un paseo por la academia, ¿Quieres acompañarme? – La chica sonríe, pero después niega.

-No puedo, debo continuar con mi trabajo – El chico entiende.

-Comprendo, el trabajo de maid debe ser muy agotador. ¿No es así? – La oji azul asiente.

-Si, cada jornada me deja agotada, sobre todo en la parte media de la espalda – Gohan al escuchar eso se sonroja, observándola de reojo, ve que sus pechos eran enormes, casi del tamaño de los de Kirche.

-Ejem, bueno. Eso es admirable, pocas personas tienen la fuerza para soportar este trabajo durante tanto tiempo – Dijo el chico desviando la mirada.

-Si… - Los segundos pasaban y ninguno de los dos sabía que decir, el chico observó a la sirvienta con detenimiento, un sonrojó apareció en sus mejillas al ver que era muy hermosa.

-¿Tú eres de este reino? – Preguntó intentando romper el incómodo silencio, esto tomó desprevenida a la chica.

-¿Eh? Ah, si. Mi familia es originaria de Tristáin – Este asiente.

Continuaron platicando durante algunos minutos, hasta que la jefa de sirvientas le habló a la chica para que continuara con su trabajo, ambos se despiden y cada uno toma su camino.

-Bueno, creo que es hora de investigar – El chico camina hasta un área donde no pudiera ser visto, cuando se aseguró que no lo descubrirían, da un gran salto en el aire.

-¡Vamos a ver que esconde este mundo! – Se enciende en su aura blanca y despega a toda velocidad hacia el este.

Fin del capítulo