LOS OJOS DEL DESTINO.

Capítulo 2. Una nueva etapa.

El consejo de la aldea estaba reunido en la torre Hokage, ellos se mantenían en silencio escuchando atentamente las palabras que decía Tsunade junto a Jiraiya y Kakashi, Danzou y los antiguos compañeros de equipo del tercer Hokage se miraron entre si y luego fijaron su vista en la rubia Hokage.

- Estas segura de que Naruto despertó el Mangekyou Sharingan. – dijo el anciano muy serio.

- Si no es el Mangekyou es algo muy parecido, hasta donde sabemos el que posee Itachi y el de Kakashi son muy diferentes y ambos poseen técnicas diferentes, lo mas probable es que esta técnica sea diferente dependiendo del portador, tal vez el que tiene Naruto sea su versión del Sharingan. – dijo Tsunade muy seria.

- ¿Y que habilidades posee este nuevo Sharingan? – dijo Danzou muy interesado.

- Aun no lo sabemos, Naruto se quejo mucho cuando apareció dicha técnica y como aun le duele lo tengo sedado y con los ojos vendados, al parecer le duele mucho cuando trata de mirar algo, creo que lo mejor será que hasta que su cuerpo se adapte a los ojos de Sasuke el no los utilice, después Jiraiya tratara de descubrir que técnicas posee este Mangekyou Sharingan y que lo aprenda a utilizar como lo hizo Kakashi. – dijo Tsunade algo seria.

- De acuerdo, queremos que Jiraiya, Kakashi y Yamato entrenen a Naruto en cuanto este se recupere, debemos averiguar que clase de técnicas posee ahora que tiene el Sharingan de Sasuke Uchiha. – dijo el anciano del consejo.

La rubia Hokage salió del salón seguida por los maestros del rubio.

- Creí que se opondrían a que Naruto entrenara con el Sharingan. – dijo Kakashi un poco pensativo.

- Es por que les conviene, ellos querían que el Sharingan regresara a Konoha, si Sasuke regresaba ellos lo iban a meter preso por traición y lo mas probable es que lo ejecutarían y le quitarían los ojos, prácticamente nosotros le ahorramos el trabajo, ahora Naruto es mas valioso para ellos de lo que era con anterioridad, antes solo era el Jinchuriki del Kyubi, un peligro pero ahora que posee el Sharingan y su evolución quieren que el se vuelva mas fuerte y que así se vuelva una herramienta útil para ellos y la aldea. – dijo Tsunade muy molesta pero algo aliviada.

- Si y también creo que ellos saben que Itachi vendrá tras Naruto ahora que posee el Sharingan de su hermano, los esfuerzos de Akatsuki para atrapar a Naruto se harán mas intensos por lo que ellos querrán que el aumente sus fuerzas para que se proteja de ellos. – dijo Jiraiya muy serio.

- Es lo más probable, ahora Naruto sea tal vez el shinobi más importante de la aldea. – dijo Tsunade sonriendo un poco.

Mientras eso pasaba Hinata, Shino y Kiba iban a visitar al rubio al hospital e iban caminando por el pasillo, la ojiblanca llevaba unas flores y un poco de Ramen para el hiperactivo ninja cabeza hueca de la hoja, antes de entrar a la habitación tomo aire ante la mirada divertida del Inozuka y la impasible del domador de insectos.

Al entrar en la habitación el chico perro comenzó a reírse al ver la situación en la que estaba Naruto, amarrado con una camisa de fuerza y encadenado desde los pies hasta los hombros por gruesas y pesadas cadenas a la cama con los ojos vendados y tratando de adivinar quien había entrado.

- Por favor suéltenme, solo quiero comer un poco de Ramen. – dijo Naruto casi llorando.

- Ho, hola Naru, Naruto-kun, so, somos Shino-kun, Kiba-kun y yo, te tra, trajimos un poco de comida. – dijo Hinata un poco nervioso.

- Hinata, gracias, gracias, no sabes cuanta ganas de comer algo tengo, en este lugar no dejan comer nada bueno. – dijo Naruto moviéndose como un gusano de la felicidad.

- Creo que será imposible que comas algo. – dijo Kiba sonriendo de forma maliciosa.

- ¿Por qué? – dijo Naruto un poco asustado.

- Pues por que tu estas amarrado de brazos y piernas sin contar con que Hokage-sama tiene prohibido que te suelten así que no creo que puedas comer tu solo. – dijo Kiba aguantando la risa mientras sus compañeros lo miraban.

- Por favor suéltenme, quiero comer algo. – dijo Naruto en tono de suplica.

- No, no me voy a meter en problemas con la Hokage, ya se, por que no dejas que Hinata te de de comer, así no te meterás en problema. – dijo Kiba logrando que el rubio se alegrara por la solución y que la Hyuga se sonrojara a tal grado que parecía un semáforo en rojo.

- Es verdad, me harías ese favor Hinata-chan. – dijo Naruto tratando de mirar al lugar en donde escucho la voz de la joven.

- Hay, no, me dijo chan y quiere que le de de comer en la boca, esto debe ser un sueño. – pensó Hinata aun mas sonrojada si es que eso era posible.

- Cla, claro, Na, Naru, Naruto, Naruto-kun. Dijo Hinata casi a punto de desmayarse.

Ninguno se dio cuenta de que los otros dos jóvenes se habían ido y el rubio solo tenia la boca abierta esperando la comida mientras la pelinegra haciendo un esfuerzo sobrehumano llevaba los palillos con algo de comida con la mano temblorosa, mientras saliendo del hospital iban los dos miembros masculinos del equipo 8.

- Eso que hiciste no fue correcto, no es bueno forzar ese tipo de cosas. – dijo Shino mirando al Inozuka que se acercaba a su perro el cual estaba afuera del hospital.

- Tenia que hacer algo, el despistado de Naruto no sabe ni en donde esta parado y con la timidez de Hinata me voy a hacer viejo y entre ellos jamás va a pasar nada, quise darles un pequeño empujoncito para ver que pasa. – dijo Kiba sonriendo mientras su perro ladraba afirmando el argumento de su amo.

- Puede que si pero olvidas el hecho de que a Naruto le gusta Sakura, el no se ha fijado en Hinata. – dijo Shino muy serio.

- Por eso. – dijo Kiba sonriendo.

- Entiendo, quieres que ellos pasen un tiempo juntos para que Naruto se fije en Hinata, es posible que así pueda pasar algo, pero no me atrevería a sacar conclusiones apresuradas, Naruto es alguien muy impredecible y puede salir con lo que menos te esperas. – dijo Shino caminado hacia su hogar.

- Lo se, pero espero que cuando conozca un poco mas a Hinata caiga ante ella. – dijo Kiba caminando hacia su hogar junto a su perro.

Dentro de la habitación del Jinchuriki este comía lentamente el Ramen mientras Hinata aun con su rostro completamente rojo le seguía dando de comer, los dos estaban en silencio y no decían nada (De hecho Naruto estaba callado por que estaba comiendo y la Hyuga no se atrevía a decir nada dado lo intimo que parecía la escena en la que estaban).

- Este Ramen sabe un poco diferente. – dijo Naruto un poco pensativo.

- Es, es que, es que yo, yo, es que yo lo prepare, no, no te, ¿No te gusta? – dijo Hinata muy nerviosa.

- Esta muy bueno, es mas me atrevería a decir que es mejor que el de Ichikaru's, el hombre que se case contigo tendrá mucha suerte Hinata-chan. – dijo Naruto sonriendo.

El rubio no oyó respuesta alguna ya que solo escucho un golpe en seco en el piso aunque no le presto mucha atención y abrió la boca pero no recibía comida.

- Hinata-chan, Hinata-chan, que raro, ¿Se habrá ido?, no sentí cuando se fue. – pensó Naruto un poco triste por que quería comer mas Ramen.

El rubio intento dormirse mientras a un lado de la cama se encontraba Hinata desmayada con una sonrisa en su rostro completamente rojo, después de un rato la joven se fue despertando y vio al rubio profundamente dormido, se acerco un poco a el y vio su rostro, miro las vendas en sus ojos y se dio cuenta que jamás volvería a ver esos ojos azules como el cielo y que brillaban con tanta intensidad gracias al carácter de el.

Ella comenzó a acariciar sus dorados cabellos pensando en todo lo que le pasaba a el, toda su vida estando completamente solo, sin nadie con quien hablar, el odio que le tenían la mayoría de los aldeanos, el empeño de los Akatsukis en capturar a Naruto, sabia tanto de el pero a la vez tan poco, el se preocupaba por los demás pero jamás hablaba de su vida, de sus problemas, no importa cuando lo espiara o lo siguiera, habían muchas cosas de el que eran un verdadero misterio y eso le dolía mucho, quería ayudarlo pero como hacerlo si no sabia como ayudar.

Siguió acariciando su cabello hasta que alguien toco la puerta, se alejo un poco del joven y vio como la Hokage entraba en la habitación seguida por su asistente.

- Hinata, ¿Qué haces aquí? – dijo Tsunade mirando un poco intrigada a la joven.

- Yo, yo solo, estaba visitando a Naru, Naruto-kun. – dijo Hinata un poco nerviosa.

La actitud de la chica les causo gracia a ambas mujeres y la rubia se acerco al joven y le hizo un pequeño chequeo.

- Me sorprende lo rápido que se cura este chico, creo que mañana estará bien. – dijo Tsunade muy calmada logrando que la Hyuga sonriera.

- Entonces puedo soltar a Naruto-kun. – dijo Shizune mirando a su maestra.

- Ni se te ocurra, mañana lo suelto, no quiero que este escandaloso este corriendo por las calles haciendo sus bromas, debe descansar así no quiera, ya mañana puede hacer lo que quiera, además tiene que prepararse para el entrenamiento que le harán Kakashi, Yamato y Jiraiya. – dijo Tsunade mirando al rubio.

- En, ¿entrenamiento? – dijo Hinata muy sorprendida.

- Si, el consejo quiere que Naruto aprenda a Utilizar el Sharingan de Sasuke lo mas rápido posible y ver que técnicas tiene, mañana se ira junto a sus tres maestros para controlar sus nuevos ojos y que mejores sus técnicas, los de Akatsuki no se estarán quieto por mucho tiempo. – dijo Tsunade mirando al rubio.

- Naru, ¿Naruto-kun se va a ir de la aldea? – dijo Hinata muy nerviosa y preocupada.

- No, estará en las zonas de entrenamiento practicando. – dijo Shizune tranquilizando a la joven.

- Hinata, creo que es mejor que te vallas para tu casa, se esta haciendo un poco tarde y este cabeza dura debe descansar. – dijo Tsunade señalando al rubio.

- Con, con permiso. – dijo Hinata saliendo de la habitación.

- Amor de juventud, es tan tierno. – dijo Tsunade mirando a su alumna la cual le sonrió y afirmo con la cabeza.

A la mañana siguiente Naruto estaba sentado en la cama, Tsunade le esta terminando de quitar la camisa de fuerza y en la habitación estaban Shizune, Kakashi, Yamato y Jiraiya, luego de terminar de quitar la camisa de fuerza fue retirando las vendas y el joven después de tener los ojos libres los fue abriendo, todos vieron como el Sharingan de tres aspas los miraba sorprendidos.

- Fantástico. – dijo Naruto al ver l habitación con sus nuevos ojos.

- ¿Qué pasa? – dijo Tsunade un poco preocupada.

- Es que, los colores, los veo más vivos que nunca, es increíble. – dijo Naruto sonriendo.

- Es normal que se sorprenda, yo también lo hice cuando Rin me lo implanto. – pensó Kakashi recordando ese momento.

- Bueno, Naruto, es hora de irnos, tenemos que hacer un entrenamiento exhaustivo, debes dominar el Sharingan y el Mangekyou Sharingan antes de que Akatsuki vuelva a atacar. – dijo Kakashi muy serio.

- También entrenaras hasta que domines todas tus técnicas, prepárate por que esto será muy duro. – dijo Jiraiya mirando al rubio.

- Hagámoslo. – dijo Naruto muy decidido.

- Sasuke, falle en mi promesa de regresarte a la aldea pero te juro que lograre tu meta, acabare con tu hermano para que puedas descansar en paz, te lo juro. – pensó Naruto muy decidido.

Hola a todos, lamento enormemente la demora y espero que puedan disculparme, agradezco a todos los que dejaron comentario en el capitulo anterior y espero que este capítulos sea de su agrado.

Quería pedirle ayuda con este fic, dado que al parecer cada Mangekyou Sharingan tiene distintas habilidades quiero preguntarles cuales habilidades desean que posea el de Naruto, agradezco que me ayuden a colocarles técnicas a estos ojos.

Nos vemos en el próximo capitulo y ya saben, cualquier comentario, duda, queja y/o sugerencia son bienvenidas.