Al día de hoy, ya se podría decir que existen dos grandes historias sobre los hijos de los Pokédex Holder, pero… ¿de verdad es todo lo que nos tienen que dar? ¿Hay más de estos entrenadores que tienen una gran aventura por contarnos? Mientras tanto… en un lugar de Unova, una nueva historia está a punto de comenzar…

Pokémon Special: La aventura continúa

Capítulo 01: Mi día en la escuela.

Era un día normal en la escuela de entrenadores de Unova, donde todos los alumnos se encontraban parloteando durante la clase como si nada, cuando de pronto, la puerta se abre.

— ¿Eh…? ¡Kyaa! ¡Kyouhei-kun! Gritó una de las alumnas muy emocionada, a lo que varias más de ellas le pusieron a atención, a lo que en seguida el chico que había llegado se vio rodeado de chicas.

— ¡Llegaste temprano! ¡Qué alegría!

— ¡Te ves tan bien como siempre!

—Ah, me alagan… me alagan Contestó el joven don juan, de forma alegre y radiante, quien se mantuvo coqueteando con las chicas durante un rato.

"Me presentaré… mi nombre es Kyouhei, tengo 13 años y actualmente me encuentro estudiando en la famosa escuela de entrenadores. Oh, sí, ese lugar inútil que se supone es tan prestigiado y que sólo escoge a ciertos afortunados para poder entrar… una basura la verdad. No les mentiré, no estoy muy interesado en las clases, pues todo es sumamente fácil, inclusive las batallas lo son, no es más que una pérdida de tiempo. Pero bueno, papá creyó que era bueno para que me concentrara… ¿Qué? ¿Mi padre? Se los cuento, soy hijo de Lack-two, uno de las personas con más alto rango dentro de la Policía internacional. Ya sabrán cómo va todo. La verdad, desde hace unos años entré ahí como aprendiz, para perder mi valioso tiempo, como es el caso, Loocker, un policía, supuestamente me entrena en lugar de mi padre, pero bueno, supongo que él tiene un rango muy alto para entrenar a un recluta, incluso si se trata de su propio hijo. Así que, como nunca he mostrado un mínimo interés, nunca he sido promovido, por lo que mi padre pensó meterme aquí para que me formalice un poco o algo así y para que obtuviera algo más de "experiencia" y ganara conocimientos, pero… las reglas, los objetos, los estados… todo se me ha hecho tan fácil, que simplemente no me he motivado para el asunto, nada más estoy para pasar el rato. Pero, ¿saben? Hay algo decente de aquí. Las chicas de mi clase son muy bellas, sólo mírenlas, conozco a todas, incluso he logrado adquirir citas gracias a haber entrado a esta escuela, por lo que no todo ha sido una pérdida de tiempo. Las clases y conquistar chicas, todo se me hace muy fácil para mí. Pero claro, no todas tienen el buen gusto…

— ¿Eh? —Kyouhei se detuvo un momento, observando a alguien que se había sentado en su lugar mientras escribía algo en el cuaderno—. ¡Mei-chan! —Se lanzó de pronto contra la alumna, sorprendiéndola.

— ¡Ah! —Ella se espantó tanto que dejó caer su cuaderno por accidente—. ¡M-Maldición, Kyo! —Se iba a agachar para levantarlo, pero Kyouhei se apresuró y se lo devolvió inmediatamente.

—Una "señorita" no debería ensuciarse en el suelo.

—G-Gracias —Tomó su cuaderno, aunque bastante disgustada.

— ¿Has visto? Llegué temprano esta vez. Creo que merezco una recompensa de tu parte. Anda~

—Uy… —Aguantó un momento la ira—. ¡Llegar temprano a clase es algo que deberías hacer siempre! ¡No cuando te dé la gana!

—Qué amargada…

—De todas formas, no sirve de nada que llegues temprano si te la vas a pasar coqueteando toda la clase. Si es por eso, mejor ni vengas.

—Hey, si no vengo a la clase, me perderé de algo sumamente importante.

— ¿De qué, exactamente?

—De tu linda carita, mírate… Se le acercó más con la mirada coqueta.

— ¡Ay! ¡Aléjate! —Le empujó bruscamente—. ¡¿No te lo he dicho ya?! ¡No soy estúpida para dejarme engañar por un imbécil como tú! ¡Ahora vete que estoy estudiando!

— ¿En el receso? Pero ni tenemos prueba… ni tareas… que yo recuerde…

—Necesito aprovechar el tiempo, a diferencia de ti.

—Es eso, o es que no tienes amigos…

—¡Ay! ¡Ya vete! —Se enfureció más, casi con la cara enrojecida.

—Vale, vale… Se fue junto a las demás mujeres.

—No entiendo por qué tratas de ser amable Kyouhei-kun —Le dijo una de las chicas—. De todas formas, Mei es una malagradecida.

—Es cierto, Kyouhei-kun no se merece ese trato —Dijo otra igual de disgustada.

"Esa chica, nada femenina, que usa los pantalones bajo la falda, volviéndola inútil, es Mei, una de mis compañeras. Ah… sí, no es muy guapa, pero tiene su encanto, claro que resulta ser muy malhumorada por lo que aún no consigo que caiga a mis pies. De todas formas, ya lo verá, siempre lo consigo. Síp, no me voy a rendir con ella, ya sabré por qué ha sido la única chica en ignorarme. Se lo demostraré…"

Luego de un rato, el profesor Cheren entró a la clase, recibiendo un respetuoso saludo de parte de los alumnos, dando inicio a la clase. En unos momentos, él tomó unos exámenes ya revisados, listos para ser entregados con notas a los alumnos, quienes se pusieron bastante nerviosos debido a esto.

—Muy bien —Cheren tomó dos exámenes a parte—. Primero diré que dos alumnos consiguieron la calificación más alta posible. Los felicito, pues no era un examen fácil. Muy bien, primero Mei, muchas felicidades.

— ¿Eh? —Mei se levantó de su silla y tomó su examen con mucha sorpresa, luego de eso se le vio una gran alegría, gran emoción con sus mejillas ruborizadas, como si estuviera encantada.

"Hola a todos, mi nombre es Mei. Tengo 13 años y actualmente estudio en la famosa escuela de entrenadores. ¿No es genial? Es una escuela donde sólo los mejores consiguen entrar y yo lo hice a través de mi esfuerzo. Desde niña mi padre me ha enseñado de las batallas y me ha hablado de la escuela. Él me ha dicho el esfuerzo que debo poner para esta escuela y lo hago. Trato de estudiar mucho para tener las calificaciones más altas posibles y de vez en cuando entreno mis habilidades en batalla junto a él, para siempre estar preparada para todo. Siempre he creído que a través del esfuerzo uno puede conseguir siempre lo que quiere y que los que no se esfuerzan en algún momento encontrarán la realidad de lo que es la vida. ¡Y vaya! Por este tipo de calificaciones me doy cuenta de que tengo razón. Uf… Sin embargo…"

— ¡Kyouhe! También has obtenido la calificación más alta, te felicito —Anunció Cheren, a lo que en seguida provocó el grito de locura de casi todas las estudiantes de la clase.

— ¿Eh…? —Mei se vio algo molesta al notar eso.

—Oh, vaya —Kyouhei recibió su examen con mucha naturalidad. Entonces, los demás exámenes comenzaron a ser repartidos.

—N-No puede ser… —Tragó saliva y se acercó a Kyouhei—. F-Felicidades Kyo… no era un examen fácil… debiste estudiar mucho esta vez…

— ¿Estudiar…? Oh, vamos Mei. No hablarás en serio. Esto era sumamente fácil, ya sabes.

— ¿No estudiaste ni un poco?

—Te lo he dicho antes, ¿no? Esto de la escuela es un juego. No hay nada difícil aquí, por lo que no tengo la necesidad de estudiar. Aunque, si te gusta estudiar yo puedo ser tu maestro… vamos a mi casa y…

— ¡No bromees! —Se alejó de él lo más pronto posible.

"Ese chico con la visera en la cabeza es Kyo… el supuesto chico más popular de la clase… aunque ni entiendo qué le ven esas mujeres. Él no hace otra cosa en la escuela que coquetear todo el día, es más, puedo asegurar que nunca se ha esforzado para conseguir algo. Y para colmo, siempre obtiene los mejores resultados… ¡¿Cómo es posible?! En un principio pensé dejarlo ser ¡Pero no! Tal vez sea un tonto pero me ha propuesto una nueva meta, yo le demostraré que el esfuerzo hace más que el talento. Por eso mismo, no voy a rendirme, seguiré estudiando lo más posible para ganarle a Kyouhei. A fin de año lo veremos, quién será el mejor alumno de la clase y juro que trabajaré duro para lograrlo. No permitiré que un chico que tiene la vida fácil me supere… ¡Eso jamás!"

Cada uno, Kyouhei y Mei tenían diferentes maneras de verlo… ¿Será posible que ambos unan fuerzas en la batalla que está a punto de llegar? Quién sabe…

Ya en la tarde, las clases habían terminado. Kyouhei había salido hasta afuera con las otras chicas de la clase.

— ¿Eh? —Vio que estaba recibiendo una llamada en el Videomisor, entonces lo revisó.

— ¿Kyouhei-kun? —Le preguntó una de las chicas—. ¿Es algo importante?

—Agh… ¿Eh? Ah… —Rechazó la llamada tratando de actuar natural—. No… no es nada importante. Digamos que debe ser un número equivocado… hmm… —Por alguna razón miró hacia arriba del edificio, más o menos donde estaba su salón, pues algo le dio curiosidad—. Oigan, se me olvidó que debo hacer algo importante unos minutos más… por favor, adelántense sin mí.

En el salón de clase, Mei era la última de ahí. Se encontraba limpiando, pues como se veía, era su turno, aunque el otro compañero en turno al parecer se había enfermado por lo que lo estaba haciendo sola.

—Uf… —Quitó su sudor de la frente—. Creo que ya acabé, debo volver a casa pronto, es mi turno de preparar la cena… —Se agachó para tomar su mochila.

—Ya veo… —Apareció Kyouhei por la retaguardia, abrazándola por la espalda colocando ambas manos directamente en sus pechos—. Somos los últimos… ¿no quieres aprovechar el rato?

—Ah… —Por la sorpresa sólo pudo sonrojarse unos momentos, pero luego…—. Uy… ¡KYOOOOOOO! —Dio un grito tan fuerte, que pareció poder escucharse por toda la escuela, incluso afuera, donde los alumnos que iban saliendo quedaron bastante sorprendidos… en unos segundos se podía ver a Kyouhei derribado en el suelo y a Mei sacudiendo sus manos muy enfadada.

—Ah… ay… —Él trató de levantarse poco a poco—. Uy… me encantan las gatitas con garras.

— ¡Calla! ¡Maldito puerco! —Estaba tan enfadada que parecía sacar humo por las orejas.

—No entiendo por qué te enojas, sólo quería ayudarte…

— ¡Sabes bien que esas no eran tus intenciones! Con un demonio —Se colocó su mochila para poder irse.

—Ehh… ¿Ya te vas? ¿No quieres pasar el rato?

—Tengo cosas que hacer. Tú también deberías regresar, se está haciendo tarde.

— ¿Cosas como preparar la cena? No creo que a tus padres les importe que te saltes un turno.

—Para tu información vivo sola con mi papá… ¡Oh! ¡Pero eso no te interesa!

—Oh~ Mei-chan es una niñita de papi~

— ¡Calla! ¡Uy! —Salió del salón muy indignada—. Ese tonto pervertido, maldito puerco… —Comenzó a balbucear mientras caminaba—. ¿Quién demonios se cree que es? Toma confianza fácilmente… le he dicho miles de veces que no tengo interés. No soy tonta como las demás… semejante idiota… ese Kyouhei me cae de lo peor —Se detuvo unos momentos pensando—. Es cierto… que Kyo es muy popular y como yo lo rechazo los demás me rechazan a mí… —Bajó la mirada unos segundos pero luego se dio un par de golpes en sus mejillas—. ¡Pero no me importa! Prefiero quedarme sola antes de fingir ser alguien que no soy… si llevarse bien con Kyo es un requisito para ser popular, prefiero masticar vidrio molido —Continuó su camino hasta salir de la escuela.

—Hmm… —Kyouhei se encontraba detrás de un poste, detrás de ella—. Ay, qué linda gatita… jeje… —Sonrió coquetamente—. Veremos dónde vive Mei-chan, así podré buscarla para irnos juntos a la escuela… eso servirá para que pase tiempo conmigo~ —De pronto el videomisor de Kyouhei comenzó a sonar.

— ¿Eh? —Mei volteó al escuchar el ruido.

— ¡Ah! —Pero Kyouhei se ocultó justamente—. Uf… con un demonio —Finalmente contestó—. ¿Qué demonios quieres, Looker? —Preguntó en voz baja aunque bastante disgustado

—"Kyo" —Dijo una voz que provenía del videomisor—. "Se supone que debíamos reunirnos… ¿dónde estás?"

—Ay, la santa reunión… no me dieron ganas hoy así que decidí dejarla de lado. Espero que no te importe.

—"¡¿Qué?! ¡Pero es una orden de la Policía Internacional! ¡Debo supervisarte! ¡Además recuerda que hay una posible conspiración y…!"

—Bla bla bla… —Kyouhei comenzó a hacer muecas mientras el otro sujeto seguía hablando.

— "¡Además! ¿Qué le voy a decir a tu padre?"

—Tú miéntele o algo, eres bueno en eso…

—"¡Kyo!" —Fue ignorado completamente y Kyouhei cortó la llamada.

—Qué sujeto tan insoportable… ahora sí… —Trató de mirar otra vez por detrás del poste, pero Mei ya se había ido, sólo quedaba el viento del silencio—. Oh, ¡Maldición! —Pateó una lata para desquitarse.

Mientras tanto, alguien se había dirigido hacia un casino que se encontraba en la ciudad. Estaba vacío por alguna razón. Una moneda fue lanzada a una de las máquinas y entonces se abrió una compuerta secreta escondida ahí. Él entró y se dirigió hasta abajo.

— ¡Ah! ¡Eres tú! —Un hombre con sobrero de copa y aspecto sumamente extraño lo recibió—. Cuánto tiempo sin vernos, Lack-two. ¿Vienes por algún artefacto?

—Sí, bueno... —Contestó Lack-two de forma seria y tomó asiento.

—Cierto, tengo ya lo que me pediste la última vez —Revisó entre sus objetos—. A propósito, ¿Cómo te ha ido con lo de tu hijo? He escuchado que es un verdadero desastre en la Policía y que sólo causa problemas.

—Efectivamente. Kyouhei tiene la habilidad suficiente para subir de rango en muy poco tiempo... sin embargo se queda holgazaneando y falta a cualquier entrenamiento.

—Debe ser difícil... Ah, aquí está —Tomó una extraña caja y se la llevó—. Supongo que es una molestia, pues algunos comentan que con la actitud del chico, puede bajarte algo el prestigio, ¿no? Me sorprende que no hayas sido tú quién se encargue de supervisarlo.

—Bueno, de todos modos no le he dejado a Kyouhei cualquier misión. Hay sospechas de una posible conspiración... varios policías han investigado pero nadie a encontrado nada. Yo también lo estoy haciendo, pero dejé que Looker vigilará a Kyouhei aprovechando esta oportunidad, aunque él sigue pensando que es algo simple, no tiene ni idea a lo que se enfrenta.

—Pero dime... ¿Por qué razón elegiste a Looker para supervisar a Kyouhei...? Insisto en que preferirías hacerlo tú para estar más seguro.

—...Eso es porque...

Ya anocheciendo, cerca de un almacén abandonado, habían unas personas reunidas, pero arriba por el techo había alguien vigilándolos. Looker y Kyouhei. Aunque Looker era el único que ponía atención... Kyouhei se encontraba jugando un videojuego ignorando todo.

—Me alegra mucho que hayas decidido venir, Kyo —Le comentó Looker.

—Seh, seh... —Contestó Kyouhei, aunque parecía mil veces más pendiente de su juego.

—Efectivamente, la información de tu padre fue la correcta... ellos se reúnen aquí... son los sospechosos. Debemos averiguar lo que sucede. ¿No te gustaría impresionar a tu padre? Estará feliz si logramos averiguar todo, especialmente por ti

—Shh... estoy pasando este nivel...

— ¿M-Me escuchas... Kyo...? ¿Hay una posible conspiración frente a ti y prefieres ponerle atención a tu vídeojuego?

—Meh... si Lack-two dejó que nos encargáramos nosotros, no debe ser tan grave... sólo déjalo ser... Oh —Reaccionó unos momentos, poniéndose bastante pensativo.

— ¿Kyo...?

—... ¡Ah! ¡Maldi...! —Antes de cualquier cosa, un ataque golpeó allí con una imponente fuerza, a penas pudieron cubrirse los dos—. Maldición —Apagó su consola—. Ni siquiera pude guardar la partida.

— ¡¿P-Pero qué sucedió?!

—Ven Looker —Dio un salto para bajar, quedando cara a cara con tres personas, dos hombres y una mujer que estaba en medio.

—Oh —Looker bajó junto a Kyouhei—. ¡¿U-Ustedes nos atacaron?!

—Qué pregunta es esa. Obviamente lo hicieron porque sabían que los estábamos espiando.

— ¿Eh? ¡P-Pero!

—El chico tiene razón —Habló aquella mujer—. Sé quiénes son, son de la policía internacional, ¿no es así? No pueden engañarme. Ese viejo ya ha estado involucrado en muchos casos.

— ¡¿V-Viejo?!

—Lo eres, Looker —Le dijo Kyouhei.

— ¡K-Kyo! ¡No te pongas de su lado!

—Lo mejor es estar preparado para todo. No creo que estos sujetos estén jugando... —Puso una mirada seria—. Tch...—Pensó—. ¿En qué estabas pensando Lack-two? ¡Oh! —Volteó de repente—. ¡Ahí! —Sacó a un Tepig que atacó con fuerza por allí atrás.

— ¡¿H-Hay algo ahí?! —Looker se había sorprendido por tal reacción.

—Velo por ti mismo.

— ¿Oh...? ¡Ah! ¡Vanilluxe! —Efectivamente había un Vanilluxe que se había preparado para atacar por la espalda.

—Je... —Aquella mujer sonrió—. ¡Congélalos! —Tras dar la orden, su Pokémon lanzó un muy potente Viento Hielo.

—Argh... —Kyouhei se vio disgustado—. Tener que desperdiciar mi noche de jueves en esto... muchas gracias Lack-two.

Al mismo tiempo, en la sala escondida dentro del casino, Lack-two continuaba hablando con aquel sujeto de sobrero.

—Cuando Kyouhei era niño —Lack-two estaba hablando—. Se había motivado mucho al entrenar. Aprender las habilidades... los tipos... las estrategias... en muy poco tiempo se convirtió un prodigio y todos en la Policía creyeron que se futuro iba a ser grande. Sin embargo, los entrenamientos de la Policía internacional... para él comenzaron a ser pan comido. Ni siquiera se esforzaba, no importa cuánto le aumentaban la dificultad, para él era un simple juego. En los estudios ocurre lo mismo, no requiere de esfuerzo y puede aprender lo que sea en cuestión de minutos. Al poco tiempo, Kyouhei comenzó a ser un chico que desconocía cualquier tipo de esfuerzo. Como todo era aburrido a su alrededor, prefería encerrarse, jugando algún vídeojuego, que según él contenían un mundo más interesante para perder el tiempo. Pronto comenzó a saciar su aburrimiento a través de mujeres también, queriendo conquistarlas... pero eso también le resultaba muy fácil. Él no conoce la emoción, nunca ha sufrido la derrota, la decepción o la tristeza, por eso para él la vida es completamente aburrida, sin nada que lo haga salir de la rutina.

—Entonces, ¿De verdad crees que Looker podrá arreglar todo eso?

—Hmph —Sonrió levemente—. Tú no lo sabes... pero Looker...

En ese momento, la batalla en el almacén abandonado continuaba, pero ya estaba acabando en realidad.

— ¡Una vez más, Nitrocarga! —Ordenó Kyouhei a su Tepig, el cual golpeó con fuerza a Vanilluxe, derrotándolo por completo—. Je. Qué fácil, lo supuse.

— ¡Eso es fantástico, Kyo! —Looker lo felicitó.

—No tienes que alargarme, era lo obvio... Oh —Vio al Pokémon siendo regresado—. Hmm... —Volteó atrás, viendo como los tres sujetos ya se estaban alejando de ahí.

— ¡E-Escapan! ¡Debemos ir por ellos!

—Déjalos ser... a mí me da igual... ¿eh? —Recogió una especie de insignia, que tenía un símbolo en ella, era muy antigua.

— ¡Ah! ¡Ese símbolo...!

—Team Plasma.

— ¡¿Lo conoces?!

—Es la mayor amenaza que ha tenido Unova desde siempre. Aunque... esta cosa es completamente vieja, debió pertenecer a un antiguo miembro. Dudo que ellos tengan algo que ver con el Team Plasma, ya fue derrotado hace mucho tiempo —Tomó a su Tepig—. Anda, debemos irnos... ¡Ah! —Reaccionó una vez más, viendo algo detrás de Looker.

— ¿Eh? —Él volteó y lo que había era un Ferroseed... de pronto notaron que todo el lugar estaba plagado de Ferroseed—. ¿Por qué hay tantos...?

— ¡D-Debe ser...!

Mientras tanto, en una tienda cercana de ahí, Mei había salido con unas bolsas de compra acompañada de su Purrloin.

—Uf... —Ella suspiró—. Ya es muy tarde, papá dijo que si quería ir a la tienda a estas horas no perdiera el tiempo y regresara de inmediato... Ven Neko, debemos darnos prisa... —Ella comenzó a caminar, pero entonces su Purrloin bajó de su hombro y miró hacia una dirección determinada—. ¿Neko? Neko, ¿Qué pasa? —En ese instante se escuchó el fuerte sonido de una enorme explosión que vino del almacén abandonado. El impacto fue tan grande que toda la gente de alrededor se sorprendió y se reunió allí para ver de lejos lo que pasaba—. ¿Q-Qué...? Ah... —Ella tomó riendas y corrió en dirección al almacén.

En ese momento, Kyouhei y Looker habían sido atrapados por la explosión, separándose en ese instante. Mientras que Lack-two continuaba su conversación en la compuerta secreta del casino.

—Porque estoy seguro... —Dijo Lack-two—. Que si hay alguien que puede hacerle recordar a Kyouhei su pasión hacia la Policía internacional... ese... ese sería Looker...

En ese lugar de la explosión, Kyouhei estaba en el suelo desmayado...

—L-Looker... —Dijo entre sueños...

*Flash Back

— ¡Muere bandido! —Era Kyouhei cuando a penas tenía 5 años. Se encontraba jugando solo con dos figuras de acción, mientras que sus padres estaban hablando en la cocina.

— ¿De verdad no quiso venir? —Dijo la madre de Kyouhei, Whi-two mientras dejaba unas cosas en la mesa.

—Sabes lo orgulloso que es —Respondió Lack-two sin darle mucha importancia al asunto en verdad.

—Él tiene una hija de casi la misma edad que Kyouhei, ¿verdad? Me encantaría que pudieran haber jugado.

—Creo que él se las arregla bien solo —Dijo mientras observaban a Kyouhei jugando solo fuera de la cocina—. De todos modos le envió esto —Tomó un paquete de regalo—. No quiere admitirlo, pero conoce a Kyouhei de bebé y tiene algo de cariño por él.

—Jeje —Soltó una sonrisa—. Oh, ¡Kyo! ¡Ven aquí un momento!

— ¿Eh? —Kyouhei escuchó los llamados de su madre y corrió ahí en seguida muy animado—. ¿Qué pasa?

—Un amigo nuestro te envía esto —Lack-two le entregó el paquete.

— ¡Yay! —Él comenzó a abrirlo muy emocionado, adentro había un pack de policía infantil. Con una pistola y una macana de juguete, además de una gorra para acompañar—. Oh... ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! —Se puso la gorra y corrió por toda la casa jugando—. ¡Boom! —Pretendió disparar con la pistola.

—Perfecto —Dijo Lack-two—. Sólo él podía encontrar una forma de que Kyouhei se pusiera más ruidoso —Aunque haya dicho eso, no parecía disgustado la verdad.

— ¡Wiii! ¡Jaja...! ¿Eh? —Escuchó que habían tocado el timbre—. ¡Yo abro! ¡Yo abro! —Fue hasta la puerta muy alegre y se puso de puntas para poder alcanzar la perilla y abrir—. Hmm... ¡Ah!

— ¡Oh! —Era Looker, quien había llegado trayendo en sus manos un enorme regalo—. ¡Kyo!

— ¡Atrás! —Uso su pistola de juguete para fingir disparar.

— ¿Eh? Oh... ¡Ah! —Al entender, siguió con el juego, fingiendo haber sido herido por una bala—. ¡Me diste!

—Ya deja de jugar —Lack-two fue junto a ellos.

—Ah... ¡Sí! —Se repuso muy respetuoso—. Esto... traje un regalo... varios miembro de la policía pusimos de nuestra parte —Puso el regalo en la mesa.

— ¡Looker! ¡Looker! —Kyouhei fue junto a él ansioso—. ¿Viniste a jugar conmigo? ¿Vamos a jugar?

— ¡Sí! Oh, ¿y de dónde sacaste esa gorra y los artefactos?

—Me los dieron... ¡Así voy a ser un Policía como papá y Looker! ¡Boom! —Fingió disparar nuevamente.

—Creo que deberías decir "Bang" cuando disparas.

— ¿Bang...? hmm... ¡Bang! —Disparó nuevamente—. ¡Sí! ¡Bang! ¡El oficial Kyouhei acabará con los malos!

—Jaja... hey Kyo... ¿Me escuchas Kyo? ¿Kyo? ¡Kyo!

*Fin FashBack:

"Kyo" "reacciona Kyo" "Kyo..." "Kyo" Decía una voz repetidamente.

—Hmm... ahm... —Kyouhei finalmente despertó de su sueño, viendo la imagen borrosa de una persona.

—Kyo... Kyo... ¡Kyo! —Era Mei, quien lo sostenía mientras gritaba su nombre repetidamente.

—Mei... ¡Ah! ¡¿Mei?! —Se levantó de la sorpresa—. ¡¿Q-Qué estás haciendo aquí?!

—Es lo que yo debería preguntarte. Oí una explosión y...

—Looker... ¡Looker! —Fue corriendo a tratar de quitar los escombros de encima, muy desesperado.

— ¡Hey! —Fue junto a él—. ¡Kyo! ¡¿Qué es lo que sucede?!

—Looker... ¡Debo encontrar a Looker! ¡Mei, tengo que encontrarlo!

— ¿Es amigo tuyo...? —Guardó silencio unos segundos—. ¡Muy bien! ¡Te ayudaré! Neko, busca por allá —Envió a su Purrloin para ayudar.

—Maldición —Continuó removiendo escombro una y otra vez desesperado.

— ¿Dónde? ¿Eh? —Vio que su Purrloin la estaba llamando—. ¿Neko? ¡Oh! ¡Kyo, por aquí! —Corrió hacia su Purrloin.

— ¿Qué? Oh —Corrió de prisa junto a ella.

—Pronto, ayúdame aquí... ugh... —Junto a Kyouhei, movieron un enorme pedazo de concreto, encontrando ahí a alguien.

— ¡L-Looker!

—Ugh... ¡Oh! —Looker se levantó de prisa, sacudiendo su ropa—. ¡E-Estoy bien!

—Ah... uf... —Suspiró—. Vaya por dios, ¿ves las cosas que haces? Te dije que ir aquí era una pérdida de tiempo.

— ¡¿Pero qué dices?! ¡Hay mucho que debemos decirle a tu padre.

—Sí, sí... si quieres tú le dices. Por culpa de todo esto se ensució mi ropa y ahora debo volver a hacer todo lo que había avanzado en mi juego, muy bien hecho.

Tras el rato, los tres se dirigieron a la salida del almacén.

— ¿Eh? —Looker por fin había notado la presencia de Mei—. ¿Y esta chica?

—Ah, hola... —Saludó con cortesía—. Sólo soy una compañera de Kyo.

—Está enamorada de mí —Agregó Kyouhei.

— ¡Sueña idiota!

— ¡Jojo! ¡Bueno! —Looker se preparó para retirarse—. ¡Kyo, voy a terminar la otra parte del trabajo! ¡Nos vemos! —Se fue lo más pronto que pudo.

—Pero qué torpe... —Comentó Kyouhei.

— ¿Quién es él? —Le preguntó Mei.

—Oh, bueno... digamos que es un amigo de la familia. Trabaja para mi padre en estos instantes. La verdad... siempre había jugado conmigo cuando era niño y con él puedo interactuar mucho más que con mi padre... él... es más un padre para mí que mi propio padre —Bajó algo la mirada.

—Je... —Sonrió levemente—. Ya veo, te entiendo.

— ¿Cómo podrías? Sé que te llevas bien con tu papá, ¿no?

—Pero es igual. Me veo a mí misma en una situación similar... si algo le pasará a mi papá... creo que hubiera actuado igual de desesperada que tú.

— ¿Eh?

—Aunque no sea de sangre... ves a ese hombre como tu padre, ¿verdad? Un padre no solamente quien lleva tu sangre... sino alguien que te entrega la ternura y confianza que necesitas. Por eso puedo entenderte perfectamente. Además, me alegro mucho.

— ¿Te alegras?

—Sí. Pude ver un lado muy humano de ti... ¡Me alegra! —Expresó con una enorme y sincera sonrisa, con sus mejillas rosadas y gran ternura.

—Oh —De la nada se puso totalmente rojo, por lo que volteó inmediatamente tapando su cara.

— ¿Dije algo malo?

— ¿Qué? Eh... N-No... No... nada... ehm... ¿No crees que es muy tarde para que una princesita como tú esté fuera de casa?

— ¿Tarde? ¡Ay no! ¡Mira la hora! ¡Papá va a matarme! —Corrió rápidamente para irse—. ¡Adiós Kyo, te veo mañana!

— ¡Sí! —Se despidió alzando la mano—. Uf... hmm... —Nuevamente se tapó la cara por la vergüenza—. ¿Q-Qué demonios fue eso?

Ya en la mañana del otro día, todo era normal y las clases estaban a pocos minutos de comenzar. Entonces Mei entró a la escuelo dirigiéndose a su salón de clase.

—Uf... —Suspiró—. Al final papá sí se molestó conmigo... bueno, fui yo la que prometió llegar temprano de todos modos. Hmm... me pregunto si debí decirle sobre lo del almacén...

— ¿Qué tal? —De la nada, apareció Kyouhei por detrás, abrazándola colocando ambas manos en su pecho y susurrándole al oído—. ¿Cómo durmió anoche la dulce gatita? ¿No te regañaron por pasar la noche conmigo?

—Agh... —Soportó su ira unos momentos—. Uh... ¡SUCIO PUERCO! —Soltó un enorme grito, que pudo escucharse por toda la escuela.

Sí... tal vez a ambos aún les queda mucho... muuuuucho por recorrer si es que llegan a trabajar juntos algún día. Pero... sólo tal vez... podrían llevarse bien en algún momento... ¿O acaso alguno logrará que el otro acepte su forma de ver el mundo? Sólo con el tiempo se sabrá. Eso podrán saberlo siguiendo esta nueva historia.

Continuará...


¡Personajes del capítulo!

Kyouhei:

Hijo de Lack-two y... (?) Un chico presumido con alta autoestima. Cree que la vida no necesita esfuerzo y quiere demostrarle a Mei que puede conquistarla como a todas las demás. Al parecer siente un rencor hacia su padre... De cariño pueden decirle Kyo, aunque Mei se refiere a él como "puerco".

Pokémon de Kyouhei:

Kabu (Tepig): Género: Masculino - Nivel: 7 - Naturaleza: Huraña

Mei:

Hija de...(?) Una chica bastante agresiva y poco femenina. No es muy popular en la escuela. Cree que a través del esfuerzo todo es posible y planea derrotar a Kyouhei en cuanto calificaciones de la clase. ¿Es una hijita de papi como todos comentan? Kyouhei se refiere a ella como "gatita".

Pokémon de Mei:

Neko (Purrloin): Género: Masculino - Nivel: 10 - Naturaleza: Activa