Los personajes de Ranma ½ pertenecen a la mangaka Rumiko Takahashi y solo escribo para los fans por diversión que aman esta genial serie de Anime y manga sin obtener algún ingreso económico.

2.

["Suspiró" Es mucho trabajo estar guardando cosas. Continuare contándoles la historia]

—¿Cómo que esposo? —preguntó Ranma poniéndose de pie. —No estamos casados, debe de ser una pesadilla porque tu no harías eso, no estás loca.

["Akane se avergonzó" No será la única vez que me dirá la palabra "loca"]

Akane se quedó pensando, ¿por qué se comportaba así? Pero el estar casada con Ranma la ponía feliz, aun así, dejó de sonreírle, pero por dentro lo estaba disfrutando.

—Bueno, llene la solicitud de matrimonio que tenía mi papá en su cuarto, falsifique tu firma y... lo mande—contestó Akane—. También la de nuestros padres que daban su consentimiento, pero ellos ya la habían mandado desde hace tiempo.

Ranma estaba sorprendido, debía ser un sueño porque Akane no era así. Todos esos días estaba sin hablarle y luego esto, que lo secuestrara y además de que estaba casado con ella... o bueno, esa sonrisa que le daba le provocaba miedo, pero ya era suya ¿no? Se enderezó y empezó a inspeccionar el lugar y empezaron las dudas.

—¿Dónde estamos? ¿Cómo conseguiste este lugar?

["se quedó un momento en silencio" Ni modo de decirle que tengo 10 billones de yenes, ya conté el dinero. "sé rio con vergüenza"]

—Tenía mis ahorros, es rentado y solo es este mes por lo que debemos conseguir dinero—contestó Akane con vergüenza—. Yo puedo hacerlo.

[Diez billones de yenes, puedo mantener este departamento para toda la vida, pero obvio no le dije de ese dinero]

—No digas tonterías, regresaremos—decretó Ranma.

—¿Y cómo le diremos que estamos casados? —le preguntó Akane—. Las chicas se irán contra nosotros, nuestros padres no nos dejarán en paz, Nabiki querrá aprovecharse y vender la información...

Mientras Ranma escuchaba se preocupaba porque era cierto. Además, si se quedaban aquí tendrían la tranquilidad que tanto anhelaba y más al lado de la mujer que quería. ¿si estaba esa cama quería decir que dormirán juntos? No evitó sonrojarse.

—¿Qué sucede? —preguntó Akane con inocencia.

—Un tiempo no estaría mal. No quiero soportar a los demás, no porque quiera estar contigo, jamás estaría con una mujer fea como tú—dijo de la misma manera de siempre.

—Claro...—contestó Akane con los ojos entrecerrados.

—Lo que me molesta es que hayas falsificado mi firma y luego mandar una solicitud de matrimonio—aclaró Ranma.

—Claro...

—No dormiremos juntos y tú te quedaras aquí y yo en la sala—siguió Ranma.

—Claro...

—Tú no trabajaras, yo conseguiré el trabajo.

—Claro...

—Eso si, también me haré cargo de la comida, no quiero envenenarme con tu comida.

—Claro...

—¡¿Podrías de dejar de decir "claro"?! —exclamó Ranma e imitando su voz en la palabra "claro".

[Claro... "sonrió con cierta maldad"]

—Claro...

Ranma le dio una mirada fulminante.

—No entiendo lo que te pasa, te desconozco—dijo Ranma saliendo de la habitación.

Akane suspiró. Sin embargo, se sintió avergonzada y arrepentida de lo que hizo.

[De vez en cuando, me entraba la vergüenza y arrepentimiento de lo que hice, pero después se me pasa cada mañana y más cuando... voy al piso de abajo en la calle, y justo en local que está en renta...]

Akane salía del edificio y en menos de dos segundos estaba completamente mojada. Una chica de más o menos de su edad, con cabello negro corto, ojos cafés oscuro, piel blanca y no le sonreía, pero tampoco se miraba triste, sino con cierta inocencia.

—¡Oye ¿Qué te pasa?! —se quejó Akane después de que la chica le lanzara agua de un balde verde de plástico.

La chica no respondió y seguía con esa mirada. Ella hizo una reverencia como disculpa y se fue sin decir una sola palabra. Akane regresó y entró a su departamento y Ranma estaba en la sala y comenzó a reírse al verla en esa condición.

—Creo que... ya te dieron la bienvenida ¿no? —dijo Ranma sin dejar de reírse —. ¿Ves lo que se siente?

—La diferencia es que tú te conviertes en chica y yo no me convierto en un hombre—le sonrió a Ranma con burla.

—Pero no importa si eres mujer por fuera, sigues siendo masculina por dentro—atacó sin dejar de reírse.

Akane le lanzó una lampara y se acercó a él y escurrió su cabello en su cara y este se quejó.

—Iré a bañarme—gruñó Akane.

Ya en el baño, Akane se metía en la bañara y reposaba su cabeza en la orilla. Pensaba en una manera para que Ranma buscara un trabajo, pero era obvio que no lo lograría, por lo que tampoco le haría caso y si buscara (aparentemente) un trabajo. No entendía porque su mente le decía que usara su dinero, pero otro era que dejara de usar ese dinero. Era como un diablito en su hombro derecho y un ángel en el otro hombro. Lo extraño de todo es que Ranma no le preocupó que estuvieran casados, pero imaginaba que también quería alejarse de todos porque tranquilidad no había en su vida.

No se había puesto a pensar de cómo era la vida de una mujer casada. Tenía miedo, pero el estar con Ranma era seguro que se sentiría protegida a su lado.

Al menos me gustaría un beso tuyo, me haría sentir tan bien. Pero ¿por qué tengo esos pensamientos?

Había cerrado los ojos, pero en ese instante sintió algo en los labios. Abrió los ojos y se sorprendió de ver a Ranma enfrente de ella y dándole lo que anhelaba en ese momento, un beso. Sintió como la agarró de la parte de atrás de su espalda con su mano para acercarla a él y se dio cuenta de que estaba desnudo. Lo separó para ver que efectivamente estaba desnudo, afortunadamente no podía ver sus partes íntimas gracias al agua.

—¡Ranma! ¡¿Qué te sucede?! —habló Akane queriéndose alejar de él.

Ranma no permitió que se alejara por lo que la sujetó con más fuerza para no dejar de sentirla.

—Dijiste que estamos casados. ¿no? —le recordó—, por lo que está bien hacer esto, y es lo que quiero.

La volvió a besar, pero estaba vez con muchas ansias.

—Espe... espera. —intentaba hablar Akane, pero él no la dejaba de besar.

Ranma bajó su mano que estaba en la parte baja de su espalda para agarrarla de la cadera y acercarla más a él. Ella sintió su evidente estado y eso la asustó. Pero poco a poco estaba maravillándose con la sensación de sus labios en la de ella y como este los movía con tanta intensidad, pero a la vez sintiéndose amada. Puso sus manos en sus mejillas para acercarlo más a ella y correspondiéndole a sus besos.

Ranma la acariciaba por todo su cuerpo y Akane suspiró al sentir su mano en uno de sus pechos y lo apretaba con un poco de fuerza de más, pero sintiendo un cosquilleó en su vientre. Abrió sus piernas y él se acercó más y ella suspiró al sentirlo en su parte intima.

—Te amo—dijo Ranma pasando sus labios a su cuello.

—Yo también—contestó Akane.

—Te lo demostrare con mis caricias que si es verdad.

Ranma volvió a besarla y Akane abrió más la boca y sintió que se ahogaba. Abrió los ojos y no estaba. Ella seguía recostada en la orilla de la bañera.

[No entiendo por qué tenemos que soñar esas cosas. Solo hace que el público se ilusione o yo creo que esta vez sabían que era un sueño porque esto paso en la historia pasada. Aunque, un sueño erótico no viene mal de vez en cuando. Pero eso no se compara a la realidad. "Sonrió tontamente"]

Akane suspiró, pero sintió una presencia conocida y la puerta estaba entre abierta cuando ella la había cerrado. Entrecerró los ojos. Salió de la bañera y se puso una toalla y la abrió. Ranma cayó al suelo, ya que estaba recargado en la puerta.

—¡¿Qué se supone que estabas haciendo ahí?! —exigió Akane.

Se levantó y se enderezó.

—Quería hablar contigo, pero te vi dormida en la bañera—contestó Ranma sin ningún nerviosismo.

—Entonces, debiste haberte retirado y no haberte quedado ahí—dijo Akane.

—Tal vez.

—¿y lo dices así nada más?

Ranma no entendía porque decías esas palabras. Se sintió extraño al pasar por el baño y quiso observar a Akane. Era un deseo de él, pero jamás se atrevería a hacerlo. Aunque era su esposa por lo que tenía derechos, pero se armó de valor y abrió la puerta para ver al menos una parte desconocida del cuerpo de Akane.

—No vi mucho de ti porque no hay mucho que ver. —dijo Ranma.

Akane le pegó en la cabeza con el espejo del tocador.


Ranma se fue a buscar algún trabajo que pueda comprar por lo menos comida y después de unos minutos, Akane bajó y salió del edificio y nuevamente fue mojada por la misma chica.

—¡¿Qué te sucede?! —le gritó Akane.

La chica no respondió y solo la miraba.

—¿Por qué no me respondes? —le preguntó Akane.

La chica abrió la boca señalando la misma con su dedo índice y después negando con su cabeza.

—¿No puedes hablar? —le preguntó Akane consternada.

Ella asintió. Después señaló su oído.

—Pero si escuchas, ¿verdad?

La chica asintió. Después dio un largo suspiro.

—¿Qué sucede?

La chica señaló el local que estaba como primer piso del edificio donde Akane había rentado. La puerta estaba abierta, por lo que ella dedujo que lo limpiaba. Tenía la forma de un pentágono, solo que donde debe de estar la esquina era rectangular porque era la entrada, era amplio, con madera pintada de color café muy oscuro y brillante y en cada lado tenía una ventana. Akane miró en la puerta que era de cristal donde decía que se rentaba.

—¿Tú eres la dueña de este edificio? —preguntó Akane.

Ella asintió.

—Pero si rente el departamento a un anciano.

Ella solo pestañó.

—Es tu abuelo, ¿verdad?

Ella asintió. Volvió a señalar el local y miró a Akane y suspiró.

—Se fueron los que estaban ahí.

Ella asintió.

—¿Tienes alguna libreta con la que puedas comunicarte? —preguntó Akane.

La chica regresó al local y no tardó mucho en regresar. La chica comenzó a escribir.

"Era una tienda de perfumes y era lo que me mantenía a mi abuelo y a mi"

—Ya veo, ¿las rentas del departamento no son suficiente?

Ella negó con la cabeza.

—La verdad, es bonito. Kyoto tiene bonitos lugares. —sonrió Akane. —¿estás estudiando?

Volvió a escribir y le mostró la hoja.

"Solo somos mi abuelo y yo y no tengo quien lo cuide en la mañana, pero una chica que vive al otro lado de la calle me trae apuntes para que no me atrase."

—Ya veo. La verdad es que secuestre a mi prometido y estoy arrepentida por eso, pero sentir la tranquilidad hace que me quiera quedar, creo que le diré a Ranma que regrese y yo me quedare aquí un tiempo.

—¿Por qué?

Akane se dio la vuelta y miró a Ranma que había llegado.

—Porque no te puedo obligar a quedarte aquí si no quieres. —le respondió Akane.

—Bueno, si es lo que quieres lo haré, pero te iras conmigo. No te puedo dejar aquí sola.

—Yo no quiero regresar, además sé cuidarme sola. —aclaró Akane.

Muy dentro, Ranma si quería regresar, pero también quería estar tranquilo. Estaba confundido, pero lo que era cierto es que no quería dejar sola a Akane. Se asustó mucho por lo que paso en China y no quería perderla de vista ni un segundo. ¿y si pasaba algo? Un accidente, un secuestro, aunque ella lo hizo con él, pero que ella saliera lastimada por culpa de él, no se lo perdonaría.

—Bueno si es lo que quieres, te dejo, no me importa lo que...

La chica le lanzó un balde de agua y este se convirtió en chica. La chica sonrió como una manera de reírse.

—¡¿Oye que te pasa?! —exclamó molestó

—¿No te asusta que se convierta en chica? —le preguntó Akane.

Ella nuevamente tomó la libreta y escribió.

"Eso es lo chistoso"

Akane se rio.

—No es chistoso, además ¿Por qué escribes en una libreta?

—Ella es muda y su abuelo es el dueño del edificio —contestó Akane. —. Por lo que si te vas, no estaré sola. La ayudare a que ella rente el local o al menos antes de irme la ayudare.

—La acabas de conocer y confiaras en ella para no sentirte sola en lugar de yo que soy tu pro... soy tu esposo.

La chica le volvió a lanzarle agua.

—¡Dije que no es chistoso! —le gritó el chico.

—Nada hará que cambie de opinión —le dejo en claro.

[En cierta manera no me arrepentí de lo que hice... en cierta manera]

—Si tú te quieres ir, te puedes ir—le sonrió Akane.

La otra chica también le sonrió mostrando sus dientes y asintiendo con la cabeza.

—¡Tú no te metas! —le gritó a la chica.

Ella nuevamente le echó agua con el balde. Ranma ni siquiera se había dado cuenta de que la volvió a llenar.

—Estas desperdiciando agua, lo sabias—dijo Ranma.

Ella nuevamente agarró la libreta y escribió.

"Si, en ti, jaja"

Akane se volvió a reír y ella le sonrió.

—¡Ahhh! —gritó Ranma y entró al edificio.

Akane miró a la chica.

—Te ayudare a limpiar.

Ella negó, señaló arriba y después el agua.

—¿Quieres que me bañe para que no me enferme? —le preguntó Akane.

Ella asintió. Nuevamente escribió en la libreta.

"Después puedes ayudarme, aún falta limpiar la cocina y es muy grande. No se utilizó en mucho tiempo"

[Ahí fue el comienzo de todo porque, por primera vez en nuestra relación... Ranma le tenía celos a una mujer.]


Akane entró al departamento y miró a Ranma calentando una tetera.

—No es para que te...

—¡Cállate! —la interrumpió.

—No es para tanto, la verdad si te comportaste un poco grosero con ella.

—Si ella no me hubiera lanzado agua, no me hubiera molestado—se justificó—, por lo que no me importa lo que pase, nos iremos y ya veremos cómo resolvemos el acoso de todos.

—¿Solo por lo que paso?

—No solo eso, Akane cometiste una locura—regañó Ranma—. Me extraña de ti porque no eres así.

—Si las chicas pueden hacerlo y los demás pueden hacerlo conmigo, ¿por qué yo no? —preguntó Akane, pero ni sabía porque dijo eso.

Ranma se acercó a ella y la tomó de los hombres.

—¡Estás loca! —exclamó Ranma—¿Qué es lo que sucede contigo? Tú no eres así, Akane, ¿alguien te hechizó?

[La pregunta más bien es, ¿alguien nos hechizó? Porque...]

Ranma escuchó que la tetera ya estaba lista y prefirió dejarlo hasta ahí. Sin embargo, Minami estaba escondida atrás de un sillón.

—Oh, olvidaba algo—se dijo en voz baja—. Si tienen contacto con el agua caliente, la sustancia "Nami" brotara en su máximo punto, más lo que recibió hace un momento... he creado a un pervertido—se sintió orgullosa y sus ojos brillaban.

Ranma se echó el agua caliente, mientras que Akane estuvo por caerse, pero se detuvo con la mesita que estaba ahí, aunque sintió algo pegajoso en la parte que toco.

Minami tenía un pincel y un botecito donde estaba esa sustancia creada por ella. Guiñó el ojo y salió silenciosamente del departamento.

Ranma miró a Akane y él a ella. Se quedaron quietos, pero si sin dejar de verse. Se sentían extraños y no querían, pero sentían como una electricidad por todo su cuerpo. Ranma se acercó a Akane lentamente al igual que ella a él. Cuando estaban lo más cerca posible, con brusquedad la tomó para besarla con mucha ansiedad, al igual que ella.

[Ahora si no fue un sueño, en verdad nos besábamos—suspiró—. Nos acariciábamos por todos lados, nos devoramos en besos y muchas cosas más]

Cuando Minami cerró la puerta escuchó un golpe.

—Debe estar pasando el comienzo de una escena porno que fue escrita y dirigida por mí, ¡oh por dios! —sonrió emocionada con su mano en su pecho y resbalándose en la pared hasta quedar sentada en el piso.

Ranma pegó a Akane a la pared sin dejar de besarla y ella correspondía de la misma manera que él. Lo único que estaba en sus mentes era besarse y estar lo más cerca posible para tocarse y acariciarse. Jamás habían sentido esa ansiedad que tenían por estar con la persona que le gustaba y todo comenzó sin razón alguna. Estaban casados ¿no? Así que no estaba mal lo que hacían en ese momento.

Dejaron de besarse para verse a los ojos y se miraron por un largo momento, hasta que comenzaron a tener frio y fue cuando se dieron cuenta de lo que hicieron. Agrandaron los ojos y gritaron.

—¡Ahh!

Se separaron rápidamente y ambos corrieron lo más lejos posible del uno al otro. Pegaron sus rostros a la pared y después de unos segundos, se volvieron a ver y gritaron nuevamente y escondieron su rostro porque no quería que supieran que estaban sonrojados y avergonzados por lo que hicieron.

—¿Qué me sucedió? —se preguntaba Ranma en su mente—. De repente sentí la necesidad de besarla y acariciarla. Besarla siempre lo he querido, pero acariciarla así no necesariamente lo sentía en estos momentos. Tal vez después si pasaría, pero no así, pero es mi esposa ¿no? ¿se puede? ¡Claro que si porque ella es mi esposa! ¡Si, ahora lo estoy aceptando! Pero... ella comenzó.

Por otro lado, Akane estaba sin creer de lo que fue capaz.

—¿Qué hice? —dijo en su mente—. Solo lo vi y quise hacerlo. Siempre he querido besarlo, pero no así. Si no nos hubiéramos detenido lo habríamos hecho. ¡Que vergüenza! ¿Ahora como lo veré? Debe de pensar que soy una aprovechada, pero... él comenzó.

Se miraron, pero sin moverse de su lugar.

—¡No debo de avergonzarme porque tu comenzaste! —dijeron ambos—. ¡Eso no es cierto, fuiste tú! ¡¿Por qué lo niegas?!

Minami escuchaba atrás de la puerta y se sentía decepcionada de que no pasara

—Parece que tengo que tomar medidas extremas—se dijo. Se alejó y camino por el pasillo para salir de ahí—. No voy a descansar hasta vengarme de ti, Ranma Saotome—dijo con una voz seria.


Segundo capítulo publicado, les agradezco sus comentarios Haruri Saotome, Moon Pain, Maria500, litapaz, rosefe-123, yes y Amigo, espero y le sigan gustando la historia n.n y aun no sé cuántos capítulos serán, pero creo que no serán más de doce o no sé, todo puede pasar jaja ¿Qué paso entre Ranma y Minami? Más adelante se sabrá ;) Me despido y nos leemos el jueves, saludos.