Capitulo II

Edward se sorprendió cuando Bella le dijo que le encantaba la música clásica y que su favorita, igual que él, era Claro de Luna.

La conversación fluyó rápidamente y las risas no se hicieron esperar.

En unas horas sabían todo de cada uno.

Y en esas horas se habían vuelto amigos.

Los dos se sentían como en el Jardín.

Primero se sientan en el mismo banquito sin decirse nada. Después en el recreo, el más valiente se anima a hablar, y así juegan y hablan como si fueran amigos desde el vientre.

- Soy demasiado torpe – susurró Bella con las mejillas encendidas.

Edward se carcajeaba por cada historia de la niñez de Bella. Y Bella por su parte, hacia competencia con los tomates.

- Así que… ¿Cuál es tu color favorito?

- Ver…de – empezó Bella sin pensar en lo que decía y se sonrojo. Edward quiso averiguar porque lo hacía.

A Bella de repente en suelo le pareció lo más interesante del mundo.

- Dime, Bells.

Bella se sobresalto cuando Edward menciono su apodo y se sonrojo.

Miró a Edward y vio sus ojos esmeraldas a través de sus largas pestañas.

Sin pensarlo Bella respondió:

- Por tus ojos.

Edward sonrió satisfecho y dejó pasarlo.

El resto del día se lo pasaron hablando hasta que Edward tuvo que irse por las insistentes llamadas de su hermana.

Bella acompañó a Edward a la puerta.

Ninguno de los dos sabia que decirse.

- Bueno, Esme me espera – dijo Edward revolviéndose los cabellos.

- Seguro – respondió Bella.

Edward titubeo, pero al fin le dio un beso en la mejilla.

Los dos se sonrojaron y se dijeron adiós.

Edward camino hasta su casa recordando cada segundo que había pasado con Bella esta tarde.

Bella por su parte, después de ver desaparecer a Edward en la puerta de su casa, cerró suavemente la puerta y se tiro en el sillón de su casa, abrazando en cojín igualmente reviviendo los momentos con Edward.

El sueño reciente de sus vidas se había hecho realidad, conocer más el uno del otro.

- Edward, idiota… ¡Bájame!

Splashhh.

Cinco carcajadas y bufidos, fue lo único que se escucho en la casa Cullen por un buen rato.

Bella salió de la piscina, con la cara roja de vergüenza e ira.

Cogió su toalla, se seco y volvió a acostarse en la silla donde estaba antes de que Edward la tirara, o más bien, se tirara con ella al agua.

- Vamos, Bella. No fue para tanto, a poco no te ibas a mojar nunca – dijo Edward acercándose a ella y rodeándola con sus brazos.

Bella casi se olvida de su rabia, casi…pero no.

- Aléjate, Edward. Si no quieres morir ahogado – dijo con furia.

- ¿Es una amenaza? – la molestó Edward. Quien le encantaba verla enfurruñada.

- No, Edward, es una estúpida advertencia, ahora déjame sola – gritó Bella, fulminándolo con la mirada.

Edward se sintió mal.

No era su intención hacer enojar a su mejor amiga, solo quería divertirla, pero parece que no salió bien.

La soltó y se sentó en una silla al otro lado de la piscina, cerró los ojos y empezó a tararear una canción en su cabeza.

Bella por su parte se sentía avergonzada por su comportamiento con su mejor amigo.

Con intenciones de hacer las paces de paró silenciosamente de la silla y antes de dar un paso se dio cuenta de que no había nadie más que Edward y ella.

Se seco un poco el cuerpo y de puntitas inspecciono cada uno de los rincones de la mansión, dándose cuenta de que los habían abandonado.

Suspiró y dio media vuelta para regresar al patio, pero antes de que pudiera hacer nada, fue cogida por la cintura y cargada como un bulto de papa al hombro.

Gritó.

- ¿Qué haces?

Sin darle respuesta subió las escaleras y cuando menos pensó, ella estaba en un sitio cómodo. La cama.

Se arrodilló frente a mí y me dijo:

- Lo siento, Bella – Bella lo miró confundida – no era mi intención hacerte enojar de esa manera.

Bella no supo que decir.

¿Se está disculpando de esa manera solo por el incidente de la piscina?– se preguntó Bella en su fuero interno.

Bella rodó los ojos.

- Por favor, Edward. No seas ridículo – Edward se empezó a preocupar cuando pensó que su mejor amiga no lo perdonaría y contuvo el aliento – ¿Por eso te arrodillas? ¿Por esa bobada?

Bella lo abrazó y Edward soltó el aire que tenía retenido en su interior.

Por alguna razón, ninguno quería deshacer ese pequeño abrazo y no fue hasta que Edward habló que se separaron.

- Te quiero, Bells.

- Yo también, tontito – respondió Bella dedicándole una sonrisa.

Edward pasó su mano izquierda por su alborotado cabello.

Bella vio que algo estaba mal con Edward. Y Le pregunto le pasaba, a lo que Edward respondió:

- Bells…Esto es difícil…uh…- Soltó Edward nervioso – te quiero, Bella.

- Ya lo sé y yo también te quiero – respondió Bella con cautela.

- No Bella, - Negó con la cabeza - ¡Dios, esto es más duro de lo que pensé! – dijo para él.

- ¿Qué…?

Edward respiró profundo y empezó a hablar:

- Bella, yo…desde que…cuando te veía…siempre yo…- balbuceaba. Bella no entendía nada – Bella, yo…tu…megustasdesdesiempre.

A Bella le costó desenredar las frase, pero cuando lo entendió no pudo evitar que su corazón latiera tan rápido como el aleteo de un colibrí. Su respiración se empezó a hacer irregular.

A Edward le preocupó que Bella se fuera a desmayar o algo.

- Bells… ¿Estás bien? – Suspiró – entiendo que no sientas lo mismo pero pensé que…-

Edward quedó petrificado cuando Bella se abalanzó a su boca. Pero un segundo después reaccionó y comenzó a mover sus labios con los de Bella.

Los dos se sentían en el mismísimo cielo. Lo que habían esperado tanto tiempo había llegado al fin.

Se separaron y Edward abrazo a Bella.

En el instante en que lo hizo a su mente llegaron las primeras imágenes que tenia de Bella.

Ella, en su monovolumen, llorando.

Se separo un poco de ella y con temor de herirla con su pregunta la cuestiono.

- Bells, ¿Por qué llorabas? Antes en tu…- Bella se tenso.

Edward vio como se sonrojaba levemente.

- ¿Como…?

- Bueno, yo antes te…espiaba por decirlo de alguna manera – Edward en ese mismo instante, estaba tan rojo, que perfectamente, podía hacer competencia con Bella.

Bella rio entre dientes. Pero después se puso seria y en sus ojos había un rastro de tristeza.

- Yo…mi papa se iba muy temprano siempre, casi no hablábamos, yo sabía lo que le pasaba – a Bella se le escapo una lagrimita – Hace varios años, mi mama sufrió un accidente en la carretera. Iba camino al Portland y en un descuido ella no miro al frente y choco con otro carro. Al otro no le paso nada realmente grave…pero mi mama sufrió la peor parte – Bella hizo un silencio y Edward le apretó la mano en señal de que continuara y que estaba con ella – murió después de estar varios días en coma. Mi padre y mi hermano quedaron destruidos, pero hacían lo posible para que yo no lo notara, tenía 10, y lo veía. Pasaron cuatro años y mi hermano era el que no nos dejaba morir. El siempre estuvo atento a que yo estuviera feliz y así fue…hasta que… - Bella en ese momento empezó a sollozar – el no era mala persona, era la mejor…no sé porque a él…nunca supe porque. Era viernes y el salía de la universidad, venía a casa, yo lo esperaba para ir a pasear un poco y cuando estaba ya visible…

Bella no pudo contar más.

- Si quieres déjalo ahí. No es necesario que sufras así.

Quería. Quería confiar en Edward. Quería decirle lo que sentía. Quería descargar lo que tenia reprimido hace tanto tiempo. Quería simplemente vivir al fin sin el peso del dolor.

- No yo…- tomo un largo respiro y con valentía, continuo – paso una moto por el lado y lo saludo normal, nada de lo que se pudiera sospechar. Avanzo un poco más y de repente el individuo saco un arma y sin corazón le disparo varias veces. Su blanca sonrisa desapareció, su piel morena, palideció y ahora ya no había más que un cuerpo que antes fue llamado Timothy Swan. Corrí hacia él y lo sacudí, le grite con la falsa esperanza de que volviera, pero solo hubo decepción y más dolor. La gente salió de sus casas y alguien llamo a la ambulancia y a la policía, en la cual mi padre se incluía. Cuando llego allí…nunca vi a mi padre tan mal desde la muerte de mi madre. Eso me dolió mucho más. Desde ese día, nada volvió a ser igual. El siempre estaba muy pensativo y nunca hablábamos de verdad. Y yo…me mostraba lo más distante posible de él y del resto del mundo. Cuando el salía yo me sentaba en el monovolumen a recordar los viejos momentos que pasaba con mi hermano, justo ahí. Ustedes se mudaron y ahí conocí a Alice. Ella me hacia la vida más llevadera. Yo le ayudaba con las tareas y ella sin proponérselo le ayudaba a mi alma a recomponerse un poco y cuando te veía en esa ventana junto a Alice…recordé justamente a Tim y lo extrañe. Lo demás lo sabes tú.

Bella se limpio las lágrimas.

- Gracias por confiar mí, Bells – susurro Edward.

- A ti gracias por oír. Siento que…no hay un gran bulto en mi alma.

Se abrazaron.

- Siempre estaré ahí, Bella, cuando lo necesites. Y siempre serás amada.

Bella le sonrió dulcemente y con un beso sellaron un pacto que nunca seria roto.

El Fin :D

Bueno Chicos…Este Es El Final :D

Espero Que Les Haya Gustado Este Mini-Fic. Definitivamente Maroon 5 Es Una Inspiración . Emm…Pues Es El Final Jajá Da Tristeza Siempre Acabar Un Fic. Dejen Sugerencias, Criticas, Lo Que Quieran, Tomatazos xD

Gracias A Los Lectores Anónimos Por Leer Este Fic Y AMadame PoulainPor Su Alerta Y Su Review :D

Estaré Subiendo PróximamenteAmigos Como Tú,Un Fanfic Editado Bella/Alice/Rosalie/Emmett :D

¡Buen Día A Todos!