Desclaimer: Naruto no me pertenece.

Aclaraciones:

Dialogo.

—Narración —

Pensamientos

Este es un regalo para Crimela.

Open the Door

II

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Sakura resoplo cansada, se estiro en la silla y miro el reloj, eran las 6:13 de la tarde.

Recostó su cabeza en el escritorio.

Ese día tuvo más pacientes de lo normal en el hospital. Había decidido que ahora que no daría más las clases particulares a Hinata iba a trabajar esas horas extra.

Había pasado una semana desde la última vez que estuvo en la mansión Hyūga.

No vio a Hinata desde entonces, tal vez algún miembro del clan escucho sobre su supuesto embarazo y ahora no permitían que la heredera del Souke se relacionara con ella.

Si supieran.

Medio Konoha —sino es que todo— se enteró por culpa de Naruto que ella iba a ser madre.

¿Cómo paso?

Naruto fue a buscar a Sasuke por toda la aldea gritando y jurando que cuando lo encontrara lo iba a castrar por haber deshonrado a su compañera de equipo.

Afortunadamente el Uchiha no estaba en la aldea, estaba de misión y aún no regresaba. Kakashi-sensei pudo controlar al hiperactivo rubio para que dejara de hacer escándalo, aunque la mayoría de los aldeanos habían presenciado el espectáculo.

Era un milagro que el chisme aún no llegara a oídos de Tsunade-sama, cuando ella se enterara diría la verdad e irremediablemente el Uzumaki tendría que afrontar la responsabilidad de sus actos— y el terror hacia su suegro—.

Sakura no le había contado a nadie, a excepción de Ino, que ella no era quien estaba embarazada y deshonrada, sino Hinata. La rubia estallo en carcajadas en cuanto la peli rosa se lo confeso:

— ¡¿Es enserio, frentesota?! —Ino Yamanaka se dobló por la risa y llevo una mano al abdomen —¡Ya imagino la cara de estreñido de Neji!

Cierto, recordaba el rostro de Neji, y su mirada helada.

Una opresión fugaz surco su pecho.

Sakura sabía que Hinata no estaba preparada para aceptar frente a Neji que esas pruebas eran suyas

Había visto en su mirada suplicante que no la delatara y la única manera que encontró para ayudarla fue reclamando los dichosos test como suyos. La Haruno sabía que el Hyūga le iba a reprochar cuando se enterara del estado de su prima.

La peli rosa había encubierto a Hinata para protegerla a ella y al idiota de Naruto, pero también lo había hecho por ella misma, porque no quería ver a Neji dirigirle una mirada llena de desprecio.

La razón ella misma no la sabía. Quizá le gustaba.

¡Bah! No era eso. ¿O sí?

Sakura admiraba a Neji, por la forma en la que protegía a sus primas, por su orgullo como Shinnobi y la nobleza que sabía, existía dentro de él. Admiraba que a pesar de llevar un sello en su frente, Neji no se hundiera en el odio hacia el Souke como en el pasado. Admiraba su voluntad de fuego.

Debía ser solo eso: admiración.

La Haruno había decidido no perseguir a ningún hombre nunca más después de Sasuke, ella no volvería a actuar como una fangirl.

La peli rosa pensó que si reclamaba ese test como suyo, al Hyūga no le importaría y por lo tanto no la odiaría, porque simplemente seria irrelevante para él.

Sin embargo, Sakura podía jurar que nunca vio una mirada más fría y llena de decepción como la que el hombre le dedico ese día.

Y dolía.

La puerta de su consultorio se abrió de golpe. Ino Yamanaka apareció del otro lado con una prominente sonrisa.

—¡Frente de marquesina! —canturreo alargando la "a".

Sakura se incorporó con pereza.

—¿Qué quieres Ino-cerda?

—¿Adivina quienes volvieron a la aldea? —pregunto divertida. Sakura rodó los ojos con hastió.

No tenía humor para los chismes de la rubia.

—No me interesa.

La Yamanaka estrello las palmas contra el escritorio y acerco el rostro al de la Haruno, esta dio un respingo hacia atrás por la cercanía.

—Sasuke-kun y...

Sakura abrió los ojos como platos.

—¡No me digas! —se paró de un salto, y su silla cayo detrás de ella.

—¡Naruto le va a cortar el pene! —exclamo y se echó a reír.

—No puede ser. ¡¿Cómo es que llegaron juntos?! —inquirió.

—Kiba me dijo que Sasuke llego esta mañana y Naruto acaba de volver, así que no han llegado juntos —se alzó de hombros— ¡Conociendo a Naruto ya ha de estar buscando al bastardo que robo tu virginidad!

Ino estallo es carcajadas otra vez.

Sakura resoplo cansada. Tal vez debió contarle la verdad al rubio aunque no le correspondiera, o por lo menos aclararle que Sasuke no era el "padre".

—Voy a buscarlo —dijo la peli rosa.

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—¡NEJI! —gritó molesta Tenten cuando se levantó del piso. El Hyūga la había estrellado contra un árbol en su último ataque.

—¡Tu llama de la juventud está ardiendo demasiado! —opino Lee que se acercó hasta quedar a su lado.

Neji lo miro mal.

—¡Chicos, es suficiente por hoy! —dijo Gai-sensei con su pose del "buen chico".

Tenten recolecto sus armas y Lee comenzó a hacer flexiones.

El Hyūga volvió a entrenar. Estrello su palma contra un árbol y lo partió por la mitad, después siguió con el de al lado.

—Neji es un bruto —,exclamó la morena y luego se cruzó de brazos— Si sigue así va a acabar con el bosque entero.

Paseo su vista por su alrededor, había decenas de árboles quebrados y tirados en un radio de por lo menos 200 metros.

Gai y Lee asintieron convencidos.

—Últimamente su mal genio empeoro —comento la mujer mirando hacia donde su compañero destruía otro árbol.

—Creo que debemos hacer una reunión grupal y motivarlo a que nos cuente sus conflictos —dijo Gai-sensei con gesto solemne.

— ¡Eso suena genial, sensei! —animó Lee.

Tenten rodo los ojos, sabía que Neji prefería sacarse los ojos que hacer lo que su maestro decía.

De pronto un poderoso estruendo cimbro la tierra.

Neji detuvo su ataque antes de que diera de lleno contra otro árbol al oír aquello.

—¡¿Que fue eso?! —grito Tenten.

—Parece que fue una explosión, vino del campo de entrenamiento del equipo 7 —explico Gai.

El Hyūga observo a lo lejos una nube de polvo alzándose.

—Naruto debe estar entrenando —dijo Lee.

Un instante después otro poderoso ruido se oyó a lo lejos. El sonido de los mil pájaros.

—¿Chidori? —murmuro el Hyūga, frunciendo el ceño.

—Parece que los pupilos de Kakashi están peleando de nuevo, esto será interesante —el hombre del espandex verde sonrió ampliamente.

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—¡TEMEEE! ¡MALDITO BASTARDO! ¡TE MATARE!

Sasuke Uchiha apenas tuvo tiempo de reconocer el chillido de Naruto antes de esquivar un Odama-rasengan que el rubio estaba dispuesto a estampar contra su cuerpo. Había sentido su chakra, pero no pensó que el imbécil intentaría matarlo por la espalda.

—Tsk. ¡¿Que mierda pasa contigo, Dobe?! —reclamo furioso.

—¡¿Y todavía preguntas?! ¡Te voy a castrar, dattebayo!

¡¿Que carajos le había picado?!

El Uchiha reunió chakra y pronto se pudo vislumbrar el chidori formándose en su mano derecha, corrió al encuentro con el Uzumaki y hundió su brazo en el pecho del hombre atravesándolo, un segundo después el rubio desapareció en una nube de humo, provocando que Sasuke chocara su ataque con el piso.

— ¡¿Cómo fuiste capaz de hacerle eso a Sakura-chan?! —reclamo el rubio con la respiración agitada.

—¡¿De qué demonios hablas?!

—¡Tú lo sabes bien! ¡¿Cómo te atreviste a embarazarla, dattebayo?!

¿Que él que?

El azabache no pudo ocultar un dejo de incredulidad. Más ese no era su problema.

—Hmp. Ese no es mi problema, no tiene nada que ver conmigo —respondió inexpresivo ante su acusación.

— ¡¿Que no tiene nada que ver contigo?! ¡Eres un cabrón, es tu hijo 'ttebayo!

—¡NARUTO! —Sakura apareció en el campo de visión del rubio y cuando él estaba a punto de decirle que todo estaba bien y que haría pagar al bastardo del Teme, ella salto sobre él propinándole un coscorrón.

—¡Auch! ¡Me dolió, Sakura-chan! ¡¿Por qué me pegas?! —chilló.

—¡¿Qué crees que haces, idiota?!

—¡Estoy limpiando tu honor, dattebayo!

La Haruno reprimió sus ganas de estrangularlo, no sería justo con Hinata.

—¿Y crees que matando a Sasuke-kun lo vas a lograr? —el rubio asintió convencido.

—Sakura —la voz fría y monótona del Uchiha reclamo su atención— ¿Qué es todo esto?

La peli rosa mordió su labio inferior. ¿Y si de una vez le contaba la verdad al idiota de Naruto?

Si decidía seguir con la mentira, su rubio amigo la iba a estar jodiendo los días enteros preguntándole quien era el padre.

Lo mejor era que el mismo hablara con Hinata y esta le contara de su estado, pero ahora que ella no podía visitar a la Hyuga, el Uzumaki mucho menos tenia permitida la entrada a la mansión del clan mas viejo de Konoha(,) y por lo tanto no se podía comunicar con la mujer.

—¡¿Sigues fingiendo que no sabes nada de nada, Teme?! —el rubio hizo ademan de echársele encima al azabache, pero la peli rosa lo detuvo del brazo.

—¡El no es el padre de mi hijo, Naruto! ¡Ya déjalo en paz! —El Uzumaki abrió los ojos consternado y Sasuke frunció casi imperceptiblemente el entrecejo.

—¡¿Qué?!

Las tres miradas se enfocaron en el hombre de espandex verde que se hizo presente en aquel momento.

No venia solo, Gai-sensei y Tenten lo acompañaban.

—¿Lee-san? —murmuro sorprendida la Haruno. ¿De donde carajos habían salido?

—¿Entonces si el Teme no es el papa de tu bebé...? ¡¿Quién es Sakura-chan?! —el rubio despeino sus cabellos, frustrado.

—¡Sakura-san, dime que no es verdad! ¡¿Quién ha osado a desflorar tu juvenil cuerpo?! —de los ojos de Rock Lee corrían gruesas lágrimas y el moquillo se asomaba por sus fosas nasales.

La peli rosa ignoro al hombre de peinado de tinaja y oteo el lugar por el que había aparecido el equipo de Gai, buscando al Hyūga. Esperaba que no viniera con ellos porque…

¡Carajo!

Ahí, sobre la copa de uno de los arboles aledaños dos perlas la escudriñaban con molestia.

Sakura perdió el contacto visual con Neji al girar el rostro en dirección al Uchiha, este la miraba con su habitual desinterés.

—Naruto, deja ya de meterte en esto, es asunto mío —. Le hablo firme y con gesto cansado.

—Pero, Sakura-chan

Sakura inhalo, estaba harta de esa situación y la mirada del Hyūga ,que sentía clavada en su nuca no ayudaba demasiado.

—Agradezco tu interés, Naruto, pero por favor ya no hagas nada más. Cuando sea el momento sabrás lo que necesitas — esbozo una pequeña sonrisa para tranquilizar a su amigo. Sabía que Naruto actuaba de buena fe, pero su insistencia la irritaba.

Lee seguía llorando a un lado. Tenten y Gai miraban el cuadro con sorpresa.

—Sasuke-kun —el aludido tenia los brazos cruzados—, lo siento.

—Hmp

—Sakura-chan…

Sakura hizo una reverencia a manera de despedida y comenzó a caminar de regreso al hospital.

A lo lejos Neji la vio marchar.

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Neji había sido arrastrado por un insano morbo hacia el campo de equipo 7 que tenía la necesidad de saciar.

Gai y Lee se habían adelantado, Tenten iba por detrás de ellos con un gesto de fastidio y él se quedó al último, no quería verse interesado en lo que podría estar pasando.

Su compañero y maestro fueron los primeros en hacer acto de presencia, él decidió quedarse un poco alejado, subió parado en las ramas de un árbol.

Podía ver dos enormes cráteres en el suelo, las piedras desperdigadas y el polvo haciendo aun una prominente nubecilla, que casi se difuminaba.

En medio de todo aquello se encontraban las siluetas del Uchiha y el Uzumaki, al lado de este, la inconfundible melena rosada de la Haruno se mecia de espaldas a Neji.

Escucho la insolente voz de Naruto, reclamarle al azabache.

— ¡¿Sigues fingiendo que no sabes nada de nada, Teme?! —el rubio hizo ademan de echársele encima al Uchiha, la peli rosa lo detuvo del brazo.

—¡Él no es el padre de mi hijo, Naruto! ¡Ya déjalo en paz!

Neji no pudo evitar emular un gesto de sorpresa al escuchar lo que dijo la mujer.

El Hyūga pudo paladear un trago de satisfacción.

Sasuke Uchiha no era el padre.

Esperen, ¿Satisfacción?

Neji sacudió su cabeza con disimulo para desechar esas ideas. ¿Por qué él tendría que sentir satisfacción?

—¡¿Qué?! —el grito de Lee resonó fuerte.

El Hyūga observo a su compañero de equipo lloriquear. Luego su vista se posó en Sakura que peinaba la zona con la vista.

El castaño hizo contacto visual con la peli rosa por escasos segundos antes de que esta prestara su atención a Sasuke y luego a Naruto.

La mujer cruzo algunas palabras con sus compañeros y después abandono el lugar bajo la atenta mirada de todos los ahí presentes.

Neji bajo del árbol en el que se encontraba, dispuesto a irse y volver a su entrenamiento. Había sido poco digno al haber ido a meterse en donde no lo llamaban, eso era del estilo de Lee y su maestro, no del genio Hyūga; sin embargo, ahí estaba.

—¿Por qué? —escuchó un sollozo proveniente del cejudo . Neji rodo los ojos.

Rock Lee estaba junto a su sensei que tenía una mano apoyada en su hombro, demostrándole su apoyo moral. Tenten miraba algo preocupada a Lee-

Sasuke desapareció en una nube de humo y Naruto lo imito. Nuevamente quedo a solas el equipo de Gai.

—Lee, hay momentos en la vida de un hombre donde enfrenta decepciones y obstáculos, cae y se levanta. Ese es el verdadero poder; el poder de levantarte una vez más. Hoy tienes permitido llorar. ¡Pero mañana has arder una vez más la llama de la juventud, Lee!

—Gai-sensei —gimoteo.

Neji suspiro cansado, tal vez lo mejor sería regresar a casa, tomar una ducha e intentar dormir.

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Sakura volvió al hospital, había dejado a Ino encargada de sus pacientes. La Yamanaka había puesto el grito en el cielo cuando le prohibió terminantemente acompañarla a buscar a Naruto para impedir que dejara sin descendencia al Uchiha.

Su blonda amiga estaba furiosa con ella, tanto que ni siquiera se despidió de ella al terminar su turno, ni tampoco pregunto el chisme.

La Haruno cerró la puerta de su consultorio dispuesta a ir a casa, ya eran las 9:34 de la noche y ella no tenía ganas más que de dormir.

Salió del hospital y se internó entre las calles de Konoha camino a su departamento. Se entretuvo viendo la luna menguante que adornaba el cielo esa noche mientras se dirigía a su hogar.

Cuando llego, entro y escucho un pequeño chillido.

¡Joder!

Encendió la luz rápidamente y como alma que lleva el diablo corrió hasta su habitación, estrelló la puerta y se acercó a una pequeña cajita que estaba a los pies de su cama.

Ahí dentro se encontraba un pequeño cachorrito de color blanco y pelo rizado.

—¡Oh dios mío! Olvide darte de comer, ¡Soy una persona horrible! ¡Soy peor que Naruto!

Naruto era el responsable de que Sakura tuviera ese pequeño perrito.

El Uzumaki le había pedido a Kiba uno de los cachorritos que habían nacido de la primera camada que tuvo Akamaru. Pero como el idiota de Naruto apenas y podía con su alma, por supuesto que era obvio que no podría cuidar una mascota.

Asi que cínicamente, su amigo le había pedido a Sakura que se hiciera cargo del recién nacido cachorro. La Haruno intento devolvérselo a Kiba, pero este alego que ya no tenía espacio para tanto cachorro y que el Uzumaki había dicho que lo cuidaría.

Así que la peli rosa no tuvo otra más que hacerse cargo del animal. Ella no era capaz de dejarlo a su suerte, además, era muy lindo y tierno.

Ino le habia dicho que el cachorro era un peligro para su casa y su guarda ropa; dijo que ese perro se comería sus zapatos, vestidos y maquillajes. Eso para Ino Yamanaka era el fin del mundo.

Sakura tomo al cachorro y este meneo la cola y lamio su rostro juguetonamente.

—Vamos, Byakuya, te daré algo de comer.

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La habitación estaba oscura, solo un halo de luz entraba por la cortina blanca que se mecía oscilante al son del viento que entraba por la ventana.

Neji estaba acostado en su futon viendo fijamente ese lugar por el que se filtraba algo de luz.

De pronto vio como una pequeña silueta aparecía por entre la pulcra cortina. Frunció el ceño.

Se incorporó aún en el futon y se acercó hacia el ventanal, tomo la tela entre sus manos y jalo con fuerza.

Dio un salto involuntario y su corazón bombeo con fuerza cuando frente a sus ojos, sentado en el alfeizar de la ventana un bebé en pañales lo miraba sonriente.

No, no era una sonrisa de empatía.

Sonreía con sorna, se reía de él.

Neji dio un traspié hacia atrás cuando la pequeña criatura bajo de un salto de la ventana.

¡Podia caminar! ¡Ese bebé estaba caminando!

El Hyūga intento retroceder a la par que el niño se acercaba. No porque le diera miedo ver a un bebé caminando en su cuarto a mitad de la noche, ¡claro que no!, sino porque simplemente le parecía extraño.

Sus piernas no le respondían y esa cosa estaba frente a él. Neji intento concentrar chakra para moverse pero no podía.

El bebé afianzo sus diminutas manitas a su pierna y como si de un mono se tratase comenzó a trepar sobre su cuerpo hasta tener su carita frente a la del hombre.

Neji trago grueso al ver como el infantil rostro se iba deformando; comenzó a crecer cabello y sus facciones fueron tomando la forma de un hombre maduro.

eji...

Neji...

¡Joder! ¡Esa cosa le estaba hablando!

Neji...

¡Neji!

El hombre abrió los ojos alterado, frente a él estaba la imagen de su techo caoba.

Se sentó de golpe y miro automáticamente hacia la ventana: estaba cerrada.

—¡Neji! —miro a su izquierda encontrándose con los iris opalinos de Hanabi que lo miraban.

El Hyūga masajeo el puente de su nariz.

Toda la semana había estado teniendo ese sueño recurrente: un bebé que entraba por su ventana y se transformaba en Sasuke Uchiha.

Afortunadamente esta vez no pudo ver culminar su pesadilla gracias a Hanabi.

Por esa jodida pesadilla no había podido dormir casi nada, siempre se despertaba en la madrugada y no podía volver a conciliar el sueño.

—¿Que estabas soñando? Parecía que te estaban matando —comento tranquila.

Neji frunció el ceño.

—¿Que necesitas?—corto el tema.

—Te han venido a buscar. Al parecer tu compañero de equipo está dando problemas en un bar.

Neji resopló. Lo que le faltaba, tener que lidiar con Lee borracho. ¿Y dónde carajos estaba Tenten? ¿Y Gai?

—Enseguida voy. Gracias, Hanabi-sama.

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Cuando Neji llego al bar espero encontrar a Rock Lee haciendo destrozos y a muchos de los civiles intentando controlarlo, pero no fue eso lo que vio.

Lee se encontraba en la barra, hasta el fondo del lugar; estaba cabizbajo y bebía un trago tras otro.

Al parecer el único problema era que el dueño ya quería cerrar el local y el necio del cejudo se negaba rotundamente a largarse.

Gai-sense había salido de misión hacía un par de horas y por eso no estaba ahí para controlar a sus pupilos y al parecer nadie había ido a buscar a Tenten.

El Hyūga se acercó a su compañero y lo jalo del hombro para hacerle saber de su presencia.

—¡Neji! —saludó efusivo—, ¡¿Viniste a tomar un trago conmigo?!

—Vine por ti, levántate y vámonos.

Eran las 3 de la madrugada, hacia frio y aun así había salido a buscar a Lee.

Neji estaba molesto.

—¡Ya, Neji! No frunzas el ceño que te arrugas —hipo— ¡¿Dónde está la llama de tu juventud?!

—Son $10,000 yenes —hablo el hombre de la barra.

Neji saco dinero y pago la cantidad solicitada. Tomo a Lee de un brazo, lo paso por sus hombros y lo levanto.

—Oye —enfatizo la "e"— ¿A dónde vamos?, Espera—tomo las botellas de sake que estaban sobre la barra y las abrazo con su brazo libre.

Salieron del bar y caminaron unas cuantas calles, luego Lee se dejó caer contra la pared de un callejón. Neji tuvo que soltarlo para no caer también.

—Lee, levántate —advirtió.

El cejudo tomo una de las botellas y la abrió, después dio un sorbo. El Hyūga lo miro asqueado.

—¡Bebe un poco ,Neji! — extendió la botella—,anda, solo un poco —sacudió en envase lleno de sake.

—Es de madrugada, estamos en medio de la calle y estas ebrio —acusó

—Lo sé—dijo cabizbajo, de un momento a otro recupero el ánimo— ¡Anda ,Neji, bebe! Sí no lo haces... no me levantare!

El castaño resoplo con hastió. Tomo de mala gana la botella que le extendía el hombre y dio un trago largo.

Sintió el alcohol quemar su garganta, reprimió la tos.

Neji casi nunca bebía, salvo en las reuniones del Clan y lo hacía más por compromiso que porque de verdad lo deseara.

—¡Eso, así se hace amigo! —aplaudió Lee.

—Ahora levántate y vámonos—exigió.

—No —hizo un puchero—, quiero que bebas conmigo hasta que estas…—enseño las cinco botellas de sake que traía—se terminen. Entonces me levantare.

Neji rodo los ojos. Lee podía llegar a ser tan necio y eso lo sacaba de sus cabales. No tenía ganas de estar lidiando con él, y si sacaba su puño borracho se iba a enfrascar en un enfrentamiento que sinceramente no tenía ánimos de que se llevara a cabo.

El Hyūga llevo nuevamente la botella a sus labios y la bebió hasta el fondo, trago a trago.

Su garganta estaba hirviendo.

—¡Yosh! —grito Lee emocionado.

El Hyūga soltó la botella mientras todo a su alrededor comenzaba a dar vueltas.

Definitivamente no le gustaba tomar.

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—Neji —el cejudo movió la cabeza del castaño que reposaba contra la pared—.¿Oye, estas bien? ¿Por qué no hablas?

El Hyūga se removió en su lugar y dio el último trago a la botella de sake que traía en las manos.

—Ya se acabó —murmuro mientras volteaba el recipiente vacío.

—Neji, estas borracho.

—No, tú lo estás.

Rock Lee rio con ganas.

—Mi amado cerezo ha sido desflorado —hablo Lee—, y duele, aquí —toco su pecho.

Neji lo miro y asintió ligeramente.

—Duele, aquí —repitió el castaño. El cejudo lo miro sorprendido.

—¿También te duele? —Inquirió acercando su rostro al pecho del Hyūga—, debe ser el alcohol.

—No lo sé —contesto el hombre.

—Cuando amas algo y lo pierdes duele aquí —Lee señalo el pecho de su amigo—, ¿A ti te duele?

El castaño afirmo.

—¿Qué perdí? —soltó al aire.

—Lo que importa es lo que uno siente —murmuro el cejudo—, Sakura-san no siente lo mismo por mí, pero aun así me duele aquí—cerro los ojos—Yo no perdí su amor, yo perdí una ilusión y duele.

—¿Que perdí? —volvió a repetir el Hyūga.

Neji escucho un golpe seco y vio a Lee al lado suyo en el piso, durmiendo.

Se puso de pie con los sentidos embotados y comenzó a caminar, dejando atrás a un dormido Rock Lee.

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Uno...

Dos...

Tres golpes fueron suficientes para despertar a Sakura Haruno.

La mujer se incorporó en la cama y talló sus ojos. Estaba durmiendo sensacional cuando oyó los malditos golpes en su puerta.

Donde fuera Naruto, juraba que lo mataría.

Salió con su pijama de conejitos: un pantalón holgado de algodón y la playera de manga larga a juego.

Abrió la puerta.

—¿Ahora que carajos quieres, Naru...? —los ojos de la mujer se abrieron escandalosamente.

Del otro lado de su puerta, se encontraba Neji Hyūga mirándola fijamente.

—¡¿Ne-Neji?! —soltó sorprendida.

Eran casi las 5 de la madrugada y lo último que se espero era tener una visita social del genio Hyūga.

Tal vez ya se había enterado de la verdad y Hinata ahora mismo estaba siendo torturada.

¡Oh no! Por supuesto que el Clan Hyūga no podía ser tan radical. ¿O sí?

—¿Quién es el padre? —la voz de Neji sonaba pastosa.

—¿Qué? —no entendía.

Estaba preguntando quien era el padre del bebé de Hinata? ¡Era obvio que Naruto era el papà!

—¿Quién es el padre de tu hijo? —su voz sonaba extraña.

Sakura frunció el ceño.

—¿Estas ebrio?

—¿Quién?

—No entiendo a qué viene esto —suspiró— Neji, vuelve a tu casa.

Sakura estaba a punto de cerrarle la puerta en la cara pero él interpuso el brazo antes de que lo hiciera.

—¿O es que acaso no sabes de quién es? —inquirió, hiriente.

El aire abandono los pulmones de la mujer. ¿Estaba insinuando que era una cualquiera?

La mano de la Haruno se estampo contra la mejilla derecha del hombre provocando un sonido seco.

La carne pronto se tornó roja. Sakura se dio cuenta de que no le dio aquella bofetada con la fuerza que hubiese querido.

—¡No sabes nada! —grito indignada. Los ojos comenzaron a escocerle.

Él que sabía lo que había tenido que aguantar la última semana para salvar el trasero de Naruto y Hinata; las miradas curiosas, los cotilleos a sus espaldas y hasta su mirada de desprecio.

—¡Largo! —cerro la puerta con todas sus fuerzas pero el Hyūga interpuso el pie y luego empujo con el hombro impidiendo que la puerta alcanzara a cerrar.

—Lo siento —su voz aterciopelada le llego como un sutil murmullo, sin embargo ella fue capaz de escuchar.

Él se estaba disculpando.

Su agarre perdió fuerza y la puerta se abrió completamente.

—Tan solo vete —dijo tranquila. Su mirada estaba baja.

—Sakura —la interpelada lo miro sorprendida; él nunca la había llamado por su nombre de pila.

—Neji —susurro perdida en la mirada opalina que tenía enfrente.

Ya no había molestia ni decepción. No era una mirada fría.

Podía jurar que era cálida.

—¿Te forzaron? —La Haruno no se esperó esa pregunta.

Nunca pensó que Neji se interesaría tanto en ese asunto. Ella pensaba que su visita tenía que ver con Hinata, no con ella.

—¿Por qué te interesa todo esto? —inquirió, suave.

—Por qué me interesas tú —contesto con una sinceridad arrolladora que hizo temblar a Sakura.

—Estas ebrio.

—Posiblemente.

—A ti no te gusta tomar —dijo para romper ese momento que se iba tornando cada vez más personal.

—Dímelo—rebatió ante su respuesta.

—No—contesto

Neji resoplo.

—No he podido dormir la última semana pensando en esto, tan solo dilo —pidió mientras recargaba la espalda en la pared al lado de la puerta.

¿Qué no había podido dormir? A Sakura casi se le escapa una sonrisa, luego vio el semblante serio del hombre y supo que lo decía enserio.

Suspiro resignada.

—No hay un padre, Neji, eso es lo que quieres saber. Ahora vete.

El castaño frunció el ceño notablemente, se separó de la pared y se plantó frente a la mujer.

—Haruno.

—Esto es molesto, Neji. No puedes venir en la madrugada, ebrio, a preguntar el nombre del padre del niño—cruzo los brazos.

—Sí, es molesto—mascullo.

Se quedó un instante inmóvil, llevo una mano a su sien y la masajeo, dio un paso hacia el frente tambaleándose.

La peli rosa se alarmo al verlo dar un traspié. Neji se acercó y la tomo de los hombros mientras aproximaba lentamente su rostro hasta casi pegarlo con el suyo, retrocedió aturdida ante la reciente cercanía del hombre, él reafirmo su agarre.

Las mejillas de la peli rosa ardieron al tiempo que veía como el rostro del Hyūga se acercaba peligrosamente, cada vez más. Trago grueso y enfoco sus jades en los perla que la miraban fijamente.

Cada vez más cerca…

Su corazón latió fuerte; juraría que si Neji ponía atención podría escuchar el sonido que desprendía su pecho.

Sus piernas estaban inmóviles, se sentía turbada, aun mas cuando pudo sentir el cálido aliento chocar contra su cara.

¿Iba a besarla?

No pudo más contra el escrutinio que los ojos opalinos mantenían contra los suyos y los cerró.

Inconscientemente apretó los labios esperando el inevitable acto.

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¡Hola!

Ya sé que había dicho que sería un two-shot, pero sigue siendo larguísimo, y no quiero que la lectura resulte tediosa.

Prometo subir la tercera y última parte esta misma semana =)

Gracias por sus hermosos comentarios: Zhu Beifong, Crimela, GenesisSakuritax, Gabitha, maraiah, Kahome, Sofy, Nia Haruno.

:D ¡Son geniales!

¡Gracias por leer!