Capítulo 2

Torpeza

Rin despertó presa del abrazo de su marido, lo besó en los labios y se levantó, fue a la habitación de la pequeña, la encontró sentada en su cama llorando.

-Mi amor...

-Mama me buele!

Rin se alarmó al verle los dedos, estaban cambiando de color.

-Kami, Dara, mi amor... déjame ponerme ropa...

Rin despertó a Sesshoumaru.

-Preciosa...

-Sessh, voy a emergencias con Dara...

-Qué pasó?

-Le haré una tomografía... tal vez no se vea en la radiografía, pero tiene una fractura...

Rin se bañó y vistió en tiempo récord, se marchó con la pequeña.

-Buenos días, doctora...

-Hola, Mike... me haces un favor? Necesito una tomografía de la mano derecha de Dara...

-Qué le pasó?

-Mírale los dedos, en la radiografía no sale nada, pero es obvio que hay fractura.

-Vamos a ver... crees que haya que sedarla?

-No... dame un chaleco...

-No hay posibilidad de que estés embarazada?

-No...

Rin se quedó con la pequeña.

-Mi amor... no muevas la mano, onegai...

-Mama...

-Estoy aquí, cariño...

Rin la besó en la cabeza. Al terminar, fue al salón de la computadora.

-Qué ves?

-Cómo no se ve esto en la radiografía? Tiene el hueso grande fracturado...

Rin puso la radiografía en el negatoscopio.

-Tú lo ves?

-Rin... esa no es la mano...

-Ah?

-No sé si es idiota o disléxico el de rayos X, esa es la mano izquierda... está en pronación, por eso parece derecha...

-Por Kami y yo pensando en un simple esquince no la enyesé...

-Ya van cuatro pacientes, esto no puede seguir, de pronto cambia los nombres!

Rin llamó al ortopeda.

-Qué tenemos aquí, Rin?

-Es mi hija, Jiro...

-Hola, princesita...

Jiro le acarició las mejillas, la pequeña se refugió en el pecho de Rin.

-Déjame ver...

Jiro vio la radiografía primero.

-Porqué está en pronación?

-No me fijé cuando le hicieron la radiografía, no se ve nada, porque no es la mano lastimada.

Rin le mostró la tomografía. Jiro se rascó la cabeza.

-Dime algo... qué harás?

-Aparte de despedir al técnico de rayos X...

Jiro vio a Rin.

-Dudo mucho poder reducir una fractura así en frío... no te digo que la operaré... pero hay que llevarla a un quirófano y anestesiarla...

-Kami...

-Te recomiendo que llames a su padre...

Rin asintió, pero no fue necesario, Sesshoumaru llegó en ese justo momento.

-Papa...

-Dara...

Sesshoumaru la cargó y la besó en la sien. Rin le explicó lo sucedido y decidieron hacerlo de inmediato. Luego de hacerle unas pruebas de sangre, la llevaron a la sala de preparación.

-Mama...

-Cariño... vas a dormir... y cuando despiertes, te prometo que estaré aquí...

Al ver a la enfermera, la pequeña vio a su madre.

-Mama, me van a puyad...

-Hay que hacerlo, mi amor...

-Iie...

-Vamos, cariño... es para curarte la mano...

Rin la vio sorprendida, no gritó, se quedó viendo cómo le ponían el catéter. Al terminar, la pequeña levantó la mirada, su carita roja y llena de lágrimas.

-Itai, mama...

-Ya pasó, mi amor... ya pasó...

Rin la besó con ternura.

-Eres la niña más valiente del mundo...

Rin entró al quirófano, mientras Jiro trabajaba, ella se aseguraba de que aún estaba dormida.

-Se le pasa muy pronto el efecto de los calmantes...

-Sí? Qué tanto?

-Si debe durar 8 horas, se le pasa en 4 ó 5...

-Tiene un metabolismo hepático acelerado.

Rin sintió que se le estrujaba el corazón al escuchar sus huesitos tronar.

-Kami, Jiro, esto es una tortura para mí!

-Creo que ya...

Jiro le hizo una radiografía con un aparato portátil. En menos de dos minutos volvieron con la placa.

-Sí, encajó perfectamente...

-Eso parece...

-A ver...

Luego de enyesarla, la sacaron del quirófano. La llevaron a una habitación de postquirúrgicos. Sesshoumaru abrazó a Rin.

-Preciosa...

-Sessh...

Rin se dio vuelta y se apoyó de su pecho.

-Debí darme cuenta antes... por eso le dolía tanto...

-Rin...

-Por Kami, soy médico!

-Pero no es tu especialidad, no eres un diccionario ambulante.

-Soy su madre...

-Rin, no es tu culpa!

Poco después la pequeña despertó, sonrió al ver a Sesshoumaru.

-Papa...

-Dara, mi princesita...

-Papa, mama lloda...

Rin sonrió entre lágrimas, se las secó y se inclinó para besarla en la frente.

-Te quiero, mi amor...

La pequeña se vio su mano enyesada y sonrió al ver el yeso rosado.

-Mida, mama!

-Te gusta?

-Zí!

Sesshoumaru sonrió al ver a la pequeña olvidarse de lo demás al descubrir su yeso rosa.


Tal y como Sesshoumaru predijo, Rin tuvo que ir de compras con la pequeña, porque ahora no quería usar ropa que no le combinara con su yeso rosa, Rin le jugó una broma a Sesshoumaru y le compró una peluca rosa. Al llegar a la casa, Sesshoumaru respiró el agua que se estaba tomando cuando vio a la pequeña con la cabeza de rosa.

-RIN!!!

Rin se acercó riendo a carcajadas, habiendo grabado todo con su celular.

-Tienes que verte, mi amor!

-Qué estás loca?! Qué rayos le hiciste en la cabeza a mi hija!

-No te guzta, papi?

Sesshoumaru vio a su pequeña angustiado, vio a Rin.

-Arregla esto...

-Sessh...

-No me importa cómo! Arréglalo ya!

-No me grites!

-Es que estás loca! Tienes que estarlo! Cómo se te ocurre teñirle la cabeza de rosa?!

-Cállate...

-NO...

-No frente a Dara...

Rin cargó a la pequeña que ya tenía lágrimas en los ojos y una mano en su boca.

-Mama...

-Tranquila, mi amor...

-NO ME HAGAS QUEDAR COMO UN IDIOTA! ES TÚ CULPA!

-Es una peluca, Sesshoumaru... cómo se te ocurre que le voy a teñir el cabello?

Rin acarició la espalda de la pequeña que temblaba con los gritos de su padre. Le quitó la peluca, dejando a la vista su cabellera rubia y rizada.

-Mama...

Rin la besó con ternura, subieron las escaleras. Rin la dejó sobre la cama y la besó en la mejilla.

-Me esperas aquí, mi amor?

-Hai...

Rin se quitó la ropa y se dio una ducha rápida, al salir, Rin la besó con ternura y se acomodó a su lado.

-Mama... papa ezta molezto...

Rin acarició sus mejillas.

-No te preocupes por él, mi amor...

Rin se pasó la mano por los ojos y le sonrió. Sesshoumaru subió las escaleras y escuchó las risas de su pequeña y esposa. Al entrar en la habitación, las vio revolcadas en la cama haciéndose cosquillas mutuamente. Se quedó recostado de la puerta viéndolas disfrutar, Rin lo vio y se detuvo.

-No me hagas caso...

-Sessh...

Sesshoumaru se sentó en la cama a su lado, la besó con ternura.

-Espero que puedas perdonar a este pobre idiota que decidiste hacer el hombre más feliz del mundo...

Rin sonrió y acarició sus mejillas.

-Sólo era una broma, mi amor...

-Tu amor...

-Para siempre...

Sesshoumaru acarició sus mejillas y la besó apasionadamente, se apartaron al escuchar a la pequeña reír.

-Princesita... perdonas a tu papi tonto?

-Te quiedo, papa!

La pequeña lo abrazó con fuerza, Sesshoumaru sonrió y la besó en la cabeza.

-Te amo, mi princesita...

Rin sonrió, besó a su pequeña en la espalda y a Sesshoumaru en la mejilla.

-Estoy algo cansada...

-Sí?

-Ajá...

-Y...

-No...

-Y si...

-No... Sesshoumaru... NO!!!

Sesshoumaru le hacía cosquillas, Rin se retorcía y trataba de zafarse, le rogaba que se detuviera ya llorando de la risa.

-Ya!!!

Sesshoumaru se detuvo y la besó con ternura.

-Vamos, amor... déjame dormir... tengo guardia esta noche...

-Descansa, mi amor...

Rin sonrió y luego de un apasionado beso, los vio salir de la habitación.


Rin despertó sintiendo un delicioso aroma y una suave caricia en su mejilla.

-Preciosa...

-Hm?

-Cariño, ya son las 5...

-Kami, ya?

-Si, mi amor...

Rin se sentó en la cama, abrió los ojos y sonrió al ver a Sesshoumaru ofreciéndole una rosa.

-Gracias, mi amor... es preciosa...

-Te amo, preciosa...

Rin lo besó con ternura.

-Yo también te amo, mi amor...

Sesshoumaru sonrió, se puso de pie, Rin se dio un baño y bajó las escaleras, Sesshoumaru ya le tenía la cena servida, se sentaron a cenar, al terminar, Rin cargó a la pequeña y la llenó de besos.

-Hasta mañana, mi amor...

-Adioz, mama...

-Te portas bien con papi, si?

-Hai...

Sesshoumaru sonrió, Rin bajó a la pequeña y se colgó de su cuello, lo besó apasionadamente mientras deslizaba sus manos hasta su trasero y lo pellizcó.

-Ay! Preciosa... no quieras encender el motor si no lo vas a usar...

Rin sonrió.

-No te imaginas cómo quisiera hacerte el amor ahora mismo...

Sesshoumaru sonrió, la besó apasionadamente.

-Somos dos...


Rin salió de su guardia a las 6 de la tarde, conducía como loca tratando de llegar en media hora al colegio donde estaba Dara y ver su presentación. Llegó al momento en que los pequeños subían al escenario, se sentó junto a Sesshoumaru, que tenía la grabadora encendida.

-Qué tal?

-Te salvaste porque hubo un retraso...

Cuando abrieron el escenario y antes de comenzar la canción, la pequeña vio a su madre y sonrió, saludándola inocentemente.

-Mama!!!

Rin le hizo señas mientras los demás reían. Dieron inicio a la obra. Al terminar todo el programa, la pequeña corrió hacia su madre mientras veían las artes manuales de los pequeños.

-Mama!!!

-Hola, mi amor!

Rin la cargó y la llenó de besos.

-Me vizte, mama?

-Sí, mi amor, estuviste genial! Me gustó mucho!

La pequeña sonrió y la abrazó con fuerza.

-Ay, mi amor, el yeso!

Al terminar la actividad, les entregaron los trabajos de los pequeños, mientras Sesshoumaru estaba en el baño, Rin no pudo evitar escuchar ciertos comentarios.

-Pobrecita la niña... sabes lo apartado que un niño tiene que estar de sus padres para actuar así? Yo soy psicóloga...

-Escuché que el marido la dejó por que lo engañó...

-Y crees que la niña sea de él?

-Bueno, es rubia... pero sus ojos aún no se definen...

Rin permanecía con la pequeña en brazos.

-Mírala, toda desarreglada...

-Se cree una niña, vistiendo jeans y blusitas escotadas...

En ese momento timbró el celular de Rin.

-Bueno?

-Doctora ...

-Sí?

-Tenemos un problema...

-Kami, acabo de salir, qué pasó?

-Atraparon a dos R-I teniendo relaciones en una ambulancia.

-Cómo?!

Sesshoumaru estaba frente a ella. Rin cerró los ojos.

-Mira, que se vayan a sus casas, ya se les llamará en una audiencia de conducta.

-Doctora...

-Resuélvansela ustedes! Estoy con mi familia, si no hay un paciente a punto de morir, no me llamen!

Sesshoumaru esperó a que terminara.

-Qué pasó?

-No te preocupes, no iré...

Sesshoumaru la besó en la mejilla.

-Vamos a cenar en casa de papá...

-Zíii!!! Belito!

Sesshoumaru sonrió y tomó la mano de Rin, se acercó a su oído y le dijo que había escuchado todo lo que dijeron.

-Sessh...

-No te preocupes, mi amor... sólo están envidiosas porque no tienen a un papasote como yo a sus pies...

Rin rió a carcajadas y lo besó en la mejilla, pero casi en la comisura de sus labios. Sesshoumaru torcía los suyos, buscando su beso.

-Vámonos de aquí...

Sesshoumaru tomó a la pequeña de la mano, Rin las manualidades y al momento de salir, Sesshoumaru le pellizcó el trasero.

-Sessh!

-Me vuelves loco...

Rin sonrió, en el camino, en una luz en rojo, Sesshoumaru tomó su mano y la besó.

-Quieres ir al hospital?

-No quiero... pero no me dejarán en paz...

-Vamos...

Rin entró a la sala de residentes, allí estaban los dos que habían atrapado y dos R-III.

-Que fueran novios no es un delito, pero de ahí a tener sexo dentro de una ambulancia!

-Pero... doctora...

-No tiene excusa! Serán reportados a la junta de conducta y ellos decidirán qué hacer con ustedes.

-Doctora... ayúdenos, por favor...

-Si por mí es, están despedidos desde hoy.

Rin se marchó con Sesshoumaru, al llegar a la mansión Kazami, Inutaisho recibió a su pequeña nieta con los brazos abiertos.

-Belito!!!

-Mi princesita!

Rin vio a su pequeña jugar divertida con su abuelo.

-Oye, viejo! Y qué sorpresa era esa que insistías tanto en que viniera hoy?

-Calma...

-Oye! No tengo toda la noche! Sabes cuándo fue la última vez que estuve a solas con mi esposa?

-Sesshoumaru!

Rin se apartó roja como tomate, balbuceando una disculpa a Inutaisho, Sesshoumaru sonrió y la abrazó rodeándola por la cintura.

-Cálmate, preciosa...

-Pero es que tú...

-Bueno, si no pueden esperar... Izayoi...

Izayoi abrió la puerta del estudio, a Sesshoumaru se le cayó la expresión de la cara al ver a su hermano menor hecho un hombre.

-Inuyasha?

-Hermano...

Sesshoumaru soltó a su esposa, los hermanos se abrazaron con fuerza.

-Kami!

Rin e Inuyasha sólo se conocían por fotografías, Rin sabía que Inuyasha no pensaba muy bien de ella, así que se mantuvo al margen. Inuyasha mantenía su posición de que algo se traía entre manos Rin, porque era muy joven para su hermano.

-Inuyasha... ella es mi esposa, Rin...

Inuyasha se la quedó viendo aún desconfiado, Rin sólo le tendió la mano y le sonrió.

-Mucho gusto conocerte al fin... Sesshoumaru me ha hablado mucho de ti...

-Sí, igualmente... y... no que tengo una sobrina?

La pequeña aún jugaba con su abuelo.

-Dara... mi amor, ven aquí...

-Papa...

-Dara, él es mi hermanito, Inuyasha...

-Hedmanito?

Dara vio a Rin y le tocó el vientre, Rin rió y la cargó dándole varios besos.

-No, no, mi amor... él es el hermano de papá... es tu tío Inuyasha...

-Dío Inu?

-Sí, cariño... Dale un beso y un abrazo a tu tío...

Con fe ciega en su madre, la pequeña lo abrazó y lo besó en la mejilla, Inuyasha sonrió.

-Dara...

-Hai! Edez bomito, como mi papi...

Inuyasha sonrió, al momento de marcharse, la pequeña se abrazó a su madre.

-No te quieres quedar con abuelito?

-Iie...

Rin sonrió, se despidió de todos, Inutaisho le dio un fuerte abrazo.

-Te cuidas, princesa...

-Gracias, Inutaisho-sama, pero Sessh me cuida muy bien...

Se marcharon, al llegar a la casa, la pequeña ya estaba dormida, Sesshoumaru la cargó hasta su cama, al entrar en su habitación, vio a Rin salir del baño aún desnuda y húmeda, le brincó encima como un tigre tras su presa, Rin sólo rió mientras quedaba prisionera entre su marido y el colchón.

-Puedo al menos besar a mi hija de buenas noches?

-Ya está dormida...

-Vamos, mi amor... después, prometo hacer lo que quieras...

-Tú lo dijiste...

Rin rió, con la yukata puesta, salió y vio a su pequeña dormir, la besó en la frente y le acomodó las sábanas.

-Dulces sueños, mi amorcito...

Rin volvió a su habitación, se apresuró a cerrar la puerta al ver a Sesshoumaru esperarla acostado, desnudo y exhibiendo tremenda erección.

-Estás loco...

-Por ti, preciosa...

Rin se sentó sobre sus piernas, rozando sus intimidades en un tortuoso juego.

-Vamos, preciosa...

-La noche es joven... además...

Sesshoumaru la hizo ahogar un grito cuando deslizó sus dedos en su interior.

-Sessh!!!

-Estás lista...

-Ah...

Sesshoumaru sacó sus dedos y entró en ella haciéndola aferrarse a su cuello.

-Tonto! Te olvidas que eres demasiado grande!

Sesshoumaru sonrió e irguiéndose para besar su pecho, la rodeó por la cintura con sus manos.

-5 años y aún no te acostumbras a mí?

-Ah! Eres un tonto!

-Pero soy tu tonto...

Rin sonrió mientras comenzaba a moverse enérgicamente, la fricción de sus cuerpos y la estimulación de sus gemidos, lo tenían al borde, temeroso de no dar la talla, Sesshoumaru se aferraba a ella intentando retrasar lo inevitable, no lo logró, se aferró a ella con fuerza.

-Aahh! Rin!!! Aahhh!

Rin se apartó no muy segura de qué hacer, nunca había sucedido aquello. Un par de minutos después, Sesshoumaru salió de su éxtasis y la abrazó, llenándola de besos.

-Sessh...

-Eso fue maravilloso, mi amor...

Rin se lo quedó viendo, él la besó apasionadamente mientras se acomodaba entre sus piernas.

-No, no estoy...

-Yo me encargo de eso, preciosa...

Sesshoumaru se aseguró de retribuírle, haciéndola llegar al clímax sólo con sus labios.

-Kami, Sessh!

Sesshoumaru sonrió.

-Estás lista?

Rin lo vio excitado, rió a carcajadas.

-Es que no te cansas?

-De ti, jamás...

Sesshoumaru la rodeó con sus brazos y le llenó el cuello y pecho de besitos comenzando a escuchar sus gemidos nuevamente.

-Ah!!! Mi amor!!!

Hablándole al oído le propuso un par de posiciones. Rin sólo reía.

-Háblame de este... trampolín...

-Tienes que verlo para entenderlo...

Apoyada en sus manos y rodillas, Rin lo recibió en su interior, Sesshoumaru se aseguró de llegar lo más profundo posible antes de girar aún dentro de ella, quedando sus pies balanceados sobre su espalda y él sujetando los de ella.

-Aaah!!! Qué fue eso?!

Rin se vio al espejo y vio a Sesshoumaru en aquella posición. Él comenzó a balancearse, haciéndola ver estrellitas.

-Hmmm!!! Mi amor!!!


Rin estaba en la sala de residentes, leía una revista en su cama. Otra residente entró en la habitación.

-Rin?! Rin ?

-Kagome!!!

Las amigas se abrazaron.

-Qué mala! No llamaste para decirme que estabas de vuelta!

-Es que perdí tu teléfono.

-Excusas baratas... y dime, qué de tu vida?

-Pues me transfirieron aquí... soy la nueva R-IV de gastroenterología...

-Jejeje... yo soy la jefa de residentes...

-Felicidades!

Rin sonrió.

-Y qué más me cuenta la R-IV más joven del mundo?

Kagome rió.

-Yaa... odio que me digas así... nada más... y tú, qué me dices?

Rin sonrió, mostrándole su mano con sus anillos de compromiso y matrimonio.

-Me casé... y tengo una niña, preciosa como su papá...

Kagome dio un grito exigiendo ver al menos una fotografía, Rin le mostró la de su celular, Sesshoumaru y Dara abrazados y sonriendo.

-Kami! Es bellísima! Y el papá ni se diga!

Rin sonrió orgullosa.

-Pero Kami... sólo han pasado 6 años... y cuántos tienes de casada?

-Tengo 5, y mi princesita tiene 4...

-Pero fue de una vez!

-En realidad, me salió el tiro por la culata con la píldora y quedé embarazada a los 4 meses...

Kagome sonrió.

-Y tu familia?

-Están bien... Souta se quedó en Hokkaido, mamá también... yo vine porque me transfirieron por cirugía, pero no sé si me quede después...

-Te ayudo en lo que necesites...

-Gracias!

Kagome notó los moretones en sus tobillos, no era una persona que se guardara nada, así que no tardó en preguntar.

-Rin... qué te pasó en los tobillos?

Rin rió y le contó lo de "el trampolín", Kagome rió un tanto incrédula, nunca imaginó que Rin sería de las mujeres que sufrirían por abuso en el hogar.


Era medio día, Rin llegó al comedor y se sentó junto con Kagome, estaban hablando mientras esperaban sus platos.

-Mama!!!

Rin vio hacia atrás, Dara corrió hasta ella y la abrazó.

-Dara! Mi amor! Y tu papá?

-Ahí...

Rin lo vio acercarse sonriendo, vestido de saco y corbata.

-Sessh...

-Pensé en darte una sorpresa...

-Qué rico!

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Sessh, ella es Kagome...

-Ah, sí, tu roommate en Hokkaido...

-Sí, mucho gusto...

-Igualmente.

-Y esta bebita, es mi princesita, Dara...

-Hola, Dara!

-Hola!

Sesshoumaru compró comida para él y Dara, almorzaron todos juntos, al terminar, Kagome se quiso adelantar, pero Sesshoumaru les invitó un postre, luego, se separaron, Rin iba con la pequeña en brazos mientras caminaban por el jardín del hospital.

-A qué hora sales?

-A las 4...

-Quiero que Inuyasha vaya a casa... pero estarás muy cansada...

-Qué tal si tú cocinas? Así me da tiempo a relajarme...

Sesshoumaru la besó en la mejilla. Kagome buscaba a Rin, los encontró en un lugar apartado, abrazados tras un enorme árbol, perdidos en un apasionado beso.

-Te amo, preciosa...

-Te amo, Sessh...

Se besaron nuevamente, Sesshoumaru esperó a que Rin se despidiera de la pequeña y se marcharon.


Con la pequeña de vacaciones, Sesshoumaru la tuvo que llevar con él a la oficina, mandó a buscar un televisor del salón de conferencias y habiéndole alquilado una película, la entretuvo en lo que ponía todo en orden para irse temprano. Mientras se organizaba, Inuyasha entró en la oficina.

-Sesshoumaru, podemos hablar?

-Sí, claro... qué pasa?

-Tu esposa...

-Ah, por cierto, estás libre esta noche, si es así, ve a casa a cenar...

-Sesshoumaru... cómo pudiste ser tan ciego? Qué no ves lo fácil que te engatusó?

-Inuyasha...

-Por Kami, Sesshoumaru, es una caza fortunas!

Sesshoumaru le dio un puñetazo y le partió el labio.

-Tus comentarios acerca de mi esposa, te los guardas bien adentro en tu mente, de acuerdo?!

-Papi!!!


Kagome se acercó a Rin.

-Esa sí que fue una despedida!

Rin rió.

-Qué mala eres! Pero es que es taan rico! Siempre le digo que no, y acabamos enredados como serpientes...

Kagome sonrió, se sentó junto a ella.

-Te ves mucho más feliz... qué pasó?

-Es que... mira, el hermano de Sesshoumaru no vivía en el país, sólo nos conocíamos por fotografías y ahora volvió... la semana pasada... él nunca me quiso, no sé porqué, pero dice que no soy para su hermano... estoy bien preocupada, osea, él adora a su hermano mayor... pero me temo que terminarán peleando...

-Y dónde entra tu felicidad?

-Ah, es que desde un principio vivimos en mi apartamento, porque Sessh vivía en la casa de su papá, pero después se mudó conmigo y nos casamos y nos quedamos allí... ahora me propuso comprar una casa y ponerla a nombre de nuestros hijos... antes la quería poner a mi nombre, pero no lo acepté.

-Eso te deja a ti con nada...

-En realidad no... Kagome, sabes bien que no soy rica, en esas esferas se habla muy mal de mujeres como yo, que se casan con hombres ricos, siempre dicen que es por el dinero y más que me lleva 9 años... él sólo me protege...

-Así es como te convenció?

-Kagome... si Kami no lo permita, mi esposo muere hoy, yo tengo el dinero suficiente para no mover un dedo por el resto de mi vida y mantener a mi hija.


Inutaisho entró en la oficina por los gritos y tuvo que separar a sus hijos de la lluvia de puñetazos que se propinaban mutuamente.

-Por Kami, están locos?! Sesshoumaru, frente a tu hija?!

-Que se controle él!

-Parecen niños!

Sesshoumaru sacó su pañuelo y se limpió el labio partido.

-Como vuelvas a hablarme mal de Rin, te parto lo irrompible!!!

-Qué?!

-Cómo lo oyes! Viene a mi oficina a decirme que Rin es sólo una interesada tras mi dinero! Lo voy a matar!

-Cálmate! Inuyasha, nos vamos...

-Pero...

-Camina!


N/A: Hola!!! Y aquí está la última publicación del 2007. Espero que disfruten sus fiestas y FELIZ AÑO 2008!!!!

Besos y abrazos

Mizuho