Kyaaa!
Naruto, lastimosamente, no me pertenece…. Pero si fuera mío… Kakasaku!! Nyaaan!!
Nada más que agregar.. Bueh.. pero no es una obra de Ryuuzaki Roth sin su Kyaaa!... o me van a negar eso?... Así como no soy yo si no escribo Nyaaan! A todas horas…! Nyaaan!
Quiero agregar algo antes de perderme en el camino de la vida…
Aquí voy:
NYAAAAN!!!
atte.
Ryuuzaki Roth
Bacchikoi, Kakashi-chan!
Cap 2: una misión, varias estrategias!
- Estás enamorado de Kakashi-chan!-
- Ah? –
- Por qué otra razón lo llamarías, Kakashi-chan?-
- No.. Sakura-chan..-
- Y él siempre tan malo contigo!-
- Sakura..-
- Creo que yo también lo voy a llamar Kakashi-chan, porque siempre se comporta como un niño terco y pervertido!-
- Sak..-
- No te molesta, verdad, Sai?- los ojos le brillaban – si te dan celos que lo llame como tú, lo dejo de hacer –
- no, no me molesta…-
-Oh, Sai! Siempre supe que eras diferente!... -
- Sakura-chan!- la detuvo, ya bastante incómodo – yo…-
Los labios de la chica se juntaron con los suyos. Eran tan dulces, tiernos… Sakura-chan… La lengua de Sakura-chan…
- Quizás esta sea la última vez que una chica te bese…- le susurró la chica.- la segunda y última vez…-
El moreno se quedó sin palabras, y si las tuvo, o el beso lo hizo olvidarlas, o Sakura se las comió…
-Quieres hablar sobre tus sentimientos?..- le preguntó la pelirosa con cariño.
- Sakura-chan! –
De repente, oyeron un sonido cercano. Miraron hacia la ventana abierta, no había nada.
- Que habrá sido eso…?- preguntó Sai - parecía un neko chillando adolorido…-
La chica se alzó de hombros, trajo una manta, se sentó en el sofá, subiendo los pies, se cubrió con la manta e invitó a Sai a acurrucarse con ella. Él obedeció.
Silencio.
Quizás era muy pronto para hacerle saber sobre sus sentimientos. Pero eso de su supuesto amor por Kakashi lo aterraba un poco. Debía aclararlo inmediatamente.
-Sakura-chan… hay algo que…-
Pero se detuvo. Sakura estaba plácidamente dormida, abrazada a él como si fuera un peluche.
- bueno, quizás mañana… – la atrajo más hacia sí, y cerró los ojos.
-
Kakashi iba de camino a su apartamento, yendo de techo en techo, pensativo. Sai era un potente rival. Antes le preocupaba rivalizar con Sasuke o Naruto, pensando que iba a ser más problemático, pero bueno, ahora no tenía porque… después de todo, ellos… bueh…
Lo bueno es que a Sai no le tenía cariño. Rió para sus adentros.
Siguió pensando en cómo podría darle batalla.
Bueno, él ya tenía experiencia socializando con mujeres, y era obvio que Sai no sabía tratar ni con su propio reflejo en un espejo, y eso que lo había visto varias veces practicar frente a uno. Punto para él.
Pero a Sakura le gustaba ayudar a Sai, y el hecho de que sea tan torpe en ese sentido lo hacía más adorable. Punto para el gay.
Kakashi era misterioso y seductor. Punto para él. Pero Sakura lo califica de pervertido… Punto restado.
Sai también era misterioso, no era seductor, pero lucía tierno. Punto para el gay.
Kakashi siempre lució como el macho que era… PUNTO y Nadie lo discuta!. (n/a: yo estoy con él)
Una vez, Sai, bajo engaños, se vistió igual que Gai-sensei, y Sakura lo calificó de homosexual. No hay punto.
Cuando ella conoció a Kakashi, se comportó de una manera tierna y tímida al principio. Punto para él!
Cuando conoció a Sai, éste la llamó puta fea y ella trató de matarlo. No hay punto.
En su primera misión, Kakashi la trató de manera protectora, y logró ganarse cierta admiración. Punto para él.
En la primera misión con Sai, Sakura le propinó al chico el puñetazo más fuerte de su vida. No hay punto.
Una vez Sakura, con el resto del equipo 7, le invitaron a comer al Ichikaru ramen. Punto.
Una vez, en un restaurante, Sakura le dio a Sai una tremenda paliza, destruyó el local y obligó al chico a pagar los daños. No hay punto.
Fuera de las misiones y entrenamientos, Kakashi no procuraba ser sociable con ella. No hay punto.
Sakura y Sai comenzaron a pasar mucho tiempo juntos y comenzaron a agradarse. Punto.
Cuando Sakura le discutía, él no le prestaba atención, lo que la enfurecía más. No hay punto.
Cuando ella discutía con Sai, él siempre decía algo elocuente y sincero, y la calmaba. Punto.
Kakashi la ignoraba. No hay punto.
Sai hacía de todo, desde tratarla de horrible hasta molestarla durante su trabajo en el hospital, pero nunca, jamás, podría ignorarla. Punto.
Ella fue su alumna, conocía su estilo y personalidad, además forjó cierta parte de su carácter. Punto para él. Pero ella no lo soportaba como profesor, sobre todo cuando era pervertido e impuntual, además de acusarlo de siempre prestar más atención a Sasuke o a Naruto, como si ella no importase. Punto restado.
Sai era su mejor amigo, la conocía en casi todo aspecto y estuvo siempre para ella. 10 puntos.
" 10 puntos?! Que te pasa?! Eres mi cerebro! Ponte de mi lado!!"
Se dio cuenta de que era la tercera vez que pasaba frente al departamento de Sakura.
Decidió dejar de pensar en esas cosas, e irse a su casa. Hacía frío. El viento comenzó a soplar con fuerza, al punto de medio taparle los oídos.
Estornudó. No estaba engripado, así que sólo podría significar una cosa.
Sakura estaba hablando mal de él, otra vez.
Trató de agudizar su audición, si podía.
- Creo que yo también lo voy a llamar Kakashi-chan, porque siempre se comporta como un niño terco y pervertido!- escuchó.
Era ella. Qué hizo él ahora?!... Ese Sai estará echando cizaña contra él!
"Con que le gusta jugar sucio, eh?! Menos mal tengo el kunai a mano"
El viento sopló más fuerte aún, justo entonces se le tapan los oídos por completo!! No pudo escuchar más…!
Mientras trataba de limpiarlos, decidió acercarse, curioso.
Lo que vio por la ventana no le fue muy alentador… en realidad, destrozó por completo su espíritu neutral, pasivo e invencible hasta entonces, para quebrarse como un enamorado adolescente viendo como su primer amor hacía añicos su corazón.
Sakura y Sai se estaban besando, pero besando enserio.
Sintió un mareo, uno que nunca había sentido antes, el pecho le dolía, pero no entendía porque, ya que tenía el corazón en la boca, a punto de vomitarlo… su cabeza estaba a punto de explotar, quería morir y matar al mismo tiempo… un sentimiento único como jamás había conocido…
Celos… Verdaderos Celos.
Y sin darse cuenta, al tambalearse, pisó la cola de un pequeño gato que dormía tranquilamente en el balcón. Un chillido. Dos, quizás.
Dejó que el animal le mordiese y arañase todo lo que quisiera mientras se lo llevaba, lejos de allí…
- Que habrá sido eso…?- escuchó la voz de Sai - parecía un neko chillando adolorido…-
-
El gatito ronroneaba mientras tomaba la leche que el peliplata le sirvió.
El hombre se acostó en la cama, frustrado. Se tocó el pecho. Sintió algo latir agitadamente dentro de él. Una pobre excusa de corazón, quizás… o una simple y vil mentira que alguien le estaba haciendo, para hacerle creer que aún estaba vivo.
Había perdido a Sakura.
La candidata perfecta para reformar el clan Hatake.
La soñada madre de sus hijos.
Su verdadero primer y único amor…
Y ni siquiera tuvo tiempo de demostrar lo que sentía. Bueno, si lo tuvo, pero fue tan idiota, pensando ser tan maduro… y la perdió por eso, por ser un idiota maduro.
Se arrepintió de cada vez, desde que la conoció, teniendo ella 12 años, que la ignoró, no le dirigió la palabra, a pesar del favoritismo que le tenía, no podía expresarlo suficiente, debido a que, como profesor, y a su vista, los más fuertes eran el rubio y el azabache, y les dedicaba más tiempo por que ellos lo necesitaban más que Sakura. Pero se olvidó del terrible complejo de inferioridad del que ella sufría, que la hacía sentir tan inútil... haciendo pensar a la pobre niña que él no tenía esperanzas en sus habilidades…y lo que fue peor, ella, en un intento de progresar y no ser opacada por los chicos, se buscó otra profesora, convirtiéndose en el orgullo de la Godaime Hokage y la promesa médica de Konoha, siendo la única que llegó a ser una jounnin especialista de los tres… la menos atendida…
Y él se limitó a verla crecer, embobado, sin decir ni hacer nada, como una parte superficial de su vida… el simple ex profesor de una niñita brillante e independiente…
- Siempre son los más callados…- sonrió melancólicamente.
Bueno, Sasuke también era callado, pero lo poco que decía lo hacía con un egoísmo y superioridad aplastante… y se convirtió en un criminal, ahora redimido. Sep, Sasuke también era callado, y resultó ser… bueno… Naruto y él…
La sonrisa se borró de su rostro.. Si tan sólo pudiese regresar… si tan sólo pudiese…
Pero no podía.
Lágrimas… la máscara era un gran estorbo para ellas…
"Kakashi sensei, muéstreme su rostro…"
Si tan sólo pudiese…
Idiota.
Un perfecto idiota, bien maduro. Listo para ser devorado por los gusanos apenas caiga del árbol.
-
Sai gruñó por lo bajo, su cuerpo pedía calor…
El calor de la pelirrosa.
- Sakura-chan?...- buscó a tientas con las manos, sus ojos aún estaban cerrados.
No había nadie. Abrió los ojos con apuro, unas pequeñas lágrimas salían de ellos, debido a que la ventana estaba abierta y la luz del sol le daba de lleno en la cara. Estaba casi ciego, apenas pudo hallar la nota que su compañera había dejado en la mesa.
"Fui llamada al despacho de Tsunade-shishou.. Me debes una charla sobre tus sentimientos.."
Dio un largo bostezo. Era usual que la maestra de la ojijade, también la autoridad máxima de Konohakure no Sato, la llame a esas horas.
Pero hoy, simplemente, le molestaba.
--
Alguien golpeó la puerta. La Godaime hizo un ademán con la mano para dar permiso a la persona a que entrase. Gruñó. La puerta estaba cerrada, así que nadie pudo ver el gesto.
-pasa...-
- sumimasen… Hokage-sama -
-Sakura – el tono serio de la voz de la mujer preocupó a la joven.
- Si, Tsunade-shishou…?-
- debes ir a Sunagakure no Sato – ordenó
La joven se quedó un poco desconcertada. Sabía que, ya una jounnin, estaría cargada de trabajo, pero… al día después de su graduación?... Se alzó de hombros.
- Bueno..- dijo, algo despistada, pensando en la charla con Sai que debería retrasar.
- Bueno?... Sakura, me estás escuchando?! – la mujer sonaba muy nerviosa – es una misión de alto riesgo! Lo último que quiero es que imites a Kakashi en estos casos! Me basta con él! –
- lo lamento, Tsunade-sama – volvió en sí – podría explicarme sobre qué trata la misión? –
- bueno, Sakura, tú sabes más que nadie que eres un prodigio de la medicina ninja –
- sólo por que usted me entrenó…-
- ahora no te conviene lamerme el trasero… estoy de mal humor-
- no lo hacía –
La rubia se infló por un momento de orgullo. Pero luego se bajó de su nube, gritándose a si misma por perderse en la trivialidad, siendo un caso tan delicado. La ojijade se asustó un poquito más, ya que cuando su maestra se gritaba a sí misma, no lo hacía mentalmente.
- Tsunade-sama?-
- Si, si…- suspiró – Godaime Kazekage ha caído enfermo –
- Ga.. Gaara-san?!... digo… Kazekage-sama?!-
La Hokage volvió a gritarse por haber dicho las cosas tan apresuradamente. Bueno, ya lo había hecho, debía dejar de asustar a su pupilo de esa manera.
- Como su líder está débil, nuestra aldea hermana también, propensa a cualquier ataque, ya sea de otras aldeas o de ninjas mercenarios –
La chica se quedó callada un rato. "Pobre Gaara-san."
- Temari está a cargo de la Aldea Oculta de la Arena por ahora – siguió la Hokage – pero ella necesita salvar a su hermano, que está siendo atendido por varios doctores, ahí entras tú –
- Yo?-
- Ningún profesional allá logró descubrir la causa, y desde la muerte de su mejor ninja médico.. – la boca de la rubia se secó.
- Chio-obasama…- sintió un poco de dolor al recordar a la anciana, que había sido tan dulce con ella.
- Esa mujer te tuvo mucho respeto, y hasta donde sé, admiró tu prodigioso desempeño en medicina, sobre todo al sacar el veneno del cuerpo de Kankuro, aquella vez-
La chica asintió, recordaba muy bien cuando curó al segundo hermano mayor de Gaara.
- Es por eso, que sólo te quieren a ti – la mujer sonaba algo dolida. Sakura era su modelo de hija perfecta. Eran idénticas en muchos sentidos. Y esta misión era muy peligrosa. Y si la perdía?!
- Ya acepté ir, Tsunade-sama – dijo con determinación- se lo debo a la anciana Chio-
- Excelente – aplaudió – asegúrate de llevar dos jounnins como escolta –
- escolta?-
- Sakura… no escuchaste?... vas a salvar al Kazekage! Quién sabe cuántos criminales te encuentres en el camino?! Esperando por asesinarte y así evitar que llegues a la Aldea de la Arena!-
- no se le ocurrió pensar que podría yo sola con cualquiera?-
- No quiero que gastes tu energía en eso- respondió- tu misión es cuidar al Kazekage de una enfermedad desconocida! Te tomará mucha dedicación y esfuerzo-
- OK… dos jounnins – sonrió.
Al parecer no tendría que retrasar su conversación con Sai.
- Te quiero lista para mañana… oíste?... Sakura?... Me estás..? Haruno Sakura!! o debería decir Hatake Kakashi jr.?!- los gritos despertaron a la chica.- Esto es importante, niña!-
Su sonrisa se hizo más brillante. Aunque sintió algo de culpa por estar tan feliz siendo que su amigo pelirrojo estaba enfermo…
Era una muy buena oportunidad… para matar varios pájaros de un tiro.
No sólo iba a conversar con Sai, sino que lo iba a ayudar a conquistar a Kakashi-chan…
Y ya tenía una estrategia…
-
Sai acariciaba sus labios con los dedos. Sakura lo besó sólo por que pensaba que él era homosexual…
Sería una buena idea mantener ese perfil, para despistarla. Además, podría inventar un montón de cosas como:
Kakashi lo utilizó para darle celos a otro.
O que trató de abusar de él.
O que sólo estaba jugando con él.
O que Kakashi simplemente no quería a nadie más que no sea él mismo (el mejor hasta ahora).
Para entonces, Sakura odiaría tanto a Kakashi como para no volver a dirigirle la palabra, lo que le daría tiempo a Sai de tratar de conquistarla, argumentando que se había enamorado del apoyo y amor incondicional de la joven hacia él. Lo único malo es que quedaría como bisexual… pero… era un precio mínimo comparado con lo que recibiría.
Bonus: podría pedirle más besos, diciendo que quiere aprender a hacer "eso" con la lengua (lo cuál era bastante cierto…), y verla desnuda más veces ahora que ella lo tachó de su lista de chicos-bien chicos.
Y por fin ella sería suya… como lo deseó desde aquella vez, hace un año.
FLASHBACK
Apenas logró librarse de Danzou, Sai se quedó sin hogar. Su casa fue incendiada, con la intención de matarlo allí, pero él no era ningún estúpido. Sabía las consecuencias de separarse de la Raíz.
Logró salvarse a sí mismo y una que otra pertenencia, como sus armas y el libro de dibujos de su hermano. Naruto le ofreció casi instantáneamente vivir con él. Y aceptó.
Como la mayoría de su ropa y otras cosas se había destruido, Sakura decidió llevarlo de compras, todos los días, por un mes, después del entrenamiento.
Se volvieron inseparables.
Tiempo después, Sasuke llegó a la aldea. Se había redimido.
Lo perdonaron, pero la Hokage aún no confiaba mucho en el joven, así que tenía prohibido vivir solo, y seguiría siendo gennin, hasta que Naruto se gradúe con él.
Naruto, para expresar al chico cuánto lo apreciaba, y que aceptaba sus disculpas, ofreció nuevamente su pequeño apartamento como hogar al azabache, quien aceptó.
Y se llevaron los tres muy bien, algo apretados, por unos meses más.
Pero pronto Sai comenzó a sentirse como un estorbo… que estaba de más, la quinta pata del gato…
- la tercera tetilla..?- rió la pelirosa.
- no te burles, fea –
- Oh! Quise decir el tercer pezón… - rió otra vez, pero se calmó al ver la mirada fulminante del moreno- y piensas mudarte…?-
- quizás…-
- dónde?-
- no sé..-
- bueno… ven a mi apartamento- sugirió ella- nos llevamos bien y… –
- contigo? Estás segura, fea?... sería suicida –
- y… yo te adoro, Sai – sonrió la chica, como si nuca hubiese sido interrumpida – me encantaría vivir contigo-
El muchacho sintió un pequeño ardor en el rostro, algo que nunca había sentido antes.
- que te pasa? tu cara está roja… –
- no.. no sé…-
La ojijade posó su mano en la sien de su amigo.
- pareces tener fiebre -
- me estoy enfermando?-
- quizás debamos ir al apartamento de Naruto y dejarte descansar –
- oh… ok…-
Se tomaron de las manos y empezaron a caminar. Sai no se sentía enfermo… muy por el contrario, no se había sentido mejor en toda su vida!!.
La mano de su amiga era tan cálida…
Y si la miraba de cerca, no lucía tan fea como pensaba… sino bastante… bonita…
… muy bonita…
-
Sakura abrió la puerta del apartamento sin tocar. Saludó con un escandaloso "llegamos!" y gritó de una manera más escandalosa aún al ver la escena que se le ofrecía.
Sasuke y Naruto estaban….?!! (n/a: OMFG!!!)
- asquerosos!!- la chica comenzó a saltar en puntitas – y en la mesa donde comen?!!-
- Sakura-chan!… Sai!-
El rubio trató de cubrirse lo más que pudo, además de intentar en vano limpiarse el chocolate del su pecho desnudo. Sasuke, por otro lado, se sentó sobre la mesa, sin pudor, y comenzó a lamer el resto del chocolate en sus dedos.
Sai tomó a la pelirosa nuevamente de la mano y la sacó de allí.
Otro día iría por sus cosas.
-
-Definitivamente te quedas a vivir aquí!- echando chispas.
El moreno se alzó de hombros y miró a su alrededor. El departamento de la Haruno era más grande que el de Naruto, y aún así se sentía más tibio y acogedor. Su amiga seguía gritando.
- Que tal si te proponen un trío?!-
- un qué?!-
- y tú tan inocente! NO lo permitiré!!-
- Fea, ya no importa – suspiró- me quedaré contigo si prometes no golpearme –
Sakura lo miró. El muy descarado le ponía condiciones, siendo ella quien le cede su casa?!...
Golpiza.
- no prometo nada –
- oye!-
- si sigues llamándome fea, y siendo tan frío con la gente, tendré que golpearte a menudo-
- que tiene de malo, sólo digo la verdad, fea-
Golpe.
- tiene mucho de malo, Sai, si sigues llamando fea a cada chica que se te cruce jamás tendrás novia!-
- para qué quiero yo una novia?!-
- se siente lindo tener una!-
- tú tienes una?-
-no! Soy una chica!-
- entonces debes sentirte muy fea…-
Golpe.
- Sakura-chan! Te voy a llamar Sakura-chan!- se sobó la cabeza, adolorido.
- bien-
La chica se sentó a su lado en el sofá. El moreno se quedó mirándola. Sakura-chan…
Y si Sakura-chan fuese su novia?...
- Que es eso tan lindo de tener novia? – preguntó
- las hermosas sensaciones… por sobre todo…-
-como cuáles?..-
- oh, pues…-
Tomó al joven del rostro y besó su boca, masajeando sus labios con ternura.
Era un enorme torbellino de sensaciones… pero sobre todo, mucha felicidad…
Era… hermoso…
Sai cerró los ojos, y trató de corresponder, tan torpemente, que arrancó una risita de su amiga.
Se separaron.
Los labios le ardían, junto con casi todo el cuerpo…
- Cómo se siente?- preguntó la ojijade.
- raro..-
- en tu idioma sería..-
- muy lindo, Sakura-chan –
Cerró los ojos nuevamente, dispuesto a volver a sentir… sin embargo, lo único que recibió fue otro zape.
- si te gustan tanto, búscate una novia –
FLASHBACK END
Y Sakura-chan sería esa novia.
Sai ya tenía una estrategia.
--
Kakashi no había dormido ni por asomo, tenía los ojos rojos, un nudo en la garganta, le dolía todo el cuerpo, sentía como si hubiese perdido 10 kilos de una, y tenía una insistente jaqueca… Además de las increíbles ganas de vomitar.
Un estado deplorable.
"Esto no es digno de Hatake Kakashi" dijo una parte de su cabeza.
"pues llámalo al Hatake ese, a ver si hace algo por ti…" dijo otra.
" Yo soy Hatake Kakashi!" se quejó la primera.
" El Copy Ninja? Tú?! Ni siquiera luces como él" le provocó la segunda
" Pero qué…?!"
"Él siempre luce confiado, misterioso y sexy"
"Pero yo…!"
"Tú das asco" sentenció.
Dio un largo bostezo y se levantó. Fue al baño, se aseó, trató de lucir lo más normal posible.
Trató de esconder las marcas de su sufrimiento.
Se cubrió con la máscara, y se miró a un espejo. Un espejo acosador.
"Kakashi sensei, muéstreme su rostro…"
Hoy se iban a encontrar para entrenar juntos, como si siguiesen siendo un equipo, como siempre…
Podría dignarse a verla a la cara?..
"Tú das asco" hizo eco en su cabeza.
Frunció el seño. Ya era suficiente autocompasión, a ninguna chica le gusta esa clase de cosas, y Sakura-chan nunca se fijaría en él de esa forma.
Exacto. Porque aún amaba a Sakura. Y porque su antigua forma de ser le decía a gritos que no debía rendirse sin haber luchado por ella.
Quizás también por el valium que se encontró en el baño. Para más valor.
Aún no la había perdido, Sakura aún no estaba casada, por lo que no estaba prohibida.
Sai aún seguía siendo un rival más.
Tanto en amor como en guerra, todo vale.
Y se necesita una estrategia…
Mmm... Definitivamente no iba a llegar lejos si no trataba de ser más sociable con ella.
Debían pasar más tiempo juntos..
Pero cómo?... Invitándola a salir… sería muy apresurado, pero efectivo.
Quizás, disfrazar la cita?
Yendo de paseo con ella después del entrenamiento… Tal y como Sai logró acercarse a ella?
Volvió a mirarse al espejo.
- Te gustaría ir a comer unos dulces, Sakura-chan? –
Hizo una pose algo guay frente al espejo, que le recordó al idiota de Maito Gai.
Ni loco haría eso!
O tal vez si…?
Y si Gai le enseñaba a ser más… extrovertido?..
"Deberías estar bien desesperado para siquiera pensar eso!" dijo esa molesta parte de su cabeza.
"Ese es el chiste… si lo estamos!" respondió la otra.
Debería haber una forma menos… "Gai", para demostrarle a Sakura lo que sentía.
"piensa, Kakashi, piensa!"
Habría una manera de pasar tiempo con ella… sólo debía pensar un poco más…
Alguien tocó la puerta. Se colocó el hitai-ate, cubriendo el sharingan, dio una última mirada a su reflejo en el espejo y se dirigió a abrir la puerta principal de su casa.
Quién lo molestaría a estas horas…? Iba a llegar tarde al entrenamiento!... Por primera vez en años le preocupaba la puntualidad!! Y alguien quería arruinárselo!
Lo más probable es que fuese Gai, con uno que otro desafío…
Lo iba a matar… hoy no estaba de humor para tenerle paciencia ni complacerlo…
Abrió la puerta.
Algo rodeó su cuello con una indescriptible fuerza, colgándose de él con todo su peso. Sintió una pequeña caricia en la nariz, por sobre la máscara, como un adorable beso…
- Kakashi-chan!- la pelirosa estaba peligrosamente cerca suyo- te quiero!-
- Sakura…?-
No entendía nada, pero que la ojijade viniese a estas horas sólo para abrasarlo, darle besitos y decirle que lo quería ya era más que genial!!
Correspondió el abrazo, olvidando por completo lo que había visto la noche anterior, o incluso haber sido llamado Kakashi-chan. Sintió nuevas fuerzas para luchar por esa niña a quien amaba con todo su ser.
Todo era tan inspirador…
El calor de su cuerpo.
Su nariz aún ardiendo por el pequeño beso.
El eco de ese "Te quiero" en su cabeza…
Se sentía tan bien… demasiado bien…
Y allí entendió.
Era demasiado bueno para ser verdad.
Se soltó a la chica. La miró a los ojos, molesto. Ella no vino por amor incondicional, quería un favor.
- Que quieres Sakura-chan – preguntó irritado.
La joven lo miró con esos ojitos verdes que brillaban, suplicantes.
Kakashi no podía creer que un ninja de élite como él siempre perdiese ante una pequeña y adorable mirada por parte de su flor de cerezo.
- Sea lo que sea, cuenta conmigo…- suavizó su voz.
La chica volvió a tirársele encima, como si fuera una niñita pequeña. Llenó de besos ambas mejillas de su sensei.
Cuanto placer…!
Luego, él recordó que ésta sería una buena oportunidad para socializar. Si le hacía el favor, ella podría compensarlo con una cita…
Y así pasar más tiempo con ella…
- Qué tengo que hacer, Sakura-chan..?-
- Quiero que seas mi escolta en una misión en el País del Viento-
"Así que eso era?.. Mmm…"
Sonrió pícaramente.
Tal vez si actuaba un poco, se ganaba más cariñitos…
- Ah?... no! Estás loca? Justo ahora que estoy libre?!-
- Pero usted dijo que haría lo que sea!-
-no-
- Por favor! Por fa! Por fa! Por fa!-
Kakashi sonrió aún más, si es que podía. La insistencia de la niña significaba que se había creído el teatro. Le convenía bastante ir de misión con ella, hace rato que no lo hacían…
Así no debía esperar tanto para compartir tiempo juntos, y, aún le debería un favor: una linda cena en el Kyouko Garden, el restaurante más lujoso de Konoha, solos… los dos…
- Lo haré, sólo por que eres la niña más linda que conozco –
Y como lo predijo, más besos, abrazos y mimos. Más de una vez se sintió a punto de ronronear, como si fuese un gato malcriado y gordinflón.
Hablando de gatos…
- Sakura-chan… si voy, alguien va a tener que cuidar de Nekoko-chan-
- Quién es Nekoko-chan?-
Fue cuando sintió algo enrollándose a su tobillo. Un gatito negro.
- Qué dulzura!- la chica se arrodilló para tomar al animal- no sabía que te gustaban los animales-
- Hay muchas cosas que no sabes de mi, Sakura-chan - respondió, hinchándose- pero eso lo podremos arreglar durante el viaje-
Kakashi era un tipo con suerte, mucha suerte. Menos mal que trajo ese gato anoche, ahora Sakura lo vería como un hombre sensible, macho, pero sensible. Y apenas hace un segundo se le ocurrió el nombre!...
- bueno, yo me lo llevo- alzó al gatito- te quiero listo para mañana a primera hora, te explicaré con detalles luego.. NO LLEGUES TARDE!-
- OK!.. Pero me debes una!-
- Te compensaré!-
- Por supuesto que lo harás!...Adiós, Nekoko-chan! Adiós, Sakura-chan!-
-Adiós!-
La puerta se cerró.
Kakashi sonrió, hoy no iría a entrenamiento. Que Naruto y Sasuke se quejen después. Tenía que prepararse para una misión.
De verdad, era un tipo con suerte, sin apenas esforzarse por una estrategia, ya había conseguido una.
Y Sakura-chan sería suya y de nadie más.
--
- Quieres que cuidemos de esto?- Sasuke lo miraba con asco.
- Yo creo que es una bolita de pelos muy agradable - Naruto ya tenía al gato en sus brazos.
- Tú que sabes, dobe..-
- Por favor! Por fa! por fa! por fa!- la pelirosa utilizó el hechizo de sus ojos.
- Si, Sasuke! Por favor!!-
Sasuke los evitó con la vista, algo sonrojado. No sólo tenía que lidiar con la carita de gatita bebé de Sakura, sino también la de cachorrito de Naruto… Y sólo con esa bastaba para perder…
- Así fue por la misión que no vino a entrenar ese bastardo, eh?- se rascó la barbilla.
- por favor, Sasuke-kun!- le rogó la ojijade
Cerró los ojos, y respiró hondo.
- Apenas llega Kakashi se lo devolvemos, oíste Dobe?- se dirigió al rubio.
- yay!-Naruto y Sakura se abrazaron, casi aplastando al pobre gatito.
La chica llenó de besos los rostros de sus dos amigos, se despidió de Nekoko-chan, y se fue cantando.
- Vamos a tener un lindo gatito! Gracias, Sasuke!- sonrió el poseedor del Kyuubi.
El azabache se acercó al cuello del rubio, erizándole la piel.
- Pero me vas a compensar, Dobe-
- Teme!- Naruto se sonrojó y le propino un pequeño golpe a su pareja, por desubicado.
--
Sakura debía llegar volando a su casa, preparar sus cosas, y avisarle a Sai que sería su escolta.
Sin decirle que Kakashi sería la otra, como sorpresa.
Estaba tan feliz de ayudar a su mejor amigo!
Y todo estaba saliendo a la perfección.
--
Kakashi ya tenía preparado todo lo necesario, y no podía esperar hasta el día siguiente. Lo más probable es que se tome unos 2 litros de café para no dormir y poder llegar a tiempo.
Todo estaba saliendo a la perfección.
--
- por supuesto que seré tu escolta! no voy a dejarte sola, Sakura-chan-
Sakura recurrió a la manipulación mediante besos en la mejilla, ojitos y abrazos de oso de peluche combinados.
Sai estaba más que feliz. Tiempo para compartir con Sakura-chan, lejos de su rival, solos los dos…
Todo estaba saliendo a la perfección.
--
-Sorpresa!-
- Sai?!-
-Kakashi-chan?!-
Los dos se quedaron apuntándose el uno al otro, no queriendo creer.
- Iremos los tres! Y compartiremos tanto!- gritó al ojijade entusiasmada, para luego susurrarle al moreno- prometo no ser un estorbo para ustedes-
Sakura salió de Konoha, satisfecha con su trabajo.
Todo estaba saliendo a la perfección.
Mientras el peliplata y el moreno la seguían, cabizbajos.
Todo estaba saliendo terriblemente mal.
--
Hasta aquí!! Nyaaan!..
Paul-kun donde estás?!! Tq!
Y todos los que me leen! Tqm!!
