Autor Original: Elle Werner
ID: 3084031
Capitulo 2: Cenicienta
En una ciudad lejana, bueno, no realmente tan lejos, vivía un niño con sus padres y su hermano mayor. No eran una familia rica, solo una promedio. Su padre trabajaba como banquero y su madre era ama de casa. Su padre se llamaba Shouma Shibuya y su madre se llamaba Miko Shibuya o Jennifer, como ella prefería que la llamasen las personas. Su hermano mayor se llamaba Shouri Shibuya y era muy protector y posesivo alrededor de una cosa y esa cosa era su hermano pequeño y ese era él, Yuuri Shibuya. Si, ese es el nombre de nuestra heroína.
Yuuri Shibuya era un chico normal si las personas le veían. Sus notas estaban en la media, su aspecto era normal y todo en el era normal. Todo sobre él lo hacía un chico normal.
Tenía una afición y no era solo una afición si no más que su vida. Esa afición era el béisbol. Amaba tanto el béisbol que pasaba la mayor parte de su vida jugando y practicando béisbol con la esperanza de poder llegar a ser un jugador profesional. Nació en América y vivió allí durante un tiempo. Su padre siempre le traía juegos de béisbol. Esto captó al momento su interés y admiración por los deportes. Si, Yuuri Shibuya amaba el béisbol tanto que no podía vivir sin él. Su pasión por las cosas siempre era exagerada.
Cuando algo captaba su interés, tomaba las cosas seriamente y las personas podían decir que era su pasión. Eso le hacía especial. Tenía una personalidad brillante como el sol. Siempre tenía a animar a todos los que estaban a su alrededor con solo tenerle a su lado.
Bueno… quizás era un jugador de béisbol normal pero era cálido y siempre perdonaba a cualquiera que cometiese algún error. Este comportamiento hizo que su sobre protector hermano estuviese siempre pendiente de él. Su hermano siempre le amó y le consideraba un lindo hermano. Yuuri odiaba esto y siempre le recordaba a su hermano que no era un niño pequeño más.
Su madre, Miko Shibuya, al igual que su hijo, tenía personalidad brillante y animada pero un poco mayor. Su alegría tendía a darle a Yuuri dolor de cabeza. ¡Era porque amaba vestirle con ropa de chica y vestidos! Odiaba llevar vestidos y su madre siempre le forzaba a llevarlos desde que era un bebé. Miko también amaba el cómo su hijo menor se veía tan adorable con vestidos de volantes mientras llevaba lazos en sus dos coletas. Su hermano mayor nunca se quejó sobre la afición de su madre y adoraba ver a su hermano menor tan adorable. Algunas veces, aún le forzaba a llevar un vestido y le tomaba fotos. Su amor por las hadas y la fantasía, especialmente La Cenicienta, le dio una rara idea para un sobre nombre para su hijo menor y ese era Cenicienta.
Le había llamado Yuu-chan o Cenicienta desde que era pequeño. Lo odiaba porque, por dios, era cien por cien un chico y nunca actuó como una chica. Solo era demasiado educado para un chico y cualquier vez que su madre le puso un vestido, tendía a actuar de manera muy tímida y como una princesa. Nunca supo esto por su mismo y por eso su madre nunca detuvo esta afición suya de vestir a su hijo más joven con vestidos.
Yuuri tenía un mejor amigo que se llamaba Murata Ken. Era un genio. Llevaba gafas y tenía apariencia de empollón. Yuuri le conocía desde la secundaria y ahora estaban en el tercer año de preparatoria. Murata siempre venía a su casa y sabía el mayor de los secretos de Yuuri – su travestismo- y su sobrenombre de Cenicienta. Murata amaba molestar a Yuuri porque siempre reaccionaba exageradamente y todas las veces que le molestaba, se sonrojaba. Murata pensó que esto era lindo y que Yuuri actuaba como una chica lo haría.
Como todos los demás días, Yuuri Shibuya montaría en su bicicleta para ir a la escuela con su mejor amigo, Murata. Cuando llegaron a las puertas de la escuela, había demasiados gritos y conmoción.
"¡Wow! Nunca deja de asombrarme" dijo Yuuri.
"Bueno, a mi también. A decir verdad estoy un poco celoso. Me gustaría llamar la atención de las chicas también." Murata solo sonrió e hizo un puchero ante su última frase.
Yuuri solo se rió y continuó hablando.
"Ugh.. ¿por qué tenemos que escuchar esto todas las mañanas?"
"Bueno… es porque es perfecto y sabes que a las chicas siempre les gustan los de ese tipo- tipo príncipe" contestó Murata mientras sus gafas brillaban misteriosamente.
Yuuri solo miró al chico que causó la conmoción tan temprano en la mañana. Ese chico sintió que alguien le miraba, devolviéndole la mirada a Yuuri. Sus ojos se encontraron y Yuuri sintió como una eternidad antes de que volviese la cabeza y se ruborizase furiosamente.
Murata vio eso y sonrió con su sonrisa de "lo sé todo".
"Bueno, esto podría ser algo interesante"
