El momento más temido llegó, hoy era el día en el cual me encontraría con todos nuevamente. No había podido dormir nada anoche, eso se notaba en mis ojos, unas grandes y circulares ojeras los rodeaban. Antes de salir de mi casa deje todo ordenado con una nota para mis padres por si por algún motivo, llegaban antes que yo de su viaje. Un taxi se hallaba fuera de mi casa, esperándome para llevarme al aeropuerto de Toronto. Puse las últimas cosas en su lugar y agarré mi equipaje. Respiré hondo y subí al taxi, de ahí en más me dediqué a dormir todo lo que no había podido la noche anterior.

El aeropuerto de Toronto estaba a una hora y media de donde yo vivía y era uno de los más grandes y conocidos de Canadá. Al bajar del taxi me esperaba un hombre con una remera con la cara de Chris, lo que encontré bastante patético, para ayudarme con el equipaje y los trámites del mismo para ponerlo en el avión. Lentamente y vacilando más que nunca, entré al aeropuerto, eres fuerte, eres Courtney, no puedes estar intimidada por esas personas-pensé. Al ingresar sentí como todas las miradas se dirigían hacia mí, caminé hacia un asiento libre a esperar a que me llamen para abordar el avión, saqué un libro para simular que estaba haciendo algo, mientras que observaba quienes estaban y lo que estaban haciendo.
La sala estaba llena de bullicio, vi a Geoff y a Bridgette besándose en una butaca cerca de la recepción y a Heather dándole órdenes a Lindsay y discutiendo con Alejandro, algunas cosas nunca cambian-pensé. Continué mirando a los otros ex-campistas, ya casi estaban todos, Beth y Trent parecían tener problemas con el peso de las maletas y a Izzy la habían retenido por querer llevar consigo explosivos. Rápidamente miré hacia la entrada, el calor comenzó a subir por mi cuerpo, la ira contenida, los malos recuerdos. En una posición firme y con mis rasgos endurecidos vi como entraba Gwen y como la seguía atrás el cara de cretino alias Duncan. Se dirigían a la zona de equipajes para que los pesen y revisen.
No me había dado cuenta de que seguía shockeada por su entrada y de que inconscientemente lo seguía mirando. De pronto nuestras miradas se encontraron, hacía cinco meses que no contemplaba esos cálidos ojos verde-azulados. Sin embargo, algo había cambiado, los mismos estaban duros y distantes. Sentía como si no nos conociéramos, parecía ser que él había hecho un mejor trabajo tratando de olvidar todo lo que vivimos mejor que yo. El contacto visual se cortó bruscamente gracias a que la cara pálida lo llamó para que vaya a sentarse con ella. Dejé salir un suspiro, cada uno estaba en sus cosas, prácticamente ignorándose unos a otros, esto no va a ser tan malo-pensé. Una semana, tan sólo una semana y podré continuar con mi vida sin Drama Total ni Duncan.
El altoparlante comenzó a llamar a todos para abordar, tomé mis cosas mientras que una mujer comenzó a llevar a todo el grupo hacía nuestro avión exclusivo. Me limité a seguir al resto, sin ganas de hablar ni de quejarme de nada, todo lo contrario de lo que estaba haciendo Heather.

Heather: Yo me rehúso a subirme a esto. No viajo en clase turista.
Gwen: Y yo me rehúso a subirme con eso (señalando a Heather)

Todos reían menos yo, ¿Cómo pueden reírse así de un chiste de la roba-novios? Observé con recelo como Gwen y Duncan chocaron los cinco después de haber molestado a Heather. Finalmente me dieron el número de asiento en el cual me tocaba sentarme, crucé los dedos para que no me toque ni con Harold, Heather, Sierra o Gwen ni mucho menos Duncan.
Teníamos seis horas de viaje para llegar a la dichosa isla. Observé que los asientos eran de a tres y que el avión era mucho peor que Gira Mundial, tengo que demandar al show si salgo viva de esto-pensé. Asiento 14, perfecto, al menos me toca del lado de afuera. Busqué mi asiento con la vista, del 14 al 16, al fin lo encontré. Levanté la mirada y pude ver con quién iría a compartir el viaje. Entré en shock al ver que estaban Duncan y Gwen respectivamente. Los dos me miraron y fue cuando no me pude contener más.

Courtney: ¿Dónde está Chris? ¡Demando verlo YA! O al encargado que se atrevió a poner mi asiento al lado del imbécil insensible y la mentirosa gótica.

El Chef salió de la cabina del piloto con un atuendo bastante embarazoso.

Chef: El encargado de poner los asientos así fue Chris, soldados. Para generar más drama, los productores situaron las cámaras en todos los rincones del avión.

Toda la multitud se estaba quejando.

Courtney: No me importa lo que a Chris se le dio la gana de hacer, ordeno que me cambien de lugar, hay espacio libre al lado de Cody. (Sierra comenzó a gruñir como un animal salvaje)
Chef: Las reglas son las reglas, creo que usted lo sabe más que todos aquí soldado.
Duncan: La princesa malcriada parece que no puede soportar un minuto sin quejarse.
Courtney: No me interesa lo que tengas para decir ogro, ¡yo puedo hacer cualquier cosa que me proponga!

Fruncí el ceño y me senté. El chef parecía tener bastantes problemas a la hora de despegar el avión. ¡En este programa nunca contrataban gente eficiente!
A fin de cuentas, el avión pudo despegar sin mayores daños. Gwen y Duncan estaban conversando acerca de las vacaciones que se iban a tomar cuando vuelvan de la isla.
Todavía podía sentir los celos resurgiendo, nunca pude olvidar al arrogante delincuente. Sin embargo, nadie podía saberlo, con un nudo en la garganta traté de reprimir todos los sentimientos que se apoderaban de mí. Tomé el libro que había llevado con migo, esta vez sí prestándole atención. Algunos ya se estaban quedando dormidos, ya que no había mucho para hacer en el avión. La música que provenían de los auriculares de Duncan cada vez sonaba más fuerte, impidiéndome concentrar en mi lectura, no pude aguantar más ese rock estilo punk y le quité un auricular para que pueda escucharme.

Courtney: Duncan, ¿Podrías bajar tu música? ¡No puedo concentrarme ni un poco en lo que estoy tratando de leer!

Duncan me miró e ignorándome se volvió a poner el auricular, subiendo aún más la música, tan sólo para molestarme. No dudé en quitarle el auricular nuevamente.

Courtney: ¡Duncan! ¡Baja tu molesta e insoportable música de una vez! Podrías mostrar un poco de respeto en las acciones que otros están intentando realizar.
Duncan: Veo que no has cambiado nada, sigues tan estirada como siempre.
Courtney: ¡No soy estirada! Estoy intentando leer.
Duncan: ¿Leyendo un libro de leyes y acciones legales? Wow, vaya diversión, me impresionas, princesa.

"Princesa" no me había llamado así desde Luz, Drama, Acción. Nuevamente el nudo en la garganta, lágrimas formándose en mis ojos. No podía perder el control, no podía dejar que él se dé cuenta de que todavía me importaba.

Duncan: ¿Courtney? ¿Se te terminaron las contestaciones? Pensé que tenías un mayor repertorio de frases y palabras para contestar…

El control se me estaba yendo, una pequeña lágrima se deslizó por mi mejilla, la cual fue suficiente para que Duncan se dé cuenta de lo que sucedía. Un último contacto visual. Su mirada era inquietante, trataba de descifrar que estaba pasando. No podía permitir que se diese cuenta. Fruncí el ceño y corté nuestro contacto visual. Recién había pasado una hora de viaje, lo cual me preocupaba y bastante. Estas iban a ser las cinco horas más largas de toda mi vida.