Holaaaa! Traigo el primer capítulo :D
Espero les guste, sería hermoso si me dejaran reviews
Peace,Love&Magic
Luanne
Vacaciones.
Volver a casa.
Había acabado el sexto curso, Ravenclaw había ganado la copa de las casas y Molly Weasley había culminados sus estudios mágicos, Albus Potter presumía la Snitch dorada con la que había ganado su primera copa de quidditch, el sol se colaba por la ventana del compartimiento haciendo que el cabello rubio de Dominique se viera incluso más claro y realzando las pecas en la cara de Lily, las lechuzas ululaban en las repisas superiores, mientras los primos Weasley-Potter se enfrascaban en una muy interesante conversación acerca de la fiesta del aniversario de la batalla de Hogwarts que se celebraba en el ministerio todos los años al empezar Junio, como conmemoración a los caídos y al inicio del verano, la fiesta siempre era en principio una reunión monótona, pero cuando el reloj marcaba las once, la música sonaba y entonces las verdaderas personalidades de los funcionarios del ministerio y de los homenajeados y sus familias salía a flote. Era una verdadera entretención y desde que lo recordaban siempre había sido la misma dinámica, pero ese año era especial, sería la celebración más grande en años de la batalla y como siempre, los Weasley-Granger y Potter-Weasley eran las dos familias más influyentes dentro de los invitados de honor. Rose escuchaba la conversación desde lejos, mientras leía por enésima vez "Hogwarts, Una Historia" con los pies apoyados en las piernas de Hugo, su hermano, que tenía puesta una camiseta naranja chillón de los Chudley Cannons, mientras destapaba una rana de chocolate
-Mira Albus –Dijo Hugo mientras sacaba el cromo –Es tío Harry –Extendió su largo brazo hasta que estuvo lo suficientemente cerca a Albus que se hallaba al otro lado del compartimiento – ¿Lo quieres? –Albus negó con la cabeza
-Tengo unas cuatrocientas, sin contar las de James y Lily –Exageró mientras examinaba el cromo, y no le sorprendió cuando no vio más a su padre en el cromo, que incluso parecía un reflejo de sí mismo un poco mayor –Creo que Gerard Burke quería uno a cambio del de Dumbledore
-Tengo a Dumbledore unas doce veces, aunque no creo que lo cambie, aún no olvido que fue él el que acusó a Fred con Mcgonagall, en el baile de navidad –Fred frunció el ceño y apretó los puños
-Y aún no me he vengado –Dijo el moreno, mientras Albus le devolvía su cromo a Hugo que guardó la pequeña tarjetita en el bolsillo de su jean
-¿Qué harán en verano? –Preguntó Lucy, mientras peinaba su cabello en una coleta
-Trabajar en Sortilegios Weasley, por supuesto –Roxanne río ante el comentario de su hermano, era bien sabido que la habilidad de Fred Weasley II no eran precisamente las ventas, aunque hubiera trabajado desde que tenía diez años en la tienda de su padre y su tío en el Callejón Diagon
-¿Y ustedes? ¿Irán a Francia de nuevo? –Dijo Fred a su primo Louis
-No lo creo, ya sabes cómo está Victoire con el asunto de la boda, no quiere despegarse un momento de Teddy y no creo que mamá quiera viajar sin ella –Dijo Louis Weasley, un muchacho alto de cabello rubio con el rostro pecoso de cuarto curso
–Además creo que todos sabemos que mi madre adora las fiestas –Completó Dominique mientras todos reían
-No sé si nosotros iremos –Dijo Rose mirándolos por encima del libro, estaban un poco acosados, pero estaba bien, los seis años en Hogwarts la habían acostumbrado a estar un poco incómoda pero siempre en buena compañía –Ya saben cómo se pone mi padre cuando bebe demasiado y creo que mi mamá no quiere pasar el ridículo cómo el año pasado –Hugo le lanzó una mirada amenazante y entonces Lily Potter soltó una carcajada recordando las inolvidables borracheras de su tío Ron
-Creo que mi tía Mione no se resistirá a la fiesta, dicen que irán Las Brujas De McBeth y todos sabemos que esa música es de su época –Dijo Lily entre risas –Ha salido en El Profeta
-La verdad es que mi padre no quiere encontrarse con gente indeseable –Dijo Hugo hablando bajo –Este año estará invitada la familia…–Bajó el tono de su voz al mínimo, cargándola de un aire de misterio y dijo casi en un susurro –Malfoy –Tomó aire y continuó, esta vez en tono seco –Y todos sabemos que mi padre detesta a Malfoy, igual que Albus detesta a Malfoy y que Rose detesta a Malfoy
-¡Yo no lo detesto! –Exclamó Rose bajando el libro –Es solo que me parece que debería ser menos arrogante, y que no le hable no quiere decir que lo odie, yo no odio a nadie –Dijo Rose arrugando la nariz
-Yo sí –se apresuró a decir Albus –Es una lástima que James se halla graduado y ya no haya quien le baje los humos, personalmente fue un triunfo personal haber aplastado a Slytherin en el quidditch –Volvió a contemplar su snitch que revoloteaba frente a él y la atrapó en un segundo guardándola en su cazadora
El viaje no fue largo, entre risas, la familia Weasley se había acostumbrado a que un miembro partiera cada año, Teddy, Victoire, Molly, James, y ese año, cuando las vacaciones acabaran, Albus y Rose iniciarían su último año.
En los últimos compartimientos del lado sur del tren Scorpius Malfoy leía "Quidditch Através De Los Tiempos" Su libro favorito, mientras a su lado Verónica Flint y Joseph Nott mantenían una conversación que escuchaba desde la lejanía mientas pensaba en la carta que había recibido de su padre una semana después de su derrota contra Gryffindor
Control.
Esa era la palabra que definía a Scorpius Malfoy, tenía controlado todo en su vida, las cosas siempre habían sido ordenadas para él y totalmente tranquilas aunque aún hubiera unos pocos que se asustaran al escuchar su apellido. Había crecido en una familia acomodada, con un padre que si bien había hecho cosas malas en su juventud, se había arrepentido de todas ellas y ahora tenía negocios conocidos por todo el mundo mágico, no tenía que sentirse entonces mal por haber sido literalmente aplastado en un juego que en realidad no le apasionaba, sino que más bien tomaba como hobbie, para entretener su cabeza mientras intentaba no pensar en las cosas de las que había sido víctima desde el día que puso un pie en el expreso de Hogwarts y de las que sería hasta el día de su graduación y que había aprendido a ignorar con la cabeza siempre en alto, ganándose así la reputación de ser un amargado y totalmente frio como el hielo.
Pero los tenía a ellos, a Joseph y a Verónica, que habían estado con el siempre y que como él, para ellos la vida en Hogwarts no había sido fácil, pero habían aprendido a apañárselas como fuera.
Cerró el libro y sacó la carta del fondo de su bolsillo, el sobre tenía una nota de su padre adjunta con una tarjeta con membrete enviada directamente del ministerio para él, y entonces Joseph capturó el sobre en sus manos y Scorpius supo que si luchaba por quitárselo sería una batalla perdida
-¡Wow! Una carta para el pequeño Scorp –Río -¿Quieres hacernos el honor de leerla Vero?
-Será un placer –Respondió la pelinegra abriendo el sobre contramarcado -¡WOW! ¡Es del ministerio! ¿Estás es problemas?
-¡Solo lee! –Exclamo Nott
Scorpius, te llegó esto a casa y creí que te gustaría verlo.
Draco Malfoy
-¡Eso no tonta, lo otro! –le reclamó Nott
-Voy, voy –Se apresuró a decir y destapó el sobre que contenía una tarjeta y una carta mientras Scorpius los miraba con los brazos cruzados claramente irritado por la invasión a su privacidad
Scorpius Hyperion Malfoy
Malfoy's Manor, Wiltshire, England.
El ministerio de magia, en cabeza del ministro Kingsley Shacklebolt place invitarlo a la conmemoración especial del aniversario de la batalla de Hogwarts que se llevará a cabo el día cinco de junio del presente año en la exclusiva sala de recepción del ministerio.
Activaremos un translador para usted y su familia el día del evento.
Adjuntamos la invitación al evento.
MM
-¡SCORPIUS HYPERION MALFOY! –Gritó la chica una vez terminó de leer la carta – ¡Irás a la fiesta de la batalla!
-No iré –Dijo Scorpius en un tono seco
- ¡Por Merlín! Scorpius –Habló Nott –Es el evento más importante del mundo mágico
-Claro que irá Joseph –Dijo la chica –Es obvio que Astoria Malfoy no dejará que Scorpius se quede en casa.
En la estación nueve y tres cuartos, los padres se agolpaban para recibir a sus hijos, aunque no perdían oportunidad para estar al tanto de las noticias y los chismes del mundo mágico, James Sirius Potter, se encontraba en compañía de sus padres y tíos esperando a sus hermanos y primos
-¡Mamá! Simplemente están retrasados, no les ha pasado nada –Le dijo James con un tono de exasperación
-No le hables así a tu madre James ¡Merlín! Este niño no va a cambiar nunca –Dijo su padre en tono de burla, mientras abrazaba a su esposa que tenía cara de preocupación –Además no me digas que no extrañas a Albus porque te conozco
-¿Yo? –James hizo una mueca de drama – ¿Extrañar a ese mocoso? No me hagas reír papá, a Lily tal vez, pero no a Albus
-Ya veremos –Fue lo último que escuchó decir a su padre antes de escuchar el tren color escarlata
Una vez el tren se detuvo, James buscó con la mirada unos cabellos rojos o negros, que aunque no quisiera admitir había extrañado más de lo que debería, hacía ya un año había salido de Hogwarts, y aunque le encantaba la academia de aurores, extrañaba mucho a sus hermanos menores
-¡Sirius! –Gritó un muchacho de cabello negro azabache
-¡Severus! –Gritó James, al ver venir a su hermano y su padre río ante la situación tan inusual de que sus hijos se llamaran por sus segundos nombres para luego fundirse en un abrazo
-¡James! –Exclamó Lily mientras abrazaba a su hermano –Creí que llegarías de la academia la próxima semana
-Ya sabes, cuando eres el hijo del niño que vivió… –Dijo James burlón y su padre le acertó un codazo en las costillas –Ouch! ¡Papá!
Mientras Albus y Lily saludaban a sus padres Rose y Hugo no se quedaban atrás
-¡Mamá! ¡Estoy bien! –Dijo Rose enfurruñada, mientras su madre la inspeccionaba
-Estás más delgada cariño ¿Estás comiendo bien? –Dijo una preocupada Hermione
-Hermione, suenas igual que mi madre –Interrumpió Ron, ganándose una mirada asesina de su esposa –Hugo, tienes que ver los nuevos productos de Sortilegios Weasley –Se apresuró a decir rompiendo la tensión
Mientras los Weasley se saludaban entre sí, un adulto Draco Malfoy intentaba ubicar una cabeza platinada, entre la multitud, una cabeza que para su sorpresa le rebasaba un poco en la altura
Scorpius sintió como alquien le apoyaba la mano en el hombro y entonces supo exactamente quién era
-Padre –Se giró – ¡Que gusto! –Le dijo mientras le daba un corto abrazo
-Has crecido –Dijo Draco con una mueca que se asemejaba a una sonrisa –Tu madre nos espera hijo, vamos
-Hugo –Dijo su madre –Ten la decencia de subir el baúl –El castaño lo tomó resignado y subió a su cuarto, justo al lado del cuarto de Rose.
Su manta de los Chudley Cannons estaba tal como él la había dejado, encima de ella la carta que Lily le había enviado en las vacaciones de navidad y justo a su lado aún seguía la fotografía familiar que se habían hecho en la madriguera donde todos salían con sus sacos "Weasley" desde Albus hasta Teddy, que había sido acogido como un miembro más del clan y que hacía que su cabello se volviera del mismo color rojo que el saco tejido.
Hugo era terriblemente igual a su padre, y estaba seguro que si caminara junto a Albus, la mayoría de personas terminarían por confundirlos, para luego darse cuenta que él no tenía los ojos azules o el cabello rojo de su padre y que en realidad solo era una pequeña conjugación de genes Weasley y Granger de los cuales había sacado el apetito, las pecas, ser torpe, imprudente y a veces hasta un poco desubicado de su padre y el cabello de su madre. Siempre se lo habían dicho y había terminado por aceptar que por mucho que lo intentara, y que intentara ser cuidadoso y estético como Rose, fracasaría siempre porque su naturaleza era ser irremediablemente, un pequeño Ron Weasley. Le molestaba de sobremanera que entonces se asumiera que quería ser auror, o que incluso, el amor de su vida era la increíblemente nerd Stephanie Leroy y que debía ser guardián, cuando siempre había querido ser buscador y ese puesto ya lo tuviera su primo, había discutido millones de veces con su padre acerca de porque sus notas no eran como las de Rose y la conclusión final era que él era como su padre. Pero él no era como su padre y estaba seguro de ello, no quería seguir siendo el pequeño mini Ron Weasley, quería ser Hugo, Hugo el buscador del equipo de quidditch, Hugo el mejor de pociones, Hugo el premio anual, y quería por una vez en su vida ser mejor en algo que Rose, porque estaba seguro que si algo sucediera y sus padres tuvieran que elegir entre él y Rose, indudablemente la elegirían a ella, y no era para menos, su hermana se destacaba en todo lo que hacía, incluso era buena hermana, lo que hacía que Hugo se sintiera culpable por pensar ese tipo de cosas.
Observó una vez más la foto y sonrió satisfecho, como siempre que pensaba ese tipo de cosas, al final se resignaba. En la foto, un feliz Hugo Billius Weasley le sonreía, a su lado izquierdo una delgada chica pelirroja con un saco color blanco y una enorme L roja en el centro, y luego estaba Roxanne con su piel morena, haciendo muecas, justo al lado de su hermano Fred, que pasaba de hablar con James a sonreír a la cámara, en la parte de atrás Albus y Rose y todos sus tíos, Dominique y Lorcan cerca a Fleur y Teddy y Victoire en el centro. Amaba a su familia y sabía que para ellos, él era más que un mini Ron, para ellos él era Hugo y nadie más.
Se sentó entonces en su escritorio y sacó un pergamino y la pluma del primer cajón, y se dispuso a escribir una carta a la única persona en el mundo a la que Hugo le escribiría solo por gusto
Querida Lily
¡Te extraño! ¿Podrás venir el fin de semana a la madriguera? Estarán Lorcan y Lysander
Un abrazo.
Hugo B. Weasley
Ató el pergamino a Orus, su lechuza parda que ululaba en la ventana y le acarició la cabeza
-Llévala a Lily y regresa pronto –Dijo al ave y esta salió volando, mientras se oía crujir la puerta
-¿A Lily? –Preguntó Ron apoyado en el marco
-Le preguntaba si irían a la madriguera con nosotros este fin de semana –Admitió Hugo, sentado en el alfeizar de la ventana
-No lo sé, creo que estaban planeando ir a Irlanda, a un partido de las Arpías –Ron se sentó en la cama – ¿Hay algo que quieras contarme? –Dijo Ron intentando sonar comprensivo
-La verdad es que no –Hugo bajó la mirada, recogiendo la tinta y la pluma
-¿Qué tal los exámenes?
Quiso decir algo relacionado con que no serían tan buenos como los de Rose, pero se retractó automáticamente
-Creo que estuve bien en Pociones –murmuró el castaño, mirando a su padre, que lo miraba con algo de comprensión
-No estés nervioso Hugo, yo tampoco fui el mejor en mis tiempos –El pelirrojo esbozó una sonrisa –La verdad es que tu madre hizo el setenta por ciento de mis trabajos escolares –dijo pensativo –El otro treinta por ciento lo inventé con tu tío Harry –Añadió, sacándole una risa a Hugo
-Ojalá alguien hiciera mis trabajos –le dijo Hugo riendo
-Vamos –exclamó dándole una palmada en el hombro–Tu madre quiere que bajes a cenar
Rose Weasley era una caja de sorpresas.
No era la más callada de la familia (Esa era Molly), ni la más habladora, era un punto intermedio entre una nerd, una jugadora de quidditch y una aficionada a las series muggles, que tenía oportunidad de ver en su casa. Como su madre, amaba los libros y como su padre odiaba las arañas, sobre todo luego de que cierto pelirrojo le contara la historia de una acromántula de dos metros en el bosque prohibido, desde ese día, les tenía un pavor inimaginable.
Rose era cómo una reina en Hogwarts, hija de héroes, sobrina de héroes, e incluso ahijada de héroes, ¿qué más podrían esperar de ella? No quería ser famosa, la verdad ya le parecía bastante perturbador que sus padres salieran en el profeta, o que a veces cuando caminaban por el callejón Diagon los periodistas se le acercaran a sus padres y sacaran fotografías "Alguna gente nunca cambia" repetía su madre constantemente, y su padre se limitaba a reñir por lo bajo cuando se acercaban. Rose quería algo más que fama y fortuna, por supuesto, aún no sabía qué, pero quería dejar su propia huella, sin preocuparse de tener que ser la hija de Hermione Granger y Ronald Weasley, o la ahijada de Harry Potter y Ginny Weasley, ella quería algo más. Solo faltaba descubrir que era.
La mesa estaba servida, así que Rose bajó, para encontrarse a Hugo y a su padre devorando la cena como si no hubieran comido en años. Su madre la miró comprensiva y Rose se sentó en una de las sillas del pequeño comedor de madera de la casa que su madre había comprado mucho después de la mudanza, no porque no tuviera dinero, sino porque los estudios en leyes mágicas no le daban el tiempo que ir a comprar el mueble requería y confiaba terriblemente en el gusto de su marido.
-Mañana es el baile del ministerio –Comentó Rose sin importancia
-¿Tenemos que ir? –Continuó Ron con la boca llena
-¡Ronald! –Le reprendió su esposa –Si, tenemos que ir
-¿Yo tengo que ir? –Preguntó Hugo mirando a su madre fijamente
-Si –Dijo Hermione mientras se llevaba un poco de pasta a la boca
-¡Pero irán los Malfoy Mione! –Replicó Ron suplicante
-¡Y su hijo! –Dijo Hugo imitando a su padre
-Iremos todos y no se dirá más –Dijo Hermione y entonces solo se escucharon los cubiertos rozando los platos.
Rose miró hacia la ventana y entonces el miedo que se había esfumado el día de la final de quidditch volvió.
Con un nombre bastante estilizado y un apellido que a veces causaba algo de miedo entre los magos.
Scorpius Malfoy.
