Capitulo 2: Los Romanov
Nota: Los eldar, valar , Avari, Vanyar y Noldorson son seres de fantasía descritos y pertenecientes a las obras de J.R.R Tolkien
La dinastía Romanov fue una dinastía rusa establecida en Moscú desde el siglo XVII, que accedió al trono en 1613 con la coronación de Miguel I.
La historia que se contaba de toda esta procedencia no eran mas que mentiras que ocultaban la verdad detrás de esta dinastía tan amplia y noble, Pedro III era un mago el primero, o al menos con el que inicio el registro de la casa imperial rusa, un mago sangre pura pues se testifica que sus padres eran magos, se caso con catalina II una mestiza como eran llamados los magos con un padre mágico y otro no mágico. Fueron bendecidos con Pablo I y después gracias al desposa miento de este se logro crear la primera rama el primogénito Nicolás I y con nueve hijos más, entre estos Alejandro I quien en algún momento se volvió igual emperador de Rusia sustituyendo a su hermano, y casándose con Luisa de baben donde al morir sus únicos dos hijos termino esta rama, el resto de los nueve no se habían desposado y en una pelea interna por el poder habían llegado solo a destruirse. Mas tarde fue agregada una rama secundaria puesto que la antes amante de Nicolás I Alejandra Feodorovna una squib le había dado su primer heredero, Alejandro II y siete hijos mas, todos magos y solo uno que fue borrado al ser considerado un bastardo y que otros consideraron fue asesinado, este fue Nicolás quien mas tarde fue nuevamente aceptado en los registros al dar una nueva rama con magos poderosos y de noble casa como lo era Alejandra de Oldemburgo.
Alejandro II fue el nuevo emperador y se caso con Maria Alexandrovna, obteniendo ocho hijos Vladimir que mas tarde fue repudiado al convertirse en un vampiro, se caso con una mestiza y su descendencia gracias a esto dio origen a la nueva raza de vampiros. Por otro lado su hermano Alejandro III se convirtió en el sucesor predilecto de donde se desglosaron mas ramas, llegando hasta su nieto Basilio quien se presume colaboro con Nicolás flamel en la edición de La gran obra alquímica.
De los Romanov salieron muchos magos, si bien la mayoría se podían considerar sangre pura, cada cierto tiempo las ramas eran renovadas con sangre nueva, preferentemente mestiza y en casos muy raros squib. Muchos consideraban que esta familia posiblemente en algún punto descendieron de Julio Cesar, y el poder político que mantenían era aplastante, ya que se presumía estaban relacionados con mas de 24 familias nobles tanto muggles como mágicas.
Durante la revolución habían tenido problemas, los muggles se habían levantado en contra de la noble casa y debido a las estipulaciones mágicas se veían incapaces de usar sus poderes contra los opositores, cuando la conspiración termino se testifico que la dinastía había caído, el ultimo romanov al poder fue Nicolás II , quien aprovechando la desaparición del resto de la familia y de la cobarde decisión de cambiarse el nombre, la apariencia o ambas, o incluso ocultándose en el mundo mágico, tomo el trono como nuevo emperador. Lamentablemente su falta de conocimiento y habilidad para manejar el puesto solo logro el rápido avance a los conspiradores que lo hicieron declinar su puesto y después ser asesinado junto a su esposa e hijos.
Un par de años después cuando se confirmo la muerte completa de la dinastía las cosas se calmaron, el poder nuevamente era una pelea entre las importantes casas restantes y solo cuando apareció la princesa Anastasia fue que el rencor, fue olvidado dándole una nueva oportunidad a los Romanov pues se pensaba que en realidad la joven era la única sobreviviente, Anastasia fue entonces una reina bondadosa, hermosa y tolerante, que ocultaba el resentimiento hacia las personas que obligaron al resto de su familia a morir y que obligaron al resto a ocultarse como cucarachas, una bruja poderosa en la creación de hechizos y maldiciones, brebajes y sobre todo con una mente suspicaz perfecta para los planes. Para la amable reina pasar como una mujer afectada fue fácil, simplemente manipulando a un viejo que malograra de hechicero y que pareciera tener algo en su contra, que conspirara en la muerte de quienes antes pelearon contra los Romanov.
Algo que la historia jamás considero fueron estos movimientos ocultos, o el sadismo que podían llegar a tener cuando eran traicionados o los tomaban de su lado poco tolerante.
La venganza era un plato dulce para ellos, algo que saciaba la vena sádica que tenían y contralaba los impulsos de matar al primero que veían, cuando cada familia y hombre que conspiro en su contra fue eliminado es que se vio tranquilizada.
-Demetrio, Basilio
-Oh querida prima, ¿O reverenciamos y te llamamos emperatriz Anastasia?
Demetrio era un hombre bien conservado de barba en candado, ligeramente alargada, nariz larga y algo aplanada, rasgos largos y algo cuadrados, ojos caoba y cabello algo rizado de un tono rojizo castaño. Se le veía de treinta y tantos años, mientras Basilio parecía tener mucha mas edad de lo que aparentaba, un hombre de rasgos poco huesudos, nariz muy delgada, ojos sabios de color negros y pelo lacio un poco esponjado que llegaba a trenzarse con su larga barba de color chocolate.
-Ahg cuanto tiempo seguirás con ello han pasado más de un siglo.
-Por ello mismo, aunque claro entre familia sabes que siempre serás nuestra princesa vengadora
-Oh ya deja tus malos chistes Demetrio, que al menos yo no hago incesto.
-Hey que quieres decir con eso
-Desde que te cásate con Isabel nuestra prima y nieta del tio abuelo Vladimir, y que te volvieron vampiro eres insoportable.
-Mira quien lo dice si tu tampoco has envejecido mucho.
Y era cierto Anastasia era hermosa, rasgos finos, piel cremosa y en tono miel, labios carnosos, nariz respingona, ojos azul petróleo que eran acompañados por espesas pestañas, pelo hasta la altura de la media espalda en un tono castaño rojizo, se notaba suave y esponjoso, cuerpo con lindas curvas y un aura rodeándola que la hacia atrayente.
-¿Podrían controlarse los dos? van mas de 400 años y casi siempre sacan esta pelea.
Basilio siempre era como un arbitro o espectador de la pelea entre ambos, se preguntaba como era posible que actuaran así después de tantos años. Basilio era un considerable amigo de Nicolás Flamel, habían encontrado con ayuda de otro mago ingles la respuesta para la creación de la piedra filosofal, y así dar con el elixir de la vida, mientras el había ayudado mucho con la teoría, flamel que era un experto alquimista y pocionista, y el otro mago del cual no se acordaba muy bien pero al parecer tenia un gran núcleo mágico habían logrado con éxito algo único he increíble. Sin embargo el elixir era algo sumamente delicado y complicado de hacer, y no era un método infalible se notaba al ver que en realidad a pesar de su larga vida seguía envejeciendo, muy lentamente pero lo hacia, por otro lado Demetrio se había convertido en un vampiro y era parcialmente inmortal también, claro que como a cualquiera no era inmune a la muerte. Anastasia quizás es la que mas cerca a la verdadera inmortalidad estaba. El detestaba los métodos que en algún momento algunos magos usaron, ejemplo de ello la condesa Isabel Bathory antes romanov, que en un estado de luto ante la muerte de su esposo se había vuelto temerosa a su mortalidad, y lo único viable para ella fue el matar a sus sirvientes mayormente muggles que no pudieran defenderse y después bañarse en la sangre de estos.
Otro mago que era nigromante, y que había obligado a su criado a descuartizarlo y colocar sus pedazos en una cuba con una poción, donde también reposaba un feto. Y así había conocido a muchas mas personas todos magos, e incluso muggles que buscaban la inmortalidad sin mucho resultado.
Pero no era lo mismo para ellos, sus métodos no eran tan escambrosos, y no lo usaban para mal, miro de soslayo a Anastasia y suspiro, quizás era la única hechicera que tenia la suerte de conocer a un hada ancestral, y de que esta misma le permitiera el secreto de la juventud, desconocía si era eterna o no, pues al parecer el secreto ataba y obligaba a Anastasia a jamás contarlo, siempre buscaron la forma de que ella les dijera y solo pudieron obtener detalles sin mucha importancia.
-Vale, vale y Demetrio que tal esta la familia
-Ya sabes... aburridos la inmortalidad ya no les agrada demasiado.
-Claro y que tal olga
-Que quieres que te diga, aun le gustan sus lujos después de a ver sido reina de Yugoslavia no me extraña, le mimaban con todo lo que quería. Por cierto Basilio... Vesevelod me dijo que te diera esto... al parecer es un recuerdo de ya sabes, el otro "plano".
-Gracias, pero ¿aun sigues sin creer que existen otros planos?
-Naturalmente, como esperas que lo crea
-Si nosotros y la magia existimos por que no otros planos o dimensiones
-Eso me recuerda, se supone que su esposa es un demonio desterrado ¿Cómo fueron al otro plano?
Basilio alzo los hombros restándole importancia y tanto Anastasia como Demitrio suspiraron, Anastacia estaba consiente de los poderosos que eran como dinastía aun, una de las ramas eran vampiros mágicos, Basilio y ella eran casi completamente inmortales, y mas haya de esos seguían teniendo nietos y mas descendientes de ramas secundarias o ya lejanas al apellido. Vesevelod que era un primo lejano era ejemplo de que la familia romanov tenia poder mágico y político, quizás mas de uno que de otro, o a veces ambos.
Los romanov tanto antiguamente como actualmente seguían siendo la cabeza del mundo mágico en Rusia, su palabra era poder, y ni siquiera el ministerio tenia poder para llevarles la contraria. Entre sus manos tenían muchas propiedades, incluso en otros países, no les faltaba nada e incluso el dinero les sobraba, sus bóvedas estaban repletas de oro y las propiedades se extendían a cientos de castillos y demás.
Actualmente vivían en el Kremlin de Kazáñ, Kazáñ es la capital y ciudad más poblada de la República de Tartaristán, en la Federación Rusa. La ciudad se encuentra a orillas del Volga, en la confluencia del río Kazanka, es uno de los principales centros económicos, políticos, científicos, educativos, culturales y centros deportivos del país. El clima era siempre húmedo con veranos algo cálidos e inviernos fríos.
Anastasia estaba ya algo aburrida había pasado ya diez años viviendo en ese lugar y quería nuevamente viajar para ella eso era lo mas divertido de la juventud que mantenía, usarla y divertirse, conocer.
-Anastasia
-Que pasa basilio
-Pon atención
-¿Eh?
-Demetrio te esta diciendo que Vladimir nos ha invitado para su aniversario.
-Oh, ¿cuantos años?
-Ya casi los siete u ocho siglos... en realidad ya ni el se acuerda
Dijo riendo Demetrio.
-¿Dónde iremos?
-Praga, al parecer ha decido mantenerse un tiempo en la republica checa, eso y quería recordar un invierno en la ciudad.
Anastasia dio pequeños saltos encantada, Praga era hermosa ella solo había tenido la oportunidad de visitarla unas cinco veces y jamás con el invierno tan cerca. El viaje era relativamente corto, simplemente debían ordenar a los sirvientes que arreglaran sus cosas, estos eran elfos aunque no esos pequeños de ojos grandes y saltones con orejas que parecían alas de murciélago, no, estos eran elfos, hermosos de caracteres finos y al mismo tiempo gran calibre, el como habían aceptado estos unírseles era una respuesta sencilla, G.D Xenia hija de Alejando II antes de su desposa miento se había embarcado en un viaje, a las tierras griegas donde se topo con los Eldar elfos que habían decido emprender hacia una marcha para seguir a los valar, los valar eran seres espirituales de gran poder, sin embargo los avari eran elfos que los rechazaban como superiores y se encontraban en una guerra, Xenia se había vuelto involucrada, con su magia y su habilidad para la creación de protecciones había logrado salvar a muchos de los Eldar, entre ellos a los Vanyar y Noldor, que eran elfos hermosos y los otros sabios respectivamente. Los Valar agradecidos al igual que los Eldar habían prometido a Xenia que una parte de ellos le servirían a ella y a su familia, como guardianes y como sirvientes, sin traicionarles jamás y durante toda la vida hasta que no quedara algún descendiente al cual cuidar, en ese caso los Eldar regresarían con los valar. Y asi fue, Anastasia agradecio la rapidez con la que trabajaban y la tranquilidad que sus presencias daban, sus favoritos eran Einen y Alfheim. Alfheim era un elfo masculino de rasgos rectos y varoniles, ojos que parecían cristales azules y marcas que lo colocaban como un Noldor, un elfo de sabiduría, su pelo era largo de color platinado y mechones azules, su piel era de tono durazno, era alto y con muchas virtudes además de su conocimiento, por otro lado estaba Einen de piel cetrina pero claramente suave y lisa, ojos de color miel, y cabello rubio en rastas, y adornado con muchas cuencas y joyas, sus rasgos eran finos y su cuerpo era la representación del pecado, los tatuajes que subían por sus manos la volvían una Vanyar un elfo hermoso, y aunque muchos considerarían esto algo tonto, el titulo iba mas haya, ser un elfo hermoso representaba mantenerse puro, tanto cuerpo como alma, y eso hacia la magia de estos menos contaminada y perfecta para la arte de la sanación.
-Señorita Anastasia, su quipaje ya esta preparado, tambien el de los señores.
-Oh muchas gracias Einen, ¿seguros no quieren venir?
-Le agradecemos que nos tome en cuenta mi señora pero no estamos hechos para los climas fríos, quizás si fuéramos elfos oscuros o guerreros lo soportaríamos mejor.
-Vaya, entiendo una lastima
-Pero señorita no se preocupe Alfheim y yo le esperaremos con ansias aquí cuando concluya su viaje.
-Lo se, cuídense y avísenme si pasa algún acontecimiento urgente, ya saben envíen un cuervo blanco si es completamente necesario y si no tomen a cualquiera de los otros, preferiblemente una lechuza o búho si el clina baja.
-Por supuesto mi señora.
-Oh basta me haces sentir vieja
Dijo bromeando viendo cono nacía del elfo una sonrisa y la elfa reía suavemente, ambos igual adoraban a Anastasia pues era diferente, era una persona amable y considerada, respetuosa, pero también era una bruja peligrosa, poderosa y que podía llegar a dar miedo.
Cuando los elfos se retiraron Anastasia simplemente acomodo sus ropas estas eran un vestido sencillo negro que le llegaba por debajo de las rodillas, un saco gris y sobre este un largo abrigo de piel de tigre blanco, claramente no era real, ella acostumbraba a comprar esas pieles de animal que vendían en el mundo mágico, una de las mejores telas que recreaba la sensación de que eran sacadas realmente de los animales. Las botas eran altas y su cabello estaba dejado de lado en una trenza.
-Ya estas lista Anastasia tardas demasiado
-Es natural Basilio es porque es mujer
-¡Hey!
-Ya antes de que empiecen otra discusión sin sentido vámonos tomen sus baúles.
Anastasia y Demetri se miraron antes de bufar ambos cogieron su varita y encogieron sus pertenencias para guardarlas entre sus bolsillos, minutos después tocaban la carta de invitación de Vladimir y en segundos desaparecieron en un remolino para encontrarse dentro de una espaciosa y magnifica sala.
Los tapetes eran magníficos, y el olor a cuero de los sillones era agradable, también se juntaba con el olor de la madera pulida, los cuadros eran hermosos y estaban en marcos de oro o plata. Una gran araña de cristal iluminaba tenuemente ayudada por la gran chimenea que daba calor a la habitación.
-Oh sobrinos Bienvenidos
Los tres se giraron para mirar al hombre que estaba recargado en el marco de la entrada, un hombre mayor, de pelo algo canoso y largo atado en una cola de caballo algo suelta, rastros rectos y cuadrados, mirada serena pero llena de conocimiento, cuerpo grueso enfundado en un traje formal de color negro.
-Gracias por la invitación
-No hay de que, después de todo ustedes son mi familia, hablando de eso Demetri... Isabel esta furiosa por algo y te anda buscando, ahora anda fuera con Kyra y Olga, al parecer no tienen nada que usar y decidieron ir de compras a la ciudad.
Su tono fue algo sarcástico, Kyra, Olga e Isabel eran sus nietas en ellas solo había una tercera parte de sangre vampírica cosa que agradecía, porque de esa forma podían tener una vida mas tranquila y sin embargo larga, lo malo eran los constantes caprichos, las jóvenes mujeres JAMAS tenían que ponerse, y si se lo colocaban mas de una vez eso era un cataclismo.
-Oh entiendo
-Tío Abuelo y los tíos cuando llegaran
-Si no mal recuerdo dentro de un mes, al parecer Alejandro tuvo problemas con un experimento y esta recuperándose en un hospital mágico en Japón, Boris y su esposa Zenaida están en las amazonas así que la carta quizás tarde en llegarles, Elena y su esposo están en Grecia arreglando algunos asuntos legales, mientras que Andrés al parecer volvió a las andadas y tubo una discusión muy fuerte con Matilde, y Cirilo al parecer vendrá hasta que logre contactar a María y Vladimir II
-Como siempre una familia grande querido tio abuelo
-Por supuesto Anastasia despues de todo somos romanov
-Como esta Viatcheslav
-Hum ¿de que generación es?
-¿No es algo de Constatino, el hermano de tu padre, Tio Abuelo?
-Claro ahora recuerdo el nieto de Oleg, he llegado muy alto el chico, ahora es ministro del ministerio mágico en Ucrania.
Después de que una yuki-ona llevara las pertenencias de Anastasia, Demetrio y Bisilio, los tres junto a Vladimir se acomodaron en la sala para seguir charlando, temas sobre historia, sobre las personas que seguían dentro de la dinastía Romanov y sus puestos, de los logros y como eran vistos dentro de la historia. Los temas se fueron relajando hasta ser bromas y algunas peleas infantiles.
-A donde tienes planeado ir después Anastasia nunca has sido de las que se quedan en un solo sitio.
-Tengo planeado ir quizas a londres
-¿Aun como esta la situacion en el mundo magico de ahí?
-A que se refiere
-Oh verdad, Bisilio y tu no estan muy informados de los ministerios de los otros paises. Ahora mismo la situacion del mundo magico en londres es delicado, acaban de salir de una guerra interna, un mago oscuro que se hacia llamar Lord Voldemort, al parecer obtuvo seguidores, magos que pensaban o estaban de acuerdo con su ideologia, su meta era eliminar a todos los magos nacidos de muggles y squib, murieron muchos magos y se creia que ganaria, tenia un gran poder...
-¿Qué paso?
-Fue derrotado por su propia arrogancia, no se los detalles pero al parecer ocurrio algo muy asombroso, un niño de solo un año le gano.
-¿Cómo, como es posible eso?
-Quizás magia accidental Bisilio
-No Demetrio, según las noticias que dieron a conocer públicamente al resto de los países y de otros rumores filtrados, el niño fue poderoso o tuvo suerte, pero ese tal Voldemort le había lanzado un hechizo, la maldición asesina
Anastasia jadeo horrorizada y los otros dos "jóvenes" abrieron los ojos.
-Vladimir estas diciendo que un niño que no tenia mas que un año sobrevivió a la maldición asesina o...
-No, no murió junto con el mago oscuro, sobrevivió, el como es un misterio, pero se de buena fuente que le llaman el niño-que-vivió.
-Realmente eso es una historia increíble... pero ¿Y los padres?
-Murieron
-Oh pobre pequeño ¿Quién lo cuida ahora?
-Quien sabe, nuestro ministerio no esta muy unido al británico por lo que, intentar que este nos de información mas haya de la publica es casi imposible.
-¿Y que ha dicho de esto la confederación internacional de Magos?
-El representante solo asegura que las acciones y todo lo ocurrido dentro del país no afectara al resto y que las preocupaciones son nulas.
Anastasia ya no seguía el hilo de la conversación solo imaginar a un pequeño huérfano, creciendo y sin saber o recordar como eran sus padres, ella había tomado venganza y mato a muchos pero jamás toco a un solo e inocente infante, o a quien se arrepentía de corazón, la parte materna en su corazón le hacia sentir tristeza por ese pequeño al que no conocía, cuan cruel podía ser un hombre... en este caso un mago, como para matar o intentar matar a un pequeño bebe.
Ella siempre deseo un hijo al cual malcriar, pero todos se asustaban de su apellido, ser romanov en su país, y sobre todo en el mundo mágico de este, le limitaba, hasta los nobles igual de antiguos que su dinastía temían al apellido, nadie quería acercarse y mucho menos ser sus enemigos, eso le obligo a alejarse de las personas a tratar fríamente a cualquiera que no fuera de su familia. Había conocido el amor una vez pero este le había traicionado, y jamás volvió a confiar en las palabras bonitas, ni en los sueños dulces que le prometían.
-Anastasia querida ¿te encuentras bien?
-¿Qué? Ah claro, claro en que estábamos
Los hombres se miraron entre ellos algo preocupados pero notando que la femenina no quería hablar del asunto lo dejaron pasar.
-Si visitaras Londres de todos modos
-Por supuesto, no necesariamente tengo que ir a la zona mágica.
-¿Te llevaras a, Alfheim y a Einen?
-Siempre me acompañan, el resto de los elfos se sienten mas cómodos en zonas no tan pobladas y Londres es una zona muy poblada.
-¿Dónde te quedaras?
-Hum, en realidad hace cincuenta años le gane a un hombre rico de arabia y adquirí una mansión dentro de una gran finca, ya la vi es hermosa.
-¿Y quien fue ese desafortunado hombre árabe que perdió contra ti?
-Oh solamente Qatar
-¿Es broma? Le ganaste una finca seguramente de millones a alguien perteneciente a la familia real de arabia.
-Hum claro- Sonrió inocentemente sacando un par de suspiros incrédulos.
La noche había llegado mas rápido de lo pensado, después de una tranquila y deliciosa cena cada uno se retiro a sus habitaciones, Isabel, Kyra y Olga habían tomado rehén a Anastasia, Las cuatro platicando y teniendo charlas nada discretas sobre sus parejas o sobre temas mas delicados que tenían entre ellas.
Anastasia se excuso, y salió, cubriéndose con un largo suéter sobre el babydoll de seda que usaba como pijama, suspiro algo rendida, mientras caminaba por los oscuros pasillos de la mansión, era amplia, el recibidor, la sala, el salón de baile, el gran comedor, la cocina con un comedor mas chico, la biblioteca, los cuartos, no le faltaba nada, incluso contaba con un pequeño lago que comenzaba a enfriarse. Mordió su labio inferior mientras se abrazaba así misma, la historia del niño, de alguna forma le había afectado y no entendía el porque, en el mundo existían miles de niños sin padres, muchos muertos por guerras en sus propios países o por otros asuntos.
-¿Te ocurre algo Pequeña Any?
Se exalto con la repentina voz de Vladimir, por ser vampiro a veces ella no lograba sentirlo, ni escuchar sus pasos, le miro con una leve sonrisa y asintió un poco, Any era un apodo meloso que el le había colocado hace tiempo y no hacia nada para recriminarle porque le agradaba, vladimir era como el padre con el cual no se pudo criar.
El silencio era tranquilo y estar a su lado frente a la chimenea le reconfortaba.
-¿Pasa algo por lo que tu animo se halla mermado tanto?
-En realidad no lo se, la historia del niño... me afecto
-¿Te recordó al ataque de tu familia?
-Quizás... posiblemente, aun puedo verlo, el fuego rodeando la casa, los gritos de las personas, los cristales rompiéndose, los golpes en las puertas, como mi padre intento detenerlos, mi madre corriendo con nosotros hacia la chimenea... solo... solo pude salvarme yo, porque ya habían entrado al salón, y mi familia no podía simplemente desaparecer sin incumplir el decreto.
-Hay mas ahí de lo que crees, es la primera vez que veo que una historia como esta te afecta como para recordarte tu propio pasado
-Lo se y no lo entiendo
Susurro para un segundo después levantarse abruptamente sorprendiendo a Vladimir.
-¿Qué ocurre?
-¿No lo sentiste? Es como... ¿Iba llegar alguien hoy?
-No que recuerde
-Pero es como si alguien hubiera atravesado las protecciones
-¿Qué? Imposible, las he colocado yo y jamás han sido derribadas
Anastasia no lo pensó y camino apresuradamente seguida del contrario, subió las escaleras y llego hasta el ático que tenia la mansión, ubicado sobre las habitaciones y logrando llegar a la puerta del mismo por unas escaleras al final del pasillo.
-Anastasia me quieres decir ¿Qué pasa?
Su respirar estaba agitado, su mano parecía cosquillear y su pecho suprimirse, no sabia porque se sentía nerviosa. Abrió lentamente la puerta y buscando entre la oscuridad encontró lo que le puso tan ansiosa, frente a un traga luz circular y bajo la luz de la luna estaba un pequeño bebe, se veía un poco maltratado, los bonitos ojos verdes miraban a su alrededor con curiosidad, y su dedo pulgar estaba dentro de su boca, cuando los ojos del niño conectaron con los de ella sintió su magia extasiarse, y enlazarse con la del pequeño, el niño soltó una risueña sonrisa y extendió sus bracitos, en un mudo pedido de ser cargado.
Vladimir solo miraba sorprendido la interacción de ambos mientras se hacia demasiadas preguntas ¿Quién era ese niño? ¿Cómo había llegado? ¿Por qué los poderes de Anastasia respondieron a los del pequeño? ¿Qué pasaría ahora?
Anastasia cargaba con cuidado al bebe, lo coloco sobre su pecho y lo abrazo cuidadosamente mientras apartaba sus lizos y suaves mechones oscuros dejando a la vista una pequeña cicatriz.
-Hola pequeño
Murmuro encantada, absorbida por la imagen del niño, sonrió y este le regreso el gesto mientras aceptaba de buen agrado el calor que le daban, pocos momentos después el pequeño estaba dormido. Anastasia se giro y miro a Vladimir con sus ojos brillando intensamente.
-Vladimir...
-No anastasia, se lo que traes en mente y primero debemos saber quien es y como llego aquí, no sabemos si fue su magia accidental o si ocurrió algo, si su familia esta viva seguramente lo estarán buscando.
Anastasia suspiro, sabia que no iba a poder hacer nada, solo salió con el niño en brazos quien se aferraba a ella, una sonrisa surco su rostro y un brillo que Vladimir jamás había visto, se mordió la lengua, sabia cual era uno de los deseos de la joven y tampoco podía hacer que ella se esperanzara.
