Full Metal Alchemist fanfic
"Achtung-Panzer!
Crónicas del Ejercito Rojo II"
por Ivan Emiliano Altamirano
Advertencia: Todos los personajes en este fanfic son propiedad de Hiromu Arakawa, así que no me demandes

Recomendación:para cualquier duda con los términos empleados en esta historia, favor de consultar el glosario que se encuentra hasta el final de este episodio, así en el otro. Gracias.

Capítulo 2: Paraíso Perdido.

-¡Al! - May grito cuando varias llamaradas aparecieron entre las tumbas - ¡Al suelo!
Pero la joven vio horrorizada como el susodicho se escurría entre las balas como si fuera un mago.
-Hijo de... - May se levanto sorprendida mientras trataba de seguirlo. Sin embargo, una ráfaga de ametralladora la paro en seco tras una cornisa.
-¡Alphonse! - grito nuevamente - ¡Te van a matar!
-Tengo que salvar a mi... - lo último no se escucho. El menor de los Elrich seguía moviéndose entre las losetas sin parece importarle su vida.
-Realmente debe querer a su hermano para hacer eso - exclamo con admiración mientras cambiaba el cargador. Al instante, una explosión hizo que levantará la vista. Un T-34 se movía entre el camposanto, soltando varias salvas contras las ametralladoras enemigas.
-Gracias al Todopoderoso! - exclamo jubilosa mientras el tanque le cubría. Interpretando esto como una señal, se levanto y fue tras el rubio a toda velocidad.

Winry Rockbell se quedo pasmada. No tanto por su M40 que se había vuelto a trabar y solo alcanzo a soltar una ráfaga de balas.
Sino por la mirada que le dirigía su enemigo: un joven rubio que tenía el brazo en alto.
Y que tenía incrustadas las balas, como si las hubiera detenido.
-¡Que demonios..! - Winry trato de disparar, pero un seco golpe del enemigo, no solo le hizo tirar el MP40, sino como este se rompía en pedazos como si fuera de papel.
-Casi me matas - mascullo el rubio mientras se acercaba sin su arma en alto, lo cual Winry aprovecho para soltarle un par de puñetazos que lo mandaron a volar por tierra, mientras la susodicha salía del cráter dando gritos de auxilio.
-Lo olvidé por la emoción - Edward se incorporo apenas sobandose la barbilla - ella no es Winry realmente, solo de nombre.
Sin embargo, la emoción de ver a su amiga de toda la vida, era indescriptible.
Los ruidos de balas hicieron que despertará y que comenzará a subir por el cráter. No iba a permitir perderla, no de nueva cuenta.

Winry estaba aterrorizada mientras corría entre las lápidas. No creía que los soviéticos tuvieran tal tipo de "soldados", capaces de resistir balas y romper armas como si fueran de juguete.
-Por eso estamos perdiendo la guerra - pensaba asustada, a tal grado, que no notó un promontorio que hizo que se enganchara su bota y cayera secamente sobre el suelo.
-Ughh - el golpe le había sacado el aire provisionalmente. Trato de volverse, pero vio horrorizada como un T-34 se acercaba hacia ella, sin detenerse.
-Tengo que moverme! - trato de alzarse. Al instante, el T-34 se detuvo en seco y sin más, comenzó a rodearla sin hacerle ningún daño.
-No puede ser - musito - a esta distancia debió verme.
-Sí te vio, pero le dije que no te hiciera daño - una voz hizo que la joven se volviera. Un agitado y cansado Edward le apuntaba con su arma - Dios, en este mundo eres más atlética que en el otro.
-¿De que hablas? - le espeto la joven molesta - ¿Y como sabes hablar alemán?
-Ah, soy un hombre de muchos recursos - Edward sonrió - Winry Rockbell.
-¿Y como sabes mi nombre? - Winry trato de buscar su luger entre sus bolsillos - ¿Y como detuviste las balas?
-Son muchas preguntas y tengo respuesta para todo, pero ahora no es el momento.
-¡Es el momento! - Winry encontró la Luger y apuntó - dime o te mató!
-Aquí vamos otra vez - Edward suspiró - por favor Winry, no quiero...
-¡No me llames así! - chillo la alemana - ¡A una señorita jamás se le dice por su primer nombre y menos un asqueroso ruso!
-Oye, oye, no seas grosera, te salvé hace un rato.
-¡Seguro querrás violarme! ¡Por eso lo hiciste!
Edward entorno los ojos. Esta Winry parecía una loca histérica, no cabía duda.
-Esta bien - se fijo en su guerrera para buscar su rango, pero Edward se paro en seco al reconocer las insignias que llevaba - No...no puede ser...tú eres...
Winry pareció desconcertada con el cambio de actitud. Al momento de alzar la vista, vio a un soldado que se acercaba rápidamente con una bayoneta en alto.
-¡Cuidado! - vocifero la chica. Edward reacciono y alcanzo a voltearse, para esquivar el ataque, pero no un culatazo que lo mando por tierra.
El sonido de un disparo paro en seco al atacante, que se desmorono pesadamente frente a Edward.
Era un alemán.
-Lo mataste - Edward parpadeo sorprendido, volteando a ver a Winry mientras la pistola aun humeaba por el disparo - ¿Porque...?
Winry no respondió. Sencillamente dejo caer la Luger y ahora le toco el turno a ella desplomarse, perdiendo el conocimiento.
-¡Hermano! - la voz de Al comenzó a escucharse - ¡Hermano!
-¡Al! - Edward alzo una mano - ¡Aquí! ¡Aquí!
Mientras Alphonse se acercaba, seguido de una chica de rasgos orientales y parte de la brigada, la mirada de Edward se enfocó sobre la joven desmayada.
La alegría que había sentido hace unos minutos, se había esfumado en un instante.
La vida era sumamente irónica y lo que acababa de ver, era el colmo de ello.

-Las unidades alemanas volvieron a establecer perímetro - musitó Hawkeye con los binoculares en alto - ¿Nos detenemos?
-Afirmativo - Mustang bajo sus binoculares - ya hemos hecho suficiente por hoy.
Mientras Hawkeye daba el alto al fuego, el general de Brigada se dirigió con lentitud hacia su tienda. La ofensiva había sido exitosa. Sin embargo, tendría que reforzar la línea del cementerio con parte de la división que les había echado la mano.
Una cantidad importante de prisioneros eran guiados hacia el cuartel.
-Esto va a ser una larga noche - pensó mientras se frotaba la sien.

Winry miraba a su contraparte rusa con detenimiento. Le habían dicho que los interrogatorios rusos eran sumamente efectivos y brutales.
Hacía una hora que había despertado. Aun no sabía porque se había desmayado o porque había matado a un aliado suyo.
Y ahora se encontraba frente a una oficial rusa, en un cuarto de interrogatorio, dentro de una vieja casucha.
Sin embargo, las dos llevaban sentadas de más veinte minutos y la teniente solo se limitaba a hacer anotaciones sin decir nada.
-¿Cual es el objetivo de tenerme aquí tanto tiempo? - pregunto la rubia por décima vez. Sin embargo, Hawkeye seguía en silencio, volviendo a sus anotaciones. Winry se volvió a sumir en silencio, pero la desesperación era evidente. No tardaría en estallar.
-Esta bien, esta bien - rezumó molesta - les diré lo que quieran.
-Eso esta mejor - sonrió Hawkeye dejando de anotar.
-Bien, ¿Que quiere saber? Conozco nombres, datos, pero sobre operaciones, ni jota.
-Eso no es lo que me interesa - Hawkeye le paso la libreta - quiero una biografía suya.
-¿Eh? - Winry tomo la libreta - ¿Mi biografía?
-Sí, necesitamos saber lo esencial de ti. Ver si eres apta para las fuerzas del ejército rojo.
-¡Que! ¿Insinúan que me una a ustedes? ¡Ja! Ni loca! - Winry le devolvió la libreta - primero muerta.
-Es el punto. Tu cabeza pende de un hilo por ser una SS.
La sola mención de su unidad de origen, creo un ambiente pesado. Winry Rockbell era una oficial Waffen-SS.
-No me importa. Moriría de todas formas.
-No pensé tuvieras una ideología tan alta.
-Que sea una SS no significa que sea una fanática nazi.
-Eso veo. Tienes poco control para ello.
-¿Que insinúas? - Winry se mostraba irritable.
-Sí. He conocido SS que son herméticos. Pero tú cediste ante la presión del silencio.
-Bueno - la rubia se sonrojo - me gusta hablar, es todo. Me desespera el silencio.
-Aquí tendrías mucha oportunidad de hablar.
-Eso no me convence - Winry se cruzo de brazos. Hawkeye sonrió interiormente.
-No tenemos que. Es simple elección - se levanto la teniente rusa - haz lo que tu quieras.
Winry la miro y solo suspiro, mientras se recargaba en la silla.
-Tu eres alemana - musitó de repente - ¿Porque trabajas con estas personas?
-Porque elegí hacerlo - Hawkeye la miro con una sonrisa - y son buenas personas.
-Matan a nuestra gente.
-Como nosotros - susurró - por eso dije que elegí hacerlo.
Winry se quedo callada, pero levanto la vista nuevamente.
-Ese soldado de hace rato...
-Sí, el teniente Elrich.
-¿También es alemán?
-En parte sí, en parte no.
-¿Porque me salvo? El T-34 iba a volarme en pedazos.
-Me dice que lo salvaste también. Solamente se pago el favor.
-No, no solo eso. Se encargo de escoltarme y evitar que sus camaradas me matarán. Eso no es normal.
-Claro que lo es. Tú eres la que no eres normal.
-¿Que dices?
Hawkeye soltó una risita, que desconcertó a Winry. La había visto muy fría y metódica, pero ahora parecía una tía paciente que enseñaba a su sobrina cosas de la vida.
-Es obvio. Se nota que le gustas.
Por respuesta, Winry se sonrojo violentamente. Hawkeye volvió a reír.
-Estarás bajo arresto hasta nuevo aviso - finalizó mientras cerraba la puerta - por cierto, "él" vendrá a darte de comer.
-Tonterías - Winry desvió la mirada - solo son tontas suposiciones.
Hawkeye solo se encogió de hombros y cerro la puerta.

-Una Waffen-SS, no es posible.
Edward asintió mientras se tiraba en el catre de la tienda que compartía con su hermano.
-Hawkeye termino el interrogatorio y me lo confirmo. Esa no era una guerrera prestada.
Alphonse hizo una mueca. Ciertamente habían encontrado a la doble de Winry, pero no contaban conque fuera una SS, miembro de la guardia personal de Hitler.
Técnicamente, eran considerados la peor escoria entre los alemanes. Los rusos no dejaban a ninguno vivo si es que se rendían.
-¿Y ahora que hacemos? Es una suerte que el coronel Mustang la halla dejado viva y no en un pelotón de fusilamiento.
Edward solo torció la boca y se dio la vuelta en el catre, dándole la espalda a su hermano.
-Lo importante es que esta viva - susurró al fin - ahora déjame descansar, estoy cansado.
Al no dijo nada y también se tumbo sobre su catre. Las acciones del día lo habían dejado cansado, pero su mente seguía frenética con todo lo sucedido.
Un ruido ya conocido emergió luego de un rato, proveniente del catre de Edward. Al sabía que su hermano lloraba cada vez en cuando por las noches.
Sin embargo, esta vez las lágrimas no tenían un acompasamiento molesto, sino tranquilas, inclusive, con una leve risita al final de ellas.
-Que bueno que estés contento hermano, que bueno - sonrió Alphonse mientras se subía la manta para igual hundirse en el mundo de Morfeo.

-¿Entonces estaré a su mando provisionalmente?
Mustang asintió mientras miraba unos documentos.
-El coronel Buccaner no ha regresado de su incursión. Decidimos fusionar las dos brigadas por el momento. No se debe perder el mando y aparte necesitamos de su ayuda cabo.
-Entiendo. Entonces con su permiso, me retiro a descansar - May saludo marcialmente. Roy volvió a asentir, sin despegar los ojos del fajo de papeles.
-Algo anda mal - pensó May y se dio la vuelta. El coronel no la había mirado a los ojos y sabía que Roy Mustang era capaz de gritarle a la Virgen sin sentirse mal al respecto.
-Cabo, ya le asignamos una tienda de campaña cerca del cuartel - Liza Hawkeye apareció de repente, sobresaltando a la joven - ¿Sucede algo?
-No, nada. Solo que...no la vi venir.
-Ah, es algo que siempre me dicen - sonrió resuelta Hawkeye.
-A propósito, ¿Que harán con la prisionera?
-Aun estamos deliberando. Vemos si incorporarla a la unidad.
-¿Incorporarla? Es una SS. Dudo se presté a ello.
-Eso pensé también, pero el coronel de Brigada Mustang lo pidió expresamente.
-Supongo que se negó entonces.
-Así es.
-Y será fusilada.
-No podemos. El teniente Elrich ha fallado a su favor.
-¿A su favor? ¡Quiso matarlo!
-Sí, pero los hombres son hombres - comento Hawkeye enumerando toda la situación en una sola frase. May solo negó con la cabeza.
-Hormonas, puras hormonas.
Tan pronto Hawkeye desapareció dentro del cuartel, la sonrisa de la joven mongola desapareció. Ella era experta en artes marciales. Podía notar cuando alguien se acercaba sigilosamente, pero Hawkeye había logrado traspasar eso sin problemas.
-¿Que diablos es este lugar? - pensó ansiosa mientras se retiraba a su tienda con rapidez.

Winry meditaba las palabras de Hawkeye mientras insertaba una pinza dentro de un viejo reloj descompuesto.

-Se nota que le gustas

Winry encajo la pinza más fuertemente y una tuerca salió volando del aparato. La rubia suspiro y se dejo caer en el catre mohoso. Era una tontería que le gustará a alguien. Más si la había visto un par de días.
Y aparte estaba viejo, ugh.
Sin embargo, Edward no parecía viejo. Para tener 38 años como decía Hawkeye, en realidad aparentaba mucho menos. Un tipo maduro, pero con aire juvenil, que combinación tan extraña. Aunque era buen mozo...aparte tenía una sonrisa preciosa.
-Oh, soy un caso perdido - se agarro la cabeza con las manos. Ya le había pasado antes. Se enamoraba del primer tipo que la trataba bien. Claro, a sus 28 años ya había aprendido la lección. Sin embargo, por algo ya era considerada una solterona amargada.
Por no decir lesbiana.
Pero curiosamente, tal reputación le había ayudado a entrar a las SS como oficial de enlace y comunicaciones.
¿Sentía aprecio por Hitler? En absoluto.
La entrada a las SS le había dado un estatus de "pureza aria" que era una suerte de talismán para ella y su familia.
Los Rockbell en realidad eran judíos que tenían siglos viviendo en Alemania e inclusive habían variado su nombre para hacerlo más alemán.
El problema venía que mientras ella era una atea de primera, sus padres seguían asistiendo a la sinagoga. Así que cuando Hitler subió al poder en 1993, entró al partido Nazi como miembro de campaña.
Le asqueaba hablar de esas tonterías de una raza superior o su pureza, pero no tenía opción. Sabía que Hitler no tardaría en volverse hacia las familias alemanas que eran de otras nacionalidades.
Claro, trabajo tan duro y con tanto ahínco que cualquier pretendiente en esa época termino esfumándose.
Los muchachos alemanes preferían una chica tranquila, de buen carácter, así responsable con las tareas del hogar.
-Una esclava - susurró Winry y soltó una risita. Ella era indómita, ni se diga cuando explotaba, explotaba. Y siempre estaba vistiendo trajes de hombre.
Así que una mujer rubia, de ojos azules, sumamente atractiva, que vistiera así, ya tenía una reputación al respecto.
Cosa que el oficial militar agregado a las recientes unidades Waffen-SS le agrado.
Hacía falta una mujer así en el ejército: no interesada en los hombres y aparte capaz y diligente.
Por supuesto, los hombres se alejaban de ella y solo hablaban de temas estrictamente militares.
Y Winry actuaba su papel con tanta naturalidad que un momento pensó que si realmente era lesbiana.
Pero como dicen, todo se jod** el día que sus padres murieron...

-¿Mayor Rockbell?
Winry se levanto de golpe de su catre y se limpió algunas lágrimas que había derramado. rápidamente se enderezo mientras la puerta se abría.
Era él.
-¿Que sucede? - contesto la joven en modo irritado. Edward solo hizo una mueca y señalo un cuenco que olía bastante bien.
-Comida, te la dejo.
-Le comenté a la teniente Hawkeye que estaré bien con pan y algo de salchichas.
-Supongo, pero nos quedo algo de gulash y te vine a traer.
-Odio la comida rusa.
-Para odiarla, te gusta mucho el pan negro y las salchichas.
-Son costumbres eslavas - le espeto - los alemanes tenemos algo de eso.
-Vaya, una SS hablando de igualdad. Eso es raro.
Winry ignoró el comentario y extendió una mano. Edward solo sonrió, pero dejo el plato sobre la mesa.
-¿Y te haces llamar a ti un caballero? - Winry se levanto ofendida a tomar el cuenco de comida. Edward la observo divertida.
-Si hubiera una dama aquí, lo sería.
-Nomás no te lanzo la comida encima, porque tengo hambre - Winry comenzó a devorar el gulash. Entonces se detuvo y miro apenada a Edward - lo siento, me deje llevar.
-Como dije, si hubiera una dama.
Winry le hizo una mueca y siguió comiendo. Edward la observo durante todo este periodo.
-¿Tengo algo? - pregunto la joven de repente.
-No, nada, solamente que...me recuerdas mucho a alguien.
-Extraño. Me han dicho lo contrario siempre. No se si sentirme halagada u ofendida.
Edward no contesto, pero en lugar de mirarla, solamente tomo asiento en el suelo frente a ella.
Winry levanto la vista. El tipo había colocado su metralleta a su lado. Con un sencillo movimiento, se haría de ella y podría salir de allí. Claro, no contaba con los guardias afuera, pero eso ya lo solucionaría luego.
Sin embargo, algo más la detuvo.
-¿La persona a la que te recuerdo, es tu novia o tu esposa? - pregunto de repente, impulsada por "eso".
-Una amiga - comentó Edward. Winry sonrió pícaramente.
-Dudo una amiga la recuerdes así.
-Solo fue mi amiga, porque no pude decirle lo que sentía - murmuro este con más tristeza que pena.
-Anda, no es tan malo. Puedes volver y comentarle lo que... - entonces Winry se detuvo. Había dicho "era" - oh, lo siento, ella...
-No, para nada - negó con la cabeza - sigue viva...espero. Solamente que nos hemos separado...bastante. Dudo pueda volver a verla.
-Este mundo no es vasto. Puedes volver a...
-No, para nada - Edward se levanto de golpe irritado mientras tomaba su metralleta - deja el plato a un lado. Volveré por él más tarde.
Winry solo vio desconcertada como el teniente azotaba la puerta.
-Que tipo más loco - musitó mientras seguía engullendo el gulash. Sin embargo, no sabía porque, comenzaba a sentirse culpable por lo sucedido.

-I-Increíble.
-¿Lo crees?
-Sí - solo alcanzo a decir May antes de ir corriendo alegremente al avión que tenía enfrente - ¡¿Como es posible? ¡Se supone que ningún cuerpo del ejército puede tener un avión así!
-Nosotros somos algo...especiales - sonrió Alphonse mientras la joven mongola corría de un lado a otro, admirando el aparato - tenemos otros tres aparte y nos sirven para cubrir nuestros avances.
-¿Avances? - May se detuvo - ¿Cuales? Nuestras ordenes son ahora defender cada palmo de terreno.
Al se mordió la lengua. Había hablado de más y de la misión "especial" que tenía la brigada Alchemist.
-Bueno, los anteriores avances que hemos tenido. Ya sabes, éramos una unidad de ataque, más que defensiva - sonrió Al viendo una de las alas del avión - dos ametralladoras 7,62 mm ShKAS, de 750 disparos cada una.
-Sí, impresionante - la joven le miro un momento y siguió sonriendo - ¿También tienen cañones VYa-23, de 150 disparos cada uno, no?
-Claro, déjame te muestro.
Mientras Alphonse soltaba su perorada técnica, May parecía escucharlo, pero su mente estaba en otro lugar.
Ningún ejército tenía de manera "particular", varios Shturmovik. Estos eran administrados y piloteados por cuerpos de aviación perfectamente entrenados.
Que una unidad de infantería tuviera, era...extraño.
-¿Asombroso verdad?
-Eh...sí - sonrió May despertando de sus cavilaciones - realmente asombroso.
-Bueno, por algo a estas bellezas les llaman "tanques voladores".
-Aun así, perdemos bastante contra los alemanes. Nos falta pericia.
-Eso no lo niego. A mí me encantan, el detalle es que aun no se como hacerlo.
-¿En serio? ¿Entonces quien lo pilotea?
-El mayor Mustang o la teniente Hawkeye. He tratado de que me enseñen, pero... - entonces Al vio como May daba un salto acrobático hacia la cabina - Hey, ¿Que haces?
-Enseñarte como se vuelan estos bebés
-¡Pero no esta permitido y no eres de la unidad!
Por respuesta, comenzó a escucharse como las aspas comenzaban a moverse ante el gesto aterrorizado de Alphonse.

-¿Es cierto lo que dices?
Havock asintió mientras tiraba el pitillo a un lado. El lugarteniente había ido a visitar los cuarteles generales por orden de Mustang para tener una idea del panorama, el cual se había vuelto bastante oscuro.
-Una brigada NKVD viene a relevarnos en breve. Dicen que el gran Jefe esta interesado en esos campos de pruebas.
-¿Interesado? Si como no - Mustang se levanto y comenzó a pasear nerviosamente - al viejo Stalin solo le interesa la gloria militar. Esta demasiado ocupado con Zukhov y con Vasileisvsky en la planificación de la guerra.
-Cosa que parece Rokossovsky, no.
Mustang apretó los labios. El mariscal Rokossovsky era muy diferente al resto de los generales de la URSS. Y no solo por sus tácticas, sino por la forma de llevar la guerra.
-Entonces Beria debe estar al tanto - comento Hawkeye
-Quien sabe, pero que una brigada NKVD se este moviendo ahora hacia el objetivo... - Mustang se detuvo y apretó los dientes - tenemos que encontrar una excusa para mover la brigada.
-¿Si lo intentamos por nosotros mismos?
-Ni hablar Havock. Estamos en perímetro defensivo. Si desobedecemos, corremos el riesgo de ser enjuiciados.
-Yo te dije que había que darle un fusil a Cornelio - sonrío Havock. Mustang quiso sonreír, pero solo suspiro.
Sin un motivo importante, seguirían varados y el objetivo que llevaban buscando por tantos años, sería de las NKVD.
-¿Y ese ruido? - Hawkeye levanto la vista, pero justo en ese instante, un ruido atronador hizo que los tres se lanzaran sobre el suelo por instinto.
-¡Es un avión! - Havock se cubría la cabeza con las manos - ¡Como llego un M hasta aquí!
-¡No es alemán, es nuestro! - exclamo Mustang reconociendo el motor - es uno de nuestro Shturmoviks!.
Al instante, comenzó a escuchar el ruido de las baterías antiaéreas alemanas.
-¡No puede ser! - el coronel de Brigada salió disparado del cuartel seguido de Hawkeye y Havock, solo para ver como el Shturmovik que tenían como "vigía" estaba dando vueltas entre los disparos de las baterías. Al instante, una ráfaga comenzó a caer cerca del campamento.
-¡Maldita sea! ¡Están rompiendo la tregua! - rugió Mustang furioso - ¡Quien es el idiota que lo esta volando!
Por respuesta, el Shturmovik dio un giro redondo sobre el campamento y se pudo ver claramente como la teniente May de la división de Buccaner, los saludaba, mientras un aterrorizado Alphonse en la cabilla del artillero, trataba de detenerla.
-Creo vamos a tener el primer juicio de guerra en la unidad - sonrió Havock mientras el Shturmovik volvía sobre las baterías antiaéreas y soltaba sus bombas, así balas sobre tales. Mustang comenzó a vociferar furioso. Havock soltó la carcajada - sí, y nuestros primeras bajas por fusilamiento.
Pero lo que sucedió a continuación, dejo a todos con la boca abierta: las bombas que soltó el Shturmovik cayeron de manera precisa sobre las baterías, lo cual provoco inmediatamente una gran explosión.
-¡Dios! - Hawkeye se tapo la boca - había un polvorín allí.
Las explosiones no paraban de sacudir el terreno, mientras el resto de la artillería alemana huía horrorizada del lugar. Al instante, el sonido de varias sirenas llenaron el ambiente.
-¡Es la señal de ataque! - Havock parpadeo sorprendido - nos piden avanzar!
-Increíble - Mustang bajo los brazos mientras veía al Shturmovik regresar con rapidez - ahora no se si fusilarlos o darles una medalla.

-¿Que fue eso? - Winry elevo la vista mientras Edward dejaba el plato de comida para la prisionera.
-Alguien haciendo una idiotez - el rubio suspiro y se dio la vuelta.
-¿No tienes un brazo normal cierto?
-¿Como lo sabes? - el susodicho se detuvo.
-Rompiste mi MP40 sin problemas y ni se diga detuvo las balas. Un brazo humano se hubiera hecho puré ante las ráfagas y... - Winry entrecerró los ojos - caminas algo extraño. Sospecho no es la única parte de tu cuerpo que tiene algo extraño.
-¿Quisieras revisarlo? - Edward le sonrió socarronamente.
-Sí, me encantaría.
Ed se volvió desconcertado ante la afirmación, pero vio como Winry lo observaba con un deje analítico. Justamente el mismo que tenía cuando algo mecánico aparecía frente a ella.
Entonces reparo en el reloj que la chica había tratado de reparar.
-¿Te gustan las manualidades?
-Parte. Mis padres tenían una relojería en Munich. Aprendí sobre los mecanismos que le componían. Si me lo preguntas, era fácil arreglarlo sabiendo la base... - Winry guardo silencio - no se porque hable esto contigo.
-Quien sabe, quien sabe - Edward termino por cerrar la puerta, sintiéndose muy impresionado con lo que había escuchado y contemplado.
Pero él no era el único que se sentía de tal manera...al grado de olvidar preguntarle si realmente tenía algo extraño en su brazo.

Alphonse trago saliva nerviosamente. Aun se encontraba tenso del "viaje" que había tenido hacia escasamente unos minutos. Ciertamente le gustaba volar, pero la forma de hacerlo de May era...indescriptible, casi suicida.
Lo peor es que había visto varios impactos de ametralladora de su lado.
-Sino hubiera sido por las planchas blindadas - entorno los ojos y volvió a tragar saliva, mientras desviaba su atención hacia la chica mongola.
Obviamente se encontraba muy tensa, más cuando a los dos los habían conducido al cuartel improvisado de la brigada tan pronto habían descendido del Shturmovik.
Todo mundo sabía que tomar equipo "prestado" y usarlo sin una orden expresa, era casi una sentencia de muerte.
-Entonces - Mustang rompió el silencio del cuartel. Hawkeye se encontraba a su derecha, escribiendo algo minuciosamente, mientras Havock a su izquierda, ladraba ordenes a Breda y Fuery sobre como movilizar la brigada - ¿Quien fue el que bolo el Shturmovik?
-¡Yo Señor! - May se adelanto con un fuerte paso y saludando - Teniente May Chang.
-Entiendo. ¿Y porque estaba el teniente segundo Elrich con usted en el Shturmovik?
-El teniente Elrich trato de detenerme y disuadirme aun dentro del aparato, pero yo no hice caso - May inspiró aire - él no tiene que ver con esto.
-Aun así, el teniente Elrich, pudo haber sacado su pistola y dispararle y terminar con todo esto. Se que el Shturmovik tiene controles opcionales en la cabina del artillero para...situaciones como esta.
May miro nerviosamente a Alphonse. Había tratado de protegerlo, pero había sido inútil. Ambos serían fusilados.
-Me gustaría intervenir...señor - una voz atrás de los susodichos hizo que se voltearan - creo que usarlos en la primera línea de frente sería mejor castigo ahora. Estamos movilizándolos y perder hombres es un lujo que no podemos permitirnos.
-Eso lo sé Teniente "Acero" - Mustang miró al mayor de los hermanos sonreírle con sorna - pero también debemos mantener la disciplina y no permitir que los soldados hagan lo que les plazca.
-Precisamente. Si tanta iniciativa tienen de matar alemanes, entonces usemos eso a nuestro favor.
May torció la boca. La replica era buena, pero que un general del ejército Rojo se tragara tal patraña...
-Bien, me parece bien - Mustang sonrió levemente. La quijada de May casi se cae hasta el suelo - y más aun, con la misión que tenemos de frente. Pueden retirarse. Obviamente no comerán esta noche y se reportarán a sus unidades.
May saludo, más por inercia que por conciencia al tiempo que Alphonse. Era increíble lo que había visto.
-Gracias hermano - Al salió suspirando fuertemente de la tienda - creí que ahora si moriríamos.
-Debería regañarte, pero es inevitable. Algún día te tenía que pasar.
-¿Que metiera la pata?
-No, para nada - la sonrisa de Edward aumento - que hicieras tonteras por una mujer.
-¡Yo no hice tonteras por May! - replico Alphonse sonrojado - ¡Quería detenerla!
-Pudiste dispararle como dijo Mustang.
-¡Eso no es caballeroso!
-Sí, sí, lo que digas.
Al iba a soltar un comentario, cuando May se planto frente a los dos y sin más, saco una de sus dagas.
-¡Que fue eso! - la chica azuzo el puñal frente a ellos de manera amenazadora - ¿Que esta pasando aquí?
-¿A que te refieres?
-¡No se hagan! ¡He visto camaradas que han sido fusilados por menos que esto!
-May - Al intervino - creo que aun estas tensa por... - se detuvo cuando el filo de la daga se detuvo a escasos centímetros de su cuello.
-Alphonse, en serio. Quiero la verdad. ¿Porque tienen un Shturmovik? ¿Porque la disciplina parece amoldarse a un objetivo? Y lo más importante ¿Porque tu hermano tiene un brazo mecánico?
Esta última pregunta hizo que ambos hermanos se pusieran tiesos. Por instinto, Edward poso su mano izquierda sobre la derecha que llevaba enguantada.
-¿Como sabes...? - Al iba a preguntar, pero por respuesta, la chica lanzo una fuerte estocada contra el automail de Edward, escuchándose un rechinido.
-vi los agujeros de bala en su chaqueta, pero no había sangre - May agito la daga, pero su mirada era de una chica asustada - ¿Que sucede?
-Creo que no tiene caso más mentir - suspiro Alphonse pesadamente.
-Al, ¿Que pretendes...?
Por respuesta, Al le arrebato de golpe la daga a la sorprendida joven.
-Por esto debe saberlo - le enseño la empuñadura a su hermano. Edward afoco vista y se quedo pasmado al reconocer una conocida inscripción.
-El círculo de transmutación...

-Movilización a las 600 horas - musitó Hawkeye tan pronto vio a los hermanos Elrich y May salieron del cuartel - Havock ira...
-¿A donde ira Havock señor? - una voz agridulce y bien conocida emergió de la entrada - creo que debo ser informado de tales avances.
-Camarada Comisario - Mustang sonrió dulcemente ante la presencia de Cornelio - ya enviamos un mensajero para detallarle el plan.
-Entiendo - el comisario dejo de sonreír y miro sombríamente a Mustang - pensé iba a fusilar al teniente segundo Elrich y a esa chica por lo sucedido.
-Estaban haciendo un reconocimiento y sin querer, despertaron a la división alemana. Lo cual nos ayudo al fin al cabo. Se ha ordenado que ataquemos.
-Lo sé, me parece bueno. Sin embargo, jamás se me informo de un patrullaje con uno de nuestros preciados Shturmovik.
-El informe y copia de entregado están aquí - Hawkeye alzo unos papeles - tal vez no alcanzó a leerlos.
-Tal vez - murmuró Cornelio un tanto molesto con este movimiento inesperado - en fin, solo venía a sugerirles una cosa antes de salir.
-¿Y cual es?
-El fusilamiento de la oficial SS que tienen en el calabozo.
La teniente rubia miro con detenimiento a Mustang. Sabían que la "proposición", por no decir "orden" del comisario político llegaría, pero no tan pronto y a las puertas de una ofensiva.
-Claro que se hará - soltó Mustang aun sonriendo - pero después de la ofensiva.
-Eso estaría bien, sería un premio a los hombres por su esfuerzo, pero estoy a favor de la "motivación".
-Entiendo - el ambiente se había vuelto muy tenso - entonces valoraré eso al respecto.
-Perfecto. No se tarde, ya sabe que nos movilizamos al amanecer - Cornelio dio vuelta y sonrió malignamente. Mustang solo se froto la sien mientras se volvía hacia su asistente.
-Llama a Acero, quiero hablar con él...

May escuchaba con horror el relato de Alphonse. ¿Un mundo paralelo? ¿Alquimia? ¿Automails?
-Dios - la joven se mareo - me siento mal.
-Lo siento, eres la primera persona que le cuento todo esto, no creí que fuera tan...impactante.
Pero May no respondió, solamente se inclinó sobre la barda donde estaban y comenzó a vomitar. Al hizo una mueca de asco, pero saco su pañuelo rápidamente.
Edward había ido a ver Winry, así que le había dejado la labor de contarle todo a May a Alphonse.
-G-Gracias - tartamudeo la joven aun temblando mientras se llevaba el pañuelo a la boca y se quedaba así un rato, tratando de asimilar lo sucedido. Al menos no había salido corriendo o denunciándole como un loco. Eso era de admirar. Se había tomado la molestia de escucharlo todo este tiempo. Alphonse la miro de reojo. Aunque tenía la cara verde y los ojos hundidos por la deshidratación, aun así se veía atractiva. Él jamás le habían gustado las rubias como Winry. Ese gusto era más para su hermano.
Sin embargo, cuando conoció a Rose, pudo notar una cierta atracción, aun infantil, hacia la piel cobriza de la chica.
No cabía duda, a Alphonse Elrich le gustaban las extranjeras.
-¿No eres de este mundo, verdad?
-En absoluto. Gracias a esa...puerta, pude estar aquí con mi hermano. Sino, hubiera seguido en mi mundo, aun tratando de buscarlo.
-¿Y donde fue eso?
-En Alemania, afuera de Colonia.
May no contesto, teniendo el pañuelo entre la boca. Entonces se inclinó y saco uno de sus cuchillos del cinto. Al pensó que le haría algo por escuchar tal cosa, pero solamente bajo la vista.
-Heredé este cuchillo de mi abuelo - susurró enseñándole la daga de hace rato - él me dijo que siempre me protegería, que estaba...encantado. Pensé solo estaba alucinando, sin embargo...Mi pueblo no tiene conocimiento de esto - May señalo la inscripción - pensé mi abuelo o algún niño la había marcado. Pero aunque trate de quitarla o limpiarla, no se podía.
-Es lógico. Los signos de la alquimia están hechos con sangre y magia. Solo otro alquimista puede sacarla.
Entonces Alphonse cerro los ojos y puso su mano sobre una parte de la inscripción. Para sorpresa de May, esa parte se borró en un instante. Hasta pareció ver un leve resplandor bajo el dedo de Al.
-L-Lo hiciste!
-Apenas - el joven abrió los ojos y comenzó a respirar fuertemente - el uso de la alquimia en este mundo es pobre. Apenas lo suficiente para borrar los círculos de transmutación.
-¿Círculos de que...?
-Transmutación. Son como conductores de nuestra propia fuerza. Nuestro contacto con la naturaleza. Los que permiten la manipulación de la materia, por medio del principio equivalente: hay que dar algo para obtener un igual.
-Algo así había leído, pero en mis libros de historia - May volvió a tomar el cuchillo. La inscripción se veía rara ahora - supongo ahora perderé parte de mis habilidades.
-Para nada - sonrió Alphonse - el cuchillo parece se usaba en mi mundo para hacer transmutaciones sencillas - aunque me intriga saber donde tu abuelo lo consiguió.
-Él dice que mi tata-tatarabuela se lo dio - May lo guardo - y que yo me parecía mucho.
-Entiendo - pensaba Al mientras miraba a la chica bajo otra luz - entonces ella debe estar existiendo en mi mundo ahora. De alguna manera, debió pasar accidentalmente a este lado.
May se sonrojó al notar la mirada intensa de Alphonse. Ciertamente estaba acostumbrada a que los chicos la mirasen por ser mujer, pero no de la manera en que él lo hacía.
-Es cierto - alzo la voz para romper el momento - es cierto lo que me dijiste.
-Ah, claro - Al sacudió la cabeza - mucho más de lo que crees.
-¿Y tu misión es encontrar entonces esos círculos?
-Nuestra misión - corrigió Al - mi hermano y yo estamos metidos en esto.
-Se nota quieres mucho a ese idiota.
-Más de lo que crees. Él dio parte de su brazo y su pierna para tenerme un tiempo con vida.
-Con razón me dijiste que usaba esas...cosas. Vaya - entonces el rostro de May se iluminó - y esa chica que rescatamos...?
-Bingo - le guiño el ojo - es el retrato vivo de mi "cuñada" en el otro mundo.
-Pobrecillo. Con razón se ve tan desesperado.
-Mi hermano jamás dejo de quererla, aun en todo este tiempo - entonces Al noto como la expresión de May se oscurecía - ¿Que pasa?
-Suena bien, pero la chica que conocemos, puede no ser la misma. Tú mismo me dijiste que el Teniente Coronel Hughes era un pro-nazi.
-Lo sé. Pero cambio...
-Ella es una SS Alphonse. Aun por más motivos que tenga, aun sigue siendo una SS.
Alphonse se quedo callado, mientras dejaba que el aire frío cargado de pólvora inundará el ambiente.

Winry debía estar loca. Más de lo que creía.
No tenía motivos para sentirse mal, mucho menos culpable.
Sin embargo, la expresión que le mostró aquel soldado antes de salir, la había dejado con el corazón latiendo a mil por hora.
-Oh, la madre que me parió - mascullo levantándose mientras casi se jalaba el cabello - creo que sí me gusta.
¿Y como no gustarle? Pese a estar rozando la cuarentena, era sumamente atractivo. Ciertamente no era muy alto, pero lo compensaba con unos hombros anchos y una complexión robusta.
Aparte, la sonrisa que mostraba era sumamente encantadora.
Ni se diga los...
-OK Winry, ya acabo tu celibato - mascullo al detenerse y dar una ligera patada a la pared. Ella jamás había creído en el amor a primera vista. Era una tontera enamorarse de alguien solamente al verlo y decir que era el hombre de tu vida.
Ahora mucho menos lo que se sentía, se acercaba a eso. Sin embargo, si era algo.
El súbito abrir de la puerta hizo que pegara un respingo.
-¿Que pasa? - era el mismísimo Edward con un plato de comida - ¿Interrumpí tu plan de escape?
Sin embargo, Winry no contesto. Se limitó solo a verlo un momento y luego el plato. Edward frunció el cejo extrañado. Generalmente le hubiera gritado alguna lindeza, pero ahora se veía extraña.
-Debe ser eso - pensó y sin más, se acerco a la prisionera. Winry vio horrorizada el movimiento, pero se puso peor cuando la mano de Edward se poso sobre su frente.
-No, no hay... - no alcanzó a terminar, cuando recibió un puñetazo en el abdomen que lo doblo y luego una patada que lo mando hacia atrás.
-¡Pervertido! - le espeto molesta - ¡No me toques!
-Bueno - mascullo Ed muy adolorido mientras trataba de levantarse - eso me indica que estas normal.
Entonces reparo en que la puerta de la celda seguía abierta y Winry no había hecho ningún intento de escapar.
-Ya es un progreso - pensó con una semisonrisa.
-Espera - susurró la chica mientras el pobre se arrastraba hacia la salida - ¿Porque...porque haces esto?
-No sé, ¿Será porque estoy idiota?
-No me refiero a lo de mi frente, sino a todo...¿Porque...?
-Eres mi prisionera. Debo cuidarte. No todos los hombres del ejercito rojo son tan brutos.
-Teniente Elrich - la chica alzo la voz - esto no es normal.
-No, en absoluto es normal - comentó el joven luego de unos momentos. Solo suspiro mientras se sujetaba el costado - solo estoy aplicando el principio equivalente.
-¿Principio...equivalente?
-Para obtener algo, debes dar algo a cambio.
-¿Para obtener algo, debes...? - Winry se sonrojo y retrocedió - ¡Pervertido! ¿Acaso piensas usarme como tu mujerzuela?
-No mujer, no - Edward entornó los ojos - me protegiste. Ahora debo hacerlo.
-Fue una vez y fue por accidente.
-Los accidentes donde yo vengo, no existen - Edward le sonrió levemente y se dio la vuelta.
-Oye - la voz de la joven lo detuvo nuevamente - prometo no volverte a pegar, ¿Esta bien? Pero a cambio me contarás porque tienes esa cosa en el brazo
Edward dio una seca cabezada, dando por ente que sí. Definitivamente, eso era un GRAN progreso.
Sin embargo, tuvo un mal presentimiento, cuando al salir del lugar, vio a Breda con cara de preocupación.

Mustang miro la cara de desconcierto de Edward.
-¿Quieren fusilarla?
-La brigada lo pide de manera unánime. Aunque técnicamente no mato a nadie y solo es una oficial de enlace, es una SS al fin al cabo.
Edward sintió que el piso se le hundía bajo sus pies. Había pasado veinte años buscando a Winry, al fin la había encontrado y ahora querían matarla sin motivo alguno.
-Eso es inaceptable - Al se adelanto a las palabras de su hermano - hemos ya hablado con ella y esta arrepentida de lo sucedido.
-Lo sé, tengo informes de ello - Mustang miró a Hawkeye - pero hay peligro de una deserción masiva sino cumplo con ello.
-Supongo Cornelio tiene que ver con esto - mascullo Edward molesto. Mustang asintió.
-El comisario político tiene ciertos privilegios aun. Si logramos convencer a la unidad, no será suficiente. Él puede informarles que hicimos eso y caer en desgracia.
-¿Entonces que necesitamos para salvarle la vida?
Todos se volvieron hacia May, que había estado escuchando en silencio la platica.
-Pensé que la odiabas - susurró Alphonse. La chica negó con la cabeza.
-No puedo odiar a personas que hacen felices a mis amigos - May miro de reojo a Edward - tiene que haber algo que pueda salvarle el pellejo.
-Si me permiten opinar - Hawkeye dio un paso adelante - tengo una solución al respecto.
-¿Y funcionara? - pregunto Edward más ansioso que de costumbre.
-Bueno, a mí me salvo la vida - la teniente se permitió el lujo de una leve sonrisa.

-¡Eso es traición!
Edward se mantuvo en su sitio mientras veía como Winry caminaba de un lado a otro del cuarto.
-¡Y tu permitiste que eso pasara!
-Yo no fui Rockbell - murmuro Edward. No le gustaba usar el apellido de ella, pero no tenía opción. La Winry de este mundo era más cerrada que la otra - lo propuso la teniente Hawkeye.
-¡Y tu estuviste de acuerdo, por Dios!
-Pensé las SS no creían en Dios.
-Gracioso, muy gracioso - Winry siguió dando vueltas y murmurando por lo bajo - pretendas venda mi honor por salvar mi vida. ¡Entonces prefiero morir!
-Eso no es gracioso.
-¡Para mí tampoco, pero no me dejas opción! - Winry finalmente se sentó en el catre y le miró anhelante - E...Elrich, ayúdame!
Edward quiso sonreír. No le paso desapercibido que ella estaba a punto de tutearlo.
Así que con sumo cuidado, se hincó frente a ella y tomo sus manos de manera firme. No solo por poner énfasis en lo que iba a decir, sino para evitar ser golpeado.
-Eso hago. Pero también estoy atado de manos - las apretó suavemente - si por mi fuera o el coronel Mustang, estarías libre... - Edward se contuvo de decir "o con nosotros" - pero la brigada sabe de que eres una SS y piden tu cabeza.
-Pero... - la voz de Winry se quebró - no mate a nadie.
-Lo sabemos, pero tienes una reputación.
-Yo me uní a las SS para proteger a mis padres - la rubia bajo la vista - y no sirvió de nada. Ahora también perderé mi vida por esto.
Edward sintió un nudo en la garganta cuando la vio llorar. Quiso abrazarla, pero se contuvo. No era el momento ni el lugar adecuados. Tenía que pensar en salvarla.
-Entonces vamos a escaparnos.
-¿Que? - Winry elevo la vista de golpe - no puedes!
-¡Claro que puedo! Me aliste solo para buscar...algo más. Pero ahora ya no tengo opción. ¡Escapa conmigo!
-Eso menos! - Winry se levanto de golpe soltándose de las manos de Edward - ¡No es digno de una señorita!
El rubio tuvo ganas de azotar la cabeza contra el suelo. ¿Como podía ser tan necia?
-Perfecto. Si no es tu honor como soldado, es tu honor como mujer! ¿Que puedo hacer ante eso? ¡Dime!
Winry se quedo callada, viendo la expresión furiosa de Edward.
-Ahora entiendo porque estas soltero a los 38 años.
Edward se contuvo de aporrearla con su automail, pero solamente se dio vuelta y camino a la puerta.
-Haz lo que quieras, ya me harte de ayudarte y que tu no...
-Voy a hacerlo.
-¿Eh? - Ed se paro en seco y se volvió. Winry asintió.
-Sí, voy a guiarlos por el complejo y el laboratorio.
-Pero...
-Es lo que querías, ¿No? - Winry ahora se volteo igual molesta - perderé mi honor como soldado, pero no quiero perder dos al mismo tiempo.
-No tienes que protegerme. La vida de soldado no es tan importante para mí - exclamo Edward y se contuvo de decir: "lo era hasta que te volví a ver".
-Para mi sí lo es - susurro Winry bajando la mirada.
Edward se quedo de piedra. El comentario y la mirada lo decían todo: ella sentía algo por él.
Tuvo ganas de gritar de felicidad, pero se contuvo todo lo que pudo. Ya le había costado bastante a la chica ceder y no quería echarlo a perder.
-Gracias por preocuparte - mascullo. Winry asintió.
-Ahora déjame, quiero descansar un rato. Estoy fatigada por tu culpa.
Edward asintió, pero no se dio vuelta. Simplemente camino de espaldas hacia la puerta, observando la figura de Winry en el proceso.
No volteo a verlo, pero tan pronto se cerro la puerta, la joven cayo al suelo, temblando.
-Soy una estupida - susurró entre llantos quedos.

Fin del capítulo.

Notas del autor.
Al fin el segundo episodio. Ciertamente como lo prometí en el anterior, bajé bastante la acción en aras a crear una especie de trama entre los distintos personajes que aparecen en la historia. Por momentos parece algo improvisado y cortado así a grandes tajos, pero el porque Hawkeye esta con Mustang siendo alemana, así algo del pasado de Winry, lo iré manejando en el siguiente episodio o en el crossover al respecto.
Espero esta historia tenga uno o dos episodios más, para irme directo sobre la tercera parte de las crónicas.
Agradecimientos especiales a CuttieCorpse por sus comentarios, así quienes más se han molestado en leer esta historia. Cualquier crítica es bien recibida.
Nuevamente les dejo un glosario para ampliar el del otro episodio y así no enredarles con tantos detalles. Nos vemos en el próximo capítulo.

**Glosario**

Shturmovik: El Ilyushin Il-2, también llamado Shturmovik ('avión de ataque' en ruso), fue un avión de ataque soviético que participó en la Segunda Guerra Mundial.

SS: Las Waffen-SS eran el cuerpo de combate de élite de las Schutzstaffel (más conocidas como las SS, o escuadras de protección). Dirigidas por el Reichsführer-SS Heinrich Himmler, las Waffen-SS participaron en la Segunda Guerra Mundial. Finalizada la guerra algunos de sus líderes fueron juzgados por crímenes de guerra. Comenzaron como unidad de protección y choque de la dirección del Partido Nazi, hasta convertirse en una fuerza de combate de 950.000 soldados aproximadamente, de los que 352.000 murieron en acción y 50.000 desaparecieron. Se batieron bajo el signo de las Waffen-SS hombres de unas veinticinco nacionalidades. En los Juicios de Núremberg, las Waffen-SS fueron condenadas como parte de una organización criminal debido a su participación en atrocidades y crímenes de guerra.

Luger P08: es una pistola semiautomática accionada por retroceso. El diseño fue patentado por Georg Luger en 1898 y se produjo por la fábrica alemana de armas Deutsche Waffen und Munitionsfabriken (DWM) a partir del año 1900; es una evolución del modelo diseñado por Hugo Borchardt en 1898, conocido como C-93. La Luger se hizo popular gracias a su empleo por parte del ejército y la marina imperial alemana durante la Primera Guerra Mundial y Segunda Guerra Mundial.