¿ M e s a p a r a d o s ?
Capítulo 1: De caídas y quemaduras.
Bueno, lo siento por la demora, es que no me había inspirado, pero ahora sí lo hice (Gracias a Bacilos y su canción Tabaco Y Chanel)
En fin, me encantaría si dejan comentarios para saber que les pareció, si les gustó, si no, o si simplemente lo consideraron una real blasfemia de literatura (?)
Lo de siempre, Vocaloid no me pertenece y blaaaah
-1,2,3 y!
Len Kagamine sostuvo la guitarra y sonrío mientras cantaba una canción bien lenta, pero melodiosa y despedía aires de melancolía que, a la vista de las mujeres, lo hacían ver más sexy.
Un montón de chicas del instituto estaban amontonadas como moscas en un pastel en la puerta de la sala de música, saltaban para ver mejor al chico rubio y ojiazul que estaba cantando.
Ese era uno de los efectos de ser Len Kagamine, la euforía.
Aunque el chico no le prestaba la más mínima atención a las pobres adolescentes en la puerta, el estaba concentrado en la chica de la canción.
Eso era lo único que calmaba a Len Kagamine, la música, la guitarra, la paz.
Esas notas llenaban su mente y lo borraban de culpa y dolor, como las pastillas a un enfermo.
Un pensamiento poseyó la cabeza del rubio. De pronto paró en seco y se le cayó la guitarra.
Las chicas dejaron de hacer "aaaws" y los cambiaron por chillidos.
Len Kagamine se desmayó.
-¡Rin! - Escuchó un grito ahogado.
Volvió a abrir los ojos y respirando entrecortadamente como si acabara de despertar de una pesadilla, consiguió distinguir un techo blanco, miró por la ventana para darse cuenta que aún estaba en el Instituto, en la enfermería para ser más exactos.
-¿Ya estás mejor? - Preguntó una mujer sentada en un banco mientras miraba de reojo, pero el chico no contestó, seguía respirando agitadamente.
-¿Len? - Insistió la mujer y consiguió traer a la tierra al rubio.
-S-sí, algo así - Contestó con una mano en la cabeza mientras se calmaba.
La mujer, de cabello liso y plateado, se volteó a ver al joven.
-¿Qué ocurrió, Len?
-Nada sólo... Tú sabes.
Len divagó en las razones que lo hicieron desmayarse.
"La canción" - Concluyó.
La maldita canción que a Len se le ocurrió cantar, ni el mismo sabía el porqué, pero siempre que cantaba una canción romantica Len se desmayaba.
-Te desmayaste en el salón de música, Len. Dijo la enfermera continuando con la conversación.
-Sí, sí, pero estoy bien... En serio.
"No, no lo estoy" y volvió a pensar en la canción, las canciones romanticas no iban con Len, maldecía a su profesor de coro, el señor Kiyoteru, por hacerlo cantar esa canción
-Yo preferiría que te quedarás aquí un rato.
-Está bien - dijo resignado y tomo un vaso de agua-
-¡Len! - Dijo una chica rubia, ojiazul, tenía la voz entrecortada y la respiración como alborotada, corrió desde su salón hasta acá - ¿Estás bien, Len? ¿Qué te pasó? - Dijo con un tono de preocupación y se acercó a su hermano gemelo, quien seguía en la cama, para abrazarlo. - ¡Estaba tan preocupada!
Y el gemelo abrazado hizo una mueca de dolor y apartó a su hermana a un lado- Estoy bien- Contestó secamente y mirando a otro lado.
-¡Pero Miku me contó que te desmayaste, no puedes estar bien! - Respondió Rin con cierto tono de reproche - ¿Por qué no me quieres decir que te pasa? ¿Es que no te puedo ayudar? - Añadió mientras se levantaba de golpe-
-Rin no empiezes, no ahora. - El gemelo dijo con un tono apagado y cansado- No pelees acá, ¿Sí?
-¡Pero quiero ayudarte! ¡Len eres mi hermano! Me preocupo por ti - Luego tomó aire para calmarse y mirar al piso algo nostalgica- Además que ya no me dices nada...
Len se levantó, tomó su bolso y se marchó de la enfermería, seguido de una rubia que le venía regañando.
Finalmente la rubia dejó de insistir, sabía que su hermano era terco, pues ella lo era también, y refunfuñando a su hermano mentalmente, también tomó su bolso para marcharse del costoso instituto al que asistían
La enfermera, que se había aguantado toda la pelea del par de gemelos rió y anotó de registros en su cuaderno: "Len Kagamine, desmayo."
-¡Ohayo Rinny! - Saludó un joven peliazul mientras agitaba su mano ante la joven.
-Hola Kaito- Respondió la chica mientras colocaba su abrigo en un casillero y se dirgía a cambiarse, volvió rápidamente con su elegante traje de camarera y se quitó la cinta del cabello, para amarrar su cabello en un moño.
Mirar a Rin hacer esto todos los días, podía empezar a parecer algo cotidiano, pero no era así para Kaito, y un poco sonrojado contemplaba a su mejor amiga con un aire de melancolica, pero aun así hermosa.
Sacudió la cabeza y se acercó a la joven.
-¿Qué pasó, Rin? ¿Todo bien?
-No - Contestó la rubia.
-¿Qué ocurrió, malas notas en el Instituto? Inquirió el ojiazul con una mueca de preocupación.
-No, no es eso, pero ahora que lo mencionas mañana tengo examen de historia.
-¿Alguna pelea?
-Sí, con mi hermano- Dijo soltando un suspiro.
-¿Len, cierto? ¿Qué ocurrió ahora?
-No, nada, esta algo distante.
-Pero anímate Rin-chan, a penas salgamos del trabajo te invito a tomar un helado ¡Seguro que te alegra!
Rin se rió
-Sabes que mi turno termina a las diez y media, ¿No?
-¡Vamos, de seguro que te hace feliz! - Dijo un Kaito medio sonrojado al ver sonreír a Rin.
Rin volvió a reír por lo bajo y besó a Kaito en la mejilla.
-Siempre sabes como hacerme reír, gracias Kaito.
el peliazul volvió a sonrojarse y miro a otro lado mientras la rubia seguía riendo y una castaña los miró con el ceño fruncido.
-¡Rin, Kaito, dejen de coquetear y vayan a trabajar! Hoy hay más gente que de costumbre.
-¡Sí! Respondió una chica ya más feliz, y salió disparando con su bandeja y su sonrisa vacía a atender a los comensales.
El restaurant donde Rin y Kaito trabajaban era muy elegante, era blanco y plateado, tenía un estanque de cisnes al centro de una de las salas, y esta era una de las razones por las que Rin quiso trabajar allí, el lugar era hermoso, como salido de cuento de hadas, le daba la ilusión de que era una princesa, y este era su reino...
O al menos, eso parecía.
-Buenas tardes, ¿Puedo tomar su orden? - Preguntó Rin con su habitual sonrisa libre de emociones, y aires de elegancia, que usualmente hacían sonrojar al cliente.
-Buenas, quiero un - Dijo un señor de cabello rojizo mientras miraba a lo que parecían ser sus hijos, buscando una respuesta.
-¡Un helado de plátano! - Dijo euforicamente el chico.
-¡No seas tonto, todos sabemos que el helado de naranja es mejor! - Dijo la chica al lado de él.
-No peleen aquí niños- Añadió calmadamente el señor y miró a la mesera- Un helado de naranja, otro de plátano y un plato de pasta.
Rin quedó enbobada con la visión de los niños, le recordó a su hermano y a ella, a su madre y su padre, le trajó a la cabeza, un cuadro que estaba colgado en su casa.
-¡No estamos peleando! - Respondieron a coro los niños.
-¡Yo amo a mi hermana! - Dijo el chico.
-¡Sí, y yo a mi hermano! - Añadió a su vez la chica mientras abrazaba a su hermano.
Y esa imágen le pegó donde más le dolía a la joven rubia que se perdió un momento divagando sobre su familia rota. Rápidamente, volviendo a la tierra, apuntó la orden en una libreta y corrió a la cocina cuando chocó con un cliente y a este le cayó encima la orden de té que esta traía en la bandeja.
Un grito llenó el lugar y la gente se quedó callada.
Un joven peliverde se levantó de golpe gritando y alzó la mano dispuesto a golpear a la causante de la nueva quemadura que, ahora, adornaba su rostro de marfil.
-¡Lo siento tanto! - Dijo la mesera rubia casi en un grito y con sus ojos aquamarinos llenos de lágrimas, que hicieron que la mano del joven se detuviese para luego abrazarla.
-N-no... Está bien, no es tu culpa, no llores por favor - Dijo rodeando a la delicada joven con sus brazos, que le atrapó con la guardia baja, él odiaba ver llorar a una mujer, por eso ignoró la quemadura, que ésta causó.
Rin no dijo nada. Sólo agradeció el abrazo y se aferró más a los brazos del extraño, si no fuese por eso, se hubiese desmoronado en el lugar.
El peliverde tomó a la chica que seguía llorando, de la mano y la llevó a tras el restaurant a buscar sus cosas, preguntó por el casillero de la niña, y tomando sus cosas, se la llevó del lugar e intentó tranquilizarla un poco volviendola a abrazar.
Y hubo silencio, mucho silencio, salvo por los sollozos de la rubia, que se estaba desahogando.
El joven usó su dedo índice para alzar el delicado rostro de la joven por el mentón acto seguido limpió una lágrima que caía de los ojos aquamarinos de Rin mientras esta le miraba y sollozaba.
-Tranquila. -Le susurró al oído luego de volver a abrazarla.
-Gracias... Uh... ¿Cúal es tu nombre?
-Mikuo - Dijo él con una sonrisa y luego volvió a mirar a la niña.
-Yo soy Rin.
-Rin, vamos, te iré a dejar.
-No, está bien, me siento un poco mejor... - Dijo mintiendo, cosa que fue comprobada cuando casi se cae producto del dolor de cabeza que le vino, pero Mikuo la afirmó de las muñecas consiguiendo que no estrellara con el piso.
-¿Ves lo que te digo? Además, que si te vas en tu uniforme te podría salir un psicopata demente y te viola.
Rin río pero a la vez se le hizo irónico el comentario, entonces aceptó la ayuda del joven y éste la acompañó hasta su casa mientras hablaban, y hablaban y a Rin le pareció que era la primera vez que se sinceraba tanto con alguien, y le ayudo mágicamente a sacarse todo el dolor con el que cargaba desde hace unos años
Y Mikuo sabía escucharla, aunque sólo fuesen extraños, podía entender todo perfectamente y los minutos siguieron volando hasta que llegaron a la casa de Rin.
-Aquí es donde vivo - Dijo Rin con una sonrisa mientras señalaba la casa con un dedo - Gracias Mikuo... Y perdón por quemarte con un té.
-Está bien, ya ni me duele- El peliverde le sonrió.
Y entonces, repentinamente, hubo silencio. Un silencio, pero no uno incómodo, Mikuo se acercó a la rubia, y poniendo sus manos en la cintura de ésta, se inclinó un poco y la besó.
Normalmente, Rin Kagamine le hubiese golpeado, era un extraño, se acababan de conocer, pero esta vez no fue así.
Y le correspondió.
Realmente lo necesitaba.
Eso es todo amigos, por favor, les repito dejen un review, muero por saber que tal.
Y esta es la primera vez que escribo tanto xDDD Jajaja.
Eso, queso. Me largo a ducharme (porque apesto, ok no xD) ;)
