Creía que esto tenía un capitulo, pero supongo que no, jeje. La verdad es que las clases y el aburrimiento hacen milagros con la imaginación.
Gracias a :
KiddoArgent16: ¿Te gusto? a mi también, la verdad no esperaba subir taaaaan pronto, pero mírame, aquí estoy.
Jabed: Aquí está tu respuesta :D.
Espero que lo disfruten
Saint seiya no me pertenece, solo los tome prestados, es de propiedad del gran Masami Kurumada::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Una joven de cabellos de oro estaba arrodillada ante frio mar, mientras su suave oración se alzaba junto a su poderoso cosmos. Reginleif, o simplemente Leif, era la nueva sacerdotisa de Odín que disponía su vida por primera vez a su Dios.
Hilda de Polaris, su tía, murió de pena antes de dejar descendencia, por lo que la pesada tarea de ser la representante de Odín cayó en los hombros de su sobrina. Normalmente solo se reconoce a la primera hija de los reyes de Asgard, si la primogénita moría antes de casarse y dejar hijas, la segunda hija subía al trono, pero su tía Hilda entreno a una joven Natasha al ver que nunca se casaría, ya que su madre rompió una tradición de tener descendencia antes del matrimonio.
El cuerpo de la muchacha empezaba a temblar, cuando un fuerte viento helado le llego, pero siguió con su oración, como en una especie de trance.
-Hermana Natasha-la voz de su hermano la sorprendió y se volteo para verlo...tan alto y grande...muy diferente al niño que la protegía.
-Her...Hermano, ya no me llamo así- él hace una mueca de disgusto, y ella le sonrió al notar la caja de pandora en la espalda del joven- ¿sucede algo?.
El niega y abre sus brazos, permitiendo que su pequeña hermana encuentre seguridad del frio.
-Las estrellas del santuario han hablado, Naty, para tener una era de paz, los hermanos deben volver a reunirse, junto con su descendencia-susurra- y vine por un consejo.-la joven frunce el ceño y mira la estrella de polaris, su protectora.
-Odín ha estado inquieto hermano, y al igual que tus estrellas, me presagia un mal que se cierne sobre nosotros, pero apunta a la flor de ciruela y a la señora de la horca.-El rostro de Dmitri era un poema, haciendo reír a su hermana.
Ya que el Caballero de Pegasus se había distraído, perdiendo información privilegiado, por lo que se vieron obligados a pedirle ayuda a la hija del Santo Ikki, la Pitonisa de Delfos Esmeralda, o conocida por los creyentes, Castalia de Athenas...pero claro, la Diosa no debía saber que su santo preferido no pudo con una simple tarea.
-"Nota mental, Seiya me debe una...Bien grande"
-¿Tu qué crees que sea, Dmitri?
-No lo sé hermana, solo que una nueva Guerra santa se avecina.-Y como si Odín los escuchara, la estatua en su honor en su honor brillo con el cosmos de los nuevos Dioses Guerreros.
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Esmeralda miraba la estatua de Apolo, mientras las doncellas bailaban y cantaban a su alrededor, junto a ella, su padre y su tío, esperaban una respuesta de del dios del sol.
Con un estremecimiento, entro en una especie de trance, permitiendo que el dios entrara a su mente sin dañarla.
-O Diosa olvidada y odiada
Por el Jesucristo tu nuevo rey.
Diosa del suicidio y la horca,
que de un árbol tu cuerpo cuelga.
Esposa de la muerte, que tus manos
precipitaron a varios jóvenes
a su sombrío reino.
Un día venerada, y al otro
tu imagen prohibido fue
por la santa cruz.
De los bellos pétalos del ciruelo
caigan sobre ti,
y que te recuerde,
el porqué se consideraba
un honor morir en tus manos.
La voz de ella cayó en un silencio sepulcral, mientras los hermanos se miraban entre ellos, desconcertado y feliz por la nueva información obtenida.
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Li Mei estaba durmiendo, soñando con una bella mujer que se columpiaba en un árbol, que cantaba una bella canción en un idioma muerta. Shunrey miraba las fotos que su marido le dio, en cada una de ellos se podía ver la felicidad de la victoria en su amado Shiryu.
Tal vez...tal vez...el destino de su familia era servir a Athena.
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Tomatazos, amenazas de muerte, bombas, faltas de ortografías, criticas, dejen un review.
Con cariños, Diana de Acuario
