Se mejor que nadie que este capítulo debió haberse subido hace una semana, pero alguien… perdió mi USB donde tengo todas mis historias y no hace mucho lo encontraron… así que no tuve mucho tiempo de arreglarlo. Solo espero les guste. NO ME MATEN POR TARDAR TANTO. Les juro que no fue mi culpa.
"Ni Glee ni sus personajes me pertenece, solo los he tomado prestados para darle un giro distinto en una nueva historia"
*Advertencia esta es una historia GP. Si no te gusta, no leas.
CITA FORZADA
Rachel condujo fastidiada y en cierto modo nerviosa hasta llegar a su casa con el tonto pensamiento en solo una cosa; Quinn Fabray. Esa maldita rubia intimidantemente hermosa que la hacía perder la cordura desde hacia mucho tiempo la había prácticamente obligado a aceptar una cita con ella. Cita que aun en cierto modo la hacía sentirse alegre, inquieta, entusiasmada...
Ella tenía sus motivos para no haber aceptado antes, sabia a que se enfrentaría si lo hacia... Y tenía miedo, Rachel siempre tenía miedo cuando estaba con Quinn... Por esa simple razón le huía, odiaba que fuese la única persona con la capacidad de hacerla perder el conocimiento, el control en sí misma.
─Buenas tardes cariño. ¿Cómo te fue hoy en la escuela?─ pregunto sonriente uno de sus padres apenas ella hubo cruzado la puerta.
Los padres de Rachel; Hiram y Leroy Berry eran una hermosa pareja homosexual que se mantenían desde la preparatoria con una relación mas que estable y comprometidos con formar un futuro juntos. Se habían conocido cuando Hiram, el chico popular, buscaba cualquier excusa para molestarlo e incluso denigrarlo, pero Leroy era lo suficientemente listo como para darse cuenta de las verdaderas intenciones del chico carita... Y no se había equivocado, o al menos eso lo demostraban sus casi veinte años de matrimonio.
Leroy era bajo de estatura, moreno de nacimiento, cabellos castaños sedosos, pero con un rostro resplandeciente y lleno de vida que cautivaba a cualquiera que lo hablara, su voz suave y llena de confianza hacia sentirte bien cuando estabas con él, eso y más sentía Hiram Berry cuando lo miraba, por primera vez su mundo de estereotipos se vio afectado al punto de llegar a estar enamorado de una persona de su propio sexo.
Pero eso fue lo que menos le importó al saber que aquel espécimen de joven casi perfecto le correspondía dicho sentimiento, porque Hiram, el guapo, atlético, alto de ojos oscuros como la noche, lucho junto él nerd de Leroy para poder salir a delante, a pesar de que sus padres nunca los apoyaron con aquella relación, tuvieron que trabajar para llegar hasta donde se encontraban ahora. Sobrepasando adversidades que lo único que lograban eran unirlos aun mas.
Leroy logro terminar y ejercer su carrera de médico cirujano (uno de sus grandes sueños) e Hiram se consolido como el empresario, dueño de un enorme consorcio en Ohio... ambos padres orgullosos de la tímida pero inteligente Rachel Barbra Berry.
─Bien papi─ Forzó una sonrisa. Intentando escapar de la mirada analizador a de su padre Leroy─ ¿Cómo te fue a ti en el trabajo?
─Bien princesa, sabes que no me quejo... Hoy estaré de guardia en la noche─ imitó la acción de Rachel y se levantó del sofá donde anteriormente descansaba ¿Todo bien Rachel?─ oh,oh... La llamo Rachel.
El hombre si que la conocía. Por mas que lo negara, sus dos padres sabían que ella era... Digamos, algo callada, introvertida e incluso antisocial y arrogante con los que no conocía, entendía que ambos se preocuparan por su forma tan sigilosa y poco común de comportarse... Tal vez sus padres hubiesen querido una hija adolescente mas normal. Pero ella no era normal y no planeaba serlo. Aun así estaba al tanto de su preocupación, sus padres debían pensar que su única hija tenía problemas al encajar en la sociedad.
─Una chica me invito a salir.
Lo dijo tan a la ligera y evitando a su padre, que Leroy tardo en reaccionar y cuando quiso preguntar Rachel ya se había marchado a su habitación. Y ahora solo miraba las escaleras por donde prácticamente había corrido.
─¿A que hora princesa? ─ Pregunto en un susurro con una enorme sonrisa en los labios.
─ ¿A qué hora habías dicho que la iras a buscar?
─A las siete─ Bufo molesta ─Te lo he repetido como veinte veces.
─ ¡Es que no lo puedo creer! Llevas casi tres años intentando que ella se fije en ti y de repente…─ Dijo divertida dando vueltas en la cama de la rubia─ ¡Esa enana es rara! No sé porque te gusta.
─¡Por favor Santana! Te prohíbo que la llames así. ─ Sonrió negando con la cabeza ─Pero tienes que admitir que es sexy.
─Por supuesto… ¡Tiene unas piernas…!─ Grito al tiempo que reía ─pero tú también admite que es demasiado tímida.
─Bueno, si, es algo tímida… y se preocupa demasiado por sus estudios
─Jajajaja en mis tiempos se le llamaba nerd─ Dijo sentándose en la cama ─ y bien… ¿Qué tienes planeado hacer?
─Ya sabes… la llevare a cenar─ Informo tomando ropa de su armario─ pero, no será una habitual cena. Lo tengo todo preparado.
─Excelente ─Dijo juntando sus dedos antes de llevarlos a su mentón. Analizando la situación ─ ¿Le pedirás que sea tu novia?
─Por eso eres mi mejor amiga Santana. ¡Claro que lo are!… no siempre se tiene una cita con la señorita Berry.
─Me alegro por ti Quinn─ se levantó para darle unas palmaditas en la espalda ─¿Sigue con la idea de… obligarla a…?
─¡No Santana! ─ Frunció el ceño, apartando la mano de su amiga ─a partir de ahora are todo lo que esté a mi alcance para que eso no pase.
─Pero Quinn… ¿Qué tal si no lo logras? ¿Seguirás con la idea de obligarla? ¿En serio estás pensando en matrimonio a nuestra edad? ─ Pregunto Santana mirándola a los ojos ─ Porque yo creo que ella…
─ ¡Silencio Santana! ─ Grito Quinn enojada ─Eres mi amiga y deberías apoyarme en esta decisión.
─No Quinn─ Negó con la cabeza─ Soy tu amiga y por lo tanto debo hacerte reaccionar… estas mal.
Miradas que matan.
Ambas permanecieron en silencio durante un largo tiempo, desafiándose con las miradas más penetrantes que alguien pudiese ver para intimidarse en un segundo. Pero ninguna de las dos planeaba ceder.
─Sera mejor que te marches Santana─ Hablo al fin Quinn evadiendo el contacto con su amiga─ Hablamos mañana.
Santana recogió su gorra y la mochila que había tirado al llegar, para salir molesta de aquella mansión.
Conocía mejor que nadie a Quinn y sabía que darle tiempo para pensar mejor las cosas no estaba en sus planes... Tendría que ir a las medidas más extremas que fuese necesario utilizar, porque ella no estaba dispuesta a ver aquello. No estaba dispuesta a ver una chica sufrir. Y menos a una persona importante... su hermana.
Su reloj marcaba las seis y media, era la hora exacta en que debería ir a buscar a Rachel. Sin embargo no tenia auto, y no sabía si la limosina que le había regalado su padre era demasiado... Pero ¿Por qué no? Seria aún mejor si lo hacia, además que su hermosa castaña lo merecía mas que nadie.
Llego quince minutos antes y decidida presiono el timbre de la casa. Con esa sonrisa que derrite a cualquiera, con esa mirada que dice: se que es difícil no amarme.
─Buenas noches señor Berry.
─Buenas noches Quinn, un gusto volver a saludarte.─ le sonrió alegre Hiram antes de invitarla a pasar─ pero entra por favor, Rachel se encuentra en la biblioteca.
El hombre alto y formal la dejo pasar hasta la sala de estar antes de desaparecer por una de las puertas blancas del fondo. Mientras tanto la rubia pasaba su mirada verde por todos y cada uno de los retratos familiares, que inconscientemente le causaban un vacío, uno que sus nulos recuerdos familiares no podían llenar… la familia que ella no tuvo, la familia que deseaba tener.
─Lamento haber tardado tanto. En un momento podrán irse─ Tan absorta en sus pensamientos que la voz del hombre le causo un escalofrió al volver a mirarlo ─Rachel no me dijo que saldrían…─ La miro de reojo antes de sentarse en el sillón─ hablo de que una chica la invito a salir pero, me da gusto que esa chica seas tú.
─Igual a mí…─ Murmuro mirándolo sin apartar esa típica sonrisa de su rostro.
Hiram estaba por comenzar una gran charla con la rubia, pero al momento de entre abrir sus labios, Rachel se dignaba a bajar las escaleras con el típico cabello suelto y ese fleco que cubría parte de su rostro, la mirada perdida en el suelo, sus dedos tocando las cintas amarradas en su muñeca y los pantalones esta vez amarillos y ajustados.
¿Qué encanto tenia esta mujer que enamoraba tanto a Quinn?
─Hola pequeña.
Rachel alzo la mirada, sonrió de lado pero no respondió al llamado de Quinn, solo se quedó allí, mirándola, analizando sus facciones que resaltaban con su cabello rubio y la mirada verde brillante que tanto odiaba ver.
─Prometo traerla temprano señor Berry─ se dirigió al hombre para regresar su mirada a algo más importante ─ ¿Nos vamos?
─Si…─ susurro al tiempo que era tomada de los hombros por Quinn.
Ambas salieron de la casa, Rachel con paso lento observando todo a su alrededor (a pesar de conocerlo mejor que nadie) y Quinn siguiéndole los pasos sin perderla de vista. Aquella sonrisa alegre y animada hacía sentir que todo saldría bien, no había motivos para que no lo fuera... Por ello, después de abrirle ella misma la puerta de la limosina y viajar sin perderla de vista pero en silencio por todo el trayecto, se encontraron enfrente de un gran e imponente edificio de al menos doce metros, con luces tenues y las puertas más que abiertas para recibirlas.
Ninguna hablo; Rachel porque no era de expresarse con muchas palabras y Quinn porque sentía no necesitarlas en ese momento. La rubia tomo lo más delicadamente posible la pequeña y delgada mano de la castaña para poder guiarla dentro del inmueble, aunque con cierto miedo de asustarla.
Caminaron tomadas de la mano, la rubia riendo internamente al sentir la transpiración de nervios en la mano de Rachel, solo hasta llegar al elevador de vidrio que dejaba ver los demás pequeños e insignificantes edificios en comparación, al tiempo que la ojo marrón se deciso poco a poco del agarre, al punto de tener de vuelta su espacio personal intacto. El elevador subía, piso tras piso, mirada tras mirada, el silencio relajante impregnaba los ánimos al tiempo que llegaban a su destino.
─Es aquí.─ hablo Quinn antes de poner un pie en la azotea─ ¿Qué te parece?
No hubo respuesta. La rubia de todos modos no la esperaba, sabía que Rachel solo hablaba cuando creía necesario hablar. Pero le encantaba ver como aquella hermosa personita observaba todo con el detenimiento de estar analizando una obra de arte.
"Suelo de cemento cubierto por una delgada capa de pasto natural, flores de diversos colores y tamaños como en un invernadero colgaban de las macetas que se dejaban ver por la leve luz de las velas perfectamente colocadas, el olor suave de frutas predominante en Quinn y la hermosa decoración de la mesa en medio de todo aquello lograron descolocar la falsa seriedad de Rachel"
─¿Tu lo hiciste?─ pregunto apenas con voz para ser escuchado desde el otro extremo del lugar.
─Por ti aria lo que fuese necesario Rachel─ contesto buscando la forma de cortar la timidez de la relación─ permite ofrecerte asiento.─ dijo al tiempo que jalaba hacia ella una de las sillas
─Gracias─ corto distancia con miedo a mirarla a los ojos.
─Es un placer...pequeña─ susurro lo último en su oído. Para tomar asiento enfrente de ella─ después de tanto tiempo puedo entender que es una cita con la chica más hermosa de todas.
Con una tímida sonrisa Quinn intento despejar el silencio, dio un pequeño suspiro y miro con detenimiento la expresión de Rachel, le agradaba conversar con ella, le gustaba que tuviesen tantos temas de conversación cuando la castaña se decidía a hablar, eran momentos únicos que cautivaban su atención. Pero esta vez parecía dudosa en actuar. Tenerla enfrente y observar como la vergüenza junto a la timidez de la relación se hacia presente no era nada fácil.
─Me pregunto...¿Sigues siendo vegetariana?─ interrogo al tiempo que se levantaba y caminaba hacia un carrito con charolas tapando la cena─ Recuerdo que hace dos años exactamente cuándo te invite un emparedado de jamón lo rechazaste porque eres vegana... ¿O me equivoco?
La castaña levanto sorprendida la mirada, ¿Cómo era posible que Quinn recordara aquello?
─Lo sigo siendo─ Susurro con una pequeña sonrisa antes de que la rubia colocara enfrente de ella un gran plato con la ensalada más estilizada que había visto en su corta vida─ Gracias.
─Le pregunte al chef de mi padre como preparar una ensalada que te gustara a ti y al mismo tiempo a mí, y este fue mi cuarto intento en la cocina. Al menos en este no queme nada─ Ser rio de sí misma. Dando un poco de confianza a su acompañante ─ pero lo logre… espero te guste.
Se rió. Rachel se rio junto a Quinn antes de comenzar la cena.
─ Mmm parece que no salió tan mal, ¿Tú qué opinas pequeña? ─ Dijo Quinn después de darle un bocado a la ensalada.
─No lo hiciste tan mal.
¡Al fin! ¡Al fin dios mío! Por primera vez en toda la noche Rachel se animo a hablar mas de dos monosílabas, y eso encanto el espíritu de Quinn.
─¿No lo hice tan mal? ─ repitió en tono de broma ─Apuesto que esta es la mejor ensalada que has comido…─ la señalo con su tenedor─ además debo tener puntos por ser primeriza.
─Estoy de acuerdo.
─Claro que lo estás ─ Ambas rieron.
Rachel suspiro tomando coraje para mirarla a los ojos
─ ¿Puedo preguntarte algo Quinn?
─Por supuesto pequeña, lo que sea.
─Por qué…─ se le fue la voz─ ¿Por qué yo?
─ ¿Por qué tú? ─ dijo Quinn confundida─ Bueno… seria mas fácil responder esa pregunta si me explicaras a que te refieres.
─ ¿Por qué me has estado pidiendo esta cita por más dos años? ─ pregunto esta vez con valor. Quien sabe de donde…─ ¿Por qué te gusto?
La rubia sonrió con ternura, le fascinaba ver este lado de su pequeña.
─Por que tú eres única…─ Dijo sin prisa al tiempo que se levantaba dejando sus cosas lentamente─ Y porque no hay manera de describir lo que le haces a mi ser cada que te veo….─ Se planto enfrente de la morena. Tomando posición para ser mirada a los ojos─ Mi alma pide a gritos estar cerca de la tuya, porque pierdo la razón de mi falsa personalidad para ser yo cuando estoy contigo.
─Yo…─ Rachel se quedo muda, mirando los ojos verdes que hablaban todo aquello que intentaban expresar en palabras, aquello que se negaba a sentir.
─Mi pequeña…─ Susurro con una voz suave y melosa antes de obligar a Rachel a levantarse de su asiento ─Desde el primer momento en que te vi, desde la primera vez que te hable, logre comprender porque mis sentimientos se aferran a ti, el porque no planeo desistir─ La tomo delicadamente de la cintura. Atraiéndola hacia ella, en un espacio casi cerrado que molestaba la intimidad de la castaña.
Solo una sonrisa
y me robaste el corazón,
solo una mirada
y todo cambió de color.
Fuiste como un ángel
que del cielo descendió
tú me sorprendiste
y el amor a mi llegó.
Canto en su oído, tan dulce y a la vez tan delicada, que deshizo las barreras que Rachel no soporto mantener más. Quinn acaricio su rostro suave y miro sus ojos cerrados antes de hundir su cara cerca de su cuello, manteniéndola inmóvil con el susurro de la noche.
Y ahora sueño despierta
imaginando tus besos
y acariciándote
solo espero que llegue el momento
de abrazarte otra vez.
La ultima palabra susurrada… la ultima oración llena de incertidumbre y sorpresa.
─ Rachel Barbra Berry ¿Me arias el honor de ser mi novia?
Aquella proposición llego como un balde de agua fría que despertó sus sentidos y las regreso a su realidad. Rachel comprendió por que antes no había aceptado una cena con ella, comprendió que debía desprenderse de su agarre. Y sin anestesia con un fuerte movimiento se deshizo del agarre para devolverse su espacio personal.
─Lo lamento… no quise incomodarte pequeña─ Se disculpó Quinn acercándose lo suficiente como para respetar su espacio─ Yo solo quiero que me des una oportunidad Rachel… ─ la miro a los ojos bajándole un poco la ira y confusión ─Es hora de que esta relación avance.
Sonrió de lado. Y Rachel no alcanzo a controlar su ira.
─¡Que tú y yo no tenemos ninguna relación! ─ Grito irritada desde su posición ─ Por lo tanto no avanzara ni habrá alguna…
─¿Por qué no? Llevo tres años intentando que te fijes en mí. Solo te pido una oportunidad─ suplico acercándose un poco más
Solo dio dos pasos al frente. Pero esto fue el detonante, lo que provoco que la castaña retrocediera el doble.
─¡Yo nunca te pedí que te obsesionaras durante tres años! ¡Yo solo quiero que me dejes en paz! ─ Soltó de pronto a punto de salir corriendo ─ termina esto de una vez Quinn.
─Rachel ─ Dijo asustada intentando tomarla de los brazos.
─¡No me toques! ─ Grito parando la marcha de la rubia ─Para esto ya… no lo soporto.
─¿Qué quieres que pare Rachel? ─ Pregunto confundida. Pero en total calma ─ si yo solo te pedí que fueses mi novia… solo eso, ¿es tan difícil decir si?
─La respuesta es el problema. ¿No has entendido las indirectas de estos tres años? ─ Dijo más calmada pero con las intenciones de hacer daño─ ¿Qué respuesta quieres? Yo ya exprese que mis intenciones no son tener una relación… ni nada parecido a una.
─Para tu parloteo─ la detuvo Quinn con una de sus manos en el aire ─Yo solo pregunte por cortesía ─ la miro con una expresión mas neutral y sin ánimos de seguir otra discusión ─Serás mi novia te guste o no Rachel Berry.
─Tu no puedes obligarme…
─¡Claro que puedo! ─ Grito Quinn mareada con sus palabras ─Te lo pedí por las buenas, incluso intente que fuese un gran momento ─ se acercó a ella y esta vez no retrocedió ─ Pero lo arruinaste
─Yo… solo.
─¿Qué problema tienes con las relaciones? ¿Es algún complejo conmigo? ─ Pregunto la rubia desafiándola con una de sus cejas alzadas ─ porque yo ya me estoy hartando de tus groserías.
Rachel entendió pero no dijo nada, permaneció con el ceño fruncido y con la esperanza de no tener que dar su brazo a torcer. Sabía que Quinn tenía razón, pero la expresión de ella cada vez denotaba mas irritación… y la rubia se estaba molestando.
─Escúchame bien Rachel─ Dijo desafiante para terminar con la distancia y tomarla fuertemente de los brazos─ Si tu durante tres años no quisiste que las cosas salieran de buena forma, yo ahora are que se cumplan a mi manera.
─Eso es muy cruel. ─ Hablo con dificultad pero sin mostrar el dolor que le causaba el agarre
─Tan cruel como tu forma de ser conmigo durante todo este tiempo─ Sonó tan terriblemente dura la realidad hablada por Quinn, que esta vez no había argumentos ─Paremos de discutir. ─ soltó sus brazos, volviendo en sí.
─Tu… yo… N-no, nada─ Las palabras no salían, y su miedo cada vez crecía más ─ Esto N-no…
─Tranquila pequeña ─ Quinn relajo sus facciones ─A partir de hoy toda cambiara, pero será lento y de una forma en que ambas lo veremos natural─ La tomo de las manos ─No me tengas miedo, solo quiero que me des una oportunidad.
Y el miedo se fue, pero aun seguía sintiendo las palabras de Quinn grabadas en su cabeza ─Yo solo pregunte por cortesía. Esto ¿Qué significaba? Porque aquellas palabras habían sonado tan duras como las había pronunciado Quinn… su cabeza daba vueltas, pero prefirió dejar de lado la razón.
Se sentaron de nuevo a cenar y el silencio reino en el lugar
─Esta bien ─ Dijo Rachel de pronto llevándose la mirada confundida de Quinn
─ ¿Qué esta bien? ─ Pregunto la rubia frunciendo el ceño.
─ ¿Harías de nuevo la pregunta de hace un momento? ─ dijo apenada sin mirarla a los ojos.
Una sonrisa basto para que todo fuera tal y como lo planeo desde un principio.
─Rachel Barbra Berry ¿Serias mi novia? ─ Se levantó e imito las acciones anteriores ─Solo acepto respuestas afirmativas
─Si…─ Susurro para ser tomada por la cintura y ser llevada hasta rebasar los límites de su "espacio". Ambas riendo para despejar el incómodo momento de hacía unos minutos
─Te prometo que valdrá la pena─ Susurro en su oído para acercar sus rostros a unos cuantos centímetros de distancia─ Intentémoslo.
Y un beso se hizo presente.
Tan delicado y torpe como es el primero, tan inexperto por una de sus partes que era guiado por pequeñas caricias que envuelven tu estomago y viajan hasta hacerte perder el conocimiento de lo que estas haciendo. Porque el primero, es el que marca la diferencia entre lo que eran, y lo que serán.
Muero… :(
Me alegra saber que la historia fue aceptada por la mayoría, e incluso algunos me hicieron darme cuenta de las perspectivas distintas de los personajes y de que LO CONTINUARE.
Sin embargo se que se la historia tiene ciertas similitudes con otra que yo también leía y que desgraciadamente fue borrada la de "serás mia", pero esta historia ya tiene casi dos años que esta escrita, solo que no a como se las presente, debido a modificaciones y cambios, la historia será muy distinta, pero con ciertos toques de parecido. Solo espero llenar sus expectativas y que les entretenga.
Muchas gracias por comentar :D me animan a seguir escribiendo: Gracias a;
Bangron, paofexr ,kimie12 , FaberryIsLife, CharlieMichele16, ikuga, allison green, naomily4ever, Annie; te juro que no me había dado cuenta del error, si no es por ti sigo así. Yeah baby; Jajaja me gustaría poder actualizar mas seguido pero mi tiempo es contado, lo siento , ACHELEISON , Biankita , Xio; Jajaja El título es así porque no sabía cual ponerle XD. , karitho77, lindolindo , nikki charlene; lo se, lo se, espero haber aclarado dudas., demi, Bella0018 y A279ap; perdón por tardar tanto.
Gracias en especial a quien me estuvo apurando a terminarla Jajaja XD (Guest)enserio. Sin ti no se que seria de este capitulo.
