Aquí tenéis el capítulo numero 2 del fanfic, es algo asi como de transición al tercero, que revelará bastante más información. Aquí nos centraremos bastante en Al. Casi no mencionaremos a Edward, y quizás tampoco a Noa. ¡¡¡Espero que os guste!

IMPORTANTE: El Disclaimer se encuentra en el primer capítulo y me abstengo a repetirlo capítulo a capítulo, que quede claro para aquellos denunciantes del copyrigth xD.

Capítulo 2: ¿Amigos paralelos?

Y seguía pensando, mientras conducía. Quedaba hora y media para ir al trabajo, así que decidió conducir por los tortuosos caminos montañosos cerca del bosque. Le encantaba mirar, a su derecha, la frondosa oscuridad entre los arboles; y a su izquierda un pequeño acantilado bordeado por un caudaloso río, el cual emitía, junto el trinar de los pajaros, una melodía esquisita y relajante. Y el ruido de su motor... Algunos quizás lo sintieran desagradable, pero para él era más satisfacctorio que las melodías de Vivaldi. Y seguro que ese ruido mecánico también le gustaría a Winry...

Encontró un desvío y se dirigió hacia él, saliendo del pequeño paseo para llegar a una conocida y reputada cafetería de Londres. Además, sus productos eran bastante adsequibles, figurando la teoría de la calidad-precio. Libra y media por esos jugosos croissants... Sin duda, era un perfecto Intercambio Equivalente. Y Al quería Intercambiar esa formula varias veces, así que cuando consigió aparcar su 30 CV, y se dirigió con una sonrisa de oreja a oreja a por aquellos coissants, mientras que su estómago le hablaba.

Era extraño, porque por mucho que comiera, no engordaba ni un gramo. Seguía siendo alto y delgado, como un chico normal de 18 años, que era la edad real de su cuerpo. Y no era excesivamente nervioso, de echo era bastante tranquilo; más nervioso era Ed que él. Y Ed era robusto, aunque aún era bajito; como siempre lo había sido (NdA: Si, con 15 años era tan bajito que encontraba sombra debajo de un Bonsai ), pero no era tan excesivo. Podría ser una altura normal.

Finalmente entró por la puerta de aquella cafetería, y disfrutó con el olor que se respiraba en él. La estancia estaba completamente echa de madera, y cada mesa estaba iluminada por unas pequeñas velitas. Roy tendría en esta cafetería mucho peligro... Pero Alphonse se decidió por sentarse en una gran silla al lado de la barra, que también era de madera, silla y barra; aunque la encimera de esta última era de marmol; y se colocó al lado de la vitrina de los dulces. Ensaimadas, Croissants, dulces de leche... Dios, aquello era el paraiso.

Mientras Al babeaba la vitrina, intentando decidirse (de forma inutil), sobre que tomar, la voz de una chica se oyó cerca, una voz dulce y cariñosa, y una voz que resonó en la mente del castaño. Le pareció una voz un tanto familiar...

-¿Has escogido ya? -La chica de detrás de la barra se acercó al pequeño Elric, mientras aún limpiaba un vaso con un trapo blanco perla. Es lo único que acertó Al a ver, porque seguía mirando exhorto la vitrina. Por sus manos, dedució que su piel era tan morena como casi la de Noa.

-Pues no se... es todo tan apetitoso... ¿Qué es lo que me rec...? -El chico entonces se quedó sin habla; había dirigido la mirada hacia su rostro, el cual lucía una magnífica y bella sonrisa. La chica era, como había deducido antes, morena, y sus ojos eran oscuros y penetrantes, al igual que su cabello; aunque sus mechones eran de un tono fucsia suave. Entonces, vió como un pequeño niño le tiraba del enorme delantal blanco que llevaba ésta sobre su vestido, que hacía juego con sus mechones.

-Mamá, mamá... ¿Puedes darme una ensaimada? -Al chico le brillaban los ojos, y puso cara de corderito degollado. La madre no pudo evitar sonreir, y tampoco pudo evitar quererle.

-Claro cariño, pero recuerda luego lavarte los dientes ¿eh...? -Alphonse dirigió la mirada al pequeño y, intentando salir de aquel shock de ver la imagen de aquella chica de mechones púrpura, observó como el niño sonreía alegre y satisfacctoriamente, mientras salía corriendo por detrás de la barra, añadiendo con agradecido tono un "Gracias, mami. ¡¡¡Eres la mejor!". El castaño volvió la vista a la camarera y ésta le dedicó otra sonrisa más.

-Niños... son un encanto, ¿eh? Cuando tuve a mi hijo aún era bastante joven... -La chica estaba tranquila y serena, y no se percató de la impresión que le dio a Alphonse al verla. -¿Entonces que has decidido?

-Creo... creo que tomaré un café... -El chico aún estaba sorprendido y contrariado por aquella imagen, y evitaba mirarle a los ojos. Se tomaría su café y se marcharía.

La mujer le sirvió el café y, evitando mirarla, Alphonse se lo bebió entero. Y cuando estaba sacando del bolsillo un par de libras, una chica a su lado lo imitó, llamado a la camarera.

-Roze, cariño, cóbrate mi batido de chocolate.

Alphonse volvió ágilmente la cabeza, y descubrió a aquella chica. Era morena, tenía el pelo corto y lucía unas enormes gafas. Muy pálida de piel, y por su aspecto deducía que era una intelectual. Y, para colmo, su imagen le impresionó más que la imagen de la camarera. Alphonse dejó las dos libras encima de la barra y caminó hacía la puerta velozmente, asustado; pensando en que quizás su mente le estuviera jugando una mala pasada. Quizás la nostalgia tuviera la culpa de esto, no tenía otra explicación, a menos que Noa le haya drogado el café, cosa que prefería no creer.

Salió de la cafetería, mientras que las chicas lo miraban extrañado y oían como el hijo de la camarera susurraba algo así como "qué tipo más raro..."; pero haciendo caso omiso se montó en su vehículo y arrancó de forma agitada y nerviosa.

El chico volvió al tortuoso camino del bosque. Intentaba despejar su mente, la cual pensaba que estaba algo tocada. Si juraría que... bueno, no debería de darle importancia. Ahora debía dirigirse a la fábrica, y ponerse a trabajar; como cualquier día normal. Luego, volvería a casa; y almorzaría con su hermano y su amiga. Y, despues de la siesta, quizás planearan salir los tres juntos a dar una vuelta, ya que era viernes y tocaba descansar. Un viernes totalmente normal.

Y cuando consiguió serenarse un poco, tuvo una imagen que lo hizo enmudecer. Escuchó un grito. De repente sus reflejos comenzaran a fallar, como si sus movimientos no llegaran al cerebro, como si éste estuviera totalmente desconectado. No quería hacer caso, no quería creer. Y, en el último momento, dió un tremendo volantazo hacia su izquierda, y el coche salió disparado por el acantilado. Comenzó a rodar, y Al con él; golpeándose contra el volante, el cristal de la ventana, el techo... Finalmente el automovil dejó de girar, frenado por el agua. Había caido al río, boca abajo, y Alphonse se encontraba de forma incomoda retorcido sobre el techo. Su cabeza estaba sangrando por múltiples lugares, y le costaba bastante respirar. Había tenido un accidente. Y de forma automática, las imagenes de su vida volaron en diapositivas por su mente.

Veía a Rizenbul. También se veía a él mismo convertido en armadura, y en piedra filosofal. Veía a los homúnculos, y al ejército. Veía a su madre, y a su maestra. Luego se veía junto a Ed y a Noa riendo, en casa, una tarde cualquiera. Y finalmente, se vió en aquella cafetería mirando a aquella asombrosa camarera de mechones purpuras. Y a aquella mujer llamándole. "Roze...". Esa palabra resonó en su mente. Sin duda, ella era Roze. Pero... ¿cómo era posible? Y aquella chica de pelos cortos y gafas... sin duda, era Scieszka. Si este no era su mundo... ¿Qué hacían ellas aquí? Pero aún faltaba por recordar.

Una chica cruzaba sin mirar la carretera. Alphonse tenía tiempo de sobra para esquivarla, o para frenar; pero no pudo, totalmente acongojado al ver a la chica. Ésta miró aterrada el coche y gritó, llevandose las manos a la cabeza, intentando protegerse inútilmente. La cara de terror de aquella chica de pelos rubios era bastante traumática. Pero más traumático fué la impresión de Alphonse. Finalmente reaccionó, y pudo girar el volante, cayendo ladera abajo por el acantilado. Había estado a punto... había estado a punto de atropellar a Winry. Pero eso no podía ser. Este no era su mundo, este era un mundo paralelo... Finalmente se desmayó, pero antes de eso una frase cruzó su mente. "Si ellas estan en un mundo paralelo... ¿Eran aquellos sus amigos paralelos...?".

Bien, aquí termina el segundo capítulo. Espero que os divirtais con él, gracias a los que enviais reviews y espero que muchos más lo hagais... .