Descargo de responsabilidad del Traductor:
Esta historia pertenece exclusivamente a "Gentle Rainbow san" quien tuvo la amabilidad de brindarle el honor de traducirla ha esta servidora; la cual tuvo la intención de compartirla con todos ustedes, para que disfruten de un excelente trabajo. Y si, tampoco, para mi desgracia, me pertenece tan excelente serie como Katekyo Hitman Reborn!
Notas del Autor:
Descargo de responsabilidad: Katekyo Hitman Reborn! no me pertenece
Mil gracias a todos mis críticos, me han alegrado mi día, muchas gracias por sus comentarios, por las etiquetas de favorito y las demás alertas, espero disfruten este cap.
Cap II
Summer of Love:
Viernes
El reloj marcaba las 9 de la mañana empunto cuando un Ferrari rojo se estaciono justo en la entrada del hotel Prontamente el conductor de aquel coche salió presuroso para ayudar al chico de cabellos negros que impaciente le esperaba en la acera junto al equipaje que este llevaba, si Kyouya, su querido "ex tutee" abandonaba aquel hotel en los suburbios de Roma. Con una brillante sonrisa en su rostro, y con toda la cortesía que un buen caballero suele manejar; abrió la puerta del lado del copiloto, para que así su Kyouya pudiera pasar al interior del auto; para segundos después correr a su propio asiento y posicionarse tras el volante; después de todo el tiempo apremiaba.
-¿Como es posible que un herbívoro tan inútil como tu pueda estar tan feliz a estas horas tempranas de la mañana? Es tan molesto- Murmuro Hibari mientras reprimía un bostezo y se protegía los ojos del intenso sol matutino
-No seas tan amargado Kyouya!- reprendió con una sonrisa burlona Cavallone- Además creo que conozco la forma perfecta de levantarte el animo casi de inmediato- agrego feliz, Dino, mientras aceleraba por aquella diagonal de Roma
Poco a poco redujo la velocidad hasta estacionarse frente a un pintoresco café, el cual poseía a en su fachada unas cuantas mesas dispuestas para los clientes que deseen disfrutar de la bella vista de las concurridas calles. Dino prácticamente salto de su asiento y corrió al interior de la cafetería, seguramente para conseguir algún menester para el desayuno de ambos. Por su parte un Kyouya bastante somnoliento, busco asiento en una mesa vacía en el extremo derecho de aquella cafetería. Pocos minutos después el jefe de la familia Cavallone, salía del establecimiento con dos tazas de capuccino y un par de cornettis recién horneados (croissant rellenos de nutella) y observo muy complacido que tanto el clima como el trafico eran perfectos para su plan de viaje.
Un muy feliz Dino le dio un buen mordisco a su cornetti, mientras observaba como Kyouya tomaba con indiferencia su capuccino… -Kyouya es un poco lento para despertar por las mañanas… o tal vez no le gusta una mañana tan soleada tanto como a mi –pensó el italiano
Al caer en cuenta que su joven y bien amado compañero de viaje no estaba de humor para una agradable charla; se apresuro a anunciar la ruta que les conduciría a su destino, la hermosa Toscana; una región muy famosa, ubicada al norte de Roma, y ciertamente bendecida por hermosos paisajes y su indiscutible buen gusto culinario.
Sin embargo para su sorpresa y confusión, Hibari no pronuncio ni una sola silaba al respecto, en cambio se ubico rápidamente dentro del automóvil deportivo y espero a que este iniciara su marcha.-Extraño- pensó el italiano- Kyouya por lo general hubiese hecho algún comentario sarcástico.
Quince minutos de carretera después; Dino lanzo un ligero vistazo en dirección a su joven, y extrañamente, tranquilo acompañante; Solo para darse cuenta que Kyouya se había vuelto a dormir. Riendo para si mismo, el jefe de la familia Cavallone acelero el vehículo rumbo al norte, de esa forma saliendo de la ciudad y dejando atrás a la hermosa Roma; con la poderosa ansiedad de querer impresionar a su querido "Ex-tutee".
Cuando finalmente abandono la carretera principal y tomo la "Chianti"… La hermosa Toscana, cede mundial del vino, quedo finalmente a la vista; Dino se permitió por un instante salir de sus pensamientos para así regocijar su vista ante tan hermoso paisaje; sin embargo una vez mas su atención fue completamente acaparada por quien viajaba a su lado; "el amor de su vida".
Con el paso de los años y la costumbre mas que todo; la reacia y errante nube se había familiarizado al sutil tacto del italiano; o al menos lo suficiente como para no despertar de su perfecto sueño cuando este le acariciaba; un sutil suspiro (que a Dino le pareció mas como el ronroneo de un gato satisfecho al ser acariciado) escapo de sus labios; sonriendo Dino logro alcanzar la mano de Kyouya, para así poder apoyar la suya propia sobre el regazo donde descansaba la de la joven nube; este gesto termino por cubrirla, en un sutil roce lleno de cariño.
Ahora bien, tenia un poco de tiempo para pensar, y vaya que si lo iba a aprovechar, después de todo desde en la mañana, poco después de recoger a Kyouya; la ansiedad, y la duda hacían presa de su atribulada mente; ¿Por qué su joven amante parecía tan irritado esta mañana?- pensó el joven Italiano para si mismo, e inmediatamente un sinfín de posibles causas vinieron a su mente, siendo la mas temida de todas, para su desgracia, la que predominaba por sobre las demás…- acaso ¿mi dulce Kyouya esta insatisfecho con la cita de ayer? El sabe que le quiero, por Dios, le amo; y estoy seguro que lo sabe muy bien…Se lo he dicho… Sin embargo, su falta de respuesta ante esto, me asusta, más que cualquier otra cosa.
Ante este pensamiento no pudo evitar dar un ligero apretón a la mano de Kyouya, con la esperanza de que el joven seguía allí, y no se iría a ningún lado, y es que el no dejaría que se fuera de su lado, eso era algo seguro… pero este gesto también trajo a su mente pasados recuerdos que tanto él como su "ex-tutee" compartían
Como por ejemplo…
La primera reunión: "Te voy a morder hasta la muerte"… Reborn, dime que esto es una de tus bromas; Oh! Dios ¿'el es mi tutee? ¿Por qué a mí?
Cuando termino la batalla por el anillo de la tormenta: "Hibari se acaba de ir…" Gracias a Dios, no dejo mas cadáveres en su camino… que molestia de chico ¡uf!... aunque debo admitir que es admirable su devoción por el instituto!
Poco antes de la batalla por el anillo de la nube: "¿Por qué no vez por ti mismo?" Uf, realmente lo que menos le falta es la confianza en si mismo.
Conseguir que un adolescente rebelde acepte el anillo de la nube y encienda su propia flama: "No esta mal Potro. Veo que al fin eres útil para algo" puedo ver que las palabras de felicitación están fuera de su vocabulario… Bueno al menos logre una mirada de intriga por su parte, es relativamente satisfactorio viniendo de él
Después de una breve desaparición: "Voy a entrar al instituto superior de Namimori" Y yo que pensaba que esto nunca sucedería, vaya sorpresa, sin embargo ¿Por qué este cambio tan repentino?
-¿Cuanto sabes sobre la mafia Italiana? "¿Eh? ¿Qué…? ¿Cómo…?" leí acerca de los Vongola en esta revista ¿es posible que mis esfuerzos finalmente den fruto?
-Además también leí sobre la Famiglia Cavallone. "¿De verdad?" – reconozco la gran hazaña que hizo para librar a su familia de las deudas. "¿en verdad Kyouya me felicito? El universo debió haberse torcido en algún punto, por favor que alguien me saque de aquí… Ahhhh! "- ¿alguna ayuda financiera para mi fundación? Un Dino muy aturdido cayo desmayado tras esta pregunta
Primer año de Universidad: "¿Qué piensa usted del actual primer ministro Italiano?" Definitivamente eso no se lo esperaba, sus ojos saltaron de sus orbitas ante tal pregunta ¿Desde cuando le importaba la política, y en especial ese tema? Sin embargo para cuando se dio cuenta ya estaba participando en ese peculiar debate, eso si con cierta tartamudez para su vergüenza
En apartamento de Kyouya: "Aquí Roll* puedes comer un poco" Oh mi Dios! ¿Por que es tan tierno con él? Es una lastima que los esfuerzos de Kyouya sean desperdiciados, no creo que una caja de armas necesite de alimento. En su lugar debería mejor ver por mis necesidades ¿Por qué no puede ser así con migo? ¿Y por que rayos estoy celoso de un erizo?
Un "descanso" de Kyouya en su viaje: "Quiero probar el nuevo anillo que encontré" Un sutil gesto de su parte la llamada, claro teniendo en cuenta la tácita invitación no dicha, una maniobra muy buena, era de esperarse del Guardián de la Nube de 21 años. Y claro Dino que no se hizo de rogar.
Otra batalla:-"Un trato es un trato; ¡He ganado! Así que ahora levántate y ve por mi almuerzo herbívoro"- sus tonfas no han llegado a romperme las costillas ni a perforarme el pulmón izquierdo… haz cambiado, Kyouya
"La primera vez": -"Te llevaré al éxtasis, Kyouya!"- Afirmo Dino con una sonrisa de seguridad; sin embargo no vio la sonrisa de superioridad y burla que en ese mismo instante tenia Kyouya; lastima por él… Maldita sea, su Kyouya no se la puso fácil, al final solo pudo obtener un leve, muy leve, gemido proveniente de aquellos labios.
"La segunda vez": -"Quiero estar en la cima" declaro un muy serio Kyouya… ¿Por qué tenia que ser tan exigente? ¿y por que justo ahor…? - no, ya no tubo mas argumentos, quedo completamente a su merced en cuanto vio aquellos hermosos ojos azul acero…- Ok, lo que tu quieras
Y finalmente y mas recientemente, su mas seria y segura confesión de amor.
"Te amo Kyouya" - ¿He? ¿Por que se este alejando? ¿Dije algo malo?... bueno igual, eso no evitara que le siga, después de todo es el 5 de Mayo… así que…- ¡Feliz cumpleaños amor!
Ahora bien eso había sido poco más de un mes atrás, y si había sido un mes en el cual el jefe italiano había tenido una contracción permanente en su corazón… Sin embargo ahora… Kyouya estaba ahí, con él, ¿acaso eso no significa algo?... miro una vez mas a su bien amado Kyouya; que aun dormía, y luego dirigió su vista hasta la delicada mano que sostenía, delicados y largos dedos adornados por el anillo de la Nube, y si para su sorpresa, también el anillo de la familia Cavallone; aquel que él le había entregado, cuando se confeso a su "Tutee" de 16 años. No pudo evitar dibujar una sutil sonrisa, mientras acariciaba aquel anillo, para luego elevar sutilmente la mano del japonés y llevarla hasta sus labios, depositando así un tierno beso en aquella pálida y fría piel.
Tras esto, contemplo mas detalladamente a su joven acompañante; un cuerpo fuerte y delgado, sin embargo que cabía perfectamente entre la seguridad de sus brazos; cautivadores ojos azul- acero , que lo dejaban si habla con solo verlos y finos labios rosas, que si bien amaba besarlos, los prefería cuando dejaban escapar alguna palabra exclusiva para él; un espectáculo realmente notable; una combinación perfecta, un deleite para cualquiera… y es que simplemente la forma en que su cabello oscuro y sedoso se mecía al compas del viento hacia que Dino agradeciera felizmente el tener un Ferrari convertible; podía disfrutar la vista de cómo el sol y el viento jugaban libremente con la belleza de la "alondra". La expresión serena del chico trajo alegría al estado melancólico de Dino… al menos… aun ahora… él todavía esta con migo!
Mi Kyouya ha madurado… a abandonado la seguridad de lo que es su ciudad natal, ha desplegado sus alas hacia nuevos horizontes, su corazón mente y cuerpo absorben nuevos conocimientos así como experiencias… será que… ¿Por fin él abrirá su corazón hacia mi?
Después de meditar por dos horas, el verde pasto a la derecha y los dorados campos de la izquierda le regresaron a la realidad; finalmente… estaba en el corazón de la Toscana. Un par de minutos mas de conducción por encima del limite de velocidad a través de un rustico camino creado entre los prados en flor le condujeron finalmente a la meta de su viaje; Una construcción estilo rustico que residía en la parte superior de una pequeña colina.
Estaciono el coche al pie de la colina, para luego con gentileza sacudir levemente el hombro de su compañero; así fue como una desorientada nube regreso a la conciencia; prontamente Dino le tomo por la muñeca lo arrastro hacia el arroyo que recorre libremente los campos de esta finca.
Una vez que había logrado que el chico despertase del todo, tras lavarse el rostro con el agua del manantial; el joven "Don" condujo a Kyouya hasta el interior de la vivienda rustica para poder saludar a sus anfitriones. Aquella pareja de ancianos eran amigos de la familia, habían visto crecer al hora jefe de la familia Cavallone; Se estrecharon las manos con el señor y he aquí la sorpresa del día, ver la cara de asombro y la mirada llena de inseguridad de Kyouya cuando la anciana señora le abrazo y puso un beso en su mejilla en forma de saludo; Dino sonrió Divertido, pero rio mas abiertamente al ver que un atribulado Kyouya, devolvía el gesto, a regañadientes, pero lo devolvía, definitivamente por ver ese momento, valía la pena morir. ¡Ay ese mirada de medusa me reducirá a polvo un buen día de estos!- pensó divertido Dino.
Pero antes de que la esquiva Nube tuviera tiempo de oponerse; Dino anuncio su plan para un almuerzo al estilo picnic en las cercanas campiñas que rodeaban la finca y rápidamente condujo al aturdido joven guardián, por las carreteras del país en dirección a un pueblo cercano.
Su primera parada fue en una panadería de la región, famosa por vender la "Focaccia" recién horneada. Dino estaba por comprar dos ejemplares de este peculiar y exquisito pan, pero extrañamente el joven guardián Vongola, insistió en que debían comprarse tres de ellos. ¿Acaso hoy Kyouya tenia mas hambre de lo usual?
Ahora bien, sigamos, tocaba comprar el queso, y como era de esperarse su Kyouya arrugo la nariz y se negó a ingresar a la tienda especializada en productos lácteos. En comprensión, Dino le dejo esperando afuera, mientras el compraba una porción de Mozzarella recién hecho y una rodaja de queso Parmigiano-Reggiano. A su salida, la hija adolecente del dueño, le tomo sutilmente de la mano libre y deposito en ella, lo que seria el queso mas raro de toda la Toscana, el Porcherino (hecho con leche de cerda) Dándole las gracias con su sonrisa mas encantadora, Dino casi podía jurar que los ojos de la joven brillaron de alegría y le guiño el ojo con adoración pura. Kyouya ¿por que no puedes hacer eso tú también?
Cuando ingresaron a la tienda de carnes y embutidos, Kyouya lo sorprendió con un noble y simpático gesto de su parte; ya que en lugar de dejar que Dino cargara con todas las bolsas de compras, la "Alondra" tomo el paquete de carne curada que habían comprado, del mostrador… claro sin olvidar comentar: "No quiero que alguien tan torpe como usted deje caer mi almuerzo, además no creo que usted sea capaz de cargar con tres cosas a la vez sin caerse o dejar caer algo" Puedo leer claramente lo implicado en eso Kyouya, se que aun no soy tan bueno, pero soy feliz con su intención ya que eso es lo que realmente me importa.
Y con un movimiento rápido, tomo la mano libre del joven, para luego tirar de él en dirección de una pequeña tienda, que ya hacia rodeada de niños.
-¿Qué hace? Deja de arrastrarme, sabes que lo odio- Kyouya detuvo su alegato cuando vio a un muy sonriente Dino girar para encararle. Luego miro con precaución, el lugar hasta donde Dino le había llevado y la principal razón de que estuviera tan feliz.
-¿Una tienda de helados? ¿Especializada en "helatos"? veo que usted sigue siendo un herbívoro muy infantil, vaya y a mi es a quien llamas inmaduro- Dino a penas puso atención en lo dicho, estaba demasiado ocupado para ello, después de todo estaba ordenando y pagando una invitación para los chicos
Y Kyouya no se molesto en ocultar su exasperación, haciéndoselo saber de la mejor manera que sabia; le dedico la mas fría y mortal mirada al pobre Don italiano.
-"Eres demasiado bueno para tu propio bien"- dijo mientras lo observaba un tanto molesto.
Un encantador y muy cantarín "esta bien" fue toda la respuesta del italiano, para luego añadir – y he aquí tu helado de frambuesa ¿quieres probar el mío?- sonrió Dino, mientras mentalmente reprendía al joven japonés. Mira quien habla, de la manera en que tratas a Hibird, Roll y a I-Pin, es para que yo ya estuviera verde o muerto de los celos
Caminando ya, finalmente de regreso, con un cono de Helato en una mano y las recientes compras en la otra; acompañados por la risa de los niños, definitivamente Dino Cavallone se sentía en el paraíso. Y claro no puedo olvidarme de lo mejor de todo esto, mi amado Kyouya… estoy en una Utopía!
Tras volver a la finca, Dino corrió al interior de la casa para poder obtener una buena botella de vino, mientras le decía Kyouya que eligiese un lugar para extender la manta del picnic. Cuando salió de la casa con dos botellas en la mano y dos copas en la otra, miro con gusto que el japonés ya lo estaba esperando bajo la sombra de un antiguo Olivo. Se apresuro a recorrer la distancia que los separaba, a través de los campos verdes, bajo la colina, Dino estaba dispuesto a pasar toda la tarde allí, con su bien amado.
-Pruebe esta combinación- dijo Dino tras cortar un poco de focaccia, colocando sobre esta un trozo de Mozzarella, Dino presento su obra maestra para ser juzgada por el paladar de su no tan convencido amante
La pequeña porción del queso Parmigiano-Reggiano obtuvo una ligera aprobación por parte de Kyouya
-Este es un Chanti Clásico, el vino tinto por lo cual esta región es famosa- afirmo mientras degustaba como todo experto y buen conocedor de cavas, mientras extendía la otra copa en dirección del chico japonés, podía decir con tan solo un sorbo que el sabor del roble junto al aroma natural de la lavanda que la botella encerraba le daba un toque mas exquisito a tan buen vino.
-y este de aquí es uno reconocido como clase mundial, es un Brunello di Montalcino, maravilloso por el aroma de frambuesa y chocolate amargo que realizaba una perfecta mezcla con la uva y el aroma natural de este lugar, perfecto para un almuerzo- comento sonriente a Kyouya quien extrañamente le miraba atento y sonreía cálidamente como una de las pocas veces que suele hacerlo, si, por esa sonrisa de su amado Kyouya, el podría haber atravesado todo el mundo solo por obtenerla.
Bueno, eso y que Kyouya parecía disfrutar muy bien de su selección en cuanto a los vinos, y si a eso le agregamos la excelente opción de almuerzo que tenían dispuestos frente a ellos, era realmente un almuerzo tranquilo, serene, de ensueño… poco a poco, la tranquilidad y el sonido del viento adormecieron al joven Italiano y por lo visto también al japonés que le acompañaba, ya que justo en el momento en que Dino apoyo su espalda en el grueso tronco del Olivo, su compañero decidió tumbarse y descansar la cabeza en el regazo del Italiano. Cuidadosamente Dino dejo la copa de Vino a un lado y luego paso delicadamente su mano por los oscuros cabellos del chico; un gesto que le hizo suspirar tiernamente.
Me gustaría poder estar así contigo, en este momento para siempre mi amado Kyouya… esos fueron los últimos pensamientos de Dino antes de caer dormido.
Una hora mas tarde Dino despertó por si mismo, sin embargo no había ni rastro a la vista de su rebelde alondra; sacudiendo la cabeza y despabilándose casi por completo se levanto y hecho un vistazo a las cercanías para ver si podía vislumbrar la figura de la "Nube difícil de alcanzar". Sin embargo, fue el casi imperceptible murmullo proveniente de atrás del árbol el que finalmente llamo su atención por lo cual camino en dirección del sonido; y fue así como el muy preocupado jefe de la mafia encontró a su compañero rodeado por un orgulloso gallo, un par de gallinas, y mas de una docena de tiernos y suaves pollitos amarillos. Pero eso no era todo, ya que vio, con asombro al afinar un poco más la mirada que tanto en las ramas bajas del árbol como alrededor de Kyouya y en los hombros de este yacían un buen número de aves de distintos tipos y tamaños rodeándolo y aceptando de su propia mano el alimento que este les daba. Y mirando con mayor atención, mas precisamente en dirección a la manta del picnic, que tanto el pan extra que había comprado como los restos del almuerzo habían desaparecido- Supongo que ahora ya se por que insististe tanto en que compráramos tres- pensó mientras sonreía cálidamente Dino.
En silencio, contemplo largamente aquella espectacular imagen, ver al mas temido y mortal guardián del futuro decimo Vongola, alimentar tranquilamente a inocentes aves que feliz mente tomaban y comían de su mano, realmente era un espectáculo único. Kyouya por su parte, sin mirar hacia arriba o detener el ritmo de su mano al partir el pan, hablo tranquilamente.
-Estas despierto- afirmo- sabes estaba pensando en cuan similar es usted con este gallo arrogante- soltó de buenas a primeras
-Gracias por el cumplido Kyouya, ¿no sabes que los gallos son unos excelentes lideres, siempre mirando por el bienestar de su familia y compartiendo con ellos el fruto de su trabajo?- Sonrió Dino, y si ese comentario le había valido una ligera contracción en el ojo de Kyouya y un caprichoso movimiento de labios. Por lo cual continúo…
-y ya que yo soy el gallo, supongo que entonces tu eres la gallina que me sigue en todo, ¿verdad?- objeto en son de burla, pero no obtuvo respuesta; en cambio solo obtuvo una cabeza baja y un par de ojos azul acero cerrados "realmente te haz calmado un poco , Kyouya"
-Voy a morderte hasta la muerte, caballo estúpido- gruño por lo bajo su ex tutee
"o quizás no"
Excusándose prontamente antes de salir lastimado, Dino corrió en dirección a la casa de ladrillo, claro no sin olvidar mirar de vez en cuando a la multitud de gorriones, ruiseñores, cuervos y alondras que rodeaban a su amado. ¿Dino crees que por un segundo puedes olvidarte de que él es una alondra? Por Dios, si hasta su apellido me recuerda constantemente su libre albedrio
Una vez dentro de la casa, Dino comprobó con la pareja si el regalo que él les había pedido adquirir para él ya había sido obtenido. Y con felicidad y satisfacción le vio doblado perfectamente en el interior de una caja, forrada por un muy elegante papel. La mejor artesanía de tosa Italia, ya estaba lista, esperando por Kyouya. Con sus manos, el Don la elevo delicadamente admirando la textura suave, como quien toma el agua fría con sus dedos.
Un par de ladridos y aullidos, le despertó de su meditación de ensueño. Corrió presuroso a la ventana mas cercana, debía asegurarse del bienestar de su alondra, o en su defecto de quien le molestara; y fue así que Dino observo como un travieso y lindo cachorro corría en dirección de un muy sorprendido Guardián de la nube. La bola de pelos dorados había asustado al grupo de aves y pollos que Kyouya había reunido, retozando felizmente, el cachorro regordete olfateo la mano del guardián, para después lambisconearla en son de pedir comida. Dino observo divertido todo esto mientras se preguntaba mentalmente ¿Qué pasa con tigo? Para que todos esos animales adorables te sigan, incluso Roll te amo a primera vista
Curioso por ver el próximo movimiento de Kyouya, Dino dio las gracias a sus anfitriones y rápidamente salió de la casa rumbo a su coche, donde una vez allí, coloco el obsequio en el maletero y miro con prisa en dirección donde el joven guardián se encontraba.
Por todos los Dioses! Kyouya cargaba al perrito en sus brazo, para poder regresar al lugar del picnic. Una vez allí, procedió a colocar sutilmente al cachorro sobre el mantel, de forma que este estuviera cómodo, feliz y contento, y así poderle dar pedacitos de Prosciutto, salami y embutidos variados que habían sobrado del almuerzo. La mirada tierna y los gentiles cuidados de Kyouya con para el cachorrito tocaron una de las cuerdas sensibles del corazón de Dino. ¿Por qué el perro y no yo? Tengo el pelo rubio, también Kyouya; tal vez no la gordura, pero todavía soy bastante tierno y lindo.
Mientras el orgulloso guardián estaba dándole un agradable masaje al cachorro en la pancita de este, Dino fue a la pradera cercana a recoger flores silvestres. En su caminata en dirección hacia donde estaba la nube, un par de niños vinieron a recuperar a su travieso y juguetón cachorro.
El muy relajado amante de los animales, se levanto de su lugar; mientras enarcaba una ceja en dirección a Dino. Dicha expresión se volvió de confusión y curiosidad al ver como el italiano sostenía debajo de su nariz un ramo de flores silvestres; mientras le sonreía.
-Solo por que accedí ver a Romeo y Julieta con usted anoche no quiere decir que de alguna manera me he convertido en una chica de la noche a la mañana Cavallone- Dijo una alondra muy molesta mientras fruncía el seño y observaba las flores con cautela.
-Oh, no te preocupes, estas no son para ti Kyou-kun; pero a poco, ¿no son preciosas? Solo mira, las amapolas rojas, el romero, y la dulce lavanda- comento casualmente mientras tomaba entre sus manos una manzana roja y olía su fragancia. "A otra de sus peculiares miradas"
-Vamos Kyouya, quiero presentarte a mi primer amor- ¿esa es una mueca la que estoy viendo?
-ella es tan hermosa, fue un amor a primera vista- Dino dejo escapar un suspiro nostálgico ¿es mi imaginación o su seño se hizo mas profundo?
-Ella vive aquí, tu sabes, estoy totalmente seguro que aun esta por aquí, la pasamos muy bien en mi ultima visita- un profundo silencio por parte de Kyouya "Oh chico. Si las miradas mataran… esos ojos acerados me miran enojados"
Tomando de la mano a su Kyouya, un muy enamorado Dino, lo llevo por un camino un poco rebuscado en dirección a la pequeña ciudad, hizo camino mientras cubría sus ojos del sol con una mano en su frente, y aparentemente feliz, muy feliz.
Pasando por una casa, hacia la parte posterior de otra colina, atravesando un valle en flor, Dino tendió una mano y acaricio el rostro de su primer amor.
El muy sonriente "Potro salvaje" no vio a tiempo la rápida reacción de su joven amante. Ya que al siguiente segundo sintió, una rápida patada en la pierna izquierda y el desequilibrio ayudado por el tropezar con su pie derecho con una piedra. Fueron la formula perfecta para segundos después verse tendido en el campo de hierba. Pero justo antes de caer, Kyouya le había arrebatado el ramo de flores y la manzana de las manos. Acostado boca abajo, esperando recuperarse de la sorpresa, Dino se alegro de que no había ni por cerca estiércol de animal, sonrió para si mismo.
Mientras tanto, Kyouya se tomo su tiempo para alimentar con la manzana y las flores al dichoso "Primer amor" del Cavallone, el cual relinchaba y galopaba felizmente alrededor del Nube Guardián. Dino no mentía, era un hermoso caballo blanco, el cual estaba al cuidado de la pareja de ancianos. Incluso podía decir que la caja de armas del Cavallone era una copia física de este. Y solo hasta después de terminar su comida, fue que ella se digno a darle un codazo y oler la melena dorada de Dino.
-"Potro salvaje" tienes diez segundos antes de que yo decida morderte hasta la muerte- amenazo un muy disgustado guardián nube.
-bueno, tienes que atraparme primero- Un Dino sonriente se levanto y se echo a correr en dirección al viñedo cercano.
Se pasaron más de una hora persiguiéndose el uno al otro, a lo largo de las interminables filas de vides de uva, bajo el sol de la Toscana. Después de muchos intentos cercanos a su objetivo, finalmente el Japonés, pudo derribar por la cintura a su oponente. Ambos cayeron de lleno sobre el la hierba, y gracias a la fatiga, la Nube Vongola, no se molesto en llevar a cabo su amenaza.
Con delicadeza, Dino tendió la mano para ayudar a Kyouya a levantarse, y así conducirlo gentilmente de nuevo hasta el suave arroyo y poder así, lavarse un poco el polvo. Pero para desgracia de la alondra, aquel lavado prontamente dejo de serlo para convertirse en un concurso de salpicaduras, el cual termino con dos adultos completamente empapados.
Después de una rápida ducha, ambos se sentaron al frente de la casa para poder secar un poco el roció que aun quedaba en sus cuerpos disfrutando de esta forma la hermosa puesta del sol. Y así como el ocaso pinto las nubes de color naranja con tonalidades rosas, amarillas y un cielo lavanda, Dino se percato de que su joven compañero le observaba detenidamente, por sobre todo el cabello. Yo se que tu lo disfrutas, se que me amas… se que no te alejaras demasiado de mi, no ahora y definitivamente si en mi esta nunca, mi querida alondra; tu eres libre, para volar cual lejos quiera, yo nunca te detendré solo te pido que regreses, no se por que quieres marcharte ahora, no se lo que te esta alejando de mi lado, que es lo que te esta asustando, ¿de que tienes miedo mi querido Kyouya? …
La hora de la cena fue realmente agradable todo un momento de paz. Conversaciones de cortesía con los anfitriones, pequeños toques debajo de la mesa. Kyouya decidió que aprender italiano fue una bendición completa, y no lo dudaría de ahora en adelante.
La comida casera, realmente completo la perfecta imagen que Dino tenia de "hogar dulce hogar" –Donde este mi corazón, donde este Kyouya y poder disfrutar de nuestro tiempo juntos, no tengo mas que pedir.
Y el hecho de observar como su ex-tutee consumía sus alimentos, el cual consistía en una exquisita sopa aromática y un sabroso y rico guiso base de aceite de oliva extra virgen, le hizo la idea de darse por satisfecho aquel día.
Como la noche se acercaba, la joven Nube guardián solicito dormir afuera, bajo el cielo color violeta intenso, por lo cual allí estaban, acostados en una gruesa manta, mirando la luna llena y las constelaciones mas arriba.
-¿Que sabe usted de constelaciones Cavallone?- una Nube levemente intrigada exigió.
-No mucho, pero se que es muy temprano para ver a Marte y el de allí es Saturno- un confortable silencio siguió a aquella declaración
-Mira la luna llena Kyouya!, suelen decir que las personas se convierten en hombre lobos en estos tiempos y por sobre todo cuando es la luna roja de cosecha- rio Dino.
-No se asuste a si mismo Potro idiota!, un herbívoro como tu podría ser la primera presa que un hombre lobo comería con facilidad. ¿acaso no sabe que tienes una racha masoquista?- sonrió la Nube guardián.
Sin embargo aquella platica quedo en el olvido ya que justamente en ese momento el cielo decidió darles el premio de poder observar la caída de un par de estrellas fugases gemelas que juntas cruzaban el cielo nocturno.
-Rápido, pide un deseo Kyouya! Uno para cada uno de nosotros!- fue la declaración segura de su compañero. "Me gustaría que pudiéramos estar juntos hasta el final de los tiempos"
Poco después, el sueño comenzó a reclamar la conciencia de ambos, de alguna manera, en aquel estado de somnolencia, la pareja se acurruco mas, el uno contra el otro; aspirando el olor de cada uno. Dino instintivamente paso un brazo sobre el cuerpo delgado de su amante, manteniéndole cerca. La ladera donde dormían, brillaba con gotas de roció, mientras la luz de la luna se plata bendecía su unión.
Notas del Traductor:
Un placer saludarles, en esta ocasión traje el segundo cap de "Summer of Love" y el tercero ya esta traducido, pero como estoy publicándolo una vez por semana, espero no les moleste leerlo hasta el próximo fin de semana.
Y Bien, hasta el momento como voy? Espero estarlo haciendo bien para ser mi primer fic traducido, por favor si pueden pasen a leer las creaciones de Gentle Rainbow san, la secuela de este fic ya esta publicada y estoy tramitando el permiso para traducirla una vez termine esta.
Espero lo hayan disfrutado tanto como yo cuando la leí y la traduje, y por favor esperen en esta semana mi fic de cumpleaños para Hibari sama… Happy Birthday!!! Para el mas poderoso Guardián!!!
