Oh… - Quería decir mas, pero no podía ¿qué debía decirle? - ¿Quieres hablar de eso?
-No estoy seguro, es una mierda sentirse así, pensé que ya había pasado esto.
-¿te refieres a que? – El se paro y comenzó a dar vueltas por la habitación, había tanto en su cabeza y me preocupaba que fuera a estallar nuevamente. Me levante y camine hasta donde el estaba, lo detuve, me molestaba saber que no podía hacer nada por contrarrestar el efecto que sus poderes terminarían ejerciendo sobre el. – Mírame Tove ¿pensé que éramos un equipo? Tu lo dijiste, somos un equipo, siempre vamos a contar el uno con el otro ¿o no decían eso nuestros votos? Trate de sonreír para aligerar el momento sin embargo el no lo hizo, suspiro por fin y sus ojos se clavaron en los míos, supe que deseaba que yo pudiera leer lo que pensaba, odiaba hablar de lo que sentía.
-Todo esta mal Wendy, yo estoy mal… - Su confesión me desarmo, Tove siempre había sido el, nunca parecía afectarle nada, siempre estaba tan sereno o al menos la mayor parte del tiempo. Cuando nos miramos nuevamente, algo cambio y vi determinación en sus ojos. Acerco sus labios a los míos y comenzó a besarme con urgencia, como si quisiera probar algo y yo era como la hoja de resultados, una de sus manos tenia mi nuca inmovilizada mientras yo intentaba descifrar lo que el, lo que ese beso me producía, no supe si por lo que acababa de pasar con Loki o por que lo sentí, pero me encontré respondiendo ese beso, subí mis manos a su pelo, aun estaba húmedo y me encanto sentirlo entre mis dedos, siempre lo llevaba un poco largo y esa sensación era increíble, me acerco mas a el y su mano alrededor de mi cintura comenzó a relajarse un poco. Me había rendido con tanta facilidad que me avergonzaba de estar besando a un segundo chico en la misma noche, pero al demonio ¡estábamos casados! Cuando me permití bajar una mano por su espalda, me separo de golpe. Sentí que mi cara enrojecía y no me atreví a mirarlo. –Esto es lo que esta mal… - Me sentí ofendida, para mi no había estado tan mal, la primera vez que nos besamos, por obligación, no había sentido nada, pero ahora había sido completamente diferente.
-Creo que no estuvo tan mal. – Sonrió incomodo y se alejo de mi.
-No, no estuvo mal el beso Wendy, si no por que paso… - Me sentí incomoda y lo enfrente, ya me estaba cansando de tanto ir y venir ¿qué pasaba con los chicos que no podía decir las cosas directamente?
-Seria genial que me dijeras por que paso, ya me canse de ir adivinando lo que la gente quiere de mi. – Sus ojos se abrieron con sorpresa y un par de sillas comenzaron el bamboleo usual.
-Tu quieres a Loki – Parecía tan hostil al decir su nombre. –Lo se, lo veo cada vez que se acercan…
-Eso ya lo sabias Tove.
-No me gusta que te acuestes con el… - Se me seco la boca y las palabras que dijo lejos de irritarme, me avergonzaron, era mi marido y me pedía que no me acostara con otro.
-Se que esta mal…
-Si lo esta. – Rodé los ojos, parecía querer regañarme. - ¿a dónde quieres llegar? ¿No quieres que me acueste con el hasta después del divorcio? – Su cara pareció herida, pero solo un segundo que le tomo componerse.
-No soy quien para prohibirte nada Wendy, solo quería que lo supieras.
-¿Por qué? – Ya se había acomodado nuevamente en la cama y estaba en la posición de antes de que saliera de la habitación.
-¿Por qué que? – No me miro.
-¿Por qué me besaste? – Silencio, parecía no querer enfrentar lo que había pasado. - ¿No me lo vas a decir? – Entre en la cama con mucho cuidado, era enorme y aunque dormíamos juntos, prácticamente quedábamos en otro hemisferio. La cama se removió cuando entre y me puse de espaldas a el, pasaron horas o tal vez solo algunos minutos cuando sentí que el se movía, no lo sentí tras de mi cuando su aliento me rozo la oreja, me congele con gusto, aquello parecía tan prohibido como estúpido.
-No puedo dormir si no estas aquí… - No se movió, pensé que volvería a su lugar pero no lo hizo. -¿Puedo? – No supe que quería decir hasta que uno de sus brazos me rodeo por la cintura, aquello era tan extraño y a la vez tan placentero.
-Buenas noches Tove… - No dijo nada mas pero pronto su respiración se hizo pesado y supe que estaba completamente dormido, se sentía bien aquello, dormir con alguien, realmente dormir con alguien.
-¡Buenos días su alteza! –Aquello era una costumbre muy molesta de Duncan. Entro en la habitación sin tocar y apenas abrí los ojos para recriminarle aquello, vi como se había quedado sin palabras y con los ojos completamente abiertos.
Tove aun tenia sus brazos alrededor de mi y su cara enterrada en mi cuello, aquello había sido un gran descanso pero por alguna razón me sentí apenada al ver como Duncan parecía sorprendido, muy sorprendido. Tove se removió y abrió los ojos, miro a Duncan un poco molesto y después retiro la mano rápidamente, se alejo de golpe y Duncan volvió sobre sus pies y cerro la puerta, tal vez así no volverá a entrar sin avisar.
-Lo siento Wendy… - Rode los ojos molesta, no tenia nada que sentir, me había gustado dormir asi.
-Estuvo bien, no tuve frio. – Sonreí mientras me levantaba y Tove hizo lo mismo. – Apuesto a que Duncan debe estar repartiendo este chisme por todo el reino.
-¿Tendrás problemas con Loki? –Era ilógico que me preguntara aquello cuando era el el que estaba casado conmigo, me irrito su comentario y alce los hombros.
-Loki se va a ir, regresara a Ondarike.
-¿Por eso me besaste? – Bufe molesta, en el momento que lo besaba ni siquiera recordaba a Loki.
-No…- El silencio cayo como nosotros como un balde de agua fría, me meti al baño y comencé a alistarme, iba a ser un dia muy muy raro.
-¿Lo que se dice es cierto? – Loki acababa de toparme en un pasillo del ala sur. Su mirada parecía triste y resentida.
-Si. – No se por que estaba molesta, pero lo estaba.
-¿Entonces? ¿No fue suficiente estar conmigo? ¿Eres insaciable su alteza? – Su comentario logro ruborizarme y note que no se estaba riendo.
-No digas estupideces Loki, Tove debería estar ofendido por que me he acostado contigo y no al revez, estamos casados recuérdalo. – Le mostré el anillo de matrimonio y suspiro molesto, mas no se aparto de mi lado.
-¿Qué va a pasar cuando vuelva de Ondarike? – No era conversación para un pasillo transitado del palacio, abri una puerta y lo obligue a pasar.
-No podemos hablar de esto ante todo el mundo Loki, yo te quiero, lo sabes… Tove me necesita, es mi amigo. – Obvio no iba a mencionar todo lo que había hablado con el.
-Se que me ocultas algo Wendy, te conozco. – Intento besarme y me aleje. -¿Tan siquiera quieres que regrese de Ondarike?
-Claro que lo quiero, pero necesito pensar, todo esta de cabeza – Y no era solo el reino, yo estaba igual. – Necesito establecer esto, cuando todo este en orden, Tove y yo anularemos el matrimonio. –Su sonrisa resplandeció y me alegro un poco el dia. – Debes ir y ayudar a Sara, yo no iré a ninguna parte. La puerta se abrió de golpe y Tove se quedo mirando la escena con los ojos distantes.
-Bueno días su alteza. – Habia cierta hostilidad en el tono de Loki, pero lo ignore.
-Tove pasa, hablaba con Loki de su visita a Ondarike. – Tove asintió y camino hasta mi lado. Loki solto mi mano y se recargo en la silla.
-Wendy me ha dicho que vas a volver a Ondarike, creo que te necesitan alla, después de todo tu eres el siguiente en línea de trono. – Loki se encogio de hombros. - ¿Piensas quedarte alla?
-No, en realidad esperaba que su alteza Wendy pudiera recibirme con los brazos abiertos en unos dos meses. – Pase saliva, Loki tenia aquella sonrisa traviesa e infantil.
-Te esperaremos con las puertas abierta y deberías agradecerlo. – Tove hablaba con firmeza y la sonrisa en el rostro de Loki desaparecio. - ¿Cuándo te vas? ¿Necesitas algo? ¿Qué alguien te lleve?
-No gracias, asi como llegue, me ire, aunque sea solo una temporada…
-Lamento si fui duro con el. – Seguiamos en aquel salón aunque Loki se había ido hace mucho. – Se lo que pasa entre ustedes, pero no me gusta que me lo recuerde cada cinco segundos, alguien podría darse cuenta Wendy y entonces si, el reino estaría peor si se puede. – Suspire.
-¿No vamos a hablar de lo que paso anoche?
-No quiero confundirte…
-Lo haces cada vez que te quedas callado, necesito saber que pasa por tu mente Tove. –El sonrio, se que eran muchas cosas las que pasaban por su mente, pero necesitaba saberlas.
-Te dije que soy gay, lo se, nunca me atrajeron las mujeres, ni siquiera tu cuando a todos los demás les producías alguna reacción, recuerdo la primera vez pude ver lo que el primer ministro pensaba de ti y lo que quería contigo, me sentí… mal, raro, molesto, muy molesto. Después Finn me pidió que te ayudara y se por que lo hizo, el lo sabe y supo que conmigo no habría problemas de que tratara algo contigo, no como Rhys o cualquier otro. Asi que comencé a conocerte, eres inteligente, fuerte, estúpidamente valiente y a pesar de todo eso decidiste, por que lo decidiste, casarte conmigo, con alguien que probablemente estará chiflado antes de los treinta y que te arruinara la vida. Decidiste por obligación aceptarme y cuando me dijiste, después de que te golpe, que me cuidarías a pesar de eso. Algo en mi cambio. –Su mirada es intensa y no puedo mantenerla mas. – No se que pasa, pero solo contigo me pasa esto, es un deseo de estar contigo, de cuidarte y apoyarte.
-¿Por eso te molesta que este con Loki?
-Cuando tu estas cerca todo marcha mejor, yo no intento quitarte al amor de tu vida Wendy, se que estas enamorada de el y aunque te he dicho todo esto sigo firme en lo de pedir la anulación, tu estas dispuesta a hacer todo por el bien del reino, pero yo estoy dispuesto a hacer todo por tu bien. – Sus palabras me dejan atotada por un tiempo y noto a cercanía de nuestros cuerpos, asi a sido desde que nos casamos, planeamos todo como si fuéramos uno, nos entendemos y podemos apoyarnos. Todo funciona mejor cuando estamos juntos, somos un equipo. Sonrio torpemente y la doy la mano.
Una semana ha pasado desde que Loki regreso al reino Vittra, no es que no lo haya extrañado, pero tengo tanto trabajo que no recuerdo a nadie mas. Estoy revisando la ultima carta de algún markis que exije mas de lo que en realidad merece, a pesar de todo lo que ha pasado, de lo que he tratado de hacer, esta gente parece no querer cambiar, ya quedo demostrado de que solo se debilitan con esas reglas estúpidas como los changeling y separar a los Mänsk del resto de los trylles o peor aun, eso de tener en malas condiciones a los buscadores y sus familias, todo eso me irrita y arrojo la carta al cesto de la basura. No llega a tocar el suelo y siento que golpea mi cara en forma de una bola de papel.
-¿Te diviertes? – Tove esta parado en la puerta del despacho con una media sonrisa. – Deberias estarme ayudando o creo que mandare a exiliar a unos cuantos markis insolentes.
-No les tomes importancia Wendy, pudiste ver como eran desde que llegaste aquí. – Trato de sonreir pero me sale un suspiro lastimero.
-¿Lo extrañas? – Lo miro un segundo, el que me toma encontrar de que habla. Loki, siempre de el.
-Sinceramente no he tenido tiempo Tove.- El asiente y se sienta a mi lado dispuesto a ayudar. Mentamente llamo a Finn, si ¡por fin puedo comunicarme tal como mi madre lo hacia!
-¿Me ha llamado su alteza? –Aunque hemos superado la incomodidad que nos daba estar cerca en un principio, cada vez que aparece ante mi me siento culpable.
-Necesitamos hablar de los changeling que recientes. – Finn entra al despacho y se sienta frente a nosotros, su rostro estudia el de Tove sin resentimiento.
-Quiero recuperarlos, quiero que vuelvan a casa y que los bebes humanos vuelvan a la suya.
-Wendy… - Me mira incomodo. –Su alteza, eso es casi imposible. Los pocos bebes que fueron intercambiados están regados por todo america, tal vez sea tarde cuando lleguemos por ellos, rastrearlos es algo que lleva su tiempo.
-Las familias markis deben tener algún indicio de en donde están sus bebes…¿o no? – Finn se revolvió incomodo, era obvio que esos malditos petulantes ni siquiera tenían idea de a donde iban a parar sus bebes, mientras pudieran regresar con algo de dinero al nido.
-Wendy, no te alteres…- Tove hacia una mueca de dolor producto del aguijonazo de coraje que me estaba invadiendo. – El markis Bain debe tener pistas de a donde van esos bebes, aunque lo que dice Finn es cierto. – Lo mire con los ojos un poco desorbitados. – Pero haremos todo lo posible por recuperarlos ¿Cierto Finn? – No lo vi nada convencido, pero asintió y pidió permiso para retirarse.
-¿Puedes hablar tu con el markis Bain? – Tove suspiro y algunas cosas en mi escritorio comenzaron a flotar.
-¿Puedes dejar de hacer eso? Revuelves mis pendientes. – El sonrio un poco y dejo todo en su lugar. Siempre que hablábamos de Bain, el perdia un poco el sentido y se ponía incomodo ¿tal vez el tuviera algo que ver con el? Inesperadamente ese pensamiento me dolio.
-¿Qué pasa? – Como siempre, el estaba atento a mis cambios de humor ¿debía decírselo?
-¿Tu y Bain? – Tove me miro sorprendido, solíamos hablar de mis relaciones amorosas fallidas, pero el nunca decía nada.- ¿Tienen algo que ver? - Su silencio me hirió mas de lo que hubiera querido mostrar.
-¿Quieres que lo deje? – Sus palabras me sorprendieron, no parecía enfadado, estaba tranquilo.
-¡No! Claro que no, si tu eres feliz, yo lo soy esposo… - Trate de sonar bromista, pero mis palabras no salieron exactamente asi. El se tenso un poco y una de sus manos fue a parar a mi mejilla, justo donde me había golpeado con fuerza meses atrás.
-Todo esto es tan raro Wendy… yo crei saber lo que era, hasta hace algún tiempo. – Afirme con la cabeza, tal vez era estar lejos de Loki, tal vez era que aun seguía sin entender tantas costumbres Trylle o tal vez por que desde que nos conocimos bien, el me respaldo en todo momento, incluso cuando los demás se negaban a ayudarme o decían que mi idea era estúpida, el siempre encontraba una manera de hacerme sentir bien, de apoyarme. Tome su mano de mi mejilla y la encerre entre las mias, se sentía tan bien, tan tranquilizador. El suspiro y trato de sonreír, en ese momento algunas cosas de la habitación comenzaron a moverse, pero no me importo, me sentía tan tranquila asi.
Alguien abrió la puerta, de nuevo sin tocar y rode los ojos molesta, los ojos de Finn clavados sobre nuestras manos enlazadas me hicieron sentirme incomoda, como si estuviera haciendo algo mal. Debía enseñarles a tocar.
-Finn, la próxima vez toca la puerta… - No quise sonar aprensiva, pero lo hice. Finn asintió y miro a Tove un poco receloso.
-Su alteza, el markis Bain esta aquí. – Me solto la mano visiblemente incomodo y las cosas que antes flotaban a nuestro alrededor, regresaron a su lugar.
-En un momento lo atiendo, hazlo pasar a la sala de guerra Finn. – Finn se retiro no sin antes echar una mirada a nuestras manos, ahora separadas pero a muy corta distancia. – Debo ir a ver el asunto de los changeling. – Asenti, me sentí terriblemente triste de que se fuera. ¿dónde diablos estaba Loki? Desde que se fue no se había comunicado.
No se cuanto tiempo mas paso desde que Tove salio de mi despacho, pero aun seguía revisando mas cartas y estaba cansada, era mas extenuante que practicar para perfeccionar mis poderes. Sali de esa habitación dispuesta a descansar, no me había topado con Willa ni Matt en un buen tiempo y supongo que debido a que debían esconderse para estar juntos, debían estar recluidos en alguna habitación, retire ese pensamiento de mi mente y seguí avanzando, quería llegar a mi habitación. Pase frente al despacho de Tove y el murmullo de voces me hizo detenerme un poco ¿aun seguía con Bain?
La puerta estaba cerrada pero si me acercaba suficiente, podía escuchar de que se trataba aquello.
-Ya te dije que tenemos que recuperar a esos niños. – Tove parecía serio, todo un rey cuando se lo proponía.
-Es casi imposible, no podemos solo entrar sacar a los bebes y regresar a los otros bebes y hacer como si nada hubiera pasado.
-Solo han pasado unos meses desde esos intercambios, no creo que sea muy difícil, si es necesario ire yo y les borrare la memoria.
-Pense que eso de apoyar a la reina era solo una fachada… - La piel se me erizo y espere con ansias la respuesta de Tove. Alguo se movio por la habitación y casi pude saber que las cosas habían comenzado a levitar.
-Es Wendy y prometi apoyarla en todo, este o no presente la apoyo Bain.
-He oído lo que dicen por todo el reino Tove. – Bain parecía resentido, pero dentro de mi un mounstro completamente orgulloso surgia.
-¡No tengo idea de los chismes Bain! Se claro…
-Dicen que tu y ella… - Mi corazón comenzó a latir desbocado ¿qué decían de nosotros? – Que están en verdad juntos…
-Estamos casados, claro que diran eso… - Mi corazón parecio desinflarse e irse volando lejos y avergonzado.
-Te han visto tomándole la mano… abrazados en su cama. ¿Eso es lo que pasa? Quieres negar lo que eres, por que creeme, yo se que eres completamente gay. – Una silla comenzó a arrastrarse por el suelo y supe que Tove estaba a su máximo. No respondio, pero algo dentro de mi me impulso a entrar, necesitaba calmarlo, no quería que comenzara con un ataque.
Abri la puerta de golpe, yo si tenia todo el derecho de hacerlo. Apenas puse mi vista enfrente se me helo la sangre. Bain tenia tomado por la nuca a Tove y lo besaba.
