Por primera vez en mucho tiempo, Sasori se sintió nervioso. Apenas había dado un paso dentro del nosocomio cuando ya quería huir de ahí. Su primer día de labores había comenzado y sentía pánico sin razón alguna. Su día libre lo había pasado con su abuela y su tío abuelo, ambos eran la única familia que le quedaban y se sentía un poco mal de dejarlos solos ya que tenían muy avanzada edad.
-Anda novato, quita esa cara que pareces zombi-. Un golpe en la nuca y el tono burlón que reconoció al instante lo hizo reaccionar.
Hidan estaba a su lado y lo veía con aire divertido.
-Lo que pasa es que estoy nervioso- se disculpó.
-Bah, no es para tanto, esto es como un jardín de niños-
Sasori frunció el ceño levemente ante ese comentario. Ahora Hidan no se veía tan amigable… El chico solo le deseó suerte y se marchó de ahí. El pelirrojo fue directamente al ET (n/a: explicación al final del fanfiction). Su primera labor era repartir la medicina a los pacientes que le correspondían, sin embargo, sólo tenía 3 a su cuidado y eso era algo que lo confundía. Por lo que tenía entendido, cada cuidador tenía cierta área en especial para vigilar, no personas "exclusivas" por decirlo de algún modo.
Estando una vez dentro, fue al área de archivo, donde una chica de cabello castaño recogido en dos chongos estaba atendiendo.
-Buenos días- saludó, mostrando su identificación- vengo por los expedientes de 3 pacientes
-¿nombres?-
-Gaara Akage, Deidara Hope y Sasuke Katsuragi-
La chica volteó a verlo algo sorprendida sin disimular su expresión en lo más mínimo, cosa que a Sasori le incómodo. En cuanto recibió las carpetas y firmó de recibido, el chico se dispuso a leerlas aunque hubo algo que lo dejo sorprendido: tanto a Gaara como a Sasuke se le debían suministrar grandes cantidades de sedantes y pronto descubrió por que…
-"Ataques a otros pacientes, al personal, a si mismo"- Era alo que leía una y otra vez en ambas carpetas. También iba anexada una foto de cada uno. La mirada de Gaara le dio un ligero escalofrío… no había emoción alguna en su rostro. Luego, en la carpeta de Sasuke no había foto alguna, pero notó claramente el hecho de que había una nota que clasificaba la carpeta como confidencial. Después, estaba a punto de ver la de Deidara cuando chocó abruptamente con alguien.
-¡Ay!-
-¡Oh perdón!-
Una voz aguda lo hizo voltear; un niñato con gesto apenado recogía las carpetas que Sasori había tirado al piso
-Lo siento, no te vi- se disculpó el pelirrojo
-Tobi lo siente más-
-¿Eh?-
El chico lo miro y le entregó las carpetas al ojiverde, éste sólo atino a quedársele viendo. Tal vez por que era nuevo y no había conocido a todo el personal era la única razón que se daba para que sólo se hubiera topado con gente de su edad. Tobi n perdió más su tiempo con él. Se puso de pie y reanudó su alocada carrera, empujando a uno que otro infeliz que se cruzaba en su camino.
Sasori lo miró hasta que se perdió de vista girando a la derecha en una esquina. Soltó un leve suspiro y se puso de pie, sin notar que la fotografía de Deidara Hope se había deslizado de su carpeta.
Subió al primer piso, yendo directamente a la farmacia. Ahí le entregó las carpetas a la encargada. Físicamente, tenía un aire ligero a Hinata pues el color de sus ojos era iguales a los de ella. En su pecho tenía colgado un gafete con el nombre de "Hanabi. H" escrito y su cabello era largo y castaño.
-La inyección para el paciente 2451 ya esta lista, sin embargo debe ir con el encargado para poder administrarla- le explicó- ese paciente es estrictamente vigilado-
-Entiendo- respondió, aunque la verdad no estaba muy convencido.
-Entonces sígame-
Un chico salió entre los anaqueles de la farmacia, llevando una bandeja. El lugar bien podía ser pequeño (dado que en realidad los medicamentos se guardaban en el almacén y ahí solo se administraban los que se repartía cada día entre los pacientes) pero estaba bien resguardado, como un banco (y parecido también por su diseño, con gruesos cristales en el mostrador y paredes del mismo tipo).
E escuchó un ligero pitido y 5 segundos después el chico salió por la única puerta que había.
"Neji H." era lo que tenía escrito en el gafete que portaba en su pecho. De nuevo, el parecido con Hinata se hizo presente por el color de sus ojos.
Sasori siguió a Neji cuando este se puso en marcha, se sintió confundido por que, a pesar de ir al EP, no se dirigieron a las salas de uso común, si no que pasaron directo hasta el último piso, en donde sólo había un lúgubre pasillo y puertas en ambos lados de este.
-Qué acogedor- pensó sarcásticamente mientras seguía al castaño hasta la última puerta del corredor. Éste, sosteniendo con una mano la bandeja utilizó la otra para sacar una llave de su pantalón. La colocó en la perilla y la giró 7 veces, escuchándose un chasquido cada vez que terminaba de dar una vuelta.
-Adelante- dijo sin moverse de su lugar ni un centímetro. El pelirrojo captó el mensaje. Tomó la jeringa y entró.
Un ligero olor a humedad una tenue luz llenaban por completo la habitación. En el piso, hecho un ovillo, estaba alguien.
El paciente le daba la espalda, así que se agachó y le dio la vuelta para poder verlo bien y tomar su brazo de la forma correcta. Sin embargo, no esperaba lo que vio. Tuvo que parpadear varias veces antes de caer en cuenta que quien tenía enfrente no era Itachi Uchiha.
Era un chico que se parecía demasiado a él y que bien podía estar muerto, pues estaba inmóvil con los ojos entreabiertos y la mirada perdida, pero el casi imperceptible sube-baja de su pecho demostraban lo contrario.
-ejem…-
Un carraspeo de Neji lo hizo reaccionar y le dio a entender que tenía que apurarse. Trago saliva y tomo el brazo del chico. Se horrorizo al ver que tenía el recodo de este completamente magullado; tomó el otro y estaba igual. Al parecer, el uso excesivo de inyecciones había logrado eso.
-¿Algún problema?- se escuchó desde afuera
-Tiene ambos brazos lastimados ¿dónde lo voy a inyectar?-
-Ahí mismo- respondió el otro- la medicina sólo puede ser administrada en ese lugar-
Sasori bufó ante eso sin poder replicar algo. Volvió a tomar el brazo del chico y con todo el cuidado del mundo (tras haberle dado unos golpecitos a la jeringa) introdujo la aguja. El paciente soltó un gemido y se estremeció un poco; apenas hubiera vaciado el contenido, retiro la jeringa inmediatamente.
-Es hora de irnos-
El pelirrojo salió del cuarto acolchonado. Neji cerró la puerta tras él y colocó el seguro. Ambos regresaron a la farmacia en unos minutos. Aunque Sasori se moría por preguntar varias cosas sabía que el castaño no le respondería nada.
-Es todo- dijo el otro antes de llegar- No debes decir nada a nadie o serás severamente castigado- finalizó, entrando por la puerta de seguridad.
Hanabi seguía en el mostrador terminando de darle a otros cuidadores sus medicinas, cuando vio a Sasori le sonrió y extendió otra charola.
-Las medicinas de Gaara y Deidara están aquí-
Ante eso, el chico no podía sentirse más molesto y confundido ¿Qué es lo que estaba pasando? ¿Había estricta seguridad para el paciente 2451 y para los otros dos no, a pesar de que Gaara tenía casi el mismo historial?
-No se preocupe- aviso Hanabi, como adivinando sus pensamientos- No tendrá ninguna dificultad con los pacientes.
El otro seguía inseguro. Tenía un mal presentimiento acerca de ese chico pelinegro pero no dijo nada, tarde o temprano sabría todo. Agarró la charola y se fue. Hanabi y Neji cruzaron unas miradas de complicidad que sólo pocos podían comprender.
……….
Habían pasado 5 años desde que Gaara Akage era como cualquier niño normal, con sueños, problemas y alegría. Sin embargo un día todo cambió.
Cuando llegó a su casa presenció el momento en que su padre asesinaba a su madre de un balazo. Al parecer, estaba totalmente enloquecido, ya que creía (a base de un chismorreo) que su esposa le era infiel y no lo pudo soportar. Gaara trato de ayudarla pero no pudo hacer nada, después, su padre le apuntó con el arma susurrando un lastimero "lo siento". Sólo cerró los ojos esperando una muerte rápida e indolora, sin embargo cuando se escuchó el disparo se salpicó de una sangre que no era suya… Desde ese instante Gaara enloqueció. Cuando sus hermanos llegaron horas después, el pelirrojo estaba empapado de sangre y se encontraba sentado entre los cadáveres de sus padres, con la mirada perdida.
Sus hermanos lo internaron en el nosocomio ya que no podían cuidarlo. En esas paredes blancas su corazón terminó por pudrirse poco a poco. Desde ahí nunca confió en nadie más. Odiaba a todo aquel que se le acercara y sentía un deseo incontrolable de lastimar a los demás, quería hacerles sentir un poco del dolor interno que lo consumía.
Cuando Sasori busco a Gaara para darle su medicamento, lo encontró en el tercer piso del EP. Desde ahí se podía ver hacía la calle por una ventana enrejada. El chico sólo miraba a las personas que iban de un lado a otro, sin siquiera percatarse de su presencia.
-Hola Gaara- habló Sasori mientras éste volteaba a verlo y el otro se inclinaba a dejar la bandeja a un lado- es hora de tu…
Pero no pudo terminar de hablar. Soltó el pequeño vaso donde estaban las pastillas y estas se regaron por el suelo.
Un par de manos se habían enroscado en su cuello con una velocidad sorprendente y no podía reaccionar. Gaara había reaccionado involuntariamente ante la presencia de Sasori ¿Por qué? ¿Qué no se suponía que era único y especial? ¿Por qué alguien se parecía a él? Miles de preguntas se acumulaban en su cerebro mientras las ganas de lastimar se hacían latentes con más fuerza. Sasori estaba asustado, aunque trataba de liberarse de Gaara, no podía. Su cuello estaba comenzando a soltar unos ligeros crujidos y eso ya era un punto crítico; quiso pedir ayuda pero no tenía aire para gritar. Su último recurso fue golpearlo, su puño derecho se hundió en la pálida mejilla del otro.
Gaara lo soltó mientras de su boca salía sangre. Sasori cayó al piso tomando bocanadas de aire, sin embargo el otro chico gritó y se le fue encima, el ojiverde apenas tuvo tiempo de sujetarlo antes de que se le fuera al cuello de nuevo.
-¡CÓDIGO ROJO!- Gritó alguien que Sasori no pudo ver, estaba más enfocado en tratar de defenderse de Gaara que en otra cosa.
-¡JODER KAZUZU, MUEVETE!-
Esa voz si la conocía, era la de Hidan. De repente el peso de Gaara desapareció de encima de él. Hidan junto con otra persona más voluminosa los sujetaron con brusquedad y lo inmovilizaron en el piso en cuestión de segundos. El peligris abrió una jeringa e inyectó a Gaara, éste se sobresaltó y gimió varias veces para después quedarse completamente dormido.
Sasori estaba en shock. Apenas y si podía respirar cuando Hidan comenzó a cuestionarlo con un tono severo.
-¡Joder novato, mi turno apenas comenzó y tú no te puedes hacer cargo de tus pacientes!-
-pero…-
-además lo golpeaste-agregó el compañero de Hidan, usando el mismo tono.
El pelirrojo estaba a punto de decir algo en su defensa cuando los otros dos se soltaron a reír a carcajadas.
-Ja, ja, ja, ja, ja… ¡NOVATO, ERES GENIAL!- rió el peligris- ¡golpeaste al peor de los internos en este lugar, ja, ja, ja, ja!-
-Nadie se atrevía a hacerlo- agregó el otro- pero tú te has llevado el oro….-
-Ah… no te preocupes no te vamos a reportar- suspiró Hidan, risueño- Gaara despertara en unas horas.
Ambos salieron del lugar, aún riéndose discretamente. Sasori se quedo perplejo… sin lugar a dudas, esos últimos instantes de su vida jamás los olvidaría en toda su vida.
Gaara estaba inerte enfrente suyo con un débil hilo de sangre y con una mejilla hinchada que comenzaba a amoratársele. ¡Había golpeado a un paciente en su primer día de trabajo! Seguramente en unas horas ya estaría patitas en la calle con un par de demandas haciéndole ojitos. Su corazón latía a toda velocidad mientras no dejaba de pensar en todo su pésimo futuro.
-¿estas bien?- susurró alguien a su oído. Por pura suerte no le dio un paro cardiaco aunque lejos no estuvo. Una persona de cabello rubio, la misma que había visto días antes, se encontraba a su lado.
Para no poner "Edificio de Pacientes o de Trabajadores (cuiadores)" eh decidido poner solamente las siglas, así no será tedioso. Edificio de pacientes (EP) Edificio de trabajadores (cuidadores) ET Área Administrativa (AA) y Almacén (A) ¿entendido?
Se que me tarde Dx pero este capitulo lo terminé desde mediados de septiembre, sin embargo, mi cpu se quemó y esta completamente inútil (hasta la fecha) Ahora estoy en un cibercafe.
Varios me preguntaron acerca de los apellidos. Sí, yo los inventé, hasta la fecha no sabemos nada acerca de nuestros queridos miembros del Akatsuki, excepto sus nombres. De los ojos de Sasori, ya se que no son verdes, pero yo lo prefiero así.
