Disclaimer: Sigo sin ser Rowling.

Aquí os dejo el segundo chap de la tabla...


Miedo. Remus tiene miedo.

Miedo a hacer daño a alguien, a que descubran lo que es. No, a que descubran en qué le han convertido.

Tiene miedo de sí mismo.

Porque en cualquier momento puede escapar del sótano de su casa, y herir a sus padres que están preocupados en la habitación, intentando dormir pero sin conseguirlo, esperando a que llegue la luz del día.

Ellos también tienen miedo de Remus, aunque no lo confiesen.

No es agradable saber que tu único hijo es un monstruo que todas las noches de luna llena, pide sangre. Pide tu sangre, y si estuviese libre te despedazaría sin pensarlo.

Tampoco es agradable tenerlo deprimido, encerrado en sí mismo sin relacionarse con nadie debido a su maldición.

Mucho menos les gusta que al bajar por las mañanas al sótano lo encuentren temblando, llorando porque tiene miedo y lleno de heridas que le recuerdan a la que le hizo Greyback.

Por eso, están buscando una cura, algo que les ayude y también ayude a su pequeño a no sufrir tanto.

Pero no la encuentran, porque la licantropía es una maldición. Y las maldiciones, señores Lupin, desgraciadamente no tienen cura.

Así que tienen que aprender a convivir con el miedo todas las noches de luna llena.

Aunque la peor parte es para el pobre Remus.

Él tiene que acostumbrarse a temerse a sí mismo y a temer a la luna llena que antes tanto le gustaba.

Y a lo peor: a que otros le teman.


No puedo, no puedo seguir. Es superior a mis fuerzas.