CAPITULO 2
—Ino.. Ino... Os recuerdo como una mocosa pesada. Os daba igual subir a un árbol que embadurnaros de barro junto a los demás chicos. Y lo peor: tuve que soportar vuestro pringoso beso lleno de barro cuando os salvé en el lago. —Al ver la rabia en ella, finalizó—: Aunque ahora tengo que admitir que os habéis convertido en una auténtica belleza, y que cualquier hombre estaría dispuesto a soportar vuestros besos con barro.
—¡ Itachi! —advirtió Neji —. Aparta tus ojos y tus embaucadoras palabras de mi hermana si no quieres tener problemas.
—Tranquilo, Neji —rugió muy enfadada Ino demostrando su carácter—. No está hecha la miel para la boca del asno. Ni en mis más oscuros pensamientos consentiría que un imbécil como éste se acercara a mí, y menos aún que me besara.
—¡¿ Ino? —la regañó Neji, sorprendido por aquella contestación.
Haciendo caso omiso a su hermano, se volvió furiosa y desapareció por la arcada del castillo, dejándoles a todos muertos de risa, incluidos los guerreros que seguían montados en sus caballos a la espera de que sus jefes Sasuke y Naruto les indicaran que desmontaran y buscaran un sitio donde descansar
Sasuke fijó su mirada en una mujer que acababa de salir y se había situado tras Neji y Tenten.su corazón se paralizó cuando vio aparecer a la mujer con los ojos jade más espectaculares que había visto nunca.
Neji, con disimulo, miró hacia atrás y sonrió al entender la cara de su amigo Sasuke. Mientras, la moza en cuestión no se percataba de nada.
— Sasuke —intervino Neji tomándole por sorpresa—. Te presento a Sakura de Haruno Hyuga.
Sakura, desconcertada, no sabía dónde mirar.
—Perdonad —se disculpó atragantándose con la saliva, mientras situaba a su hermano tras ella y se alisaba la falda—. No estaba atenta a vuestras conversaciones.
—Tranquila, Sakura —dijo Tenten tomándole la mano para darle un par de palmaditas—. Entendemos que Konohamaru estaba llamando tu atención; por lo tanto, solucionemos primero una cosa y luego otra.
Sasuke, que no había podido apartar la mirada de aquella mujer, deseaba más que nada en el mundo conocer su sonrisa. ¡Debía de ser espectacular!
Con fingida indiferencia, Sasuke la miró. Era tan alta y estilizada como Tenten. Su espectacular cabello ¡rosa!. Sus retadores ojos le cautivaron en pocos instantes, pero su boca... «¡Por todos los santos, su boca!», pensó sintiendo un escalofrío. Cómo deseaba tomar aquellos labios y beberlos hasta hacerlos desaparecer.
Por su parte, Sakura no se había dado cuenta de cómo aquel guerrero la miraba. Estaba tan obsesionada con proteger a su hermano que no podía pensar en nada más.
—Veamos —prosiguió Tenten haciendo salir a Konohamaru de las faldas de Sakura —. ¿Qué es lo que te pasa? ¿Por qué has montado tanto jaleo?
—Quiero ir a ver a los feriantes —respondió el niño—. Pero ella, como siempre, no me deja.
—¿Por qué no le dejas? —preguntó Neji.
Distraídamente, Sakura se retiró el pelo de la cara, un gesto que encantó a Sasuke, tanto como saber que aquel pillastre rubio no era hijo de la mujer.
—Mi señor —comenzó a decir Sakura olvidándose del resto de las personas—, le he dicho que no sea impaciente. Más tarde, le llevaré yo.
—¡No es justo! Yo quiero ir con los otros chicos. No con una gruñona —gritó Konohamaru intentando alejarse de su hermana, cosa que ella no le permitió.
El crío le pisó el pie.
«Konohamaru, te voy a machacar», le indicó Sakura con la mirada, aguantando el dolor del pisotón, mientras Sasuke les observaba divertido.
— Sakura... —sonrió Neji —, algún día deberás empezar a confiar en él.
—Deberías prometer a tu hermana que te portarás bien —señaló Tenten mirando al niño.
—Este pillo —respondió Sakura dándole una colleja que hizo sonreír a los hombres— es capaz de meterse en más de un problema a la vez. Recordadlo, lady Tenten.
—La verdad, Zac, es que tu hermana tiene razón —dijo Neji, que conocía bien al niño—. Por lo tanto, vas a esperar en tu casa hasta que alguno de tus familiares te pueda acompañar, y esto es una orden —ordenó levantando la voz para intimidarle.
—Ve ahora mismo con Hinata —indicó Sakura —, y no te muevas de allí hasta que yo llegue.
El niño, tras sacarle la lengua a su hermana y ver cómo ésta apretaba los puños para no cogerle por el pescuezo, se alejó cabizbajo.
—Está bien —sonrió Tenten al ver la reacción del niño—. Pasemos dentro. Estoy convencida de que estos guerreros estarán muertos de sed y hambre. —Luego, volviéndose hacia Sakura que veía alejarse a su hermano, dijo—: Dile a Frida y Marsha que necesitamos asado y cerveza en abundancia.
—Ahora mismo —asintió Sakura desapareciendo tras la arcada, seguida por Alana y Neji.
—¡Halcón! —exclamó Naruto —. Lo que oigo es tu corazón desenfrenado por esa bonita muchacha.
—¿Qué dices? —disimuló volviéndose hacia su amigo con seriedad—. Mi corazón sólo late desenfrenado cuando estoy combatiendo. No lo olvides.
—Disculpa mi equivocación —palmeó reprimiendo una sonrisa, mientras se les unía Itachi —. Sólo digo, y esto va por ambos, que veis a una bonita mujer y babeáis como bebés.
—Déjate de tonterías —bufó Sasuke sin querer escucharle más.
—¡Eres un bocazas! —se carcajeó Itachi dando un empujón a Naruto, al tiempo que todos entraban en el castillo.
Capitulo 3
