Capítulo 2
"Los Cullen"
Estaba en mi habitación, viendo ese diario sin saber que hacer una parte de mi quería abrirlos saber si ese libro tenía algo que ver con la chica de mis sueños y con todo lo que me estaba pasando, pero, otra parte de mi tenía mucho miedo de abrir eso como si al descubrirlo me lastimara.
Me paro caminando de un lado a otro hasta que meto el libro en mi mochila, no tardaba mucho mi madre en gritarme para que bajara, hoy era lunes lo que significaba que tenía clases, otro día de infierno y tener que soportar a todos los jugadores del equipo de basquetbol, bajo al comedor y mis padres se encontraba hablando alegremente.
-Hoy es su primer día, dicen que es uno de los mejores cirujanos –dijo mi padre, creo que hablaba del nuevo doctor, que había llegado al pueblo, no sabía mucho solo que tenía 4 hijos dos de mi edad, y una esposa.
-Hijo buenos días, desayuno antes de irte a la escuela –me dijo mi madre con una sonrisa, dándome sus grandes besos en mis dos mejillas, mi padre me dio un apretón en el hombro.
-Hijo, espero y te lleves bien con los hijos del doctor Cullen, hoy es su primer día y estarán en tu escuela –al escuchar ese apellido fue como si lo conociera, pero era imposible.
-Si papa –claro yo el chico raro, socializando con unos nuevos, eso lo dudo mucho, termino mi desayuno y me despido de mis padres caminando rumbo a mi carro, mi hermoso bebe un bello volvo, al entrar arranco rumbo a la escuela, esperando que nada malo pasara este día, no sabía que más decirle a mis papas con los moretones.
Al llegar, estaba todo el estacionamiento lleno de carro en eso, un mercedes y una camioneta de las más lujosas que hay por aquí, están estacionadas alado del lugar que siempre me estaciono, al bajar camino con la mirada un poco cohibida, tratando de que nadie se dé cuenta de mí.
En eso escucho que todo mundo solo habla de los famosos "Cullen" no sé porque, pero de solo escuchar ese nombre siento mi corazón una extraña presión.
-Los vistes, son más que hermosos y el grandote, esta para comérselo entero –dijo una chica que parecía toda sonrojada, camino más de prisa hasta que escucho a mi peor pesadilla.
-Edwardina –Grita Mike, era el capitán del equipo de basquetbol, se acercó junto a todos sus amigos.
-Déjame en paz, Mike –le dijo tratando de caminar rumbo a la puerta hasta que me rodean todos sin forma de escapar, se acerca Mike y me da un fuerte golpe en el pecho, que siento un dolor intenso.
-Déjenlo par estúpidos –grita alguien, con una voz tan cantarina que miro que todos se van corriendo, y siento unas manos frías en mi espalda, al sentir el contacto de su mano con mi piel.
Era como si conociera perfectamente esa sensación, pero no sabía de donde y porque.
-Edward – me dijo, con una enorme sonrisa, viéndome miro a todos lados tratando de escapar no sabía porque, pero tenía mucho miedo, y otras sensaciones diferentes.
Al entrar al salón, todos se encontraba en su lugar, camino hasta el último lugar como siempre era el lugar que nadie se sentaba conmigo eso era algo bueno, no quería que nadie me molestara con sus cosas en clases.
El maestro entro al salón, saludando a todos hasta que el sonido de la puerta nos hizo voltear.
-Adelante –dice el maestro, bajo mi mirada, viendo mi libro escuchando los suspiros de varias chicas de mi salón.
-Bienvenido señor Cullen, pase y siéntese en el último lugar.
Al escuchar eso, volteo mi mirada y era un hombre demasiado grande y musculoso por donde lo mires, él era otro de los Cullen, y esa mirada era igual a la de la entrada, me mira mostrando sus dientes, se sienta alado mío y miro al pizarrón, pero siento su mirada, que tienen los dos Cullen con estar viéndome demasiado.
La clase paso de lo más rápido, que solo quería escapar de este salón, me sentía un fuerte dolor en el pecho como si algo muy malo estuviera pasando al escuchar el sonido del timbre me paro saliendo de lo más rápido del salón.
Iba caminando por el pasillo y lo único que estaba escuchando, de los famosos Cullen, y que solo había conocido a dos de los cuatro, a un tipo escucha que hablaba de una rubia, camino hasta la biblioteca era mi lugar favorito en este lugar, y solo quería estar ahí y alejada de todos y más de esos Cullen, no entendía porque, pero no quería verlos y mucho menos sentir su mirada.
Cuando escuche el sonido del timbre, me levanto caminando hasta la salida me pase toda las clases viendo ese libro, porque no podía abrirlo, al llegar al estacionamiento miro a los Cullen, a los dos que ya conocía y otros dos, una rubia que era muy hermosa todas las modelos se quedaban corta con su belleza y un tipo algo serio, rubio.
Al verlos, los cuatro voltearon su mirada hacia mí, y la rubia se me quedo con cara de asombro, bajo la mirada algo nervioso porque descubierto, viéndolos.
-Edward, amigo como estas –me dice Mike, con cierta burla, sabía que me golpearía mucho más, escucho unos pasos acercarse a mí y Mike, da un paso atrás y se nota nervioso.
-¿Te está molestando Edward? –me dice el que se llamaba Emmett, Mike se va corriendo y volteo viendo a Emmett.
-Estoy bien…..gracias –dijo algo nervioso, ese hombre podía dar mucho miedo.
-Nunca cambias, siempre de tímido como los viejos tiempos. –Se queda callado, al darse cuenta de lo que decía, lo miro sin entender de que hablaba.
-¿De qué hablas? –le dijo, y en eso la chica rubia, estaba alado de él agarrando su mano, viéndome con odio, y se lo llevo, que pasaba.
Los miro como se suben con mucha prisa al carro y se me van, camino hasta mi carro y arranco rumbo a mi casa, no entender nada, porque Emmett me dijo que seguía como antes si nunca lo había visto en toda mi vida, y porque esa chica me miro con odio.
Al llegar a mi casa, entre a mi casa caminando rápido hasta mi cuarto lo bueno es que mi madre no se encontraba, me siento en mi cama, pensando en todo lo que había pasado, con los Cullen era como si los conociera, y más con lo que me dijo Emmett, miro mi mochila y saco el libro y sin pensarlo abrí el diario era hora de descubrir un poco de todo lo que estaba pasando.
13 de mayo de 1766
Otro día mas, que me encuentro vacía sin poder gritar este sentimiento que tanto me están matando por dentro, en estos momentos es cuanto odio mas ser este mostro de lo que soy, sé que mis hermanos están conmigo y me apoya en todo momento, pero ya no puedo estar aquí, solo quiero escapar e irme muy lejos donde la presencia de Edward no me llene de dolor, porque sentía mucho dolor al estar cerca y no poder decir que lo amaba como nunca he amado en toda mi vida, pero eso era imposible él era un bello caballero, tan caballero pero a la vez muy tímido, como recordad el momento que lo conocí, cuando su sangre me llamo tanto, solo quería probarlo, saciarme de él, pero algo dentro de mí que creí que estaba muerto empezó a revivir, mi corazón porque ahora aquí puedo decir que ME ENAMORE de Edward Masen.
Cierro con fuera el libro tirándolo en el piso, más que nervioso que nunca, porque esta mi nombre en ese escrito, un fuerte dolor de cabeza me empezó a latir con fuerza, no esto no puede estar pasando, me recuesto en la cama cerrando los ojos.
En eso, una foto sale del diario me agacho agarrándolo y la agarro y era la misma chica de mis sueños con ellos, siento mi corazón latir a mil por horas, eran ellos los Cullen, estaban en la foto junto a dos personas más, una bella mujer que parecía de unos 38 años y un hombre de la misma edad, todos tenían esa porte, suelto la foto y me acurruco en la cama tratando de tranquilizarme.
Porque los Cullen, están en ese diario que fue escrito hace muchos años, porque esta mi nombre escrito ahí, y no entendí porque la sangre del Edward de ahí la llamo, y lo más importante.
¿Quién son los Cullen, en realidad?
COMENTEN.
BESOS.
Mary.
