Feliz
You're all I need
According to your heart
My place is not deliberate
Feeling of your arms
I don't wanna be your friend
I wanna kiss your neck
Tenía 22 años cuando comenzó a ser verdaderamente feliz.
Nunca creyó que se volvería emocionar por alguien y menos que ese alguien sería maravilloso.
Ojalá hubiera durado para toda la vida.
La primera vez que vio a Naruto la hizo reír hasta hacer doler su estómago. Una primera vez fuera de lo común. Ambos les tocó ser compañeros en la Universidad y bueno, se hicieron muy cercanos inevitablemente.
A Naruto le gustaba Sakura y no hacía nada para negarlo, al contrario, lo afirmaba. En un principio Sakura se sintió incómoda por sus confesiones y su personalidad tan abierta pero no le duró mucho porque se encariñó fácilmente.
Ella se dejó conocer, él le transmitía tanta confianza y calidez que fue de gran ayuda para dejar que entrara tan rápido en su vida.
Después de un año de ser tan amigos, Naruto supo todo lo que había pasado ya hace unos años y conoció a su hijo. Un hermoso pequeño con personalidad tan tranquila y dulce.
Naruto en vez de huir se quedó ahí para ella, no la juzgó ni le evitó. El mayor deseo para él fue protegerla aunque ya era una mujer fuerte e independiente.
Comenzaron a salir… tuvieron citas lindas, bromearon de sí mismos, estuvieron al pendiente del uno al otro. Y claro, tuvieron pequeñas peleas, breves momentos de molestia como cualquier pareja pero su amor siempre fue más grande que esos pequeños problemas eran borrados con facilidad.
Se conocieron completamente que ya eran uno solo.
Se amaban.
Por primera vez, Sakura sintió el amor sincero. Conoció lo que era amar de verdad y lo que era sentirse amada y no dudó en imaginar un futuro con Naruto junto con su pequeño. Su hijo aceptaba a Naruto por lo alegre que este podía ser y Naruto resultó amar a su hijo.
Cada día que pasaba con el rubio, ella se sentía orgullosa de tenerlo.
Era atento, protector, hiperactivo, con buen sentido del humor, maduro y firme cuando lo tenía que ser… era el mejor. Perfecto.
Pasaron los años y se titularon.
Ese día fue inolvidable, Naruto le pidió matrimonio y Sakura atinó a llorar de la felicidad. Lo amaba.
Lastima que no duró su felicidad…
… perdió todo…
A unos meses de la boda, Naruto tuvo un accidente automovilístico, justo en la fecha de Noche buena. Aquél día él quería sorprender a su futura familia llegando temprano con sus regalos. Iba tan emocionado por sorprenderlos que aceleró y perdió el control del auto por la nieve.
Narutó quedó en coma y una pelirrosa quedó devastada, no quería imaginarse su vida sin él, rezaba cada día y noche por su bienestar. Inclusive su pequeño le apresuraba para que cuidara de su futuro padre y ella no sabía si alegrarse o llorar.
Al pasar unos meses Minato y Kushina (los padres de Naruto) decidieron dejarlo ir.
Sakura los comprendió, tenían 3 meses hablándolo y no era justo mantenerlo conectado cuando a lo mejor ya ni despertaría, tenían qué soltarlo por muy doloroso que era.
Sakura quedó mal. ¿Ahora qué haría? No lo sabía, pero si sabía que tenía que sacar adelante a su hijo, y Naruto hubiese querido verla feliz a pesar de todo porque después de todo, él siempre deseaba su felicidad.
Ya a sus 25 años comprendió que la felicidad está presente en breves momentos y sin duda alguna, los gozaría por muy pequeños que fueran.
