Ok, pocos reviews xD pero los valoro mucho :3 así que, acá el segundo capítulo para ustedes. Como les dije: es corto xD

Advertencia: viniendo de mí, en todos mis fics hay escenas para adultos (?

Yo seguía llorando, era verdad que había tomado un poco de más pero estaba completamente consciente de lo que hacía.

-¿Esta campera es tuya?- Me dijo Robin sosteniendo una que había en su auto.

-No, yo no traje- Le dije con la voz temblorosa.

-Entonces es de Minina… ¡A la mierda!- Dijo arrojándola por la ventanilla. Yo no pude evitar reírme.

-Oye, se enojará cuando se entere- Le dije sonriendo entre lágrimas.

-Más se enojará cuando se entere que ya no es mi novia- Me dijo con una sonrisa de ganador. Mis lágrimas seguían cayendo.

-¿Por qué sigues llorando?- Me dijo mirándome preocupado.

-Yo…- Hice una pausa y me puse a llorar peor que antes. –Yo creí que iba a ser la única que siempre te bese, te abrace, te acaricie, te toque, te ame… y creí que todo estaba bien pero cuando vi que había otra persona que hacía el trabajo que creí sería mío toda la vida no lo soporté. Creí que tu serías mío toda la vida- Le respondí mirando el piso del auto, tratando de que me entienda, ya que mi voz estaba temblorosa y entre cortada. –Nunca creí que habría otra mujer que te haría suyo- Terminé. Él soltó una leve risita.

-¿Qué dices? Sigues siendo la única en eso… la única a la que amé realmente, la única a quien toqué- Me dijo tranquilo, mientras seguía conduciendo.

-No te creo- Le dije decepcionada.

-No importa si me crees o no, nunca tendría relaciones con una persona que no amo. Y, en serio, fuiste a la única que amé… Bueno, llegamos- Me dijo deteniendo el auto.

-Gracias… eh… necesito distraerme un poco, ¿quieres ver una película? Haré palomitas- Le dije ya sin llorar, pero con los ojos tan rojos que daban pena.

-Claro, gracias- Me dijo tocándome la cabeza como a un perrito. Pero enseguida empezó a sonar su celular. Lo miró y lo ignoró.

-¿No atiendes?- Le dije todavía sin bajar del auto.

-No, mañana le contaré que ya no es mi novia- Dijo riéndose. Y apagó el celular.

Bajamos del auto y entramos, hice palomitas, me puse ropa cómoda y nos sentamos en el sillón a ver una comedia romántica. La película iba avanzando a la vez que él se iba acercando a mí hasta que me abrazó, e instintivamente apoyé mi cabeza en su hombro haciendo que él también apoye su cabeza en la mía.

-¿En serio no pasó nada con ella?- Le dije sin dejar de mirar la película.

-En serio- Me dijo con firmeza, y tampoco sin dejar de mirar. Yo me quedé callada y seguí mirando la película.

-Ay… se terminaron mis palomitas- Dije notando que ya me había comido todas.

-¿Quieres de las mías?- Me dijo para luego comenzar a dármelas en la boca… hasta que también se terminaron.

-¿Quieres que haga más?- Le pregunté cortando el abrazo.

-No, gracias, agradece que pude comer éstas sin descomponerme- Me dijo en tono de broma, a lo que yo me reí y lo golpeé con un almohadón que había sobre el sillón, él también comenzó a golpearme y, entre risas y más risas, me olvidé de lo deprimida que estaba. Ya eran como las 4 a.m. y el tiempo se había pasado volando.

-Creo que debería irme así puedes descansar- Me dijo levantándose.

-¿Vas a irte con ella?- Estaba dudando de él, y mi depresión estaba volviendo. Él me miró extrañado. –Tienes razón, discúlpame, tú puedes irte con quien quieras, discul…- Pero antes de terminar la frase me robó otro beso. Yo lo tomé de la cara y lo aparté para mirarlo a los ojos.

-Nunca más estaré con ella, te quiero a ti- Me dijo mirándome y estando muy cerca uno del otro. –No importa si me odias, sé que no me merezco tu amor, actué mal, te lastimé… pero por esta noche, sólo por esta noche…- Y ahora fui yo quien no lo dejó terminar la frase. Lo besé como nunca en mi vida, él me abrazó por la cintura y yo jugaba con su cabello. Me levantó por mis piernas, que las abrí para que queden a los costados de su cintura, seguimos besándonos y me llevó hasta mi propia habitación mientras íbamos dejando la ropa por el suelo, me recostó sobre la cama y se situó encima de mí. Me besó todo mi cuerpo dejándome varias marcas en la piel, y yo no me quedé atrás. Nos demostramos nuestro amor físicamente por millonésima vez, pero ésta era especial. Al terminar me acurruqué en su pecho, él me abrazó y así dormimos por un rato. Hasta que me despertó el timbre. Él estaba como desmayado, dormía profundamente con las sábanas apenas cubriéndole sus partes, me levanté de la cama y me quedé mirándolo. ¡Qué perfecto se veía! Ya había olvidado esta hermosa sensación. Pero el timbre siguió sonando, así que solo me puse la ropa interior y su camisa, que me quedaba bastante larga, al llegar a la puerta también noté que se oían gritos. Abrí la puerta y los gritos se multiplicaron, yo estaba aturdida.

-¡Ese es su auto, esa es su camisa Y ESA MARCA QUE TIENES EN EL CUELLO TE LA HIZO ÉL!- Dijo Minina desesperada, yo seguía tan dormida que no reaccionaba. – ¡Eres una zorra, me robaste lo que es mío!- Seguía gritando como si fuera lo último que hiciera en su vida.

-Ah… ¿Buscas a Robin?- Le dije como burlándome.

-¿Te burlas de mí? ¡Perra! Eres una puta que no tiene vergüenza, ¡¿Qué es eso de meterte con hombres con dueña?!- Me sorprendí al escuchar tal estupidez. Pero enseguida sentí pasos tras de mí.

-¡Hijo de puta! ¡¿Cómo puedes hacerme esto?!- Le dijo gritando Minina a Robin mientras se acercaba como para golpearlo. -¡Te llamé como diez veces pero estabas muy ocupado con esta zorra, ¿verdad?!

-No llames así a Starfire- Le dijo serio, tomándole fuertemente el brazo con el que ella pensaba golpearlo. –Sí, pasé la noche con ella y pasaría millones de noches más. No me arrepiento. Nunca dejé de amarla. Puedes irte por donde viniste- Le decía sin soltarla, y al parecer le estaba haciendo daño.

-¡Eres lo peor! ¡No quiero que vengas rogándome cuando esta puta te traicione de nuevo!- ¿De nuevo?

-¡¿De nuevo?!- Le grité furiosa. -¡No sabes una mierda de nuestra vida, nunca lo traicioné y nunca lo haría! ¡Vete a la mierda!- Dije empujándola tan fuerte que ella se cayó al suelo. -¿No me escuchas? ¡Vete!- Le volví a gritar. Aceptó su derrota y al irse pateó con fuerza el auto de Robin, causándole una abolladura no muy grande.

-Perdóname por hacerte pasar este mal momento- Me dijo Robin tomándome la cara con suavidad. –Ella no volverá a molestar.

-Lo sé- Le dije sonriendo. –Y el mal momento se olvida, la buena noche que pasamos juntos no.

-Quiero que lo pienses… ¿Volverías a estar conmigo? Sé que no lo merezco, y aunque terminamos por un estúpido malentendido te lastimé, no quiero presionarte. Pero si en algún momento llegas a extrañarme un poquito… aquí estoy, esperaré por ti toda mi vida.

-Llevo diez meses extrañándote- Le dije abrazándolo y chocando mi nariz y mi frente con la suya. –Lo pensaré- Le dije sonriendo y sin separarme. Él también sonrió y me abrazó más fuerte, haciendo que nuestros labios se rocen. Nos volvimos a besar, como por cinco minutos seguidos.

-Bonita camisa- Me dijo al separarnos, riéndose porque yo todavía llevaba su camisa, y por ende, él solo tenía puestos sus pantalones.

-Bonito pecho- Le dije acariciándolo, para luego volver a besarlo.

Al parecer esos días infernales habían terminado. Volveríamos a estar juntos… pronto.

Espero que les haya gustado, no era la idea hacerlo largo así que creo que está bien xD Muchas gracias a todos, en serio :3 Nos veremos la próxima n.n