Capítulo 2¡Gusto En Conocerte!

-¡Ecooo!-gritó Diego muy divertido dentro de la enorme y vacía habitación, dentro de la cual en serio se escuchaba eco.

-¡Ecoooo!-siguió Ingrid aún más divertida que Diego.

-¡Ecooooooo!-esta vez ambos compartieron el grito.

-Ok, ok, ya basta ¬¬-tapó la boca del chico, la verdad ya era suficiente.

-Está bien U-U-se resignó Diego como que no queriendo.-y ahora¿por dónde empiezo?-repasó la inmensidad de la habitación con la mirada una y otra vez.

-¿Por qué no comienzas con algunas ventanas?-sugirió Ingrid.-no hay ninguna y hace calor aquí dentro.-comenzó a abanicarse con la mano, ya que a pesar de ser una inmensa habitación aún estaban en una isla y la temperatura era un poco alta.

-Es cierto.-sacó la varita de su bolsillo y apuntó a un espacio de pared a la derecha de la puerta y…

POOF

Una gran ventana corrediza con dos enormes y transparentes cristales apareció en el lugar.

Ingrid no esperó nada para abrirla.

CLICK

Movió la manija y dejó que el aire entrara en la habitación.

-Aaa.-suspiró relajada recargada en la ventana con el aire ondeando sus cabellos.- ¡mucho mejor:)¿y no piensas poner cortinas?

-Si.-contestó.-pero creo que esperaré a que llegue mi compañero, sería mejor si ambos colocáramos esa clase de cosas.-aclaró.-no quiero que haya desacuerdos antes de comenzar el semestre ¬¬

-¿Y desde cuando te preocupas por los demás?-le contestó Ingrid con el plan de hacerlo enojar.

-Desde que decidí apiadarme de ti y ser tu amigo.-le respondió cruzado de brazos y dándose, tal vez, demasiada importancia.

En estos casos es mejor mandarlo a volar, y eso fue lo que Ingrid hizo.

-¡Eeeey!, también te quiero ¬¬U-agitó la mano de arriba abajo.- ¿continúas con lo tuyo por favor?, quiero ir a decorar la mía.-dijo esta vez en un tono cortante, pero a la vez bromeando.

-¡Uy!, que carácter ¬¬-contestó de igual manera que la chica.

Apuntó su varita a un espacio vacío que se encontraba cerca de otra puerta, probablemente la del baño, y…

POOF

Apareció una cama con cabecera y base de una madera color azul hermosamente pulida, esta última tenía dos enormes cajones en su parte delantera, tal vez para guardar parte de su ropa; una colcha y almohada de igual color, solo que con estampados de cuadros en un color azul cielo y también una pequeña cómoda de igual material que la cabecera y base de la cama, con cuatro cajones y un reloj con números bastante brillantes y una foto que mostraba a Ingrid y Diego con los brazos entrelazados y riendo, como siempre lo hacen cuando están juntos, sobre de ella; colocándolos ambos de manera que dejara un espacio frente a la puerta de entrada para poner la segunda cama.

-Ahora si :), ya terminé.-colocó sus manos en sus caderas muy satisfecho de los resultados, mal hiciera si no, ya que el fue quien eligió las cosas.- ¡Ahora es tu turno! X3

-Bien, vayamos a mi habitación :)

Ambos salieron de la habitación número 2 y se dirigieron a la de Ingrid, la número 1.

La habitación estaba igualmente vacía, lo cual indicaba, que la compañera de Ingrid no había llegado aún.

-Ok.-tronó sus nudillos a manera de preparación y alzó una ceja con pose amenazante, como si el decorar la habitación se tratase de encargarse de algún villano o algo así.- ¡ahora!

Sacó rápidamente su varita y colocó una ventana igual a la que el chico había puesto antes, y en el mismo lugar.

Dirigió rápidamente su varita a un espacio cercano a la puerta principal y…

POOF

Apareció una cama y cómoda igual a la del chico, solo que el color de la madera era rosa y las colchas negras con estampados de pétalos de flor de cerezo en color rosa.

-Bien, ya está.-se mostró más satisfecha aún que Diego.

-Muy bonito.-comentó sincero.

-Pero aún no me la creo…-murmuró pensativa.

-¿Qué pasa?-se preocupó al ver que los ojos de su amiga se vidriaban.

-Nada.-limpió las pocas lágrimas que dejó escapar.-es solo que, no puedo creer que estemos ya en preparatoria, y no sólo eso¡viviremos aquí tres años!-por el modo en que dijo es última frase se podía deducir que las lágrimas fueron de alegría.

-Lo se.-contestó agachando un poco su cabeza y sonriendo de lado pensando en lo que le esperaba durante esos tres años.-es un cambio un poco radical, pero es bueno.

-En eso tienes razón, je.-sonrió con lindura.-vayamos a la cafetería, muero de hambre.-lo cual era cierto, el sonido que hizo su estómago lo demostraba bastante bien.

-¡Voto por eso! X)-y ambos corrieron a la cafetería pensando en comer un enorme bistec o tal vez algo de sushi.


-Aaa, estoy lleno.-acarició su estómago con una sonrisa en el rostro y una que otra migaja alrededor de su boca.

-Si, también yo.-agregó mientras limpiaba su boca con una servilleta.- ¡oh¡mira!, ya oscureció.-señaló por uno de los vidrios que conformaban las paredes del edificio.

-¡Wow!, creo que tardamos algo en terminar nuestra comida, jeje.

-Pero no importa :)-le sonrió la chica.-estuvo deliciosa.

-De eso no hay duda :3

-¡Oye¡se me acaba de ocurrir algo!-Ingrid se exaltó y sonrió ampliamente.

-¿Qué pasa?

-¿Qué te parece si vamos a ver el arbusto de semillas de fuego del que tanto nos hablaron?

-¡Si, si, si! X3

Ese arbusto es la única planta rara que se encuentra en la academia, y no solo eso, ha crecido tanto que ya no parece arbusto, sino que es un enorme y frondoso árbol que te brinda un hermoso espectáculo al brillar sus semillas durante las noches.

-¿Pero donde dijeron que estaba?-preguntó el chico.

-Para nuestra suerte.-respondió elevando el dedo índice y encorvándose un poco hacia adelante.- ¡detrás de la habitación #2…!

-¡SIIIIIIIII¡vamosvamosvamooooos!

La tomó de la mano y corrió al lugar con toda la fuerza que le daban sus pies, la cual era bastante, al grado de que Ingrid parecía solo un trapo o papel que se ondeaba con el aire, parece que su emoción era bastante.

STOMP STOMP STOMP

Salió de la cafetería, dio un rápido y muy cerrado giro hacia su derecha, corrió unos metros, subió 1, 2, 3…10 escalones, y…

-¡Esperaaaa! X(-logró gritar Ingrid, y para su suerte, Diego se detuvo frente a una enorme y circular fuente que se encontraba frente a las tres habitaciones en el centro de un área rectangular con un par de bancas y farolas encendidas colocadas en el perímetro.

-¿Qué sucede?

-No me dejaste terminar.-se soltó de la mano del chico un poco molesta y algo dolorida de la muñeca.-antes quiero pasar a mi habitación, quiero ver si mi compañera llegó.

-¿Y eso para qué?

-No estaría mal invitarla¿no crees?, así podríamos romper el hielo.

-Está bien.-le respondió como que no queriendo.

-Tú deberías hacer lo mismo.-eso sonó casi como una orden, al mero estilo de una mamá contemporánea.

-Mi compañero no está en la habitación.-le respondió.

-¿Cómo puedes saberlo?

-Si te das cuenta, no hay luz saliendo de la ventana, se puede ver desde aquí.-señaló a la ventana de su habitación.

-¿Recuerdas que no colocaste ninguna lámpara?

-Porque estaba de día, tú tampoco lo hiciste y, sin embargo, si hay luz dentro de tu habitación.-señaló esta vez a la habitación de la chica, y lo que dijo era muy cierto, ya había luz dentro de ella.

Esto pareció alegrar a Ingrid.

-¡Eso significa que mi compañera está dentro!-exclamó sonriendo.

-Ve por ella, me alcanzan en el arbusto¿va:)

-Ok nn-se dirigió a su habitación, y Diego al sitio del arbusto.

-Espero que no me regañen por esto.-pensó mientras saltaba una barda situada alrededor de la zona rectangular.

En el costado exterior de la habitación ya se podía ver la luz que emanaba el arbusto, Diego continuó caminando hasta llegar a la zona trasera, el lugar donde el arbusto se encontraba.

Lo que el veía era algo absolutamente hermoso, un enorme y frondoso árbol con un grueso tronco de un brillante color verde, con sus ramas repletas de unas hermosas hojas de un color rojo intenso, parecidas a los pétalos de la flor de cerezo y unas semillas del tamaño de unas peras, prendidas en llamas que emanaban una brillante luz y una extraña y placentera sensación de calidez.

Diego estaba embelesado con la escena que tenía enfrente suyo, mientras la luz de las semillas se reflejaba en sus ojos castaños de admiración y su enorme y notoria sonrisa, entonces…

FFFFF

Una delicada ola de viento lo hizo dirigir su mirada a otra zona y percatarse de algo.

Alguien más estaba ahí, frente al árbol, un chico de complexión media, un poco más alto de estatura que Diego y piel morena observaba el arbusto con una sonrisa, mientras el viento ondeaba sus cortos, y castaños cabellos quebrados.

Por alguna extraña razón Diego se ruborizó, no podía apartar su mirada de ese chico, no importaba el hecho de que tuviera ese hermoso árbol frente suyo, en esos momentos, su atención estaba centrada en él, pero entonces…

-¡Hola!

El chico volteó en la dirección en la que se encontraba Diego, haciéndolo volver a la realidad y saludarlo como primera reacción.

-Hola.-respondió con algo de timidez el chico.

Diego se acercó un poco a él y le tendió su mano amistosamente.

-Soy Diego¡gusto en conocerte! nn

El chico devolvió el apretón de manos y se presentó con la misma timidez de antes.

-David, gusto en conocerte igual.

-¿David?-preguntó inclinando un poco su cabeza mientras soltaba la mano del chico, por alguna razón, el nombre le inquietó.-de pura casualidad¿te tocó ocupar la habitación 2?

-¿Tu eres Diego González?

-¡Si!-le mostró una amplia sonrisa.

-Entonces, creo que seremos compañeros.-ese hecho parecía haber hecho que esa poca timidez desapareciera, porque también David esbozó una sonrisa.

-¡Ya vine! nn-saludó Ingrid llegando al sitio.- ¡oh!, veo que tienes compañía.-comentó al ver a David.

-Y veo que tú también.

Detrás de Ingrid iba una chica un poco más baja de estatura que ella, rechoncha y con cabellos negros que le llegaban hasta los hombros.

-Si, ella es Karla, es mi compañera de habitación.-la introdujo a los presentes.

-¡Hola!-levantó su mano a manera de saludo con una vocecilla algo chillona, tal vez por ser gente nueva.

-¡Hola!-respondieron ambos chicos.

-Y él es David, también es mi compañero de habitación.-colocó su mano en el hombro del chico.

-¡Gusto en conocerte David! nn

Los cuatro esbozaron sonrisas mientras la luz de las semillas del árbol los iluminaba en la pacífica noche.


Duraron mucho tiempo observando el arbusto, sin decir nada, solo los cuatro haciéndose compañía frente al hermoso árbol.

-Uaaa.-un sonoro bostezo por parte de Karla rompió el silencio.

-Creo que nos vamos a dormir ya.-comentó Ingrid después del bostezo.-mañana hay clases y no quiero llegar tarde.

-Es cierto, creo que yo también.-talló Diego su ojo.

-Entonces creo que todos nos iremos.-finalizó David.

-¿Saben algo del horario de clases?-preguntó Karla.

-Creo que tenemos que pasar con la secretaria.-contesto la otra chica.

-Que lata ¬¬-comentó Karla algo inconforme.

-¿Y si vamos juntos?-propuso Diego.

-Me parece bien.-le respondió Ingrid.-¿que les parece a las 07:30?

-Suena bien.-respondió Diego.

-Ok.-agregó esta vez Karla.

-Entonces ¡hasta mañana!-se despidió Ingrid mientras ambas se alejaban a su habitación.

-¡Hasta mañana!-se despidieron ambos chicos.

-Uaaa.-bostezó Diego.- ¿nos vamos?

David asintió con la cabeza mientras dejaba escapar una sonrisa divertida, entonces se dirigieron a su habitación.

CLICK

Abrieron la puerta y David presionó un interruptor que se encontraba muy cerca de la puerta, y la habitación se iluminó.

-Veo que colocaste una lámpara.-observó Diego.-y también tu cama.

Por alguna extraña razón, la cama y cómoda de David tenía el mismo diseño que la de Ingrid y Diego, solo que la madera era de color rojo, las almohadas blancas y la colcha de color azul con franjas del color de la madera.

Diego no pudo evitar observar el parecido de ambas camas.

-Parece que tenemos gustos similares :)

David pareció exaltarse y sonrojarse un poco, pero Diego no lo notó, estaba ocupado observando la ventana.

-¿Cómo serán las cortinas?-le preguntó a David.

-Como quieras está bien.

-Mmm, no lo sé.-pensaba en como serían mientras agarraba su barbilla y miles de ideas pasaban por su cabeza, tardó unos minutos en decidir.-¡lo tengo!-apuntó su varita y…

POOF

Aparecieron unas simples cortinas azules en la ventana.

-¿Qué te parece?-le preguntó.- ¿Eh¿David?

El chico ya estaba tendido en su cama y en los brazos de Morfeo para cuando Diego le hizo la pregunta.

-Je.-esbozó una sonrisa divertida, abrió el primer y segundo cajón de su cómoda y de ellos sacó una camiseta blanca y unos pants grises.

Entró al baño y los vistió.

Al salir se detuvo un poco a observar como dormía David, a observar su pecho moviéndose delicadamente al compás de su respiración, esto pareció hacerlo ruborizar un poco.

Sacudió su cabeza y volvió a la realidad.

Apuntó su varita al interruptor de la luz y esta se apagó, después la dejó descansar sobre la cómoda, destendió su cama y se recostó cómodamente en ella listo para dormir.

-Buenas noches, David…-y calló dormido casi inmediatamente, impidiendo que escuchara algo…

-Buenas noches, Diego…


Bien, hasta aquí por ahora U.U.

Espero que estén disfrutando el fic, porque yo estoy disfrutando cada momento que me siento a escribirlo nn

No duden en dejar sus quejas, comentarios y opiniones, porque me ayudarán muuucho a mejorar el fic.

Nos vemos en el capítulo 3: Primer Día De Escuela

Sayonara!!! XD