Saludos queridos lectores

Su humilde escritora a sus servicios y con mis más sinceras disculpas por el abandono de casi un año, situaciones de fuerza mayor han tomado casi todo tiempo y créanme cuando les digo lo feliz que me siento volver a escribir :D. Pero no deben preocuparse porque he vuelto y con nuevo nombre y todo!

En cuanto a esta historia, como deben recordar la idea me vino en un arrebato de imaginación que, desgraciadamente, se fue tan pronto llego aunque debo confesar que también reflexione mejor sobre lo que tenía pensado en escribir y descubrí que sería algo muy cliché. Sin embargo no iba a dejar esta historia así como así, después de replantear todo nuevamente he venido con una visión renovada que espero sea de su total gusto y disfrute en el desarrollo de este fic, este capítulo como una visión de la vida según la principal protagonista pero no se preocupen los próximos capítulos serán más emocionantes.

Ahora sin quitarles más tiempo les dejo con el primer capítulo de Contra las apariencias.

Disfrútenlo :3

Advertencias generales:

Los personajes pertenecen a nuestro siempre sabio Masashi Kishimoto sensei y la historia es de mi autoría por lo que queda terminantemente prohibido su copia o adaptación.

Esta historia contiene lenguaje vulgar, algunas escenas de violencia y escenas de lemon explícito. Personas sensibles a esta clase de contenido por favor abstenerse de leerlo.

OCC en la mayoría de los personajes.

Atentamente

Haruno Lulú

Time bomb

Sakura

Aquella voz que escucho lejana pero reconozco perfectamente

Sakura

La escucho cada vez más cerca por lo que supongo que debo estar despertándome en este instante

Sakura

Ahora escucho más fuerte y molesta, cuando me llama por tercera vez debo estar levantada ya

¡HARUNO SAKURA! ¿¡Cuando tienes pensado levantarte!?- vocifera mi madre abriendo de un portazo la puerta de mi habitación, acción totalmente innecesaria ya que estaba levantada y dispuesta para asearme.

Buenos días mama, veo que te levantaste tan animada como siempre- a estas alturas simplemente me calmo para responderle con mi mejor cara.

Entrecierra los ojos, creyendo como siempre que fue un sarcasmo, en parte si lo fue pero es mejor no despertarle el mal genio tan temprano.

Aséate y baja desayunar, no quiero que llegues tarde a la universidad- dice finalmente antes de salir y cerrar con otro portazo.

Nunca lo hago madre- susurro aunque sé que no me escuchara.

Tomo un profundo respiro y estiro mi cuerpo, no debo estresarme. Abro la ventana , los rayos solares dan en mi cara y la brisa invade mi cuerpo, checo la hora dándome cuenta que tengo tiempo de sobra para salir pero como es costumbre mamá cree que es mejor llegar una hora antes que retrasarse cinco minutos, mas puntal que un inglés del siglo pasado, es mejor que deje de pensar en esas cosas. Tomo una ducha y me arreglo cuidadosamente, una falda lo suficientemente larga como para tapar lo necesario sin ocultar la totalidad de mis piernas, una camisa de botones perfectamente planchado sin mangas , un suéter celeste que me pongo encima, medias blancas y unos elegantes zapatos de tacón bajo completan mi vestimenta, algo sofisticado sin llegar a ser anticuando. Peino me cabello rosado, una rareza genética con la nací afortunadamente en ocasiones, desgracia en otros momentos, que cae liso hasta mis hombros y lo adorno con anudándome un lazo blanco.

No uso mucho maquillaje, solo re toco mis ojos con un lápiz negro y rizo un poco mis pestañas de manera que mis ojo color jade resaltan un poco más, finalmente solo me aplico un brillo rosa en mis labios y ya estoy lista para bajar. Cualquiera que me viera diría que tengo una apariencia de colegiala o una misionera, supongo que no se puede ver de otra manera, de todos modos para el mundo yo siempre he sido una niña buena y debo dar la apariencia de ello, aunque muy en el fondo esto me esté matando.

Haruno Sakura es mi nombre, tengo 20 años y actualmente curso mi segundo año de medicina en la Universidad Central de Konohagakure, una de las mejores instituciones de la ciudad de Konoha, soy becada debido a mis excelentes notas además de los diversos diplomas en ciencias que obtuve durante mis años en la preparatoria. Vengo de una familia de clase media alta, mi padre es gerente de una empresa exportadora mientras que mi madre dedica a la repostería en su propio local, es una gran cocinera y ama de casa aunque es una lástima que no haya heredado sus talentos culinarios. Hasta donde yo sé mi vida es perfecta, tengo una familia orgullosa de mi y con grandes expectativas sobre mi futuro, amigos con los que nunca me aburro, profesores que valoran mi trabajo duro, soy delegada de mi sección con una vacante para formar parte del centro de estudiantes, todo eso sin cometer ningún error. Todo eso es bueno hasta cierto punto, hasta que en un momento de tu vida te das cuenta de que tu vida no es tan perfecta como todo mundo cree.

He ahí el gran dilema, mi vida esta perfecta que cualquier caída puede arruinar todo. He pasado creando esa imagen de niña buena y pulcra que es imposible que los demás vean más allá de lo que hago, amo a mis padres pero están ahí constantemente presionándome en todas mis capacidades, limitando mis libertades, criticando cualquier desperfecto al punto de que es agobiante. Mis amigos se burlan a veces de mi por ser reservada y a veces mandona, mis amigas me toman por mojigata y muy conservadora solo porque rechazo amablemente a todo chico que se me acerca y toda la universidad es consciente de que mi virginidad está intacta por lo que se me dio el nombre de bragas blancas Haruno o ratoncita de biblioteca porque paso la mitad de mi tiempo en con mi cara en un libro y tengo un promedio sobresaliente. Todo junto al hecho de que sigo sin comportándome como una niña frente al hombre que me robado el aliento desde la primaria.

"Mi vida no es perfecta, lo sé desde hace tanto tiempo y aún no he tenido un colapso nervioso de lo exasperante que es toda esta situación" Pienso esto mientras muerdo furiosamente mi tostada.

¿Puedo sabes que está pensando mi pequeña flor para torturar tan cruelmente el desayuno?- La pregunta de papá me saca una sonrisa casi de inmediato, se ha percatado de mi expresión y del hecho que prácticamente he dejado los vegetales hechos polvo.

No es nada oto-san, solo recordé que tengo muchas cosas que hacer al llegar a clases- Miento aunque en el fondo quiero decirle todas la emociones encontradas que tengo.

¡Oh cariño! Trata de no estresarte, quizás es mucho trabajo hoy pero veras que pronto todo tu esfuerzo valdrá la pena- Afortunadamente siempre sabe decirme algo para alentarme.

Debes esforzarte mucho en tus estudios Sakura, te espera un futuro muy brillante como para que te quejes ahora- Mamá emerge de la cocina con su café y una expresión seria en el rostro. ¡Que me diga algo que no sepa!

Eso hago siempre mamá , no te preocupes- Digo sin mucho ánimo.

Pues que se mantenga así, ahora si me disculpan debo ir a trabajar nos veremos en la noche – Se dejándome un beso en la frente y uno en los labios de su esposo.

No quiero enojarme con ella, se lo mucho que se ha sacrificado por mí , doy lo mejor para estar a la altura de sus expectativas pero a veces siento que no es suficiente, que me falta más, que debo dar mucho más y sinceramente no sé cuánto más pueda aguantar.

"Porque en estos momento me siento como una bomba de tiempo… en cualquier momento explotare ". Era lo único que podía pensar.