Desclaimer: Los perosnajes pertenecen a Hiro Mashima :3

El Fuego Perdido

Capítulo 1: ''Sanos Y Salvos''

Desperté en el tren y miré a todos lados, todos se encontraban dormidos, llegaríamos mañana por la mañana u hoy por la mañana ya que supongo, deberían ser las 2a.m.

Me detuve mirando la ventana, perdida en mis recuerdos y con la mirada baja.

Flashback

Todo había estado bajo control, Fairy Tail había venido por aquí, un lugar alejado de todo (por el accidente de la isla Teirou) para hacer los exámenes para poder aumentar el rango. Solo que esta vez había venido todo el gremio si ocurría algo. Secuestraron a Levy en unas de las pruebas y fuimos a buscarla, un gremio oscuro se encontraba cerca y hacía ahí Gajeel, Natsu y Wendy podían oler su olor, los atacamos y encontramos a Levy mal herida. Cuando casi todo el gremio oscuro había perdido, magos de Tártaros aparecieron y empezamos a pelear, cuando habíamos ''casi ganado'' sus fuerzas se recuperaron y ellos sonrieron, un rugido pasó sobre nosotros destruyendo la parte de arriba del gremio. Nos congelamos al ver a Acnologia y una fuerte energía empezamos a sentir. Miramos atrás por la impresión por tal energía y vimos a Zeref y al maestro de Tártaros juntos. Era como una emboscada.

Detrás de ellos muy lejos vimos otro dragón… Igneel.

Recuerdo cuando todo estaba ardiendo y la mayoría de nuestros compañeros estaban inconscientes. Zeref había ocasionado todo esto. Natsu simplemente aún no podía hacerle frente a él y menos si Acnologia e Igneel estaban presentes. Su atención se iba solamente a '' ¿por qué te fuiste?'' dirigido para Igneel.

¡Natsu! Ten cuidado, por favor —dije al ver a Natsu frente a mí.

Escuchamos un boom hacia nuestra derecha tanto como Erza y Mira estaban tiradas en suelo contra dos mujeres de Tártaros.

Miré a nuestro alrededor, hacia nuestra izquierda Gajeel y Gray igualmente peleando contra un monstruo feo y un hombre mayor parecido a Gray.

El maestro estaba teniendo una charla-discusión con el maestro de Tártaros quien revelaba sus planes al maestro haciéndolo enojar más y más.

Acnologia e Igneel estaban sobre nosotros en el cielo, volando y tirándose ataques como rugidos que pareciera que hacían temblar la tierra.

Por suerte estábamos solo en un gremio oscuro pero ellos desaparecieron mientras algunos magos de Tártaros vinieron. El gremio estaba derrumbado y sus escombros estaban en todo lados ardiendo con las ramas y hojas secas que estaban por la zona.

Mucho más atrás de Zeref había un pequeño río y magos de Tártaros estaban ahí. Supongo por si se presentaba algo, un inconveniente. Pero no lo veía así. Mi mirada se enfocó en Zeref —Él está aquí — susurré.

¡Sí! No te preocupes, Lucy — dijo con una sonrisa y dándome una última mirada antes de mirar a Zeref y chocar sus puños — Estoy encendido.

Así fue como a mí me atacaron por detrás haciendo que casi esté en el suelo pero me volvieron a golpear alejándome de Natsu.

¡Lucy! —gritó Happy.

¿Lucy? — Natsu se distrajo y no lo vi pero pareció como si fuera que una onda de magia oscura lo golpeó

¡Natsu! —Dije preocupada y volví a dirigir mi atención a quien me atacó — ¿Minerva? — la vi sonriendo viniendo hacia mí.

Minerva y yo empezamos una pelea y tenía miedo. Sabía que si cometía un solo error las cosas que no pudo hacer en el torneo mágico las haría esta vez. Me sentía impotente solamente defendiéndome (porque eso era lo único que pude hacer en ese momento) y no poder atacarle. Debería ser más fuerte pero ¿cómo? Miré a Natsu, a Gray, a todos como estaban peleando. Me sentía como si no fuera nada delante de ellos.

¡No te distraigas! —me dijo Minerva apareciendo de repente dándome una patada en la boca del estómago.

¡Lucy-sama! —dijeron mis espíritus presentes.

Váyanse —susurré y los obligué. Prefería yo sufrir antes de que mis espíritus me vieran así y que salieran lastimados por mi culpa, después de todo… miré a los magos que aún no peleaban, después de todo… faltan ellos.

Cuando Minerva me dio una serie consecutiva de golpes, cuando el último iba a impactar y probablemente me hubiese noqueado, Erza me salvó peleando contra ella. Me di cuenta de que había derrotado a la anterior mujer. Con mucho gusto, Minerva me dejó teniendo así su revancha contra Erza.

Miré a Natsu y yo seguía en el suelo, con mi cuerpo adolorido y luchando por ignorar todo el dolor.

Natsu estaba frente a mí, con su boca saliendo sangre, estaba boca arriba y con lágrimas a los costados de sus ojos. Nunca lo había visto en peor estado.

Lucy… —susurró cuando me acerqué a él.

¡Natsu! —gritamos Happy y yo.

Zeref estaba viendo desde lo lejos la escena y cuando mandó un ataqué lo más inesperado sucedió.

La primera apareció frente a nosotros y nos dijo que nos vayamos lejos de ese lugar. Makarov empezó a decir que no podíamos seguir ahí, eran muy fuertes y en número nos superaban.

Natsu, vamos — die tratando de cargarlo pero con su peso el parecía resignado.

No… — dijo cuando vio a la primera peleando sola contra todos — tenemos que ayudarla.

Natsu… estás muy mal, no puedes.

Lucy — dijo rotundamente y sus ojos me miraron con dureza.

Natsu vamos — le dijo Happy — moriremos si nos quedamos.

Vayan ustedes —nos sonrío. Aún en esa situación podía sonreír como siempre.

¡Natsu!

¡No iré sin ti! ¡No te dejaré ir para morir! Estaremos sanos y salvos, lo sé — respondí y mis lágrimas caían mientras veía las suyas. Me secó con su pulgar con una sonrisa dulce.

Les prometo que volveré y volveremos a ser el mismo grupo de siempre haciendo misiones. Pelearé con Gray como siempre y Erza se convertirá en un demonio. Entraré para molestarte como siempre y Happy… tú y yo iremos a pescar.

Natsu se levantó con un gruñido por el dolor y lo agarré de su muñeca antes de que vaya y le señalé a Igneel. Wendy había usado uno de los trucos que le dejó Grandeney para poder retener aunque sea unos minutos a Acnologia mientras que ella sufría una gran pérdida de magia. Igneel cargaría a todos nosotros para salir huyendo de ahí. Mientras ya se llevaban a los que estaban inconscientes, los demás defendían alrededor del dragón.

¡Necesitas una explicación! —lo dije como excusa. Él no se salvaría y él lo sabía pero él quería sacrificarse por nosotros por el estúpido de Zeref que lo llamaba todo el tiempo y no sabíamos que pasaría sí Natsu huía.

Estoy bien con saber de qué sigue vivo — y sonrió con tristeza.

¡No hagas esto! —y se soltó de mi agarré — ¡Por favor!

Un mago me vino y me golpeó muy duro, por suerte fui rápida y evité que Happy quien volaba frente a mi pecho con lágrimas saliera lastimado.

¡Lucy!

El mago había jugado conmigo me golpeó a más no poder y Natsu pudo usar su Dragon Force por tanta ira.

Estaba a punto de morir supongo, todo se oscurecía y el aire faltaba en mí y todos los recuerdos pasaron rápidamente por mí. Como se suele decir tu vida viene a la mente antes de partir.

¡Lucy! — Sentí unos brazos cargándome y dándome un cálido y rápido beso en los labios— ¡No me dejes, no ahora! — y me llevó corriendo rápidamente junto a todos.

Cuando creo que fue Gray por el pecho desnudo.

Natsu… — lo escuché susurrar.

Cuida a todos en el gremio, princesa del hielo —lo vi sonreír. No podía moverme y noté que Natsu dejó algo encima de mí Y cuídalo Lucy, sabes lo preciado que es para mí lo toquñe y no estaba equivocada era su bufanda.

No importa que, solo sálvate, cerebro de flama. El único que puede derrotarte soy yo — y chocaron puños.

Cuando Natsu fue a decirle algo a Igneel y luego Happy que Lisanna con lágrimas atajó para que no vaya detrás de Natsu vi una última mirada por parte de él antes de ver su espalda y sus puños.

Me paré como pude y Gray me atajó de la cintura con mucha fuerza en sus brazos. — ¡No me dejes, Natsu!

Natsu se dio la vuelta y con sus labios y con un poco de voz que llegó a mí escuché un ''te quiero, Lucy''

Natsu… ¡Natsu! —grité. Natsu se quedaría para distraer a Zeref y a todos los posibles atacantes para que mientras Igneel estaba tomando vuelo y lo vi… todos vimos cómo fue atravesado por magia oscura en el pecho, especial de Zeref.

Fin del Flashback

—Es mi culpa —susurré —yo le dejé — y lloré con fuerza, desahogándome.

—Lucy… — Erza se empezó a despertar y vino a lado mío y me dio un abrazo, como el de una hermana mayor— no fue tu culpa. No había nada que se pudiera hacer. Natsu… — y su mirada bajó con ira — la única culpable fui yo— y así todos se echaban la culpa a sí mismos pero yo fui la única culpable, por no ser más fuerte y detenerlo.

….

Llegamos al pueblo y nos fuimos a cumplir con nuestra misión, nada pareció fuera de lugar simplemente que un vacío estaba entre nosotros.

Derrotamos a los monstruos y cobramos, de ida a la estación de tren una señora de edad vino directo a Erza con desesperación.

— ¿Ustedes son magos, verdad?

—Sí — asintió y nosotros sonreímos— Somos magos de Fairy Tail.

— ¿Podrían ayudarme, por favor? Mi nieta Amy, mi nieta no sabemos dónde está.

— ¿Dónde fue la última vez que la vio? — preguntó Erza.

—Sus amigos me dijeron que jugaban a las afueras del pueblo.

— ¿hacia los bosques? — preguntó Gray.

—Sí, sí. Por favor encuéntrenla estamos muy preocupados, les daré una recompensa también, pero por favor, traigan a mi nieta de vuelta.

—No se preocupe — dijimos Gray y yo.

—La traeremos — afirma Erza.

El día pasaba tan rápido y en medio del bosque nos encontrábamos. Apenas iluminaba la luna y no encontrábamos a la niña.

Luego de un tiempo más de caminata. Happy vino junto a mí (él fue a buscar por el cielo junto con Charle y Lily si no había nada raro).

—Encontramos un edificio abandonado.

Nos fuimos y encontramos el edifico del que habían hablado los exceeds.

Cuando vimos el edificio por frente tenía una bandera con el emblema de Tártaros. Todos nos pusimos caras enojadas.

Esta vez… no sería como la última vez. Al menos eliminaríamos a algunos de sus miembros. La venganza por nuestro compañero… por Natsu era mucha. Además yo no entrené para nada. Ahora podía abrir siete puertas a la vez si quisiera y usar Urano Metria sin cansarme. Pero no fui la última todos en Fairy Tail lo habíamos hecho.

Ahora simplemente aunque sean pocos y solo un edificio de auxilio (no parecía el principal dado que era muy pequeño) nos encargaríamos de ellos.

Todo el grupo estaba de acuerdo.

Erza, Wendy, Gajeel, Gray, Charle, Happy y yo entramos y lo primero que nos rozó pero por suerte y los reflejos no nos acertó fue un rugido de fuego cubierto de rayos…

—El rugido de Natsu… — quedé con mis ojos abiertos igual que todos.

Nos dirigimos y era la sonrisa… la sonrisa de Natsu y su cicatriz en su cuello eran visibles.


''Todos los problemas tienen la misma raíz: el miedo, que desaparece gracias al amor;

pero el amor nos da miedo, miedo a perder a esa persona que nos dio el amor necesario''